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miércoles, 26 de agosto de 2026

FALLECE EL GRAN AFICIONADO MARCOS ARAUJO

 (Por: Rafael Dupouy Gómez) 

Marcos Araujo Fernández, siempre se destacó como un gran admirador, relator y compilador de la memoria de nuestra máxima figura del toreo César Girón. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 25 de agosto de 2026, falleció en la ciudad de Maracay, Venezuela, mi entrañable amigo Marcos Araujo Fernández. Mi familia y yo, hemos lamentado profundamente su partida. Su sobrino Marcos Rojas Araujo, se ocupó de su cuidado, acompañándolo hasta su triste desaparición.

Lo felicité, el pasado 28 de julio de 2026, cuando cumplió 87 años. Fue un hombre creyente, noble y una buena persona. Se mostró preocupado por el estado de la Maestranza "César Girón" de Maracay y su pronta rehabilitación. Preguntaba siempre por la salud de mi mamá y conversaba también del acontecer taurino con mis hermanos Juan Florencio y Miguel Dupouy Gómez.

La última vez que hablé por teléfono con él fue el domingo, 23 de agosto de 2026, dos días antes de su fallecimiento. Le comenté sobre las actuaciones y triunfos de Jesús Enrique Colombo, la despedida de los ruedos de su amiga Mari Paz Vega en Málaga y la novillada que estaban retransmitiendo en vivo por Canal Sur de España, donde participaron dos novilleros pertenecientes a la Escuela Taurina de Tomás Campuzano, otro querido amigo con quien compartió gratos e inolvidables momentos en la ciudad de Maracay.  

En estas páginas dedicadas a las historias taurinas, quiero resaltar la magnífica labor que durante muchos años de su vida nos brindó Marcos Araujo, destacando la importancia de César Girón, nuestra máxima figura del toreo, quien marcó una época inolvidable en el acontecer taurino nacional e internacional.

Con su pasión de buen aficionado, logró reunir en sus publicaciones, como un acucioso investigador, numerosos y valiosos recuerdos sobre nuestro gran César Girón, fundador de la gloriosa dinastía que enaltecería nuestro gentilicio en el difícil, pero gratificante mundo de la Fiesta Brava.  

A Marcos Araujo, le guardé un cariño y afecto especial. Lo conocí personalmente durante mi adolescencia, demostrando ser una persona sencilla, amable, atenta y consecuente con su sincera amistad, en primer lugar, con mi querido abuelo Florencio Gómez Núñez y luego con mi madre, hermanos y mi persona.

En varias ocasiones, tuvo la deferencia y gentileza de invitar a mi abuelo Florencio Gómez Núñez, como conferencista en la Peña Taurina "El Gran Girón", acto celebrado en Maracay y le otorgó placas y reconocimientos como fundador, junto a su hermano Juan Vicente, de "Guayabita", la primera ganadería de toros pura casta española de lidia en Venezuela y por ser propietario e impulsor de la construcción de la Maestranza de Maracay, inaugurada el 20 de enero de 1933, por mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela y aficionado taurino de excepción.

En la Peña Taurina "El Gran Girón" el aficionado taurino y querido amigo Marcos Araujo con mi abuelo Florencio Gómez Núñez. Maracay. Septiembre. 1988. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Florencio Gómez Núñez, dictando una conferencia en la Peña Taurina "El Gran Girón". Maracay. Venezuela. Septiembre. 1988. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Florencio Gómez Núñez recibiendo un reconocimiento de manos de Marcos Araujo en la Peña Taurina "El Gran Girón". Maracay. Venezuela. Septiembre. 1988. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la Peña Taurina "El Gran Girón", de izquierda a derecha: El ingeniero Juan Florencio Dupouy Gómez, su abuelo, don Florencio Gómez Núñez, Marcos Araujo Fernández, el General Gustavo Daboín y Luis Castellano. Maracay. Septiembre. 1988.  (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


Placa de reconocimiento: La Peña Taurina "El Gran Girón" a Don Florencio Gómez Núñez. Natural de este polvorín torero, pionero de la Fiesta Brava Nacional a quien la afición le agradece tanto en bien de esta Fiesta. Maracay. Septiembre 1988 y Placa de reconocimiento: La Peña Taurina "Guayabita 19" a Don Florencio Gómez Núñez por haber fundado al Alimón con su hermano Juan Vicente, la primera Ganadería de Toros de Lidia en Venezuela. Reciba usted como premio un minuto de aplausos. 1 de diciembre de 1993. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

DEDICATORIA DE MARCOS ARAUJO A FLORENCIO GÓMEZ NÚÑEZ 

Libro "El Gran Girón", dedicado cariñosamente por Marcos Araujo a don Florencio Gómez Núñez. Maracay, Venezuela. 24 de septiembre de 1984. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

"A Don Florencio Gómez Núñez con nuestro mayor afecto. Venezolano ilustre de los Valles Aragüeños; el número uno de la Fiesta Brava. Creador junto con su padre y hermano de la plaza de toros de Maracay, hoy Maestranza César Girón. Propietario del primer vivero ganadero de reses de Casta; y promotor de nuestra Aviación.

A usted, gran señor, los integrantes de la Peña "El Gran Girón" con gran honor".

Marcos Araujo Fernández,

Presidente.

Florencio Perdomo,

Secretario.

Maracay, 24 de septiembre de 1984.

Festival taurino en el Círculo Militar de Caracas, Venezuela, el 28 de marzo de 1983, celebrando los 26 años de vida profesional del matador de toros venezolano, Francisco "Curro" Girón Díaz. La Peña Taurina "El Gran Girón", rindió un sencillo homenaje al destacado torero de Maracay, Venezuela. En la gráfica, de izquierda a derecha: El diestro venezolano, Bernardo Valencia, Marcos Araujo Fernández, el crítico y aficionado práctico Víctor José López "El Vito", el novillero Luis Antonio Chacón, el homenajeado Curro Girón, los subalternos: "Rubito" y Eduardo Arcila. Foto: Moreno. (Archivo: Marcos Araujo).

