jueves, 31 de diciembre de 2020

FLORENCIO GÓMEZ NÚÑEZ: 25 ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO

 (Por: Rafael Dupouy Gómez)


Don Florencio Gómez Núñez visita y contempla orgulloso, por última vez, su histórica Plaza de Toros Maestranza “César Girón” de Maracay. Año 1993. Foto: Zapata. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

Mi muy querido y siempre recordado abuelo Florencio Gómez Núñez, falleció el 31 de diciembre de 1995, a la edad de 87 años, en su residencia caraqueña. Hoy, 31 de diciembre de 2020, se cumplen 25 años de su triste partida, cuando Dios lo llamó a su lado, aquel día especial, encontrándonos reunidos en su habitación, faltando cinco minutos para las doce de la medianoche, esperando recibir con ilusión el Año Nuevo 1996.

Florencio Gómez Núñez, se destacó siempre como un gran aficionado de la Fiesta Brava. Su pasión desbordada por los toros le hizo adquirir junto con su hermano, Juan Vicente Gómez Núñez, en España, 180 cabezas de ganado de la famosa ganadería andaluza de los hermanos Pallarés Delsors de Cabra (Córdoba), trayendo toda esta ganadería a Venezuela en el año 1932, por barco hasta el puerto de Turiamo (Edo. Aragua), fundando así “Guayabita”, la primera ganadería de toros pura casta española de lidia en Venezuela. Los toros fueron seleccionados en España por la máxima figura del toreo Juan Belmonte y el famoso rejoneador cordobés don Antonio Cañero, quienes fueron sus grandes amigos.

La Plaza de Toros Maestranza de Maracay, fue inaugurada por su padre, el General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 20 de enero de 1933. Su construcción se debió a la desmedida afición de sus hijos, Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, empresarios y propietarios de la joya arquitectónica que encomendaron realizar a su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Los hermanos Gómez Núñez, organizaron con gran éxito las Ferias de Maracay en los años de 1933, 1934 y 1935.

La Maestranza de Maracay, bautizada posteriormente con el nombre de la máxima figura del toreo de Venezuela “César Girón”, es una plaza de toros llena de historia, donde se han presentado las más grandes figuras del toreo. Representa la cantera taurina venezolana y está considerada como una de las plazas de toros más bellas del mundo.

Florencio Gómez Núñez, fue empresario de corridas de toros en Caracas, Valencia y Maracay. Toreó con mucha frecuencia como aficionado práctico. Se entusiasmó de igual manera por el arte del rejoneo. Cultivó una gran amistad con destacadas figuras del toreo que escribieron páginas importantes en la historia de la Fiesta Brava.

La Asociación Venezolana de Criadores de Toros de Lidia lo designó por unanimidad como su Primer Miembro Honorario, el 15 de octubre de 1985. El Concejo Municipal del Edo. Aragua acordó, el 21 de octubre de 1985, nombrar a Florencio Gómez Núñez persona notable con méritos para consultas necesarias, en lo relacionado con la Comisión Taurina del Distrito Girardot, y Asesor Ad-Honorem Vitalicio. Recibió reconocimientos y distinciones de las más importantes organizaciones y peñas taurinas de Venezuela.

El 21 de enero de 1996, se guardó un minuto de silencio como homenaje a su memoria en el Nuevo Circo de Caracas, durante la “Corrida de la Prensa” con un lleno hasta la bandera, actuando los diestros: José Ortega Cano, Manuel Díaz “El Cordobés” y el venezolano Leonardo Benítez.

Paz a su alma.
Su recuerdo vivirá siempre en nuestros corazones.

Rafael Dupouy Gómez

Pueden disfrutar los siguientes videos del minuto de silencio en el Nuevo Circo de Caracas, el 21 de enero de 1996 y una entrevista taurina realizada a Florencio Gómez Núñez en 1993 para el programa "Hablemos de Toros": 









martes, 10 de noviembre de 2020

ARTURO USLAR PIETRI Y SU OPINIÓN SOBRE EL TOREO

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

Arturo Uslar Pietri, el más connotado escritor e intelectual venezolano, siempre se manifestó como un gran aficionado y entusiasta de la Fiesta Brava. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La Fiesta Brava, en los tiempos que vivimos, ha sido objeto permanentemente de injustificados ataques y absurdas descalificaciones, promovidas principalmente por gente que desconoce absolutamente lo que encierra el maravilloso mundo del toro y su indudable aporte al arte, la cultura, historia y tradición, logrando así consolidarse a través del tiempo.     

Por tal motivo, en defensa del espectáculo taurino, comparto con los amables lectores una importante nota, al parecer inédita, escrita por el Doctor Arturo Uslar Pietri, en donde expresa y manifiesta su valiosa opinión sobre el arte del toreo.

Al Doctor Arturo Uslar Pietri, el más connotado escritor e intelectual venezolano del siglo XX, lo atrajo intensamente la Tauromaquia. Muy pocos conocen la afición taurina que palpitó en el alma del insigne escritor, ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1990. Esa faceta ha sido prácticamente desconocida por biógrafos, historiadores y estudiosos de su vida íntima.

A continuación, su importante y muy valiosa opinión sobre el toreo: 

"El arte del toreo es, ciertamente, un arte muy calificado y también la supervivencia de un arcaico rito religioso, una mezcla de danza mortal, de culto prehistórico al gran animal totémico y de  experiencia de la vecindad de la muerte, que ha alcanzado en sus grandes intérpretes una calidad creadora. Tiene mucho que ver con el sentido del ritmo, con la sensibilidad plástica, con una presencia simbólica de formas y colores, y una inminencia trágica en suspenso continuo, lo que implica una condición única de la vocación de sentir, crear, arriesgar y expresar, que va más allá del gesto teatral.

