jueves, 14 de mayo de 2020

CENTENARIO DE LA MUERTE DE "JOSELITO"


(Por: Rafael Dupouy Gómez)

La fina estampa torera de "Joselito". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Con motivo de conmemorarse, el 16 de mayo de 2020, el centenario de la trágica muerte de José Gómez Ortega, conocido como "Joselito" o "Gallito", indiscutible Rey de los Toreros de fama mundial, dedico un especial recuerdo sobre su corta, pero importantísima y muy significativa carrera taurina. 

Se ha escrito mucho sobre su fenomenal figura, siendo "Joselito" quien marcó el inicio de una nueva época, aportando un concepto distinto a la lidia, siendo protagonista con Juan Belmonte de la llamada Edad de Oro del toreo.  


"Joselito" demostrando su torería y variedad con el capote. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito", nació en Gelves, Sevilla, el 8 de mayo de 1895. Hijo, hermano y nieto de toreros andaluces, cuya saga se llamó de "Los Gallos". Hijo de Fernando Gómez "El Gallo" y Gabriela Ortega, bailadora gitana. Su tío José, fue subalterno de Rafael Molina "Lagartijo". La casa donde vivió desde niño en Sevilla, estaba ubicada en la Alameda de Hércules. Desde muy temprana edad comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo del toro en la escuela taurina de la Alameda de Hércules con la ayuda de sus hermanos Fernando y Rafael "El Gallo" ya que su padre, también matador de toros, falleció cuando "Joselito" tenía dos años de edad. Se convirtió en un auténtico niño prodigio del toreo. Sus comienzos como becerrista y novillero fueron exitosos, despertando el interés de la gente que quería verle por sus grandes condiciones naturales para la lidia.

Distintas facetas de un joven "Joselito". Revista "Palmas y Pitos". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Pase de pecho de "Joselito" ante un toro astifino bien armado de pitones. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Como novillero, se presentó por primera vez en Madrid el 13 de junio de 1912, día de San Antonio, alternando con José Gárate "Limeño", ante reses de don Eduardo Olea, triunfando significativamente. El célebre cronista taurino "Don Pío", seudónimo del gran novelista Alejandro Pérez Lugín, al verle torear expresó: "¡Ha resucitado Lagartijo!". El 23 de junio del mismo año, frente a ganado de José Moreno Santamaría, en Sevilla, "Joselito" volvió a cosechar otro gran éxito. Toreó con brillantez unas 45 novilladas, perdiendo 9 actuaciones por su cogida en la plaza de Vista Alegre de Bilbao, el 1 de septiembre de 1912.


Soberbio par de banderillas de "Joselito", una de sus suertes preferidas y que dominaba a la perfección. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cumplió su sueño de convertirse en matador de toros tomando la alternativa, a la edad de 17 años, el 28 de septiembre de 1912, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, de manos de su hermano Rafael "El Gallo", actuando como testigo Antonio Pazos (Padre). El toro de su alternativa se llamó "Caballero", marcado con el número 16, de la ganadería de Moreno Santamaría.

Alternativa de "Joselito", de manos de su hermano Rafael "El Gallo" en la Maestranza de Sevilla, el 28 de septiembre de 1912. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 1 de octubre de 1912, confirmó la alternativa en Madrid, de manos de su hermano Rafael "El Gallo", en una corrida donde Vicente Pastor doctoró a Vázquez II. El toro de su confirmación se llamó "Ciervo", de Veragua. El 6 de octubre de 1912, en Madrid, triunfó ante toros de Guadalest.

En sus comienzos rivalizó, por poco tiempo, con Ricardo Torres "Bombita" y "Machaquito", quienes se estaban retirando del toreo. Sin embargo, su auténtico rival fue el llamado "Pasmo de Triana" Juan Belmonte. Juntos se presentaron por todos los pueblos y plazas de primera en España, conquistando a la afición y dividiéndola en dos grandes grupos: los partidarios de José y los seguidores de Juan, etapa que se llamaría, como señalé anteriormente, la Edad de Oro del toreo.


A la izquierda: "Joselito" brinda la muerte de uno de sus enemigos. A la derecha: Un artístico y pinturero remate con la muleta. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" sentía el arte de torear con auténtica pasión. Como matador de toros fue extraordinario, inteligente, dominador, alegre, variado y pinturero. Tenía unas facultades propias durante la lidia magníficas e insuperables, demostrando un profundo conocimiento de las condiciones del toro. Su afición por la fiesta fue desmedida, porque quería abrirse paso entre las grandes figuras del momento. Sin embargo, resultó un poco enfermizo y esto le restó algunos compromisos, debido a que sufría de dolencias gástricas que las padecía con mucha fiebre, manteniendo estricto reposo en cama.

Ejecutaba a la perfección todas las suertes, con ese duende y gracia sevillana que le caracterizaba. Con el capote realizaba quites formidables y variados. Colocaba excelentes pares de banderillas y con la muleta no había toro que no le pudiera realizar faena.

"Joselito" y Juan Belmonte, amigos y rivales en el ruedo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" y Belmonte escribieron las páginas más representativas de la historia del toreo por su rivalidad y la pasión que desbordaron con su arte exquisito. Ambos siempre se respetaron siendo entrañables amigos, porque se admiraban mutuamente. "Joselito" fue el precursor del toreo en redondo, girando sobre los talones, su manera de interpretar el toreo marcó época, siendo un referente para muchos diestros que pretendieron imitarle.

LA TRÁGICA MUERTE DE "JOSELITO"

A la izquierda: "Joselito" durante una de sus faenas, exponiéndose muy cerca de los pitones. Foto: Rodero. A la derecha: Su cuñado Ignacio Sánchez Mejías llora, desconsoladamente, ante el cadáver de "Joselito" en la enfermería de la plaza de Talavera de la Reina. Foto: Campúa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El destacado crítico taurino don Gregorio Corrochano, fue el único revistero madrileño asistente en la trágica corrida de la muerte de "Joselito" en la plaza de toros de Talavera de la Reina. Impresionado por la fatalidad, expresó en su crónica publicada en el Diario "ABC", el 18 de mayo de 1920 titulada "Una Corrida Trágica en Talavera de la Reina": Todo lo que ocurre me parece una pesadilla. Lo he visto y no lo creo. Me cuesta un esfuerzo terrible escribir: A Joselito le ha matado un toro".

"Joselito" quería torear la corrida de Talavera de la Reina, porque su padre Fernando Gómez había inaugurado la plaza años atrás. Al saber "Joselito" que su hermano Rafael "El Gallo" se anunciaba para lidiar esa corrida, se empecinó él en torearla.

El programa de la corrida, anunció que se lidiarían seis toros con divisa azul y blanca de la acreditada ganadería de la Sra. Viuda de Ortega, de Talavera de la Reina. Actuando los picadores: Manuel Aguilar "Carriles", Antonio Marín "Farnesio", José Agudo "Ceniza", Juan Pinto y dos toros de reservas, en el caso de inutilizarse los seis, no pudiendo exigirse otros. Como Banderilleros se indicó que intervendrían: Manuel Saco "Cantimplas", Enrique Belenguer "Blanquet" y Enrique Ortega "Cuco"; Antonio García "Bombita IV", José Rodas y Enrique Ortega "Almendro". Sobresaliente de espada: Miguel Cuchet.


Perfil serio que derrocha torería del gran maestro José Gómez Ortega "Joselito". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A "Joselito" le empitonó, el quinto toro de la tarde, de nombre "Bailaor" de la ganadería de la Viuda de Ortega. Toro negro, cinqueño, chico de peso y corto de pitones.