Recuerdo la profunda alegría que sentimos cuando presenciamos en el Nuevo Circo de Caracas, el 8 de octubre de 1989, la alternativa de Marco Antonio Girón, el hijo del gran Curro, en la primera de feria. La recibió de manos del mexicano Eloy Cavazos en presencia de José Ortega Cano como testigo. Su padrino le cedió el toro "Farolillo" de la ganadería venezolana de "Rancho Grande", marcado con el número 103, de 473 kilos de peso. Girón, dio una vuelta al ruedo en el toro de la ceremonia y cortó una oreja al que cerró plaza, recibiendo una fuerte ovación por parte del público que entusiasmado coreó su glorioso apellido ¡Girón, Girón! 

Cuando salimos del coso caraqueño, saludamos brevemente a nuestro querido amigo Marcos Araujo, gran gironista, quien expresó su ilusión y satisfacción por la labor de Marco Antonio como representante de la dinastía.

Marcos Araujo Fernández, entregando al gran diestro español Pedro Gutiérrez Moya "Niño de la Capea" una placa como triunfador de la Feria de Maracay 1982. (Archivo: Marcos Araujo).

Marcos Araujo Fernández, nació en Trujillo, Estado Trujillo, Venezuela, el 28 de julio de 1939. Llegó a Maracay en el año 1945. Vivió durante muchos años en la "Ciudad Jardín" hasta su fallecimiento, siendo acompañado por su sobrino.

Conoció en el año 1948 a la pareja de becerristas César Girón y Ramón Moreno Sánchez.

Desde 1950 pudo ver torear en las plazas de toros de Caracas, Los Teques, Maracay, Valencia, San Carlos, San Felipe, San Juan de Los Morros, Ciudad Bolívar, Puerto La Cruz, San Cristóbal, Mérida, Valera, Barquisimeto, Maracaibo y varios pueblos, a 121 matadores de toros venezolanos, 107 españoles, 38 mexicanos, 6 portugueses, 6 franceses, 6 colombianos, 1 ecuatoriano, 1 peruano, 6 rejoneadores venezolanos y 5 rejoneadores españoles.

Placa donada por la Peña Taurina "El Gran Girón", al matador de toros mexicano, Eloy Cavazos por sus triunfos logrados en ruedos venezolanos. Presentes, de izquierda a derecha: Don Rafael Báez, apoderado de Eloy Cavazos, Marcos Araujo Fernández y el diestro homenajeado. Foto: Moreno. (Archivo: Marcos Araujo).

Miembro de la Comisión Taurina de Maracay durante varios años como 1er. Vocal, 2do. Vocal. Delegado de la Autoridad y Comisionado Especial. Presidente Comisión Taurina San Juan de Colón, Táchira, y otros Estados, Cojedes, Trujillo.

Fundador de la Peña Taurina "El Gran Girón", siendo su Presidente desde el año 1981 hasta 1991. Presidente Honorario Peña Taurina "La Divisa" en Valencia, Venezuela. Miembro de las Peñas Taurinas: "Morenito de Maracay", Carlos Rodríguez "El Mito", "Guayabita 19" y "Amigos Taurinos de Aragua".

Autor de los libros: "El Gran Girón", "César Girón, el Tiempo Detenido", "César Entero", "Aragua, Cantera de Toreros", "Remembranzas de la Fiesta Brava", "Matadores de Toros Venezolanos", "César Girón, Ayer, Hoy y Siempre", "Girón Siempre César" y la Revista Taurina "La Girondina".

Libros del destacado aficionado taurino Marcos Araujo Fernández. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Publicó escritos Taurinos en las revistas: "Semáforo Expresión""Élite""Cambio de Tercio""La Divisa""Zeta" y en los periódicos: "El Imparcial""El Comercio" y "El Tiempo" de Valera.

Participó en programas de Radio Valera, Radio Aragua, Radio 810 y en la televisión venezolana: Televen, Globovisión y TVS.

En Maracay, fundó la Peña Taurina "El Gran Girón", el 24 de septiembre de 1981, funcionando hasta el 24 de septiembre de 1991. Estuvo ubicada en los restaurantes "El Toboso" y "Tasca Vasca". Como Peña, señaló Marcos Araujo en su libro "Girón Siempre César":

"Entregamos durante 7 años canastillas en el Hospital de Maracay, brindamos 7 cenas navideñas a los niños del Internado de las Hermanas Agustinas Recoletas y organizamos 6 Concursos de Pintura Infantil. Con esta Peña siempre colaboraron buenos aficionados de Venezuela y los Matadores de Toros Eduardo Antich, Pedro Gutiérrez Moya "Niño de la Capea" y Tomás Campuzano.

Otras peñas taurinas de Maracay fueron "Los 40", "La Barolera", "Carlos Rodríguez "El Mito", "Morenito de Maracay", "La Santarroseña", "Aragua Taurina", "Guayabita 19", "Cagua Taurina" y "Amigos Taurinos de Aragua" de gran renombre a nivel internacional.

Las Peñas se fundan para bien de la Fiesta Brava y no para apetencias personalistas". 

En la Maestranza "César Girón" de Maracay, Venezuela, celebrando su 50° Aniversario en 1983. De izquierda a derecha: Don Luis Álvarez, don Pepe Amorós y Marcos Araujo Fernández. (Archivo: Marcos Araujo).

El matador de toros venezolano José Nelo "Morenito de Maracay", en compañía de Marcos Araujo, durante un agasajo en su honor por la Peña Gironera. (Archivo: Marcos Araujo).

La Junta Directiva de la Peña Taurina "El Gran Girón" donó un capote de brega al joven becerrista venezolano Manuel Medina "El Rubi", entregado por el maestro César Faraco, en la plaza de toros de Cagua, Estado Aragua.

Marcos Araujo como fundador, presidente y directivo de las peñas taurinas de Aragua, logró en su larga trayectoria taurina, organizar agasajos, entregar trofeos, diplomas, placas y reconocimientos a los toreros triunfadores de las ferias. A importantes personalidades de nuestra Fiesta Brava, distinguió como oradores de orden en conferencias y tertulias taurinas. Realizó una gran labor social donando útiles escolares al Internado de las Hermanas Agustinas Recoletas. Entregó canastillas a las madres de los recién nacidos en el Hospital Central de Maracay en conmemoración del nacimiento de César Girón. Fomentó exposiciones de pinturas taurinas, brindó almuerzos y ofreció misas en recuerdo de los aniversarios de César Girón y la hermosa e histórica plaza de toros Maestranza de Maracay que lleva su nombre. Ha demostrado ser un consecuente vigilante del cuidado y preservación de los monumentos artísticos que forman parte del coso aragüeño. 