No es de extrañar que los grandes toreros, terminado el corto verano de su gloria popular, no hallen fácil acomodo para su temperamento. Algunos han desembocado en otras preocupaciones y experiencias. Pienso en el Belmonte casi filosófico de sus años de retiro, en el Ortega que iba a oír a su homónimo Don José y que escribió algunas de las cosas más inteligentes que se han dicho sobre el toreo. Hubo, también, el caso revelador de Sánchez Mejías y su teatro.

Ahora es el caso de Sebastián Palomo Linares. Sebastián pinta, pero sin maestro ni aprendizaje de taller, sino por impulso de su propia condición, con colores y formas que busca y que halla en su sensibilidad. Lo que hace no se parece a ningún modelo y tiene tanto carácter personal como el que tuvo en la plaza.

La visión que el torero tiene del toro será para siempre su visión del mundo, de la que no podrá evadirse nunca".

Arturo Uslar Pietri, Caracas, 1991.

El Doctor Arturo Uslar Pietri, celebró en varias ocasiones su cumpleaños en Madrid, porque coincidía con la Feria de San Isidro. Muchas veces se le pudo ver en la Monumental de Las Ventas, como en esta fotografía, en compañía del gran cronista taurino venezolano Pepe Cabello, disfrutando las corridas de toros que tanto le apasionaban. Foto: Cuevas. Año 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

RECORDANDO EL ORIGEN DE SU AFICIÓN TAURINA

Arturo Uslar Pietri en compañía de su fraternal amigo de toda la vida, Florencio Gómez Núñez, quien le transmitió su gran afición taurina. Año 1928. Maracay, Estado Aragua, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El Doctor Arturo Uslar Pietri, vivió su infancia y juventud en Maracay, Estado Aragua (Venezuela). Siendo hijo primogénito de doña Helena Pietri Paúl y del General Arturo Uslar Santamaría, quien fue funcionario del gobierno del Gral. Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, ejerciendo el cargo de Diputado al Congreso de la República y Fiscal General del Estado Aragua.

La desbordada afición taurina de los hijos del General Gómez, Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, contagió al notable escritor apasionándose por la Fiesta Brava. Arturo Uslar Pietri, fue cronista taurino en sus años mozos y utilizaba el seudónimo de “Don Critias, el exiguo”. Los hermanos Gómez Núñez, fundaron “Guayabita”, la primera ganadería de toros de lidia pura casta española en Venezuela y fueron propietarios e impulsores de la construcción de la hermosa plaza de toros Maestranza de Maracay, joya arquitectónica encomendada a su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

Su primera novela “Las Lanzas Coloradas”, fue publicada en París en 1931, enviándoles dos ejemplares con sentidas dedicatorias de amistad y admiración, al General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, y a su fraternal amigo Florencio Gómez Núñez. 

A su regreso a Venezuela, acudió a presenciar las ferias de Maracay de 1934 y 1935, organizadas por los hermanos Gómez Núñez, a quienes les dedicó un hermoso poema sobre la Maestranza de Maracay (Venezuela).

Arturo Uslar Pietri, fue invitado muchas veces por Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, a la ganadería “Guayabita” y tuvo la oportunidad de conocer, conversar y fotografiarse con los famosos diestros Manuel Jiménez “Chicuelo” y Vicente Barrera en la dehesa aragüeña.

En raras ocasiones, el notabilísimo escritor, se atrevió a poner en práctica su afición ante la cara de una vaquilla en las haciendas “La Providencia” y “Guayabita” de los hermanos Gómez Núñez. Amenas tertulias y sabrosas terneras formaban parte de la vida sana en el campo, en compañía de sus amigos Efraín Gómez, Mario Pacheco, Roberto Santana Llamozas, Ramón Martínez Ruí, Vicente Martínez Ruí, Heriberto Ramírez, Alejandro Funes, Abelardo Martínez Machado y los comandantes Diego Rodríguez Garmendia, Pedro Francisco Pereda Bermúdez y Francisco Leonardi.

Arturo Uslar Pietri, conversando muy sonriente en compañía del maestro del toreo Andrés Vázquez, en Madrid, España. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).  

El maestro Sebastián Palomo Linares, gran amigo del intelectual venezolano y de su hijo Federico Uslar Braun, le regaló un capote que conservó el escritor en un lugar especial de su hogar. 


Rafael Dupouy Gómez en compañía del Doctor Arturo Uslar Pietri. Caracas, año 1994.  Dedicatoria del escritor que dice: “Para los hermanos Dupouy Gómez con el afecto hereditario de Arturo Uslar Pietri. Caracas, año 1984”. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Entre los innumerables premios y condecoraciones nacionales e internacionales, el Doctor Arturo Uslar Pietri en 1959, fue elegido Miembro Correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua. En 1973, conquistó el Premio Hispanoamericano de Prensa Miguel de Cervantes, le concedieron la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica en 1984, el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, promovió la “Semana del Autor” en 1986 y recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1990 como un merecido homenaje al más importante exponente de la intelectualidad venezolana. Falleció el 26 de febrero de 2001, a la edad de 94 años en su residencia caraqueña.

Rafael Dupouy Gómez

martes, 20 de octubre de 2020

CÉSAR GIRÓN: ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

El siempre admirado y recordado César Girón, máxima figura del toreo venezolano. Foto: Martín Santos Yubero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Se cumplen 49 años del fatal accidente de tránsito que le costó la vida, el 19 de octubre de 1971, a nuestro gran e inolvidable maestro César Girón. La afición taurina mundial, se sorprendió con la noticia de la muerte del mejor torero venezolano de todos los tiempos. Su cadáver fue llevado a hombros por una impresionante multitud de personas, dándole el último adiós en la Maestranza de Maracay, que lleva actualmente su nombre como homenaje perenne a su memoria.

Indiscutiblemente, César Girón, ha sido la figura del toreo más importante que ha dado Venezuela en toda su historia. Por tal motivo, dedico este escrito, resaltando algunos de los aspectos más destacados de su gloriosa y memorable carrera taurina, porque César fue el iniciador, junto a sus hermanos Rafael, Francisco “Curro”, Efraín, Freddy y Pepe Luis de la dinastía torera más representativa de Venezuela.