El toro no le había gustado. Aparentemente, tenía un defecto en la vista, era burriciego y se defendía. Al prepararse para entrarle a matar, cercano a la barrera del 1, le indicó a su subalterno Enrique Ortega "Cuco" que se quitara que el toro estaba con él. Intentó sacarlo de ese terreno aquerenciado y estando muy cerca dándole con la muleta en la cara a su enemigo, se retiró y el toro se vino con él, apresuradamente, en un momento de descuido. A "Joselito" no le dio tiempo de reaccionar. Intentó inútilmente taparle la cara con la muleta; sin embargo, el toro lo enganchó en el muslo derecho y le propinó una cornada seca en el bajo vientre. El diestro, cayó mortalmente herido, se contrajo en la arena y el toro no hizo por él. En su traslado le expresó al "Cuco": "A Mascarell, que avisen a Mascarell", llevándolo a la enfermería. Se refería al doctor Mascarell quien se encontraba en Madrid.

A su cuñado Ignacio Sánchez Mejías no se le informó de la gravedad de la cornada y lidió al sexto ejemplar. Estaba descompuesto y al terminar de matar al toro, entró a la enfermería, expirando "Joselito". La plaza estaba llena y enmudeció, permaneciendo el público en el coso hasta que la Guardia Civil los hizo salir, ante un silencio sepulcral. Las damas lloraban y los caballeros estaban impresionados, compungidos. Pasaron la noche velándolo en la enfermería. Su cuñado Sánchez Mejías, estaba inconsolable y expresaba: ¡Qué fatalidad!, ¡Qué fatalidad! Su cuadrilla lloraba desconsoladamente. A las dos de la mañana llegó de Madrid, su hermano Rafael "El Gallo". No quiso entrar a la enfermería.

Llegada del cadáver de "Joselito" a Madrid, siendo conducido a hombros por una multitud de admiradores en 1920. Foto: Campúa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A la 1:00 p.m. salió el féretro de "Joselito" a hombros de su cuadrilla, de la enfermería de la plaza de toros de Talavera de la Reina hacia la estación del tren. Le acompañaban su hermano Fernando, su cuñado Ignacio Sánchez Mejías, su cuadrilla: "Farnesio", "Cuco", "Parrita", "Camero" y el mozo de espadas Paco. Una multitud acudió conmovida a su encuentro. El tren arribó a Madrid a las 5:02 p.m. Le esperaban: "Machaquito", Vicente Pastor, Juan Belmonte, "Larita", "Celita", "Cantimplas", "Valencia II", "Punteret", "Freg", "Gavira", Paco Madrid y "Nacional", entre muchos otros. En las calles de Madrid se agolpó un gentío, durante su llegada y traslado a su piso en la calle de Arrieta. Sus Majestades, los Reyes de España, enviaron sentidas palabras de condolencia. Ignacio Sánchez Mejías mandó a disecar la cabeza del toro "Bailaor". La familia de "Joselito" la integraban cinco hermanos: Dos varones, Fernando y Rafael y tres hembras, casadas con Martín Vázquez, Enrique Ortega "Cuco" e Ignacio Sánchez Mejías. Se suspendió la corrida de Madrid. Luego, fue trasladado su féretro a hombros desde su domicilio en Madrid hasta la estación de Atocha, para llevarlo a Sevilla. Fue enterrado en el Cementerio de San Fernando de esa ciudad, ante una multitud impresionante que le admiraba y quería. La trágica noticia dio la vuelta al mundo.

LA MUERTE DE "GALLITO" ES NOTICIA EN VENEZUELA

El impacto de la triste noticia que sorprendió al mundo entero. En Venezuela, país muy aficionado a los toros, se publicó la información en el periódico "El Nuevo Diario" de Caracas, el 22 de mayo de 1920. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ayer nos trajo el cable una noticia, y de las gordas: la muerte de Joselito el "Gallito", en la Plaza de Talavera de la Reina, en ejercicio de su arte. Uno de los bichos que le habían tocado en suerte lo hirió, causándole una muerte instantánea.

El cable no dice más. No habla de la emoción del público viendo morir al ídolo, a su vista. Los toros le habían dado millones, y uno, en un instante, se los cobró…

El entierro debió ser una cosa suntuosa. Toda España, si España entera hubiera podido, asistiría al entierro de Joselito Maravilla.

Muere el gran torero, joven, en pleno vigor de vida: no contaba arriba de veinticinco años.

Era, sin disputa alguna, el más grande de los lidiadores contemporáneos, y acaso el más grande de todos los tiempos. En los repliegues de su capotillo, en tardes de triunfo, los toros hundieron siempre inútilmente la cabeza. Un hado bueno lo protegía. A dos dedos de los pitones asesinos, haciéndose pasar el toro tan cerca como el que más, pasmaba ver cómo nunca recibiera una herida de consideración.

Regresaba a España de Lima, donde ganara millones. Inconvenientes de última hora le impidieron venir a Caracas, donde contaba, al través de revistas, con innúmeros admiradores.

Y hoy, rico ya, con deseos de retirase glorioso, hasta el punto de ser una de las personas más admiradas de la España jacarándosa y torera, un cuerno asesino le parte una víscera, y cae para siempre, entre la expectación del público, sobre la arena soleada…

Una de las dos grandes figuras taurinas de la actualidad, ha muerto. Queda Belmonte, el trágico. Y la cornada de Joselito ha debido de tener un eco, algo como un presentimiento de tragedia, en el corazón, puesto a prueba en mil trances, de Juanillo, el trianero…

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 22 de mayo de 1920).

El valor y entrega de "Joselito" siempre manifiesto en sus faenas. Sometiendo de rodillas al toro ante la atención del público. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Recordaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, fundador de la primera ganadería de toros pura casta española en Venezuela, creador de la Maestranza de Maracay, empresario e impulsor de la Fiesta Brava en Venezuela, lo siguiente:

"Yo nunca pude ver torear a "Joselito", lo que conozco de su toreo, es por las crónicas de la época y las noticias que llegaban de España a Venezuela. Se presentó en América únicamente en la histórica plaza bicentenaria de Acho en Lima, Perú, toreando unas diez corridas, un año antes de su muerte. En Venezuela estaba contratado para torear, pero ese mismo año de 1920, la trágica cornada del toro "Bailaor" de la Viuda de Ortega, impidió que el público venezolano pudiera admirar su toreo.


José Gómez Ortega "Joselito", llegando a la plaza. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" se presentó, el 16 de mayo de 1920, con su cuñado Ignacio Sánchez Mejías en un mano a mano en la plaza de toros de Talavera de la Reina. La cornada de "Joselito" fue muy fuerte en el vientre. Entró prácticamente sin signos vitales a la enfermería, falleciendo lamentablemente. Curiosamente, actuó como sobresaliente esa tarde Miguel Cuchet, quien se convirtió, posteriormente, en un destacado rejoneador, siendo un gran amigo mío durante sus visitas a Venezuela. Cuchet, se presentó en las temporadas de las Ferias de Maracay organizadas por nosotros, acompañando a los matadores de toros realizando el paseíllo con sus vistosas jacas.
  
Yo conservo uno de los programas originales de la corrida, como recuerdo de aquel triste momento en que se vistió de luto la tauromaquia mundial por la muerte de uno de sus ídolos, José Gómez Ortega "Joselito", la gran figura del toreo que los venezolanos nos quedamos con las ganas de ver, si "Bailaor" no hubiera acabado con su vida aquella fatídica tarde. 