Organizó festivales taurinos en la plaza de toros "La Morita", Municipio Mariño, Estado Aragua. Uno de ellos, el 5 de diciembre de 1999, a beneficio del Internado de las Niñas de las Hermanas Agustinas Recoletas Madre María de San José, participando el diestro Tomás Campuzano y la matadora de toros Mari Paz Vega.

Arriba: Marcos Araujo, disfrutando una corrida de toros en compañía del cronista de Maracay, el profesor Oldman Botello y el destacado aficionado taurino Manuel Urquía en la Maestranza "César Girón" de Maracay. Abajo, a la izquierda: Marcos Araujo con el gran maestro colombiano Pepe Cáceres. A la derecha: Marcos Araujo con el diestro venezolano Leonardo Benítez. (Archivo: Marcos Araujo). 

En el año 1998, Marcos Araujo nos invitó a los Hnos. Dupouy Gómez para que participáramos dictando unas conferencias en el marco de la celebración del 65º Aniversario de la inauguración de la Plaza de Toros Maestranza "César Girón" de Maracay (Venezuela), habiendo recibido una Placa de reconocimiento de la Peña "Amigos Taurinos de Aragua" por nuestras históricas exposiciones presentadas en la Empresa Polar y el Círculo Militar de Maracay. 

Los hermanos, Juan Florencio y Rafael Dupouy Gómez en compañía de su madre Rosa Elena Gómez Arráiz, durante la exposición y proyección de las películas de la inauguración de la plaza de toros Maestranza de Maracay con motivo de su 65° aniversario en la sede de la Empresa Polar en Maracay. Año 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Invitación de la Peña Taurina "Amigos Taurinos de Aragua" y la Junta Directiva del Círculo de las Fuerzas Armadas de Maracay a la proyección de las tres corridas de toros de la inauguración de la Plaza de Toros Maestranza de Maracay en 1933, cedidas por los Hermanos Dupouy Gómez. Lugar: Salón Torbes, el 25 de abril de 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Rafael Dupouy Gómez en compañía de Marcos Araujo, durante la exposición y proyección de las películas de la inauguración de la plaza de toros Maestranza de Maracay con motivo de su 65° aniversario en la sede del Círculo Militar de Maracay, el 25 de abril de 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Los hermanos, Juan Florencio y Rafael Dupouy Gómez, haciendo entrega de un capote de paseo al novillero José Cariel "El Amarillo", después de finalizada la exposición y proyección de las películas de la inauguración de la plaza de toros Maestranza de Maracay con motivo de su 65° aniversario en la sede del Círculo Militar de Maracay, el 25 de abril de 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

 

Placa de la Peña Taurina "Amigos Taurinos de Aragua" que dice: A los Hermanos Dupouy Gómez, nietos del recordado amigo Don Florencio Gómez Núñez, en agradecimiento por el gran apoyo prestado a nuestra agrupación con motivo de los 65 años de la inauguración de la Plaza de Toros Maestranza de Maracay en 1933 y las Ferias de San José 1998, por el valioso documental taurino proyectado en la Empresa Polar y Círculo Militar, respectivamente, siéndoles otorgadas las orejas, el rabo y la pata. Pedro Pietri González, Presidente y Marcos Araujo Fernández, Secretario. Maracay, 4 de abril de 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Recuerdo la última vez que Marcos Araujo y yo coincidimos en una plaza de toros fue para presenciar la alternativa de César Vargas Girón, nieto del inolvidable "Gran César del Toreo", que tuvo lugar en la plaza de toros Monumental de Valencia, Venezuela, el 14 de noviembre de 2004, actuando como padrino Juan Antonio Ruiz "Espartaco" y en presencia del venezolano Otto Rodríguez. Vargas Girón, cortó dos orejas al toro de su doctorado, de nombre "Greñudo", perteneciente a la ganadería de Rancho Grande y escuchó silencio en el segundo de su lote.

Al terminar la corrida, nos reunimos en la noche en el lobby del hotel Intercontinental de Valencia, Venezuela, para felicitarlo. Estuvieron presentes su madre Myrna Girón Ricard, y sus hijas, entre ellas, Verónica Vargas Girón; sus tíos César Girón Ricard y Efraín Girón; Marco Antonio Girón, hijo del recordado Curro, el Capitán Boris Piñero y Marcos Araujo, entre otros aficionados, amigos y familiares del diestro, perteneciente a la más importante dinastía torera venezolana.

En el hotel Intercontinental de Valencia, Venezuela, el 14 de noviembre de 2004. De izquierda a derecha: Miguel Dupouy Gómez, César Girón Ricard, hijo de nuestra máxima figura del toreo, Rafael Dupouy Gómez, su madre, Rosa Elena Gómez Arráiz y Marcos Araujo Fernández. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En una ocasión, cuando Marcos Araujo nos visitó en Caracas, muy amablemente, nos regaló para nuestra colección taurina, una foto original del histórico debut de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" en la Maestranza de Maracay, Venezuela, realizando el paseíllo en compañía del diestro venezolano Julio Mendoza y el peruano Alejandro Montani, el 1 de mayo de 1946.

El sábado, 13 de junio de 2009, Marcos Araujo, nos invitó a participar en el bautizo de una compilación de pasodobles y poemas dedicados a César Girón, acto de entrega realizado con motivo del 76° Aniversario de su natalicio en la quinta caraqueña, salón "La Girondina" del recordado amigo y gran aficionado, el Capitán Boris Piñero, quien recibió el galardón "César Girón", entre otros aficionados taurinos que fueron también premiados, como los personajes más destacados del año 2009.

Tarjeta de invitación al acto con motivo del 76° Aniversario del nacimiento del gran maestro del toreo César Girón. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Marcos Araujo y su querida hermana doña Aurora, siempre han sido consecuentes visitantes del Panteón de mi bisabuelo, el General en Jefe Juan Vicente Gómez, estando presentes en las misas por el aniversario de su fallecimiento. En la fotografía, aparecen en compañía de Rafael Dupouy Gómez, autor de este artículo. Maracay, Venezuela. 17 de diciembre de 2010. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Mi entrañable amigo y aficionado de solera Marcos Araujo Fernández, celebrando uno de sus cumpleaños en su residencia de Maracay, delante de una pintura de su admirado César Girón. (Archivo: Marcos Araujo).