El venezolano César Girón, nació el 13 de junio de 1933, en la humilde barriada denominada la “Roca Tarpeya”, en Caracas, no como muchos piensan que nació en Maracay. Vino al mundo el mismo año que fue inaugurada la Maestranza de Maracay, el 20 de enero de 1933 por mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela y sus hijos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez. La decisión de sus padres, Carlos Girón y Esperanza Díaz, de mudarse para Maracay, fue determinante para que a muy temprana edad naciera su afición y formación como torero. De no existir esa hermosa plaza de toros, César Girón y sus hermanos, seguramente, se hubieran dedicado a otra actividad.

PEDRO PINEDA ENTUSIASMA A DON FLORENCIO GÓMEZ

César Girón, muy joven de becerrista. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El maestro Pedro Pineda, fue la persona que inició a César Girón en el mundo del toro, enseñándole a torear. El 12 de mayo de 1946, cuando se presentó el célebre mano a mano de “Manolete” y Carlos Arruza en Maracay. César, con apenas 12 años de edad, logró escabullirse y pudo presenciar el toreo de “Manolete”, la figura taurina del momento. Pero su verdadera admiración se volcó en el “Ciclón” mexicano Carlos Arruza, porque le gustó mucho su forma de torear que, posteriormente, le sirvió como modelo a imitar. César Girón, como aspirante a novillero, se había presentado con bastante éxito en Maracay, Valencia y San Juan de los Morros en el año 1949.

Contaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, que cuando el maestro Pedro Pineda, se dedicó a formar nuevas promesas del toreo venezolano, un día lo visitó y le dijo: “Mire, don Florencio, yo quiero que Ud. vea a un muchachito Girón que yo creo que va a ser un torero muy bueno”.

César, tenía 16 años cuando fue a verlo mi abuelo, por primera vez, a Maracay y le gustó mucho. Después, lo trajeron a debutar en Caracas y Pedro Pineda, estuvo la noche anterior visitando la casa de mi abuelo, entusiasmándolo, para que no dejara de verlo torear. Su debut como novillero en el Nuevo Circo de Caracas, fue el 1 de octubre de 1950. Su compañero de cartel Ramón Moreno Sánchez, resultó herido y César tuvo que lidiar y dar muerte él solo a los seis novillos. Esa tarde obtuvo un rotundo éxito, cortando tres orejas y un rabo, saliendo a hombros aclamado por una multitud entusiasmada. Ya César, se perfilaba como una prometedora figura. Al finalizar la corrida, mi abuelo lo visitó en la casa donde se hospedaba y lo conoció personalmente. Lo felicitó por su exitosa presentación en Caracas y desde ese momento, nació una gran amistad con él y sus hermanos Rafael, “Curro” y Efraín.

César Girón en compañía de su querido maestro Pedro Pineda. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 22 de diciembre de 1950, mi abuelo Florencio Gómez Núñez, haciendo uso de los derechos que le daba el contrato por el Nuevo Circo de Caracas que tenía firmado con su arrendatario Horacio Carrasquero y previa autorización del mismo, les cedió el coso para que los señores Eladio Rodríguez y Emilio Cebrián celebraran una novillada, el 7 de enero de 1951. Mi abuelo, mediante carta dirigida al señor César Díaz Torres, manifestó: “Es condición expresa que esa novillada sea a base de los novilleros venezolanos Joselito Torres y César Girón y con seis novillos de “Guayabita”. De esta manera, demostró mi abuelo Florencio, su total apoyo a los novilleros venezolanos del momento. César Girón y Joselito Torres, rivalizaron y compartieron cartel en varias ocasiones, con muchísimo éxito, en nuestra patria. 

Fernando Gago, hermano de Andrés Gago, quien era el apoderado del diestro mexicano Carlos Arruza, el ídolo de César Girón, se sorprendió después de verlo torear y decidió llevárselo para España, el 4 de abril de 1951.


Don Florencio Gómez Núñez y César Girón, momentos antes de vestirse de luces. San Cristóbal, Venezuela, el 25 de enero de 1969. Foto: Miguel Rodríguez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Debutó como novillero en España, el 13 de mayo de 1951, en Miranda de Ebro (Burgos). Ese año toreó 19 novilladas con un extraordinario éxito.

El 16 de marzo de 1952, César Girón triunfó como novillero en la Plaza Monumental de Barcelona (España), toreando con Carlos Corpas y Antonio Chenel “Antoñete”, lidiando reses de Garro y Díaz Guerra Hermanos. César Girón, a su primer novillo de nombre “Patatero”, marcado con el número 91, lo recibió con seis verónicas y una media muy ceñida. Colocó tres buenos pares de banderillas. Realizó preciosos quites con el capote y brindó la muerte del novillo a don Pedro Balañá, realizando una gran faena con la muleta muy variada y valiente, matando muy bien a su enemigo. Le otorgaron una oreja, dio la vuelta al ruedo y recibió muchos ramos de flores por parte de los asistentes. Se cumplió uno de sus sueños, torear en España y en una plaza de primera categoría. Su segundo astado, el sexto de la tarde, se llamó “Diano”, un toro negro lucero muy bravo. César Girón, le dio catorce verónicas lentas y majestuosas que hicieron que sonara la música y la gente se pusiera en pie para aplaudirle fuertemente. Lidió muy bien y variado con la muleta y realizó un estoconazo hasta los gavilanes en el propio hoyo de las agujas. Le otorgaron las dos orejas, paseó en hombros por el redondel, saliendo en esa forma por las calles de Barcelona. La música no paró de sonar hasta que abandonó el diestro venezolano la plaza. Ese importante triunfo le valió a César que lo repitieran el 19 de marzo de 1952, en la Plaza Monumental de Barcelona (España), lidiando novillos de don José Manuel Domecq, alternando con Mariano Martín “Carriles”, Antonio Chenel “Antoñete” y Fernando Jiménez. Apenas salió el venezolano a realizar el paseíllo, escuchó la primera ovación de la tarde. Realizó dos buenas faenas y salió a hombros, nuevamente, ante un público enardecido. Fue el triunfador de la tarde.