A la izquierda: El rostro afable de "Joselito" en 1913. A la derecha: Rafael Dupouy Gómez, autor del artículo, muestra el programa original que conservó su abuelo de la corrida celebrada el 16 de mayo de 1920 en la que perdió la vida "Joselito". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En el año 1936 me reencontré con mi amigo Juan Belmonte en Sevilla y visité, en compañía de mi esposa Elena Arráiz de Gómez, la tumba de "Joselito" en el Cementerio de San Fernando.

Doña Elena Arráiz de Gómez, esposa de don Florencio Gómez Núñez, abuela del autor de este artículo, presente ante el Mausoleo de "Joselito" en el Cementerio de San Fernando, Sevilla, el año de 1936. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El famoso escultor español don Mariano Benlliure, erigió un precioso monumento, en bronce y mármol, sobre la tumba donde reposan los restos de "Joselito" en el Cementerio de San Fernando, perpetuando su memoria. Un día antes de su trágica muerte, "Joselito" le había dedicado una fotografía de su puño y letra al célebre escultor.

En el año 2011, tuve la fortuna de visitar en compañía de mi madre Rosa Elena y mi hermano Miguel, el Mausoleo de "Joselito" en el Cementerio de San Fernando en Sevilla. La obra del escultor Mariano Benlliure me impresionó muchísimo por su gran emotividad y realismo, representando las figuras, el profundo dolor conduciendo a hombros el féretro de "Joselito". El maestro del toreo está enterrado en el centro, acompañándole a ambos lados los restos mortales de su hermano Rafael "El Gallo" y su cuñado Ignacio Sánchez Mejías. Muy cerca se encuentran las tumbas de Francisco Rivera "Paquirri" y la célebre cantaora Juanita Reina.  

Rafael Dupouy Gómez, autor del artículo, visitando el Mausoleo de "Joselito", obra del magnífico escultor Mariano Benlliure, en el Cementerio de San Fernando, Sevilla, el año 2011. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


ALGUNOS DATOS DE INTERÉS

"Joselito" sonriente en uno de sus muy característicos desplantes, acariciando el pitón del toro y mirando al tendido. Foto: Baldomero. Año 1915. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


Una de sus grandes faenas, la realizó "Joselito" el 3 de julio de 1914, en Madrid, ante toros de don Vicente Martínez, el día que se encerró en solitario, matando siete astados, cortando dos orejas y saliendo a hombros de la plaza, consagrándose como máxima figura del toreo. Fue una tarde histórica para los allí presentes. Esa actuación de "Joselito" está catalogada como una de las grandes faenas del siglo XX.


"Joselito" en Madrid durante la lidia del primero de los siete toros, la tarde de su apoteósico triunfo, el 3 de julio de 1914. Foto: Alfonso. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Composición fotográfica de "Joselito" en Madrid en su tarde triunfal, el 3 de julio de 1914. Revista Mundo Gráfico. Fotos: Alfonso. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 30 de septiembre de 1915, toreando en solitario, "Joselito" cortó la primera oreja que se concedía en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, al toro "Cantinero" de Santa Coloma.

El 27 de febrero de 1916, "Joselito" actuó en la inauguración de la Plaza Monumental de Barcelona. Toreó en compañía de Francisco Posada y Julián Sainz "Saleri II", lidiando reses de Benjumea.

El 8 de octubre de 1916, en Madrid, "Joselito" se presentó con algo de fiebre, cortando una oreja a cada ejemplar que enfrentó. Los nombres de sus enemigos fueron "Mesonero", negro bragado y "Artillero" colorado ojo de perdiz, pertenecientes a la ganadería de Gamero Cívico. "Joselito" salió triunfante a hombros. Alternó con José Flores "Camará" y Francisco Posada.


El célebre, valiente y dominador diestro "Joselito" tocando el pitón de su enemigo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" fue el promotor de la construcción de la Plaza Monumental de Sevilla, que tendría una capacidad para 23 mil espectadores y corta duración (1918-1920). En ese coso, el 6 de junio de 1918, lidió la corrida de su inauguración, ante 15 mil personas que se dieron cita en una tarde lluviosa y tormentosa. "Joselito" lidió el primer toro de la tarde y cortó la primera oreja. Alternó con los diestros "Curro" Posada y Diego Mazquiarán "Fortuna", cortando cada uno una oreja, ante toros de la ganadería de Contreras. El 10 de julio de 1918, en la plaza vieja de Pamplona, "Joselito" cortó dos orejas y rabo a toros de Gamero Cívico, alternando con el diestro mexicano Rodolfo Gaona y José Flores "Camará". El 10 de octubre de 1918, en Madrid, cortó el primer rabo en la historia de la capital española, ante el toro "Cigarrón" de Guadalest. Fue elegido Presidente del Montepío de Toreros (1918). 

"Joselito" recibiendo la ovación por la muerte del segundo toro en la primera corrida de la temporada, con motivo de la inauguración de la Plaza Monumental de Barcelona, el 27 de febrero de 1916. Foto: Mateo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 16 de marzo de 1919, en Barcelona, "Joselito" le otorgó la alternativa a su cuñado Ignacio Sánchez Mejías, actuando como testigo Juan Belmonte, ante toros de don Vicente Martínez. El 1 de mayo de 1919, en la plaza de toros Monumental de Sevilla, "Joselito" cortó dos orejas y rabo ante reses de la ganadería de Darnaude, que lidió junto a los diestros Diego Mazquiarán "Fortuna", José Flores "Camará" y Manuel Varé "Varelito". El 30 de septiembre de 1919, en la Monumental de Sevilla, "Joselito" cortó nuevamente dos orejas y rabo a un toro de Gamero Cívico, alternando con "Varelito" y Juan Luis de La Rosa. Viajó a Perú y toreó 10 corridas a finales del año de 1919. Fue su única presentación en ruedos americanos.

El 29 de abril de 1920, "Joselito" toreó su última corrida en la Maestranza de Sevilla. Era la Corrida de Beneficencia, con la presencia de la Reina Victoria Eugenia, siendo un mano a mano con Juan Belmonte, lidiando toros de Gamero Cívico. Ambos diestros brindaron a Su Majestad. "Joselito" cortó una oreja y Belmonte se fue de vacío.


Curiosa y simpática fotografía del famoso diestro "Joselito" boxeando con el Campeón Mundial Peso Pesado, Jack Johnson, en España, el 21 de abril de 1917. Esta gráfica fue publicada en un artículo de Rafael Dupouy Gómez, titulado: "Grandes de la Tauromaquia y el Boxeo", en la prestigiosa revista "Caireles", N° 31, de Barcelona, España, en diciembre de 2012. Foto: M. Mateo. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" fue un buen compañero y competidor de grandes toreros como: Ricardo Torres "Bombita", Rafael González "Machaquito", Vicente Pastor, el mexicano Rodolfo Gaona, su hermano Rafael Gómez Ortega "El Gallo", Juan Belmonte y su cuñado Ignacio Sánchez Mejías, entre otros.

"Joselito" sintió una profunda devoción por la Virgen de la Esperanza "La Macarena", hasta el punto de regalarle cinco esmeraldas para que las luciera su hermosa imagen. Durante una corrida en San Sebastián llevaba su imagen en una medalla que por fortuna le libró de una cornada. La medalla se dobló por el impacto del pitón y la llevó consigo hasta su fallecimiento. Debido a su muerte, la imagen de la Virgen Macarena vistió de luto. Le gustaba montar a caballo, realizar faenas de campo de acoso y derribo, la caza y conducir coches. La suerte que más disfrutaba era banderillear. Toreó unas 680 corridas y mató unos 1.569 toros en su carrera, desde 1912 hasta 1920.