Marcos Araujo vivirá eternamente en nuestros corazones por su gran cariño y amistad sincera de tantos años. Nos hará mucha falta. La Fiesta Brava venezolana está de luto por su partida.

Que Dios lo tenga en su Gloria. Paz a su alma.

Rafael Dupouy Gómez


sábado, 17 de mayo de 2025

CÉSAR FARACO: 70° ANIVERSARIO DE SU ALTERNATIVA

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

El venezolano César Faraco recibe la alternativa de manos del maestro Antonio Bienvenida, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, España, el 13 de mayo de 1955. Semanario Taurino "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El pasado día, 13 de mayo de 2025, se cumplió el 70° Aniversario de una efeméride importante para la historia del toreo venezolano, me refiero a la alternativa del inolvidable maestro merideño César Faraco el "Cóndor de los Andes", muy querido y siempre recordado amigo.

Lo conocimos desde niños, cuando nuestro abuelo Florencio Gómez Núñez, gran amigo de la familia Bienvenida y de César Faraco, nos hablaba siempre de él con cariño y admiración, especialmente, por su constante dedicación como principal figura del toreo nacional. Se distinguió por su don de gente, su trato respetuoso, sincero, afectuoso, cálido, sencillo, caballeroso y educado.

Las personas que tuvimos la fortuna de conocerlo personalmente, nunca olvidaremos su gran calidad humana.

Los comienzos de César Faraco fueron duros. Se mantuvo luchando tenazmente por abrirse camino en España. Su gran amigo, el ídolo venezolano Luis Sánchez Olivares "Diamante Negro", fue quien lo orientó y guió por el camino correcto en un momento en el que César se sintió perdido y decepcionado de su carrera.

El "Diamante Negro", le tendió la mano a su compatriota, llevándolo a la casa de la familia Bienvenida en la calle General Mola Nº 3, para presentarle al "Papa Negro", quien se convertiría después en su mentor y apoderado al observar sus facultades y buenas maneras de interpretar el toreo.

El "Cóndor de los Andes", gracias a la disciplina, técnica y formación dirigida por don Manuel Mejías Rapela, el inolvidable "Papa Negro", se convirtió en el primer torero no español, que durante la Feria de San Isidro, recibió la alternativa como matador de toros en la Monumental de Las Ventas de Madrid, el 13 de mayo de 1955, siendo su padrino Antonio Bienvenida, actuando como testigo Manolo Vázquez.     

A continuación, comparto con los amables lectores, la crónica de la corrida, publicada en el Semanario Taurino "El Ruedo", escrita por Barico, que conservamos en nuestro archivos:

LAS CORRIDAS DE LA FERIA DE SAN ISIDRO

PRIMERA CORRIDA. Dos toros de Carlos Núñez y cuatro de Prieto de la Cal para Antonio Bienvenida, Manolo Vázquez y César Faraco, que tomó la alternativa. 

Puestas en olvido las obligaciones que los ganaderos tienen con todos los públicos, y señaladamente con el de Madrid, en estas corridas de la feria de San Isidro, ya que en Madrid se da tanta importancia como en Plaza alguna y más que en la mayoría al toro, no pudo ser dada como de recibo la corrida que encabezaba el cartel del primer festejo taurino de esta feria. Y el tal cartel tuvo que ser remendado, en lo que al ganado se refiere, para anunciar a última hora que serían lidiados tres toros de ganadería de Carlos Núñez y otros tantos de la de Prieto de la Cal. Tampoco esto fue posible, pues el tercero de Núñez fue protestado con toda justicia y sustituido por otro de Prieto de la Cal, con lo que la corrida quedó con dos toros de Núñez y cuatro de Prieto de la Cal, jaboneros tres de éstos.

EL GANADO

La primera res que pisó el ruedo en esta feria de San Isidro, y con la que tomó la alternativa el venezolano César Faraco, estaba marcada con el número 12 y llevaba el nombre de "Bocinero". Fue pequeña y nada brava. Tomó la primera vara sin codicia, se dolió en el segundo encuentro y salió suelta del tercero. En el segundo tercio se puso difícil y llegó al último punteando, muy a la defensiva cuando embestía, cosa que rara vez hizo. Manso sin paliativos. Dio en bruto 470 kilos de peso.

El segundo toro, también de Núñez, disimulaba su poco trapío con una bien armada cabeza. Salió huído, se portó regularmente en cuatro encuentros con los Picadores y embistió siempre con las manos por delante. Dio un peso de 479 kilos en bruto.

El tercero, de Prieto de la Cal, mejor presentado que los anteriores, mansurroneó en varas, pero fue noble, y aunque algo soso, se dejó torear. Dio 482 kilos en bruto.

El cuarto, también de Prieto de la Cal, tomó cuatro varas y llegó reservón a la muleta. Dio 481 kilos de peso en bruto.

El quinto, asimismo de Prieto de la Cal derribó en tres ocasiones a los picadores y se enfrentó con ellos hasta siete veces. Tuvo más poder que bravura, pero fue manejable. Dio 505 kilos de peso en bruto.

El sexto, también de Prieto de la Cal, tomó cuatro varas y no tuvo dificultades. Dio 486 kilos de peso en bruto.

ANTONIO BIENVENIDA

Media verónica de Antonio Bienvenida en la primera corrida. Semanario Taurino "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Aunque sea repetir lo que todos saben, diré otra vez que se notó la presencia de Antonio Bienvenida en el ruedo. La lidia fue como debe ir siempre, y cuando hubo algún momento de desorientación o de apuro, el capote de Antonio dio solución, fácil solución, como es natural, tratándose de este torero a cualquier problema. Así, ayudó a Faraco durante la faena al primero: a su banderillero Guillermo Martín, durante el segundo tercio del segundo toro; al banderillero Emilio Herrero, en un momento de peligro, y a todos los que lo necesitaron en cualquier circunstancia.

