lunes, 11 de mayo de 2026

FÉLIX COLOMO DEL RUEDO A LA HOSTELERÍA

 (Por: Rafael Dupouy Gómez)

Félix Colomo. Foto: Walken. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Durante un viaje a Madrid en el año 2011, visité el muy popular restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas", teniendo la grata experiencia de poder disfrutar los recuerdos taurinos de quien fuera su fundador y dueño, el matador de toros madrileño Félix Colomo. Pude observar las cabezas de toros, carteles, fotografías, trajes de luces, estoques y un sin número de reliquias, muy bien conservadas, conformando un valioso e histórico material sobre la vida profesional de este torero.

Recordaba mi entrañable amigo don Fernando Claramunt que Félix Colomo al igual que Antonio García "Maravilla", Jaime Pericás o Rafael Ponce "Rafaelillo", entre otros, hicieron grandes intentos de sobrevivir taurinamente, siendo buenos toreros malogrados por la guerra civil que afectó a toda España.

Félix Colomo, en sus inicios, fue un torero valiente, variado y que prometía, pero durante su carrera taurina sufrió serios y graves percances que mermaron sus condiciones físicas. Retirado del toreo, se dedicó con bastante éxito al mundo de la hostelería, como contaré más adelante en este artículo, porque bien merece ser reconocido.

Rafael Dupouy Gómez en compañía de su madre Rosa Elena Gómez Arráiz, visitando el popular restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas" en el año 2011. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El autor de este artículo siendo atendido, muy amablemente, por el señor Juan Carlos, vestido a la usanza del famoso bandolero Luis Candelas, mostrando las hermosas vitrinas que contienen valiosas piezas taurinas llenas de historia sobre Félix Colomo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A la izquierda: Un retrato del prometedor torero Félix Colomo. A la derecha: Un artístico busto, como homenaje a su persona, que dice en la parte inferior: "Félix Colomo. Matador de toros. Fundador de "Las Cuevas de Luis Candelas". Año 2003". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Félix Colomo Díaz, nació en Navalcarnero, Madrid, el 21 de febrero de 1913. Su padre, fue un labrador que tuvo nueve hijos, siendo el tercero, Félix Colomo. A los 11 años, se desempeñó como recadero en el Juzgado de Instrucción de su pueblo, el juez le tomó cariño y pudo ir a la capital de España. En 1926, llegó a Madrid y trabajó como dependiente de comercio en una tienda con el rimbombante nombre "El Millón de Corbatas", pero ganaba poco y trabajó luego, en una carnicería. En ese local, que prestaba sus servicios en la calle de Alcalá, frente a la avenida de la plaza de toros, nació su afición taurina. Allí se interesó por la fiesta brava, al ver salir en hombros a los diestros que triunfaban en la plaza, que lo entusiasmaron. Su afición se fue acrecentando, tomando parte en una becerrada del gremio. Frecuentó las capeas como practicante y asistió a las corridas como espectador.

Su primer paseíllo lo realizó con su padre como empresario, en una plaza portátil, al concluir el festejo tuvo que destazar la carne para pagar los gastos.

Una noche en Tetuán de la Victorias, decidió tirarse de espontáneo en Aranjuez. El cartel era con Marcial Lalanda, Manolo Bienvenida y el mexicano Fermín Espinosa "Armillita" y terminó en la cárcel.

El 24 de junio de 1931, en Navalcarnero, Guillermito Martín y Félix Colomo cortaron orejas y salieron a hombros ante novillos de Gómez. Félix Colomo, estuvo muy valiente toda la tarde. Puso banderillas cortas y mató recibiendo.

El 25 de julio de 1931, en Navalcarnero, se llevó a cabo un Festival Taurino con toros de Gómez, donde actuaron Andrés Mérida, Félix Colomo y Alfonso Ordóñez, donde estuvieron bien los actuantes.

El 27 de julio de 1931, en Tetuán de las Victorias, se celebró una novillada nocturna con los diestros José Cárdenas, que fue cogido; José Vizcaíno y Félix Colomo, que no estuvieron bien.

El 10 de agosto de 1931, se vistió por primera vez de luces, en Ocaña, actuando como sobresaliente, en una corrida en la que intervino Domingo Ortega.

El 14 de septiembre de 1931, en Navalcarnero, se presentaron "Carnicerito", Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma" y Félix Colomo, obteniendo grandes triunfos, cortando orejas.

Félix Colomo observa con interés lo que sucede en el ruedo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 8 de mayo de 1932, en Valladolid, actuaron Chatet, "Revertito", Félix Colomo, quien estuvo valiente y fue cogido, recibiendo un puntazo leve; y Curro Caro, quien completó el cartel. Se lidiaron novillos de Germán Zamazo.

El 10 de mayo de 1932, en Villanueva de Perales, actuaron Eduardo Sánchez y Félix Colomo quienes estuvieron valientes toreando y matando, siendo muy aplaudidos.

El 4 de junio de 1932, Félix Colomo se presentó en Villanueva de Perales con éxito y el 1 de julio de 1932, en Soria; y el 5 de julio de 1932, actuó con "Niño de la Alhambra".

El 25 de julio de 1932, en la plaza de Tetuán de las Victorias, en su tercera novillada, cortó una oreja a un novillo de Llorente.

El 15 de agosto de 1932, en Salamanca, se lidiaron novillos de Villa, para "Niño de la Algaba", que fue el triunfador cortando orejas y con salida a hombros; Félix Colomo y Andrés Valle, cumpliendo ambos diestros.