Poema titulado: "Un Par de Banderillas de Joselito" del célebre Francisco Villaespesa, publicado en la revista venezolana "Billiken", el 17 de julio de 1926. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

"Joselito" recibió siete cornadas de importancia: en la pierna izquierda, en Bilbao, el 1 de septiembre de 1912 por un toro de Luis de Gama; muslo derecho con fractura de la clavícula izquierda, en Barcelona, el 5 de julio de 1914, plaza del Sport, toro de Pérez de la Concha; pectoral y la axila izquierda, en Bilbao, el 19 de agosto de 1914, toro de Murube; luxación de su mano derecha, en Zaragoza, el 19 de mayo de 1918, toro de Santa Coloma; puntazo en el labio, el 24 de septiembre de 1917, en Barcelona; en el muslo izquierdo, en Madrid, el 1 de mayo de 1919, toro de Benjumea y la mortal de Talavera de la Reina, en el muslo derecho y vientre, el 16 de mayo de 1920, toro "Bailaor" de la Viuda de Ortega.

Cortó 13 orejas en la Plaza de Madrid, siendo la última el 30 de mayo de 1917, en la Corrida de la Prensa, ante un toro de don Felipe Pablo Romero, alternando con su hermano Rafael "El Gallo", "Curro" Martín Vázquez y Juan Belmonte. Encabezó seis temporadas el escalafón taurino (1913-1918). Fue el primer diestro en la historia taurina en superar los 100 festejos en una temporada: 102 (1915), 105 (1916) y 103 (1917). Juan Belmonte lo desplazó con 109 tardes (1919). En la plaza vieja de Pamplona, España, "Joselito" fue el torero que más orejas cortó, con 11. En ese mismo coso, "Joselito" toreó cuatro temporadas, un total de 18 corridas, cortando 11 orejas y 1 rabo. El año de su trágica muerte había toreado 20 corridas. Todos los 16 de mayo se guarda un minuto de silencio como homenaje a su memoria y se toca el famoso pasodoble "Gallito", que fue compuesto por el maestro Santiago Lope, para su hermano mayor, Fernando Gómez Ortega, en 1904.


Rafael Dupouy Gómez en el Museo Taurino de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en donde pudo admirar un traje de "Joselito" que lució a los 14 años de edad. Año 2011. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

He querido rendir en este artículo un especial recuerdo a José Gómez Ortega "Joselito" en el centenario de su fallecimiento, por haber sido en su tiempo el "Rey de los Toreros", a quien Dios tenga en su Gloria. Paz a su alma.

Rafael Dupouy Gómez

martes, 28 de abril de 2020

PEDRO ARIAS, BANDERILLERO Y FOTÓGRAFO, CUMPLE 92 AÑOS

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


El destacado banderillero y fotógrafo venezolano Pedro Arias.
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Mi noble y buen amigo Pedro Arias, distinguido banderillero y fotógrafo de larga trayectoria, celebra 92 años de fructífera vida llena de gratísimos recuerdos y anécdotas. Nació en San Fernando de Apure (Venezuela), el 29 de abril de 1928. De pequeña estatura, carácter sencillo, simpático y extrovertido, su nombre aparece en el Tomo número 5 de “Los Toros” de don José María de Cossío en la página 634, en donde se refieren a él como: “Banderillero, que actuaba en los ruedos venezolanos en la década de los sesenta de nuestro siglo. No conozco sus cualidades aunque sé que actuaba en corridas de toros”.

De origen humilde, se trasladó con su familia a los 6 años de edad, de su natal San Fernando de Apure a la ciudad de Maracay (Edo. Aragua). Se crió a dos cuadras del Hotel Jardín.

Con el paso de los años, siendo un adolescente, tuvo la ilusión de mejorar su situación económica y se interesó en aprender una profesión, dedicándose a la fotografía que alternó, paralelamente, con su sueño de hacerse matador de toros. En las mañanas, entrenaba y practicaba en la histórica Plaza de Toros Maestranza de Maracay. Recibió lecciones del maestro Pedro Pineda y el apoyo de sus grandes amigos, los matadores de toros venezolanos Oscar Martínez y Luis Sánchez Olivares el “Diamante Negro” quienes se interesaron en que cumpliera su sueño, ofreciéndole oportunidades.

Oscar Martínez, a quien conoció en la Maestranza de Maracay, siendo también un talentoso fotógrafo, un día lo llevó a la casa de su amigo José María Páez Colmenares, quien se desempeñaba como funcionario de la Circunscripción Militar de Maracay, realizando las fotografías del componente militar en los cuarteles Bolívar, Páez y Sucre. Allí Pedro Arias aprendió como ayudante el oficio de la fotografía, capturando imágenes con una cámara que le regaló Páez Colmenares.   

Cuenta Pedro Arias que el 24 de julio de 1946, se vistió de luces por primera vez y el 22 de mayo de 1949, banderilleó por primera vez a un toro de casta de la ganadería colombiana de Mondoñedo en una corrida celebrada en la Maestranza de Maracay, interviniendo los diestros mexicanos Lorenzo Garza, Luis Castro “El Soldado” y el venezolano Ricardo Martínez como sobresaliente. Garza realizó una magnífica faena a su segundo toro, liquidándolo de una soberbia estocada. Fue ovacionado fuertemente por el público, concediéndosele las dos orejas, el rabo y una pata, que el diestro mexicano rechazó. “El Soldado” también cortó dos orejas y ambos salieron a hombros de la Maestranza de Maracay.    


Pedro Arias ejecutando un par de banderillas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En Maracay, Pedro Arias trabajó un tiempo cargando unos garrafones enormes y pesados de agua que descargaba en una vecindad. Un amigo suyo al ver el esfuerzo que hacía, le consiguió un trabajó como ayudante de fotografía en una dependencia del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social en el área de Malariología, en donde trabajaba como destacado científico el Dr. Juan Crisóstomo “Juancho” Gómez Núñez, hijo del General Juan Vicente Gómez. “Juanchito” era el hermano menor de Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, grandes aficionados e impulsores de la Fiesta Brava en Venezuela.

Pedro Arias tuvo la oportunidad de conocer personalmente en esa dependencia al Dr. “Juancho” Gómez Núñez, quien se mostró muy interesado en apoyar sus aspiraciones en el mundo del toro. Un buen día lo mandó a llamar y le dijo que se fuera a Caracas urgentemente para que firmara un contrato, porque toreaba el domingo y le regaló 20 bolívares de aquella época para su traslado.

“Juancho” Gómez Núñez, le comunicó a Pedro Arias que dijera que venía de parte de su hermano Florencio Gómez Núñez, quien ya había contratado a Luis Miguel Dominguín para que debutara como matador de toros en Venezuela, firmándolo por tres tardes en el Nuevo Circo de Caracas. Siendo mi abuelo Florencio, el empresario de la temporada caraqueña en 1949, encargó de la organización a su compadre José Luis de Benito.

Pedro Arias, llegó a la empresa dispuesto y decidido a firmar el contrato como subalterno en ese cartel de primera. Recordaba Arias que el Dr. Carlos Siso Maury, eminente abogado, le hizo esperar tres horas y no lo atendía. Entonces, se le ocurrió ante la impaciencia, anunciar que venía de parte de mi abuelo Florencio Gómez Núñez, como le había aconsejado en Maracay mi tío “Juancho” y de inmediato le abrieron las puertas, siendo recibido en la oficina.