Pero a mí no me gustó Bienvenida en sus dos faenas. En la primera, porque después de hecha, cuando él sabía que aquel toro no tenía más muletazos que la docena que le había dado; docena de muletazos muy a la antigua, de mucha clase y, por consiguiente, de gran valor, escuchó las indicaciones de parte del público y alargó su labor innecesariamente. En el cuarto estoy seguro de que Bienvenida pudo hacer mucho más. Ni se esforzó al torear con la franela, ni se estrechó al matar, y lo que en otro torero no hubiera tenido importancia, eso de salir del paso no tiene importancia para algunos, en él no es admisible para el público que le sigue y para el que siempre, suceda lo que suceda, está frente a él. Contra Antonio Bienvenida no se puede estar, porque sería tanto como situarse frente al toreo de calidad; pero sí se puede estar frente a Antonio Bienvenida en determinadas tardes, y en la primera corrida de la feria de San Isidro, el público estuvo frente a Antonio Bienvenida en el cuarto toro. Y siguió en su actitud en el quinto; pero tuvo que aplaudirle con fuerza por un quite que hizo en el sexto. Es claro que todo lo que hizo Bienvenida estuvo a la altura deseada; pero pecó por omisión. A su primero lo despachó de media perpendicular y el descabello al primer intento, y a su segundo, de una entera.

MANOLO VÁZQUEZ

Un derechazo de Manolo Vázquez a su primero. Semanario Taurino "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El sevillano Manolo Vázquez tuvo la fortuna de lidiar el mejor lote. No fueron sus toros, ninguno de los dos, modelo de bravura, pero sí de docilidad, y el muchacho aprovechó estas buenas condiciones para torear con mucha gracia con el capote y con garbo y buen son con la muleta. A su primero lo toreó por bajo, en redondo, naturales y de pecho, provocando las arrancadas con voces y actitudes muy toreras.

Los Vázquez saben el valor que tiene la voz en el toreo, y es una delicia ver cómo aprovechan todo recurso lícito para procurar que las reses se arranquen alegres a la muleta que les desafía. Manolo Vázquez mató a su primer toro de un estoconazo y hubo petición de oreja y vuelta al ruedo. También en el quinto logró hacerse aplaudir al torear con el capote y al muletear por redondos y suaves pases por bajo. Mató de un pinchazo y media estocada y salió al tercio. En el sexto hizo un quite magnífico.

CÉSAR FARACO

Dos momentos de César Faraco recibiendo la alternativa de manos del maestro Antonio Bienvenida, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, el 13 de mayo de 1955. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Histórica publicidad del Semanario Taurino "El Ruedo" señalando la fecha memorable de la alternativa del torero venezolano César Faraco, el 13 de mayo de 1955, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, de manos de su padrino, el caraqueño Antonio Bienvenida. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Tomó la alternativa el venezolano César Faraco, torero hecho ya para mayores empresas que las novilleriles.

No tuvo demasiada suerte en el lote, porque el toro de la alternativa era manso y huía hasta de su sombra y el sexto llegó a la muleta muy apagado.

Pero César Faraco demostró que se sabe bien la papeleta y que no ha perdido ni un átomo del valor que ha derrochado desde que pisó por primera vez los ruedos españoles. Faraco no tiene en cuenta la distancia a que se halla de los pitones; él sabe que un torero dueño de sus conocimientos y de sus facultades sale siempre del atolladero airosamente, un siempre relativo, como lo es todo en el arte de torear.

Un muletazo de César Faraco al toro de su alternativa. Semanario Taurino "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al primer toro lo capeó con valentía, y a fuerza de exponer mucho, en terrenos muy comprometidos, le dio hasta cuarenta muletazos, de ellos dieciséis naturales. Algo muy difícil de lograr cuando no se porfía tanto como porfió Faraco. Mató de un pinchazo y una entera, fue ovacionado y dio la vuelta al ruedo.

Caricatura del matador de toros venezolano César Faraco. Semanario Taurino "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El tercio de quites del sexto toro fue de lo mejor de la corrida. Faraco no se dejó ganar la partida por sus compañeros y logró un quite emocionante y bello. También en la segunda faena prodigó el venezolano los naturales y también estuvo valiente hasta la exageración. Buena fue esta segunda faena, y así lo entendió el público. Después de un pinchazo y media estocada, al rodar el toro, Faraco fue despedido con una ovación.

LOS SUBALTERNOS

No destacó ninguno de los picadores. Bregando y con las banderillas, Juan Montaño. Bien con el capote Guillermo Martín. Pepe Iglesias, Rafael Boni y Alfonso Muñoz.

Barico.

(Publicado en el Semanario Taurino "El Ruedo", el 19 de mayo de 1955).

Miguel Dupouy Gómez, el maestro venezolano César Faraco y Rafael Dupouy Gómez, el año 1995. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Siempre recordaré un gesto noble de su persona. En diciembre de 1995, quiso visitar y saludar a mi querido abuelo Florencio Gómez Núñez que se encontraba enfermo en su hogar. Eso ocurrió pocos días antes de su fallecimiento. Recuerdo que fue una de las últimas visitas que recibió mi abuelo antes de morir, el 31 de diciembre de 1995.

Mi abuelo, estuvo muy contento de ver a su gran amigo César Faraco y estuvieron recordando viejos tiempos. Faraco, había participado, recientemente, en un festival homenaje a don Antonio Aragón, celebrado el 26 de noviembre de 1995 en el Nuevo Circo de Caracas, siendo ovacionado esa tarde por el público presente que reconoció su esfuerzo por tratar de quedar bien, siendo ésta la última actuación del "Cóndor de los Andes" en el Nuevo Circo de Caracas.

Fue nuestro gran César Faraco, un torero fino, artista, sobrio, que marcó una época imborrable en la historia taurina venezolana. Amaba tanto su profesión que, como buen maestro, fundó la "Escuela Taurina de San Cristóbal", Estado Táchira, Venezuela, que lleva su nombre, ofreciendo y compartiendo sus conocimientos y experiencias, formando a los futuros toreros de nuestra tierra.

El maestro Faraco, se sentía muy orgulloso de los progresos de esos muchachos, porque sembró en sus alumnos, la afición, la constancia y la promisoria continuación de su legado taurino lleno de hidalguía, dignidad y señorío. Fue un torero dentro y fuera de la plaza.