El 27 de julio de 1952, torearon en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, los novilleros Miguel Ortas, el mexicano Rafael García Olmos y César Girón, quien cortó dos orejas al novillo de nombre “Perdiguero”, de la ganadería de don Marceliano Rodríguez. César Girón salió a hombros de la multitud, siendo la primera salida por la Puerta Grande del venezolano en esa prestigiosa plaza de toros. Tres días antes, en la Plaza Monumental de Valencia (España), César Girón había salido a hombros en compañía de “Antoñete”.

César Girón, poco a poco, logró abrirse paso presentándose en las plazas españolas, batallando por ganarse el puesto que lograría en 1952 como líder de los novilleros, toreando 40 novilladas en España. Su casta torera lo catapultó sumando triunfos, siendo verdaderamente difícil para un torero americano entrar de lleno a competir con las figuras españolas, porque se les exigía mucho más y tenían que justificarse, arrimándose a los toros con valentía, orgullo y pundonor.

ALTERNATIVA EN BARCELONA (ESPAÑA)

César Girón triunfando en la Monumental de Barcelona, España, siendo llevado a hombros. Foto: Valls. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 28 de septiembre de 1952, el venezolano César Girón, tomó la alternativa en la Plaza Monumental de Barcelona (España), ante toros de la ganadería de Antonio Urquijo, siendo su padrino el mexicano Carlos Arruza, quien reaparecía y viajó especialmente a España para doctorarlo. Agustín Parra “Parrita”, quien se retiraba de los ruedos, actuó como testigo esa tarde. El toro de la alternativa de César Girón se llamó “Farolillo”, marcado con el número 188, al que le realizó una buena faena, pero la remató con un pinchazo, media estocada y un descabello, dando la vuelta al ruedo. En su segundo toro, César estuvo muy valiente; acabó con una estocada y cortó una oreja.

Viajó a México y confirmó su alternativa, el 4 de enero de 1953, de manos de Manuel Capetillo con el toro “Canastillo”, de Tequisquiapan. Actuaron también Jorge Aguilar “El Ranchero” y José María Martorell. César, toreó dos corridas en la Monumental de México y cortó una oreja, la primera que cortaba un torero venezolano en el país azteca.

César Girón, demostró su jerarquía de primera figura del toreo en las plazas venezolanas, como aconteció en la Maestranza de Maracay, el 31 de enero de 1954. El cartel era verdaderamente interesante, porque reunía a las tres figuras venezolanas del momento, el “Diamante Negro”, César Girón y Joselito Torres. Fue una tarde histórica para César, porque le cortó a un toro de “Guayabita” de nombre “Apetitoso”, las dos orejas, el rabo y la primera pata que se concedía a un matador de toros venezolano en ruedos nacionales. Anterior a él, en la misma Plaza, sólo le habían concedido ese trofeo al diestro mexicano Lorenzo Garza. Siendo ésta, la primera pata que se cortó en la Maestranza de Maracay, el 22 de mayo de 1949. 

LA REAL MAESTRANZA DE SEVILLA A SUS PIES


César Girón en la Real Maestranza de Sevilla. Abril 1954. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El año de su consagración como torero fue en la temporada de 1954, logrando uno de los acontecimientos más impresionantes, cortar las dos orejas y el rabo a un toro en la Feria de abril de Sevilla, el 27 de abril de 1954, y volver a repetir tal hazaña en la Real Maestranza sevillana, el 29 de abril de ese mismo año, al cortar, nuevamente, las dos orejas y el rabo en un tiempo récord de 48 horas de diferencia. César Girón, se convirtió en el único matador de toros en lograrlo en una misma Feria de abril de Sevilla. En la primera corrida de la Feria de Sevilla, el 27 de abril de 1954, César Girón en su primer toro, de la ganadería de Cobaleda, fue aplaudido con la capa, puso banderillas entre ovaciones y realizó una buena faena con ayudados por alto, derechazos y naturales rematados con el de pecho. De hinojos realizó desplantes que pusieron al público de pie. Ejecutó una gran estocada y le otorgaron las dos orejas y el rabo. En su segundo enemigo, de la ganadería de Guardiola, escuchó palmas. Alternó esa tarde con Manolo Vázquez y Pedro Martínez “Pedrés”.

El 29 de abril de 1954, en la tercera corrida de Feria, César Girón volvió a triunfar en la Maestranza de Sevilla, ante un toro de la ganadería de Guardiola. César Girón, brindó la muerte del toro a la famosa artista española Lola Flores. Citando desde lejos, realizó naturales de gran calidad aguantando la embestida del toro que hicieron levantar al público de sus asientos, haciendo sonar la música. El momento culminante fue cuando se perfiló a entrar a matar, logrando una estocada colosal, fulminante en todo lo alto que le valieron las dos orejas y el rabo. Fue una faena muy completa en todos los tercios. No pudo César recibir los trofeos, porque al saludar a la presidencia, cayó desplomado herido en la arena. El toro que tenía mucha fuerza hasta el final, lo hirió durante la faena cuando se adornaba, siendo empitonado. Lo acompañaron esa tarde el rejoneador Ángel Peralta, Manolo Carmona y Juanito Posada.

Gran hazaña en la Feria de Abril de Sevilla de 1954, en dos corridas de toros, cuatro orejas y dos rabos. 