Le preguntó el Dr. Siso si sabía leer. Que estudiara bien el contrato que iba a firmar. Me contó Pedro Arias que lo leyó rapidísimo como Cantinflas. Arias todavía no tenía traje de luces para la corrida, pero mintió respondiendo afirmativamente, sin tener un centavo para adquirirlo. Luego de marcharse de la oficina, leyó con tranquilidad el contrato que fue por 500 bolívares. De inmediato, se dispuso a visitar a su amigo el “Diamante Negro”, quien muy amablemente, le dijo que escogiera el traje que quisiera. Arias seleccionó un traje de luces que no estaba nuevo, azul celeste y plata que le quedó grande y tuvo que arreglar.

Era la última corrida de la temporada y actuaron, la gran figura del toreo español Luis Miguel Dominguín, el ídolo venezolano Luis Sánchez Olivares el “Diamante Negro” y el valeroso diestro mexicano Antonio Velázquez. Esa extraordinaria corrida fue celebrada, el 11 de diciembre de 1949, siendo considerada como la mejor corrida de toros que se ha presentado en toda la historia del Nuevo Circo de Caracas.

Se jugaron toros de la ganadería colombiana de “Vistahermosa”, que dieron una excelente pelea. Fue una tarde inolvidable, recordaba Pedro Arias, quien banderilleó con bastante habilidad a un toro que había eliminado el quinto burladero del Nuevo Circo de Caracas. El público entusiasmado, no cesó de aplaudir las faenas realizadas por los tres matadores, quienes salieron a hombros por la puerta grande, cortando un total de diez orejas y dos rabos. Luis Miguel estuvo enorme ante su primero al que le cortó las dos orejas con petición de rabo, que la Presidencia se negó a conceder. En su segundo, repitió una faena redonda que fue malograda con la espada, perdiendo los trofeos que tenía asegurados, dando dos vueltas al ruedo recibiendo una fuerte ovación. Antonio Velázquez cortó cuatro orejas y un rabo y el “Diamante Negro” también emuló al mexicano cortando cuatro orejas y un rabo.

Recordaba Pedro Arias que César Díaz Torres, apoderado de Oscar Martínez, de quien fue banderillero, le preguntó si quería ser corresponsal de “La Esfera” en Caracas para cubrir los accidentes de carretera que frecuentemente ocurrían y requerían ser fotografiados.

Pedro Arias acompañando al gran César Girón durante uno de sus triunfos. 
(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Un día le propusieron trabajar en el diario “El Mundo” en el espacio deportivo. Asistió a los Juegos Panamericanos de Cali (Colombia) en 1971, los Juegos Panamericanos de México en 1975, los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983. Estuvo presente cubriendo la pelea del boxeador venezolano Betulio González en la que conquistó el campeonato mundial, siendo captadas con su cámara las mejores fotos que recorrieron el mundo entero. Las Series del Caribe de Béisbol y los Campeonatos de la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela, siempre gozaron del oportuno lente de Pedro Arias, ferviente fanático de los “Tiburones de La Guaira”. Con los jugadores de Béisbol cultivó una fraternal amistad, lo querían mucho y siempre le gastaban bromas. En Maracaibo, estuvo presente en importantes partidos de fútbol internacional. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Deportivo en 1975 y 1987.  


Pedro Arias mostrando uno de sus tantos premios como excelente fotógrafo deportivo. Revista "Venezuela Taurina". Año 1975. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Dentro de su profesión taurina, lamentó no haber podido llegar a ser matador de toros, sino subalterno. Conoció y tuvo una gran amistad con los hermanos Girón, considerándolos como de su propia familia. Me contó Pedro Arias una anécdota curiosa, poco conocida. Cuando él trabajó en una fábrica de papeles, utilizó parte del material de desecho para confeccionar la improvisada muleta que empleó César Girón, el día que se lanzó al ruedo como espontáneo durante la actuación de los “Chicos de Querétaro” en enero de 1946. Los “Chicos de Querétaro”, era una cuadrilla infantil mexicana, integrada por niños entre diez y doce años de edad que lidiaban becerros de pura casta. César Girón con doce años de edad, demostró al público asistente que él toreaba mucho mejor que los niños aztecas.

Pedro Arias con Manuel Benítez “El Cordobés”. (Cortesía: Pedro Arias).

Triunfo de Francisco Rivera "Paquirri" en Mérida, Venezuela, acompañado por Pedro Arias. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Se mantuvo como banderillero durante muchos años. A las órdenes del “Diamante Negro”, intervino en varios festejos. Me confesó que nunca pudo banderillear por el lado izquierdo a los toros. Participó eficientemente como subalterno en las célebres novilladas organizadas por el empresario Gregorio Quijano.

Pedro Moya "El Niño de la Capea" en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, detrás el fotógrafo Pedro Arias. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 


Rafael Dupouy Gómez, autor del artículo, en compañía de su gran amigo Pedro Arias. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Me complace resaltar las virtudes de este digno profesional de nuestra Venezuela taurina y de la fotografía en este artículo, felicitándolo en su cumpleaños.

Enhorabuena por ser un gran amigo y una excelente persona.

Rafael Dupouy Gómez


Pueden disfrutar el video de una entrevista a Pedro Arias:





martes, 3 de marzo de 2020

JOSÉ GARCÍA "ALCALAREÑO", UN TORERO QUE PROMETÍA


(Por: Rafael Dupouy Gómez)

El matador de toros José García "Alcalareño". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

He querido recordar en este artículo a un torero sevillano, quien gozó entre los años de 1916 y 1917 del cariño y admiración de los aficionados venezolanos. Me refiero a José García "Alcalareño", diestro que sobresalió por su valor y temeridad en cada una de sus presentaciones. En mi país, Venezuela, tuvo un gran cartel. En su etapa novilleril, toreó muchas tardes, catalogándolo algunos críticos taurinos como un auténtico "Fenómeno". Lamentablemente, su carrera se vio interrumpida por recibir algunos graves percances y sufrir algunas dolencias que afectaron de manera significativa su trayectoria ascendente.

A pesar de que su forma de interpretar el toreo, carente de pureza y un tanto atropellado, logró sobresalir por su entrega en los ruedos con dignidad y autenticidad. Destacó por sus fenomenales pares de banderillas cortas que dominaba a la perfección y con la muleta por sus faenas de corte tremendista, siendo frecuente verle torear de rodillas, exponiéndose muy cerca de los pitones, generando la emoción que el público esperaba ver cada tarde.    

Me permitiré destacar y recordar en este escrito los aspectos más importantes de su vida taurina profesional, así como sus visitas a Venezuela, en donde concedió una interesante y amena entrevista en 1917.

José García Rodríguez "Alcalareño", nació en Alcalá de Guadaira (Sevilla), el 14 de mayo de 1889.

El 13 de septiembre de 1908, debutó en la plaza de toros de Tetuán de las Victorias.

El 16 de mayo de 1909, actuó en Sevilla, luciendo por primera vez el traje de luces, en compañía de Antonio Pazos y "Punteret". El sexto toro de la novillada, de la ganadería de Pérez de la Concha, le propinó una grave cornada en el cuello y en el muslo izquierdo atravesándoselo, siendo su bautismo de sangre, imposibilitándolo para torear los años de 1910 y 1911.

Reapareció el año 1912 y consiguió grandes triunfos en Cebreros (Ávila), San Sebastián de los Reyes y en Valencia (España).


"Alcalareño", destacado novillero llamado el "Fenómeno", rematando un quite con el capote en Barcelona, España, en 1914. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 13 de abril de 1913, se presentó en la plaza de toros de Vista Alegre (Carabanchel), alternando con Trini Pérez "Machaquito de Sevilla" y "Regaterín Chico". Fue un gran triunfo para "Alcalareño", lo que le valió su presentación en Madrid, el 2 de mayo del mismo año, estoqueando novillos de García de la Lama en compañía de "Algabeño" y "Saleri II". "Alcalareño" estuvo bien esa tarde y fue contratado para varias novilladas. El 22 de junio de 1913, en Murcia, cortó una oreja y el 29 de junio, se presentó nuevamente en Madrid.