La última vez que nos vimos fue en Caracas, el 27 de julio de 2010, en el Restaurante "La Castañuela" de Las Mercedes, con motivo del bautizo del documental "Los Bienvenida en Venezuela. Huella indeleble en el corazón de una dinastía", realizado por nosotros, los Hnos. Dupouy Gómez, bajo la producción técnica y artística de mis sobrinos Rosana, Juan Manuel y Carlos Eduardo Dupouy García. 

El maestro César Faraco, tuvo el honor de ser el padrino de nuestro documental, bautizándolo con arena de la Plaza de Toros Maestranza "César Girón" de Maracay en compañía de nuestra madre Rosa Elena Gómez Arráiz.

Acto del Bautizo del documental taurino, realizado por los Hnos. Dupouy Gómez sobre la dinastía Bienvenida en Venezuela. De izquierda a derecha en la foto: Miguel Dupouy Gómez, Rafael Dupouy Gómez, el maestro César Faraco, Rosa Elena Gómez Arráiz y Juan Florencio Dupouy Gómez. Restaurante "La Castañuela", Caracas, 27 de julio de 2010. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Momento del Bautizo del documental taurino, realizado por los Hnos. Dupouy Gómez sobre la dinastía Bienvenida en Venezuela. Restaurante "La Castañuela". Caracas, 27 de julio de 2010. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Posteriormente, nuestro documental fue presentado en España, con mucho éxito, dentro de los actos del I Encuentro Iberoamericano del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida, el 11 de mayo de 2011 en la sala "Antonio Bienvenida" de la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid.

El último contacto que tuve con el "Cóndor de los Andes", fue vía telefónica, después de nuestro regreso de España, contándole lo maravilloso que nos había ido en nuestro viaje. Luego, le enviamos a su residencia en San Cristóbal como regalo nuestro documental histórico sobre la dinastía Bienvenida que tanto marcó su carrera taurina y en la que se le mencionaba, apareciendo el diestro merideño en varias fotografías.

César, estaba muy contento y agradecido por el obsequio. Me dijo que lo iba a conservar con especial cariño y lo proyectaría en su Escuela Taurina de San Cristóbal, para que los muchachos que comenzaban en el difícil mundo del toro, aprendieran del ejemplo de la dinastía Bienvenida y de los sacrificios que tuvo que sortear su maestro de la Escuela Taurina, César Faraco. 

Nos despedimos con mucho cariño. Así fue nuestro último adiós, bastante cariñoso, afectivo y sincero.

El jueves 8 de diciembre de 2011, día de la Inmaculada Concepción de María, alzó vuelo al cielo el "Cóndor de Los Andes" para encontrarse con Dios en la eternidad.

En este artículo, con motivo del 70° Aniversario de su alternativa, brindo mi especial recuerdo al amigo incondicional, distinguido caballero, hombre de bien y figura indiscutible de nuestra torería.

Rafael Dupouy Gómez


jueves, 17 de abril de 2025

MONSEÑOR HEREDIA UN GRAN AFICIONADO TAURINO

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

Monseñor Bernardo Antonio Heredia Arroyo, su pasión taurina le llevó a lanzarle emocionado su teja sacerdotal a nuestra máxima figura del toreo César Girón en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 9 de diciembre de 1962. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

En esta oportunidad, durante la Semana Santa, aprovecho la ocasión para recordar a un sacerdote que fue un gran aficionado taurino, me refiero a Monseñor Bernardo Heredia, quien siempre se destacó como un apasionado admirador de nuestra máxima figura del toreo César Girón.

Era muy frecuente verlo acudir a las plazas de toros, especialmente, al Nuevo Circo de Caracas, ya que había sido nombrado Capellán de todos los cosos taurinos del país.

Monseñor Bernardo Heredia cultivó una buena amistad con mi abuelo Florencio Gómez Núñez. Vienen a mi memoria sus encuentros en las corridas de toros con él, siendo yo un niño, acompañado de mi madre y hermanos.

En Caracas, siendo Monseñor Heredia el sacerdote de la Iglesia Parroquial del Inmaculado Corazón de María en El Rosal, fue quien ofició la boda de mi madre Rosa Elena Gómez Arráiz con mi padre Hernán Dupouy Yanes, el 19 de octubre de 1961.

Como dato curioso, Monseñor Bernardo Heredia también fue quien bautizó a mis hermanos y a mí en la misma Iglesia. Yo digo que sus bendiciones fueron además de cristianas, taurinas, porque los tres hermanos somos buenos aficionados, defensores de la Fiesta Brava, gracias a lo que heredamos de las enseñanzas de nuestro querido abuelo Florencio, a quien Dios tenga en su Gloria. 

Florencio Gómez Núñez en compañía de Monseñor Bernardo Heredia. Caracas, Venezuela. Año 1961. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia saludando cariñosamente a César Girón en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Comparto con los amables lectores de nuestros archivos, una interesante entrevista a Monseñor Bernardo Heredia, que fue publicada en el semanario taurino "El Ruedo", de España, el 9 de junio de 1970:

El sacerdote venezolano Monseñor Bernardo Heredia, posando frente a la plaza de toros Monumental de las Ventas de Madrid, ante el monumento dedicado al gran científico Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina. Un símbolo que aúna el auxilio espiritual y el físico. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

MONSEÑOR HEREDIA UN “DON CAMILO EN TAUROMAQUIA”

UN CURA DE VENEZUELA QUE HACE APOSTOLADO EN LA PLAZA

“DIOS TAMBIÉN TIENE ASIENTO EN LOS TENDIDOS”

“ERA TAN BUENO LO QUE SUCEDIÓ EN EL RUEDO QUE NO TUVE MÁS REMEDIO QUE ECHAR MI TEJA A DOS TOREROS TRAS CONSUMAR SU FAENA”

Lo de usted, reverendo padre Bernardo Antonio Heredia Arroyo, de nombres y apellidos claramente hispanos, es grave. Lo de usted, Monseñor Heredia, apellido español y calé, es para nota. Ahí es nada; un cura tradicional en su tierra, que a la hora de retirarse al descanso con la tradicional sotana ante el Cristo de su parroquia del Inmaculado Corazón de María de El Rosal se marca unos lances y tal cual pase, es para nota. Y más cuando al Señor le pide su complacencia. Es decir, cuando le solicita la oreja que, en su misión de magisterio divino, se está ganando cada día. Y más importante, estoy seguro de que Cristo Nuestro Señor se la concede. Por lo uno y por lo otro. Por lo de la parroquia y por lo de la calle. Por su magisterio en los Estados venezolanos y por su ejecutoria en el mundo fuera de sus fronteras nacionales. Lo de usted, reverendo padre, Monseñor Heredia, es grave, además, por haberse encontrado con este periodista, en compincheo con la familia Navarro, que ya conoce usted, ya que le ha de comparar con don Camilo, el cura de Guareschi que marcaba gol desde la esquina del evangelio.