SUMANDO TRIUNFOS

La absoluta entrega, maestría y valor del venezolano siempre demostrada en el ruedo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Triunfos resonantes en la feria de San Fermín y América. En la Plaza Monumental de Pamplona (España), el 8 de julio de 1954, al toro “Campanillo”, número 38 y tercero de la ganadería de Sepúlveda, le cortó las dos orejas y el rabo, dando dos vueltas al ruedo; y luego cortó otra oreja al sexto “Gibilín”, número 25. Toreó esa tarde con Julio Aparicio y Antonio Ordóñez. Al día siguiente, el 9 de julio de 1954, César volvió a cortar dos orejas y rabo al toro “Barconero”, número 98, de la ganadería de Fermín Bohórquez. Alternó esa tarde con Antonio Ordóñez y Pedro Martínez “Pedrés”. En esa misma feria, hizo dos paseíllos, toreó cuatro toros y cortó cinco orejas y dos rabos. Fue una de sus mejores actuaciones en Pamplona (España).

El 7 de agosto de 1954, César Girón toreó la corrida de la Asociación de la Prensa en la Plaza de Toros de Valencia (España) en un mano a mano con el diestro Julio Aparicio, los toros eran de la ganadería de Murube. El venezolano César Girón, en su primer astado, recibió las dos orejas y el rabo, dando dos vueltas al ruedo. En su tercer toro, César Girón fue muy aplaudido y ovacionado, cortó una oreja y salió por la Puerta Grande a hombros. Ya César había cortado, en el mismo coso valenciano, el 28 de julio de 1954, tres orejas, un rabo y una pata, alternando con Antonio Bienvenida y Julio Aparicio. El 26 de septiembre de 1954, cortó una pata en Córdoba (España). César Girón, ocupó el primer lugar del escalafón en el año 1954, toreando 54 corridas.

César Girón destacando con sus soberbios y magníficos pares de banderillas. Foto: Gonsanhi. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón tuvo el honor de participar en la primera Corrida Goyesca celebrada en Ronda con motivo del bicentenario del nacimiento del legendario matador de toros Pedro Romero, el 17 de septiembre de 1954, en compañía de Antonio Bienvenida y Cayetano Ordóñez.

De izquierda a derecha: Antonio Bienvenida, César Girón y Cayetano Ordóñez, actuando en la primera Corrida Goyesca realizada en Ronda, el 17 de septiembre de 1954. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

El 1 de noviembre de 1954, en la histórica Plaza de Acho en Lima (Perú), César Girón cortó a su primer toro, las dos orejas y el rabo, y a su segundo toro, las dos orejas, el rabo y una pata, alternando esa tarde con Antonio Bienvenida y Rafael Ortega. Los toros eran de la ganadería de Huando. En esa Feria, logró conquistar el “Escapulario de Oro” del Señor de los Milagros y le tributaron quizás la máxima ovación de su vida al cortar diez orejas, tres rabos y una pata en sus cuatro presentaciones, convirtiéndose en un verdadero ídolo de la afición peruana.

El 5 de diciembre de 1954, torearon en la Maestranza de Maracay (Venezuela), Luis Sánchez Olivares "Diamante Negro", César Girón y Carlos Corpas. “Diamante Negro”, cortó tres orejas. Girón en su segundo toro, corto dos orejas y rabo. Corpas cumplió. Los tres diestros salieron a hombros por las calles de Maracay.

En febrero de 1955, César Girón tuvo dos grandes tardes en la Maestranza de Maracay. La primera corrida fue el día 26, cuando realizó una faena memorable, al cortarle a un toro de la ganadería mexicana de “Rancho Seco”, las dos orejas, el rabo y las dos patas. César compartió cartel con Antonio Ordóñez y el mexicano Curro Ortega. Al día siguiente, el 27 de febrero de 1955, César logró con éxito cortar cuatro orejas, dos rabos y una pata a los toros mexicanos de “San Mateo”. Alternó esa tarde con Antonio Ordóñez, “Diamante Negro” y Curro Ortega.

Confirmó su alternativa en Madrid, el 14 de mayo de 1955 de manos de Antonio Bienvenida, completando el cartel Pedro Martínez “Pedrés”. El toro de su confirmación se llamó “Bravío”, de la ganadería de Juan Cobaleda. No cortó orejas, pero estuvo superior a sus alternantes, recibiendo una fuerte ovación en su primero y palmas en su segundo toro. Como dato curioso, por primera vez, torearon juntos dos toreros nacidos en Caracas (Venezuela) en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid (España).

SU CONSAGRACIÓN DEFINITIVA EN MADRID

César Girón en la Monumental de Las Ventas de Madrid. Foto: Martín Santos Yubero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 20 de mayo de 1955, César Girón realizó en la Plaza de Las Ventas de Madrid la que fue considerada la faena de la Feria de San Isidro. A un toro de don Alipio Pérez Tabernero Sanchón de nombre “Barrabás” con el que se consagró en Madrid el diestro venezolano. Luego de realizar una apoteósica faena, muy completa, que culminó con la estocada y la muerte del toro a sus pies sin puntilla, se le concedieron las dos orejas, saliendo por la Puerta Grande a hombros de la multitud emocionada. Fue su primera salida a hombros como matador de toros en Las Ventas. Alternó esa tarde con Rafael Ortega y Emilio Ortuño “Jumillano”.

César Girón, se convirtió en el primer matador de toros venezolano que cortó orejas en la Plaza de Las Ventas de Madrid. Anteriormente a César, pero como novillero, el venezolano Oscar Martínez había cortado la primera oreja en la Plaza de Las Ventas de Madrid, el 10 de septiembre de 1950, a un novillo de la ganadería de Nicasio López Navalón. Sus resonantes triunfos hicieron que lo incluyeran en la famosa corrida de Beneficencia en Madrid, el 7 de junio de 1955, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, ante un lleno impresionante. La corrida fue presenciada por Su Excelencia el Jefe de Estado, su esposa, doña Carmen Polo de Franco, y los Reyes de Jordania. Actuaron esa tarde el rejoneador Ángel Peralta y los diestros Julio Aparicio, César Girón y Chicuelo II. Se lidiaron cinco toros de la ganadería de Antonio Urquijo y uno de Rodríguez Santamaría. César, dio una vuelta al ruedo en su primer toro y luego le cortó las dos orejas a un toro de Urquijo, siendo el triunfador esa tarde. Había toreado muy bien ejecutando valientes tandas de derechazos, pero al entrar a matar por segunda vez, fue empitonado y llevado a la enfermería. El público pidió las dos orejas y el alguacilillo se las llevó a la enfermería.  A pesar de haber cortado las dos orejas que le aseguraban la salida por la Puerta Grande, el venezolano no pudo salir debido al percance sufrido. Los toreros brindaron sus primeros toros a Su Majestad el Rey Hussein de Jordania y César Girón brindó su segundo toro al Jefe de Estado, Generalísimo Francisco Franco.