El 13 de julio de 1913, "Alcalareño" actuó en Barcelona (España), ante reses de Pérez de La Concha, junto a "Cortijano" y "Limeño". El 20 de julio de 1913, en Alicante, mató una corrida de Miura, junto a José Corzo "Corcito" y Gaspar Esquerdo. En total, ese año toreó 18 novilladas de 40 y pico firmadas, debido a una rara dolencia que le sobrevino en Alicante, en el mes de julio, alejándolo de los ruedos cuando el público pedía más de él. Regresó a los ruedos a principios del año 1914.

El 19 de marzo de 1914, "Alcalareño" se presentó en la plaza de toros de Madrid, lidiando reses de don Victoriano Angoso, alternando con Pedro Carranza y "Saleri II". El 5 de abril de ese mismo año, toreó nuevamente en esa plaza, enfrentándose a ganado de Santa Coloma, con "Saleri II" y Francisco Bonal "Bonarillo".

Toreó en forma sobresaliente cinco novilladas en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El 16 de mayo de 1914, "Alcalareño" debutó como novillero en ese histórico coso, junto a Juan Cecilio "Punteret". El 24 de mayo de 1914, ante novillos de Campos Varela, "Alcalareño" toreó en compañía de "Tallerito" e "Hipólito". El 31 de mayo, en la misma plaza, lidió reses de Santacoloma, junto a Navarro de Brenes e "Hipólito"; el 21 de junio, ante novillos de Carvajal, actuó en un mano a mano junto a Ignacio Sánchez Mejías, quien resultó gravemente herido, correspondiendo a José García "Alcalareño" la lidia y muerte de seis toros. El 28 de junio, ante astados de Surga, "Alcalareño" compartió cartel con "El Tello" y Pepe Zarco.


A la izquierda: El joven novillero José García "Alcalareño". A la derecha: Habilidosamente quebrando con las banderillas cortas en Barcelona, España, 1914. Foto Serrano. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Luego, se presentó varias tardes en Madrid, los días 9 y 16 de agosto de 1914.

El 23 de agosto de 1914, en la plaza de toros Arenas de Barcelona, "Alcalareño" toreó una corrida de la Viuda de Soler, con los novilleros "Saleri II" y Diego Mazquiarán "Fortuna". El triunfador de la tarde fue el bilbaíno "Fortuna", que cortó las dos orejas al sexto y último astado de la tarde, saliendo a hombros por las calles de la ciudad Condal.

ALTERNATIVA DE "ALCALAREÑO"

Solemne momento de la alternativa de "Alcalareño", cediéndosela su padrino Rafael Gómez "El Gallo" en Murcia, el 13 de septiembre de 1914. Foto: P. Ordóñez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

José García "Alcalareño" luciendo un traje tabaco y oro, tomó la alternativa, en Murcia, el 13 de septiembre de 1914, de manos de Rafael Gómez Ortega "El Gallo", actuando como testigo de la ceremonia su hermano "Joselito", ante toros de la ganadería de de don Gregorio Campos. Fue una gran tarde para el toricantano, que cortó las orejas a sus toros, saliendo a hombros de la plaza. El toro de su alternativa se llamó "Campanito", marcado con el número 11, cárdeno ensabanao, armado y con kilos, al que le cortó la oreja y el rabo, despachándolo de una gran estocada. En su segundo, recibió una gran ovación por su muy lucida faena, cortando una oreja. "Joselito" cortó una oreja a su primero, en corrida donde se arrastraron 15 caballos, saliendo satisfecho el público asistente.


"Alcalareño" perfilándose para entrar a matar al toro de su alternativa, al que le cortó las dos orejas y el rabo, el 13 de septiembre de 1914 en Murcia. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

José García "Alcalareño", el nuevo matador de toros, en la portada de la revista taurina "Palmas y Pitos" del 14 de septiembre de 1914. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 4 de abril de 1915, en Murcia, se presentó "Alcalareño" junto a José Gómez Ortega "Joselito" y Juan Belmonte, ante reses de los hijos de Vicente Martínez. Toreó ese año unas 14 corridas, con labor mediana.

"ALCALAREÑO" EN VENEZUELA

El diestro sevillano "Alcalareño" vino a Venezuela en el año 1916 y toreó cinco corridas. El 12 de marzo de 1916, debutó en el Circo Metropolitano de Caracas, en un mano a mano con Enrique Rodríguez "Manolete II", ante ganado de Gorrín.

El 2 de abril de 1916, en el Circo Metropolitano de Caracas, "Alcalareño" actuó en un mano a mano, de gran expectativa, por ser la reaparición de Manuel Mejías Rapela "Bienvenida" (Papa Negro), ante toros de Gorrín y Santaella. El 9 de abril de 1916, se presentó igual cartel en el mismo coso, esta vez ante ganado de Mariara, propiedad del General Juan Vicente Gómez, siendo el triunfador el "Papa Negro", cortando dos orejas y saliendo a hombros de la plaza ante la aclamación del público caraqueño.

El 16 de abril de 1916, en el Circo Metropolitano de Caracas, se llevó a cabo una corrida a beneficio de "Alcalareño", estoqueando en solitario el mismo matador homenajeado, reses de Santaella, obteniendo un gran triunfo, mostrando todo su arte y valor, banderilleando colosalmente y colocando buenas estocadas, recibiendo muchas ovaciones, cortando orejas y saliendo a hombros de la plaza.

El 28 de abril de 1916, se presentó nuevamente "Alcalareño" junto a Manuel Mejías Rapela "Bienvenida" (Papa Negro), en una corrida nocturna, en homenaje a José Jiménez "Carancha IV", en el Circo Metropolitano de Caracas, Venezuela.

De regreso a España, "Alcalareño" se presentó el 22 de junio de 1916, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, por primera vez como matador de toros en esa plaza, ante ganado de Veragua, junto a los diestros Manuel Mejías Rapela el "Papa Negro" y Matías Lara "Larita". "Alcalareño" y "Larita" resultaron heridos esa tarde.

El 25 de junio de 1916, "Alcalareño" toreó en Madrid una corrida de la ganadería de Pablo Romero, confirmando su alternativa ante "Cocherito de Bilbao", su padrino; y Curro Vázquez.

Para la temporada de 1917, José García "Alcalareño" regresó a Venezuela, siendo contratado para torear seis corridas de toros por el empresario Eloy M. Pérez, reapareciendo ante la afición caraqueña, el 28 de enero de 1917, ante reses de los hermanos González Gorrondona, junto al debutante José Trigo "Triguito". La gran inauguración de la temporada, fue bajo los valiosos auspicios del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y Comandante en Jefe del Ejército. Se celebró la Corrida de Gala en honor de la Gran Compañía Dramática Española de doña María Guerrero y don Fernando Díaz de Mendoza, cuyos eminentes artistas concurrieron al espectáculo, después de terminada la matineé en el Teatro Municipal de Caracas.
Cartel del 28 de enero de 1917, en el Circo Metropolitano de Caracas, Venezuela, del mano a mano entre "Alcalareño", quien aparece en la foto, y el debutante José Trigo "Triguito". Gran inauguración de la temporada, bajo los valiosos auspicios del General Juan Vicente Gómez(Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Repitieron ambos matadores el día 25 de febrero de 1917, sin gran éxito. Durante esa fecha anunciaron al gran ídolo mexicano Rodolfo Gaona, quien arribó al país el día 20 de febrero, pero se enamoró perdidamente y se fue en un barco acompañando a su novia, la famosa actriz Carmen Ruiz Moragas, de la Compañía de Teatro de doña María Guerrero, partiendo para Puerto Rico.