Y usted, don Bernardo Antonio Heredia Arroyo, perdone la manera de señalar, me lo explica. Y si no, no haberme dicho que usted mismo con su sotana y todo echó su teja al redondel para reafirmar la faena de un torero.

¡Desmiéntalo o afírmelo!

Pues, sí. Me gustó tanto la faena, que estando en la plaza con mi uniforme, la tradicional sotana que allá no me quito, me sumé al entusiasmo popular con el arrojo de prendas y también contribuí arrojando mi humilde teja.

¿Quiénes fueron esos toreros que merecieron su entusiasta bendición...taurina?

Lorenzo Garza en una memorable tarde que enjaretó treinta naturales en la Maestranza de Maracay y otra buena actuación de César Girón en el Nuevo Circo de Caracas.

Una sensacional vuelta al ruedo que en fotografía dio la vuelta al mundo, remitida por las agencias cablegráficas: César Girón con la teja sacerdotal de un notable aficionado venezolano, Monseñor Bernardo Heredia, quien la había lanzado cuando el torero iniciaba una vuelta al ruedo en el Nuevo Circo de Caracas, el 9 de diciembre de 1962, tarde en que concedió la alternativa al venezolano Alfredo Sánchez con el colombiano Pepe Cáceres de testigo. Aparece al lado de César Girón, el muy querido y recordado banderillero venezolano Pedro Arias, quien ya retirado, se destacó como un excelente fotógrafo taurino y deportivo. Foto: Villa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

MONSEÑOR HEREDIA EN ESPAÑA

Pero bueno, Monseñor Heredia está en España, en Madrid. De aquí la pregunta:

¿Reverendo padre, qué hace usted en España en la Feria de Madrid?

Este año hago, simplemente, escala. No obstante, desde hace catorce no falto al serial de la Feria de San Isidro. Lo de hogaño no me ha privado de estar en Las Ventas durante ocho funciones. Lo de este año me facilitó estar en sitio el haber sido invitado a la inauguración la línea aérea VIASA, con origen en Caracas y destino Beirut, con escalas en Madrid y Roma.

Una pausa que facilitó mis ansias. Y ya está el taurino cura en Madrid viéndose hasta ocho corridas de toros del más importante serial español. Esta vez, en los viajes, viste de "clergyman". No lleva teja. Ni sombrero…, ni siquiera paraguas como el conocido padre Brown, que inventó Chesterton, para arrojar a los toreros. ¿O se deschaquetó, entusiasmado por la faena?

CRISIS TAURINA

Tuve motivos de ver, analizar y aprender. Estimo que en España existen toreros cualificados. También en las otras Españas americanas. Pero si en la plaza no existen toros es imposible cualificar a los toreros. Por mucha fuerza que tenga su leyenda.

Cualquiera lleva la contraria a Monseñor Heredia. Si uno le contradice se expone a ser excomulgado. Y lo peor es que uno está de acuerdo con don Bernardo Antonio etcétera, en todo.

Entonces, si la crisis taurina existe, ¿dónde la centra?

Faltan toros. Ante esta escasez no se puede honradamente calibrar a los toreros. La Fiesta de ustedes y nuestra es la conjunción de TORO y TORERO. Si falta uno u otro no se puede cualificar. Han de estar ambos en el ruedo. Toros para toreros; novillos para novilleros y becerros para becerristas. Sin que a nadie se le escape el detalle. Ni a presidentes, aficionados ni a quienes quieren aprender en la plaza de toros y fuera de ella.

¿Anda la Fiesta por derecho?

La mantiene una figura, creo que en España y en América, que se llama "El Cordobés". Estamos en el momento propicio que surja otra. No deseo entrar en la ortodoxia de Benítez. Pero salvó y está salvando una época, como fue providencial "Manolete" y antes Joselito y Juan Belmonte, por citar toreros españoles, sin olvidar a Pepe Luis Vázquez y los mexicanos Carlos Arruza, Silverio Pérez y tantos otros...

PERIODISTA

El curita, nuestro opositor de hoy, es maestro de periodistas.

¿Por qué, reverendo padre?

Yo no he dicho que sea maestro de periodistas. Tengo mi experiencia y en la actualidad, al margen de mi apostolado, ostento el cargo de director de administración y relaciones públicas del diario "La Religión". Un periódico de información general y no exclusivamente monográfico. Un diario que en estos días cumple sus ochenta años de vida. Se edita en Caracas. También tengo a mi cargo dos emisoras de radio con amplia audiencia en Venezuela y sede en Valencia del Rey.

"CURRICULUM"

Lo de Monseñor Heredia es grave. ¡Por Dios, si lo he dicho no sé cuántas veces! Cura y aficionado a los toros. La de beatas que le descalificarán viéndole echar su teja al albero cuando la faena del torero lo mereció. Y más, si le sorprende a hora de vísperas o maitines realizando unos lances o irnos muletazos ante el Cristo de la parroquia, solicitando de nuestro Señor la vuelta al ruedo.

El sacerdote venezolano, Monseñor Bernardo Heredia, en compañía de su madre, pasea por Madrid, antes de su regreso a Caracas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Nací, hace cincuenta y cinco años, en Nirgua, Estado de Yaracuy (Venezuela). Hice mis estudios primarios en Valencia del Rey y los mayores en el colegio interdiocesano de los padres jesuitas de Caracas. Tomé la alternativa ante Dios (Perdón, el símil lo inventa el periodista) el 11 de junio de 1937, que fue la fecha gloriosa en que oficié en mi primera misa. En esta misma fecha empecé a ver corridas de toros sin esconderme, pues a los eclesiásticos nos estaba prohibido.

Ahora soy capellán de las plazas de toros de Caracas, Maracay y Valencia del Rey y en las andinas de Mérida y San Cristóbal.