César Girón admirado y aclamado por un grupo de aficionados taurinos de España, quienes lo fueron a recibir con especial cariño. Foto: Cano. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 11 de septiembre de 1955, en una corrida concurso de ganaderías en Jerez de la Frontera (España), alternando con Antonio Bienvenida y Rafael Ortega. César Girón, indultó a su primer enemigo de nombre “Desteñido”, de la ganadería de Juan Pedro Domecq.

El 14 de mayo de 1956, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, César Girón salió a hombros junto a los diestros Antonio Ordóñez y José Ordóñez quien confirmaba su alternativa. César Girón, en su primer toro, dio una vuelta al ruedo. En su segundo, perteneciente a la ganadería de doña Eusebia Galache de Cobaleda, la presidencia le negó concederle la oreja, ante una rotunda protesta del público. Esa tarde, le hicieron dar a César Girón cuatro clamorosas vueltas al ruedo.

El 7 de junio de 1956, se celebró la Corrida de la Beneficencia, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid. Actuó el rejoneador Manuel Conde, ante un toro de Atanasio Fernández, con Antonio Bienvenida, César Girón y Manolo Vázquez, quienes lidiaron toros de Carlos Urquijo. Por primera vez, dos diestros nacidos en Caracas (Venezuela) torearon juntos esta importante corrida. Los diestros cortaron cada uno, una oreja esa tarde.

A la izquierda: César Girón demostrando todo su poderío. Foto: Cuevas. A la derecha: Posando ante su estatua, obra del gran escultor español Emilio Laiz Campos. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Dedicatoria a mi abuelo: “Para el gran aficionado y mejor persona Don Florencio Gómez con un fuerte abrazo su amigo que le aprecia”. César Girón. 9 de enero de 1955. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 14 de junio de 1956, César Girón en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, cortó dos orejas a su primer toro de la ganadería de don Antonio Pérez de San Fernando. Alternó esa tarde con el rejoneador Manuel Conde y con los diestros Alfonso Merino y Gregorio Sánchez, quien confirmaba alternativa.

El 27 de septiembre de 1956, ocurrió un acontecimiento histórico taurino de gran importancia para los venezolanos. César Girón, le otorgó en la Plaza Monumental de Barcelona (España), la alternativa a sus dos hermanos, Rafael y Francisco “Curro” Girón. César Girón, había recibido su alternativa en el mismo coso, el año 1952. Posteriormente, también le otorgó la alternativa, en esa misma plaza, a su hermano Efraín Girón, el 27 de junio de 1963. En 1956, volvió a quedar primero en el escalafón, toreando 68 corridas.

César Girón y Antonio Ordóñez, saludan compartiendo cartel en 1957. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

El 28 de julio de 1957, se presentaron en la Plaza Monumental de Barcelona (España), los diestros José María Martorell, César Girón y Gregorio Sánchez, con toros de la ganadería de Baltasar Ibán. En esta gran corrida se cortaron seis orejas y un rabo. El venezolano César Girón, le brindó la muerte de su primer toro “Orgulloso” a la famosa y bella actriz, Ava Gardner. Realizó una faena muy completa que le valieron las dos orejas, dando dos vueltas al ruedo. A su segundo enemigo, de nombre “Triunfador”, le cortó una oreja, escuchó una gran ovación y dio dos vueltas al ruedo.

El 25 de mayo de 1958, en la feria de San Isidro de Madrid, César Girón, realizó una magnífica faena al toro “Rosaledo”, Nº 21, de la ganadería de Pablo Romero al que le cortó las dos orejas, siendo premiado como el toro más bravo de la feria. César Girón, alternó esa tarde con el rejoneador Josechu Pérez de Mendoza, Rafael Ortega y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma” (hijo). El rejoneador y los tres diestros salieron a hombros por la Puerta Grande.

César Girón, se casó en Marsella (Francia), el 20 de noviembre de 1958, con Danielle Ricard, la hija del industrial francés Paul Ricard, uno de los hombres más ricos de Francia. De su unión nacieron tres hijos: Myrna, Patricia y César.

El 26 de marzo de 1961, en la Plaza Monumental de México, César Girón alcanzó uno de sus memorables triunfos al cortarle dos orejas y rabo a un toro de la ganadería de Tequisquiapan, de nombre “Cascarrabias” y a su segundo astado, le cortó las dos orejas, ganando el premio de la Pluma de Oro en la Corrida de la Prensa mexicana.

El 26 de mayo de 1962, César Girón salió a hombros por la Puerta Grande de la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid al cortar tres orejas; una al primer toro de la tarde y dos al cuarto toro de la corrida. César Girón, realizó dos faenas de mucha belleza, estatuarios, naturales y pases circulares, culminando con dos grandes estocadas, muriendo, sin puntilla, los dos toros que le tocaron en suerte. Alternó con Curro Romero y Paco Camino.

El 7 de junio de 1962, participó en la corrida de Beneficencia en compañía del rejoneador Álvaro Domecq, y los diestro Santiago Martín “El Viti” y Andrés Vázquez con toros de la ganadería de Samuel Flores. Esa tarde, César Girón fue el triunfador al cortar una oreja a su primer toro y escuchar ovación en su segundo dando la vuelta al ruedo.

El fenomenal diestro venezolano César Girón. Foto: Cuevas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).  