"ALCALAREÑO" ENTREVISTADO EN VENEZUELA

José García "Alcalareño". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En Venezuela, el periodista apodado "El Bachiller Porfía" le realizó una interesante entrevista, titulada "Hablando con Alcalareño", publicada en "El Nuevo Diario", el 3 de marzo de 1917, que reproduzco y comparto a continuación:

Movido por la curiosidad de conocer la vida pintoresca de los artistas, que así como despiertan interés en donde quiera que llegan, van recogiendo impresiones y siendo a veces protagonistas de historias que el público convierte en asuntos de leyendas, a fuerza de querer embellecerlas, me dirigí al hotel en que se hospeda el bravo José García "Alcalareño", cuyo valor y simpatía se han hecho proverbiales y de él obtuve las confidencias que siguen:

Pués verá usted, amigo Porfía, vestí por primera vez el traje de luces el 16 de mayo de 1909, en Sevilla, alternando con Pazos y Punteret en la lidia de seis toros de Pérez de la Concha, obteniendo tan buena acogida que se me abrieron en seguida las puertas de las plazas de muchas provincias. Anduve media península en novilladas de más o menos importancia hasta que en 1913 obtuve un éxito definitivo en Vista Alegre con "Machaquito de Sevilla" y "Regaterín Chico". Toreé desde entonces en las principales plazas, siendo de los que "partían er bacalao" como novillero, hasta que en 1914 recibí la alternativa en Murcia, toreando con los "Gallos".

Esta alternativa me fue confirmada en Madrid, el 25 de junio de 1916 por "Cocherito de Bilbao", a quien acompañó Vázquez. Lidiamos esa tarde ganado de Pablo Romero, que ya sabe usted que es grande y de mucho poder. Salieron mansos y tuvimos que bregar mucho para salir bien.

¿Cuál ha sido su mejor tarde?

La que toreé en Murcia con Gallo y Gallito, reses de D. Gregorio Campos. Corté las orejas de mis dos toros y salí en hombros. Fue una gran tarde y creo que a ella le debo en gran parte la gran cantidad de corridas que currelé ese año.

¿Y cuál ha sido su peor tarde?

Ah! No me hable usted de eso. He tenido algunas malas….y, sobre todo, mu negras. Verasté: la peor fue en Madrid; alternaba con Saleri y Pazos; era todavía novillero; me agarró uno de los bicharracos y me dio tres volteretas; nadie me daba por vivo. Otra cogida brutal la tuve en Alicante. Toreaba con Saleri II y Ballesteros toros de Veragua. Me echó mano el del Duque y me hizo trizas el traje; afortunadamente no tuve más consecuencias que el desperfecto de la indumentaria, pero fue la más aparatosa que he sufrido.

En Madrid he sido herido tres veces: una de ellas en el cuello; en Barcelona, en el muslo, una, y en Sevilla me han dado tres cornadas. La más grave fue la de Barcelona, que me hizo perder muchas fechas.

¿Ha toreado usted con Belmonte?

Sí, muchas veces. Es el torero que más me gusta. Lo que hace no es para contarlo.

Hay que verlo, amigo Porfía, hay que verlo.

Joselito es el más largo, no hay duda, es un niño que es un prodigio.

Y de aquí (Venezuela), ¿qué toros le gustan más?

Los del General Juan Vicente Gómez y los de González Gorrondona.

¿De los toros españoles?

Los de Parladé.

¿Cuáles le gustan menos, entre los de España?

Los de Albarrán.

¿Qué opinión tiene de nuestro público venezolano?

Que es el mejor de América. Es inteligente, entusiasta y cariñoso. Aquí se encuentra uno como en casa.

¿Se ha visto envuelto en algún lío amoroso, como Rodolfo Gaona?

Vaya pa’ rato. Desde la primera vez que vine a torear noté que en la plaza había una gachí que me miraba con muy buenos ojos, me arrojaba flores y se entusiasmaba la mar con lo que yo hacía. Me aficioné yo también y por poco termino en la vicaría.

¿Qué suerte domina usted más?

Con la muleta, crea usted, que me siento persona. La manejo a mi gusto y siempre logro el efecto que me propongo. Con las banderillas domino con las cortas. Me gusta mucho dejar llegar y cambiar en la misma cara; es una sensación mu grande y tiene mucho efecto para el público.

¿Tiene ya algunos contratos en España?

Hasta la fecha tengo 16, según carta de mi apoderado. Casi todas para alternar con los "Ases". Espero que habrá más, pues ya sabe usted que me arrimo y trato de hacerlo todo.

¿Ha visto usted el "Nuevo Circo de Caracas"?

Ya lo creo, si todos los días me paso un buen rato contemplando como adelantan las obras. Le aseguro a usted que será muy hermoso y tan superió como las mejores de mi tierra. Mucho me gustaría torear en la nueva plaza. Trataré de hacer mañana algo extraordinario, para ver si aseguro contrata para la próxima temporada que ha de ser chipén.

La fachada de la plaza es grandiosa y por el proyecto que me han mostrado veo que será una plaza de primer orden.

¿Por qué se hizo usted torero?

Por la afición, que siempre ha sido en mí muy grande.

¿Su edad?

Veintiséis años.

¿Cuál es en su concepto, el periódico más imparcial de España, en asuntos taurinos?

El ABC.

¿Quiere usted expresar algo por la prensa?

Ya lo creo; que estoy reconocidísimo de la afición y público caraqueños, y que trataré de demostrarlo mañana, haciendo cuanto esté a mi alcance.

Nos despedimos del valiente mocetón llenos de entusiasmo y con la sensación de una alegría sana. Es tan franco y tan modesto y tiene tanta afición, que es muy digno de que la suerte lo acompañe en su arriesgada profesión.

Con que ya lo sabéis, aficionados, preparaos a ver una emocionante corrida en la cual mostrará una vez más "Alcalareño" que es un torero con toda la barba, pues lidiar solo seis reses es empresa reservada a los primates del toreo.

El Bachiller Porfía.
Caracas: 3 de marzo de 1917.
(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 3 de marzo de 1917).

El 4 de marzo de 1917, "Alcalareño" volvió a encerrarse en solitario ante reses de los hermanos González Gorrondona, en el Circo Metropolitano de Caracas, sin fortuna. El 11 de marzo, toreó un mano a mano junto a Bernardo Gallango "Gaona II", con toros de Gorrín.

Anuncio de la Extraordinaria corrida de abono presentada en el Circo Metropolitano de Caracas (Venezuela), el 25 de marzo de 1917. Mano a mano entre los diestros sevillanos, José Gárate "Limeño" y José García "Alcalareño". Se lidiaron seis toros de la ganadería de Mariara, propiedad del General Juan Vicente Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 25 de marzo de 1917, se celebró en el Circo Metropolitano de Caracas (Venezuela) un mano a mano entre los diestros sevillanos, José Gárate "Limeño" y José García "Alcalareño". Se lidiaron seis toros de la ganadería de Mariara, propiedad del General Juan Vicente Gómez. Dos horas, aproximadamente, duró la corrida en tarde nublada. El coso capitalino registró una buena entrada. A las 4:30 p.m. en punto, hizo su entrada al Doctor Victorino Márquez Bustillos, Presidente Provisional de la República, el General José Vicente Gómez, Inspector General del Ejército, el General Alí Gómez, Vicepresidente del Estado Aragua, el Doctor Bracamonte, Secretario del Doctor Márquez Bustillos, el Doctor Delgado Briceño, Secretario de la Gobernación, el General Carvallo, Prefecto de Caracas y muchas otras personalidades.