No cobro sueldo por la capellanía. Renuncié al que las autoridades quisieron atribuir. Es un apostolado más que lo ejerzo por vocación. Aunque Dios me tenga que perdonar un egoísmo personal, toda vez que la obligación de estar en la plaza me depara la oportunidad de presenciar y disfrutar del espectáculo y también estar rezando por lo que más me gusta.

Mañana, sábado, partirá, en compañía de su madre, para Caracas, hoy, viernes, se ha visto defraudado por la suspensión de la decimosexta función de la isidrada.

Me lo imagino, tras sus oraciones nocturnas, ensayando la mejor verónica y el más superior natural ante el Cristo que preside su dormitorio. Y su rezo en esta particular noche, cuando las fiestas del Santo Isidro, Patrón de Madrid, no han finalizado, será, más o menos:

¡Señor, bendice a los toreros, que torean así, así y así...! Señor, ¿me concederás el trofeo de tu gloria? ¡Por lo menos, concédeselo a ellos. Toreen acá o allá … Todas son Tus plazas! ... ¡Señor!

Escribe: NACHO.

Entrevista publicada en el semanario taurino “El Ruedo”, de España, el 9 de junio de 1970. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia en compañía de nuestro gran maestro César Girón, en la llamada "Semana César Girón", del 20 al 27 de marzo de 1966, con motivo de su despedida. Las Peñas Taurinas le rindieron diversos homenajes. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón saludando con cariño a su amigo Monseñor Bernardo Heredia en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 27 de marzo de 1966. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Monseñor Bernardo Heredia, nació el 20 de mayo de 1915, en Nirgua, Estado Yaracuy; sus padres fueron doña Ana Belén Arroyo de Heredia y Don Antonio María Heredia Rodríguez. Comenzó como monaguillo en Nirgua, luego se ordenó de sacerdote el 11 de julio de 1937, y el 16 de julio de 1938 ocurrió su nombramiento de Párroco de la Parroquia San José de Valencia.

El 18 de diciembre de 1940, fue autorizado por el Obispo Gregorio Adam a transmitir la Homilía Dominical por la Radio "Voz de Carabobo", a las 10:30 de la mañana, dado que era además locutor. Luego, El 24 de enero 1942, fue nombrado cura vicario de su pueblo natal en Nirgua, Estado Yaracuy. El 22 de marzo de 1942, el Obispo Adam le autorizó fundar una "Página Católica" en el periódico "El Carabobeño".

Monseñor Bernardo Heredia en compañía de don Juan Ernesto Branger y César Girón. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 11 de diciembre de 1946, estalló un intento de golpe de estado, encabezado por el mayor de la aviación Carlos Maldonado Peña, en Maracay, y el mayor Juan Pérez Jiménez (hermano de Marcos Pérez Jiménez) en Valencia, y el presbiterio Bernardo Heredia tomó parte activa en el alzamiento. Lo acusaban por haber hablado en la radio y por prestar su jeep, él de acuerdo con el Obispo Gregorio Adam; posteriormente, salió en libertad el 9 de enero de 1947, concediéndosele una licencia para el Hospital de San Juan de Los Morros. 

Más tarde, desde la Iglesia de San Agustín, en Guacara, Estado Carabobo, Monseñor Heredia, tuvo la idea de fundar la emisora "Radio América" YVLW 890 kc/s, junto al locutor y taurino Manolo Fachín Deboni (co-propietario), el 23 de marzo de 1953; inaugurándola el 11 de abril del mismo año. Con el correr del tiempo, Monseñor Heredia fundó el "Diario de Valencia" en 1955, junto al Dr. Alfredo Celis Pérez, donde ambos fueron columnistas y editorialistas. En 1957, Monseñor Heredia se estableció en la Parroquia Inmaculado Corazón de María en El Rosal (Caracas). Desde 1961 fue director de administración y relaciones públicas del diario "La Religión".

En el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, aparecen los buenos aficionados: Don Santiago Duarte, fundador de la revista "Toros y Deportes", Monseñor Bernardo Heredia, Marcelino García "Serruti II", cronista taurino del diario "La Religión", Alejandro Arratia Osses y don Carlos Salas. Foto: Obertein. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Antonio Aragón en el uso de la palabra, destacando de izquierda a derecha: Monseñor Bernardo Heredia, don Santiago Duarte Bueno, el doctor Pepe Cabello, don Juan Ernesto Branger, Marcos Branger, Felo Jiménez, el diestro Joselito Torres, Maribel de Branger con su madre y a su lado, el matador "Luis de Aragua". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Heredia fue designado Capellán del Palacio de Miraflores durante el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-1974), y también fue Capellán del Deporte, asimismo Capellán de todas las plazas de toros del país, en las cuales se le veía frecuentemente siendo ovacionado más de una vez. Además, fundó a Radio Metropolitana 1550 AM, el 11 de abril de 1984 y 97.1 FM, el 27 de julio de 1994, ambas en la ciudad de Los Teques, Capital del Estado Miranda.

Monseñor Heredia murió en la ciudad de Caracas, el 22 de mayo de 1998, y el 24 de mayo fueron sepultados sus restos mortales, a los pies del baptisterio de la Iglesia Parroquial de San Agustín de Guacara, Estado Carabobo. En su lápida quedó escrito: "Pude caminar descalzo por la vida porque no sembré espina".

(Semblanza de Monseñor Bernardo Heredia, publicada en el diario "El Carabobeño" por Gabriel Gómez).

La ganadera Maribel de Branger con sus hijos y don Juan Ernesto Branger, presenciando una corrida de toros en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. Podemos ver en el Palco a Monseñor Bernardo Heredia, como siempre, aficionado especial. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Disfrutando una amena tertulia taurina en Caracas, Venezuela. De izquierda a derecha: Monseñor Jósé Alí Lebrún, don Juan Ernesto Branger, el doctor Pepe Cabello, doña María Luisa de Branger, Marcos Branger, la señora madre de la ganadera, Maribel de Branger y Monseñor Bernardo Heredia. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia, oficiando una misa funeral por los toreros en Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Este artículo taurino lo dedico con mucho cariño a la memoria de Monseñor Bernardo Heredia, sin duda, un aficionado taurino de excepción.

Rafael Dupouy Gómez.