El 4 de julio de 1963, César Girón toreó en la Plaza de Las Ventas de Madrid, la Corrida de la Prensa, alternando con Pedro Martínez “Pedrés”, Curro Girón y Curro Romero, con toros de don Alipio Pérez-Tabernero Sanchón. César, en su primero, dio la vuelta al ruedo y en su segundo fue ovacionado, obligándole a salir al tercio para saludar. Su hermano Curro, cortó una oreja a cada uno de sus toros.

El 26 de enero de 1964, en el Nuevo Circo de Caracas, torearon los hermanos Girón, César, Curro y Efraín, una corrida con ganado mexicano de La Laguna. Fue una tarde apoteósica; cortaron nueve orejas, dos César, tres Curro y cuatro Efraín. El público asistente los sacó en hombros por las calles de Caracas.

El 2 de octubre de 1965, ante siete toros de la ganadería de don Antonio Pérez de San Fernando de Salamanca y uno del Pizarral de Casatejada, se despidió César Girón en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, alternando con Joaquín Bernadó, Andrés Hernando y su hermano Efraín Girón. César Girón, al quinto de la tarde, del Pizarral de Casatejada, le realizó una gran faena, dando unos naturales estupendos y templados que el público ovacionó fuertemente. Le fueron otorgadas las dos orejas, su cuadrilla lo abrazó y se le salieron las lágrimas de emoción. Hernando y su hermano Efraín Girón, le brindaron sus últimos toros esa tarde. Salió a hombros de la multitud por la calle de Alcalá. El crítico taurino Antonio Díaz Cañabate, del Diario “ABC” expresó: “¡Adiós César Girón, si de verdad te vas, nos dejas un recuerdo perdurable. La teoría del pase natural puesta en belleza! La despedida de un torero. Un adiós por naturales”.

En total, intervino en tres corridas de la Beneficencia y dos corridas de La Prensa en la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid. Fue ganador en tres oportunidades del codiciado trofeo “Manolete”, la más alta distinción en el toreo. Innumerables triunfos en la Plaza de Toros Monumental de México, uno de ellos, su apoteósica tarde al cortar cuatro orejas y un rabo, verdaderamente admirable. En Bogotá (Colombia) cortó cuatro orejas, dos rabos y una pata en una misma tarde. En Venezuela, logró conquistar varias veces “La Pluma de Oro” del Círculo de Periodistas Deportivos. Indiscutiblemente con estas credenciales, nuestro César Girón se ubicó entre las grandes figuras del toreo del siglo XX, a nivel mundial.

Gran estocada del venezolano César Girón. Foto: Sebastián (hijo). Barcelona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 27 de marzo 1966, César Girón se retiró de los ruedos en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela). Se encerró en solitario con seis toros de la ganadería mexicana de Valparaíso. Su hermano Rafael Girón, fue quien le cortó la coleta. César, recibió reconocimientos por parte de la afición y condecoraciones como la Orden “Francisco de Miranda” y la “Medalla de Oro” de la ciudad de Caracas.

César Girón, reapareció, posteriormente, actuando en algunas corridas como aquella tarde memorable, el 17 de noviembre de 1968, cuando el público asistente pudo ver la mejor faena realizada por César Girón en Venezuela. Ocurrió en la Plaza Portátil de Maracaibo (Edo. Zulia), toreando un mano a mano con Paco Camino. En el cartel figuró Carlos Martínez Gómez, nieto del General Juan Vicente Gómez, actuando como sobresaliente. César cortó tres orejas y un rabo lidiando toros mexicanos de “Reyes Huerta”, ganando el premio del “Escapulario de Oro” en la Feria de la Virgen de la Chiquinquirá.

César Girón, fue un torero de raza, dominador y poderoso que no se dejaba ganar la pelea por nadie. “Antoñete” decía que metía miedo en el patio de cuadrillas, atizando a sus compañeros de cartel. Luis Miguel Dominguín, señalaba que a veces lo llamaba y le decía: “Torerillo, te voy a meter un baño que te vas a quedar más limpio que talón de lavandera. Patas Largas, aquí, allá y donde tú quieras te voy a dar una felpa que ni las que te daba tu progenitora”. Tenía una particular forma de realizar el paseíllo con el brazo derecho abierto y arqueado. Se tapaba el rostro con el capote para no ver la salida de sus toros, gesto que fue utilizado también por sus hermanos. Gran banderillero. Inventó y popularizó el pase de “La Girondina”, citando al toro cruzándose con él, ejecutando un pase circular, trayéndose a su enemigo, nuevamente, en sentido contrario. Durante sus faenas, siempre estaba interactuando a través de gestos con el público. Su madre, doña Esperanza, asistía a las plazas a verle torear y le gritaba que se arrimara mucho más al toro.

César Girón, salió 5 veces por la Puerta Grande de Las Ventas de Madrid como matador de toros y 1 como novillero. En la Plaza de Las Ventas de Madrid, toreó en 28 ocasiones (2 novilladas y 26 corridas), lidió 56 reses y cortó 21 orejas. En la Maestranza de Sevilla toreó un total de once corridas de toros, en cuatro Ferias (1954, 1955, 1956 y 1968), cortó diez orejas y dos rabos. Intervino en tres Corridas de Beneficencia (1955, 1956 y 1962) y dos Corridas de la Prensa (1955 y 1963). En España, toreó un total de 472 corridas, lidió 944 toros, cortando 758 orejas, 86 rabos y 46 patas. En México, toreó 12 corridas, cortó 16 orejas y 6 rabos. En Colombia, toreó 8 corridas, cortó 16 orejas, 6 rabos y 5 patas. En Lima (Perú), toreó 4 corridas, cortó 10 orejas, 3 rabos y 1 pata. En Venezuela, toreó 58 corridas, cortó 74 orejas, 10 rabos y 3 patas. También el gran César Girón actuó en Ecuador, Portugal, Francia y Marruecos (Casablanca) con bastante éxito.