"Limeño", sevillano, descendiente de los Incas, vistió un traje de luces tabaco y oro. "Alcalareño", lució un terno verde y oro. Durante el paseíllo, ambos toreros, fueron fuertemente ovacionados por parte de la concurrencia.

"Alcalareño", recibió a su primer enemigo, segundo toro de la tarde, con cinco buenas verónicas y un recorte. Brindó al Doctor Victorino Márquez Bustillos el astado de Mariara, bravo y noble. Inició su faena con un cambio de muleta plegada, ejecutó tandas de naturales girando los talones, ayudados por bajo de rodillas, por alto y molinetes, exponiéndose muy cerca de los pitones. La arena se llenó de sombreros, mientras "Alcalareño" consiguió una estocada en todo lo alto. ¡Gran ovación, oreja y vuelta!

Al cuarto toro, su segundo, lo recibió "Alcalareño" bien con el capote. Brindó la muerte del astado al General José Vicente Gómez, hijo del Benemérito General Juan Vicente Gómez. El diestro estuvo muy valiente y decidido, luciendo más voluntad que su enemigo, tardo y peligroso. En un momento se le venció, poniendo en aprietos al matador, quien se salvó milagrosamente del percance. Mató al toro de una estocada algo contraria pero efectiva, cortando una oreja y vuelta al ruedo.

Al sexto toro, tercero y último enemigo correspondiente al diestro "Alcalareño", no le pudo hacer prácticamente nada. Resultó muy bravo y complicado. Sudó tinta, toreándolo con el capote, banderilleándolo y matándolo pronto.

Su compañero de cartel "Limeño", cortó una oreja a su segundo, luciendo muy artista con el capote, estando colosal con la muleta.

El encierro del General Juan Vicente Gómez fue bueno en conjunto.

El 1 de abril de 1917, Domingo de Ramos, los diestros "Alcalareño" y Pedro Carranza "Algabeño II" cortaron una oreja a su primer toro en el Circo Metropolitano de Caracas, Venezuela. 


En el año 1919, José García "Alcalareño", inauguró en Manizales (Colombia) una plaza de toros de gran capacidad para el público, ubicada en la carretera de la Esponsión. La iniciativa de su construcción se debió al interés del empresario Arístides Amaya de organizar en ese coso las mejores temporadas taurinas.

En 1920, "Alcalareño" toreó 8 corridas y el año 1921 participó en 16.

El año 1921 toreó tres corridas en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El 3 de abril de 1921, se celebró la Corrida Homenaje a la Historia del Toreo. "Alcalareño" fue el triunfador de la tarde, al cortarle una oreja a un toro de Veragua. Alternó junto a los matadores Bernardo Casielles y "Joseíto de Málaga". El 19 de abril, repitió en el mismo coso, lidiando toros de Santa Coloma, alternando con Juan Belmonte y Manuel Jiménez "Chicuelo". El 22 de abril, toreó reses de doña Carmen de Federico (antes Murube), compartiendo cartel con su padrino de alternativa Rafael Gómez "El Gallo", Manuel Jiménez "Chicuelo" y Manuel Granero; el triunfador fue "El Gallo", quien cortó dos orejas esa tarde en la Maestranza.

Los días 5 de junio y 9 de octubre de 1921, "Alcalareño" se presentó en la plaza de toros de Madrid, estando mejor en la segunda tarde, en donde brilló banderilleando con las cortas al quiebro ante el cuarto toro de Surga, de nombre "Navarrito". Alternó junto a "Pastoret" y "Carnicerito".


Dos imágenes de "Alcalareño". Arriba: Ejecutando un pase de rodillas en la novillada celebrada en Madrid, el 9 de agosto de 1914. Foto Rodero. Abajo: En la Maestranza de Sevilla, pasando al toro de muleta, el 21 de junio de 1914. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En 1922, "Alcalareño" toreó un total de 9 corridas, 4 de ellas en Francia y 3 en Portugal. 

El 7 de enero de 1923, se inauguró la plaza de toros de Chapultepec, México, en la que tomaron parte los diestros Julián Sáinz "Saleri II", José García "Alcalareño" y Pedro Carranza "Algabeño II", quienes lidiaron toros de Malpaso. Asistió poco público a la plaza y el ganado no colaboró con el lucimiento de los matadores de toros. El 28 de enero de 1923, en la misma plaza, repitieron "Saleri II" y "Alcalareño", esta vez junto a Joselito Martín, ante un buen ganado de La Trasquila, al que le cortaron las orejas los diestros a cuatro de sus toros.

El 1 de abril de 1923, en la plaza de "El Toreo" de la capital azteca, actuaron los diestros Manuel Mejías Rapela "Bienvenida" (Papa Negro), José García "Alcalareño" y Juan Silveti, ante tres toros españoles de Veragua y tres mexicanos de Piedras Negras. "Alcalareño" emocionó mucho a los presentes con cuatro pares de banderillas cortas al cambio. Silveti estuvo bien en sus dos astados; a su primero, le cortó una oreja.   

El 27 de abril de 1924, en la plaza de "El Toreo" de México, D.F. "Alcalareño" actuó con Rodolfo Gaona y Ángel Fernández "Angelete", lidiando tres toros de San Diego de los Padres y tres de San Nicolás Peralta. Lo mejor de la tarde fueron los cuatro pares de banderillas colocados por el llamado "Joselito Mexicano" Rodolfo Gaona.

José García "Alcalareño" perfilándose para liquidar a su enemigo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 22 de marzo de 1925, en la plaza de toros de la capital mexicana de "El Toreo", actuaron "Alcalareño", Mariano Montes y Gregorio Garrido, ante toros de Santín.

El 29 de marzo de 1925, en la plaza de Cuatro Caminos de "El Toreo" de la capital azteca, se presentaron José García "Alcalareño", José Ramírez "Gaonita" y Joselito Flores ante reses de Ajuluapan.


"Alcalareño" en un excelente ayudado en la Maestranza de Sevilla. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 16 de octubre de 1932, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en la Corrida de la Prensa, reapareció "Alcalareño" en compañía del valenciano Manolo Martínez y "Angelillo de Triana", ante reses de distintas ganaderías. "Alcalareño" y Manolo Martínez fueron los triunfadores de la tarde, al cortar cada uno, una oreja.

El 15 de octubre de 1936, en la plaza de toros de Béziers (Francia), "Alcalareño" se presentó en una de sus últimas corridas.

"Alcalareño", luego, toreó dos tardes en Barcelona (España). El 7 de agosto de 1941, en la plaza de toros "Arenas" de Barcelona, en compañía de José Róger "Valencia", quien resultó cogido; y Rafael Martín Vázquez, ante ganado de Domingo Ortega, Julio Laffitte, Salas y González. El 12 de junio de 1941, se lidiaron cuatro toros de don José de la Cova y cuatro toros de Julio Laffitte, para "Alcalareño", López Lago, Mario Cabré y Domingo Fernández.


"Alcalareño", volcándose con absoluta entrega, ejecutando una gran estocada en Huelva. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla actuó en su carrera, 12 tardes: 5 corridas, 5 novilladas y 2 festivales. 

Tuvo un hijo novillero que se llamó José García Otero "Alcalareño II".

Falleció en Alcalá de Guadaira (Sevilla), su querida tierra, a los 75 años de edad, el 5 de agosto de 1964.

Rafael Dupouy Gómez