La tarde de su última corrida, antes de perder la vida en un fatal accidente de tránsito, se celebró, el 26 de junio de 1971, en la Monumental de Valencia (Venezuela), donde alternó con Antonio Bienvenida y Luis Miguel Dominguín. Mi abuelo Florencio estuvo presente aquella tarde en la que César estuvo sensacional, cortando cuatro orejas saliendo a hombros. Nadie se podía imaginar que unos meses después, viajando de Caracas a Maracay, en el kilómetro 73 de la autopista Caracas-Valencia, sufriría un fatal accidente de tránsito que le costaría la vida, aquel triste, 19 de octubre de 1971. César Girón, al parecer, conducía a gran velocidad y se estrelló por detrás contra un camión que se encontraba estacionado al borde de la autopista. Llegó muerto al hospital. 

El cuerpo del inolvidable César Girón siendo conducido a hombros por sus hermanos en la Maestranza de Maracay ante las muestras de dolor de su pueblo que acudió a despedirle. Año 1971. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

En conmemoración de un nuevo aniversario de la trágica muerte de César Girón, el matador de toros más grande que ha dado Venezuela. ¡Honor, orgullo y gloria a su memoria maestro!

Rafael Dupouy Gómez

domingo, 30 de agosto de 2020

TERTULIA TAURINA SOBRE MANOLO BIENVENIDA

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Manolo Bienvenida.

Con motivo de cumplirse, el 31 de agosto, un nuevo aniversario del fallecimiento del gran torero de dinastía, Manolo Bienvenida, comparto una amena tertulia dedicada a su recuerdo, realizada por los calificados periodistas venezolanos Víctor José López "El Vito" y Federico Núñez.

El programa fue transmitido por la emisora Radio Sensación en el año 1991 y ha sido conservado por cortesía de los Hnos. Dupouy Gómez, contribuyendo a la difusión y conocimiento de la Fiesta Brava.

Rafael Dupouy Gómez

Los amables lectores pueden escuchar la interesante tertulia taurina sobre Manolo Bienvenida, pulsando la imagen:

Programa "Tertulia Taurina" transmitido por Radio Sensación con Víctor José López "El Vito" y Federico Núñez en 1991, Caracas, Venezuela.

sábado, 29 de agosto de 2020

LIBRO "MANOLETE" EN LA PLAZA DE TOROS DE LIMA


(Por: Rafael Dupouy Gómez)

Excelente libro "Manolete en la Plaza de Toros de Lima", dedicado a Rafael Dupouy Gómez por su autor don Juan Elías Miletich Berrocal que dice: "Para Rafael mi nuevo amigo, calificado aficionado venezolano con taurino afecto. Lima, 30 de agosto de 2012".

Con motivo de cumplirse, el 29 de agosto, un nuevo aniversario de la muerte de la inolvidable gran figura del toreo, Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", quiero destacar la muy importante, acuciosa y metódica investigación realizada por mi querido amigo peruano, don Juan Elías Miletich Berrocal sobre la figura del admirado Califa de Córdoba, el  "Monstruo" cordobés que llenó de gloria las páginas de la historia taurina mundial.


Don Juan Miletich, exquisito y entendido aficionado a los toros, nos narra en forma sencilla y amena en su libro "Manolete en la Plaza de Toros de Lima", la visita y actuaciones del famoso diestro en la capital del Perú. Resulta ser una obra de profundo valor histórico y de consulta para todos los aficionados taurinos que no debe faltar en la biblioteca de los que admiramos con verdadera pasión y devoción a "Manolete". Su trabajo contiene una valiosa documentación y material fotográfico de gran interés.  

Mi relación con el autor se inició hace unos años, gracias a nuestra común amistad con el magnífico aficionado, Manoletista, literato y bibliófilo taurino español, don Fernando del Arco, quien me puso en contacto con él, logrando compartir mis artículos dedicados a la Fiesta Brava.

En el año 2012, don Juan Miletich, muy amablemente, me envió su libro desde Lima con una bonita dedicatoria que conservo con especial cariño. Igualmente, recibí como obsequio un interesante documental audiovisual, titulado "Tradición Taurina en el Perú", donde intervino.    

En esta fecha de tanta significación, he querido dedicar esta nota de aprecio y amistad sincera a don Juan Miletich Berrocal, notable escritor, compilador y sabio conocedor de la vida de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete".

Rafael Dupouy Gómez
  
JUAN ELĺAS MILETICH BERROCAL

Don Juan Elías Miletich Berrocal durante una conferencia taurina. 

Nació en Bellavista, Callao, Perú, en 1943. Abogado de profesión absorbido por el dinamismo de las Relaciones Industriales. Acionado a las corridas de toros desde muy niño y abonado de siempre en localidad de Sol de la Plaza de Toros de Acho en el distrito del Rimac y cuando correspondió, en la desaparecida Plaza de Toros Monumental de Lima en Chacra Ríos.

Vale anotar que también lo estuvo en la plaza "Arenas de Lima" de La Victoria. Su inquietud lo ha llevado a presenciar en diversas oportunidades, espectáculos taurinos de distinta clase y categoría, en Colombia, España, Francia, México y Portugal.

Investigador taurino, cuya biblioteca y hemeroteca temática, apunta la cercanía del millar de ejemplares. Desde 1985, miembro extranjero activo de los Bibliófilos Taurinos de México BTM, con sede en el Distrito Federal.

Asiduo colaborador de la página taurina del prestigioso diario "El Comercio", el más antiguo de la capital del Perú. Socio del casi centenario "Centro Taurino de Lima" donde actualmente ejerce el cargo de Fiscal.

Primera vez que una obra suya, de la importancia de "Manolete en la Plaza de Toros de Lima", es puesta a disposición de los aficionados a la esta de los toros y público en general, porque la personalidad y labor en los ruedos de ese torero cordobés lo justifica a plenitud.

Datos biográficos tomados de su libro "Manolete en la Plaza de Toros de Lima".