El 9 de octubre de 1932, se presentó con éxito en la madrileña plaza de Tetuán de las Victorias, alcanzando un importante triunfo, alternando con Antoñete Iglesias y Máximo Berrocal Montes, en la muerte de seis novillos de Diego Zaballos. Era la sexta y última novillada que toreó ese año.

En el anuario "Toros y Toreros" de ese año, señalaban: "En él fundan muchas esperanzas los que lo han visto por su forma de torear honrada y seria".

Su apoderado era Rafael Rubio "Rodalito", en abril de 1933.

SU GRAN TRIUNFO DEBUTANDO EN MADRID COMO NOVILLERO

El 15 de junio de 1933, Félix Colomo se presentó por primera vez en una novillada en Madrid. Alternó con Luis Morales, "Rebujina" y "Gitanillo de Camas", ante novillos de don Esteban Hernández. Morales que se despedía como novillero cortó una oreja y Félix Colomo, que debutaba, cortó dos. Su faena quedó grabada como la más completa de un novillero. 

El crítico Alfonso, del diario "El Liberal", al día siguiente señaló: "Fue un debut de clamor. No le intimidó aparecer por primera vez ante el público madrileño. Ni le asustó éste ni le asustaron los novillos. Con la sonrisa en la cara, un recuerdo a Bombita, y con una simpatía innata en el hombre, pronto se adueñó del espíritu de todos.

Es que sorprendió toreando con el capote, quedándose inmóvil, llevando las manos bajas y dejando que el bicho prendiera en el engaño, pasando una y otra vez, al tiempo que teñía de sangre los adornos de oro de la chaquetilla. Tan justo era el viaje, que fiera y hombre formaban una masa informe. Los oles iban acompasando los lances. Y después con la muleta, el entusiasmo que supo despertar en el público llegó al paroxismo. Al primero con la izquierda y al segundo con la derecha, les hizo dos faenas deslumbrantes de belleza y colorido. Es un "fenómeno", se gritaba en los tendidos.

¿De dónde ha salido "ese"? Y antes de terminar la corrida ya sabía todo el mundo la vida y milagros del hombre que nació a la vida en un pueblo de Castilla: en Navalcarnero.

Al morir los dos toros, le fueron concedidas las orejas de los mismos, y los de Asalto tuvieron que librar al artista de las garras del entusiasmo. ¡Suerte al novel "fenómeno"!".

Alfonso.

(Publicado en el Diario "El Liberal", Madrid, España,16 de junio de 1933).

Dos artísticas plumillas de Félix Colomo, realizadas por el gran pintor Roberto Domingo, el día de su debut en Madrid como novillero en 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 18 de junio de 1933, Félix Colomo se presentó en la plaza de toros de Madrid, en una novillada de Argimiro Pérez Tabernero, con Manuel Fuentes Bejarano y Luis Díaz "Madrileñito".

Expresaba el Diario "Luz", del 19 de junio de 1933, lo siguiente:

"Hizo en su primero una faena por altos y de pecho suave y torera, en la que intercaló el toreo al natural ligado con el pase de pecho. Dio algún ayudado con tal gallardía y temple que la plaza estalló en una ovación, y al cuadrar el toro entró muy valiente, aunque todavía sin buen estilo, y dejó un estoconazo en lo alto; dobló el toro y hubo apoteosis, orejas, vueltas al ruedo.

En el sexto el público aguardaba con impaciencia la faena de muleta, y Félix salió dispuesto a hacerla. Tomando al toro desde largo, aguantó el viaje de la res y dio un pase de pecho soberbio; siguió toreando por pases de pecho, y en uno de ellos el toro le volteó; volvió el espada al toro, tranquilo y valiente, como si la voltereta no hubiera sido a él, y cuajó una faena variada y artística, con un valor y un temple al que no estamos ya muy acostumbrados. Al intentar dar un pase con la muleta, recibió una cornada seca en el muslo, y Colomo, gravemente herido, mientras iba conducido a la enfermería, sonreía, sonreía porque sabía que ése era su triunfo y su consagración definitiva"

El bautismo de sangre del diestro Félix Colomo en su segunda presentación en Madrid, luego de una rotunda actuación, ante toros de Argimiro Pérez Tabernero, el 18 de junio de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Su apoderado fue el célebre Serafín Vigiola "Torquito", quien había toreado en la corrida inaugural de la plaza de toros Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 26 de enero de 1919, junto a Alejandro Sáez "Alé".

El 6 de agosto de 1933, reapareció Félix Colomo, para torear en Gijón. A continuación comparto, la crónica del diario "Ahora":

NOVILLADAS EN GIJÓN

Reaparición de Félix Colomo

"Había enorme expectación ante la novillada del domingo, donde reaparecía el novillero Félix Colomo después de su grave cogida en la plaza de Madrid. Un lleno imponente. El festejo resultó un éxito completo en todos los aspectos, pudiendo decirse que no cesaron las ovaciones. El ganado de Esteban Hernández, pequeño, pero bravo. Sólo el segundo toro salió recelón. Destaquemos, ante todo, el éxito de Colomo, algo muy serio en el toreo. Fue ovacionado en su primero y cortó la oreja de su segundo, el mayor de todos, en el que realizó una enorme faena por naturales portentosos.

Los tercios de quites fueron grandiosos. Todos rivalizaron en el lucimiento. Eliseo Capilla se destapó, siendo orejeado. Estuvo muy valiente y artista. Varelito II dio la nota de valor. Cortó la oreja del primero y fue ovacionado en los dos toros. El público salió complacidísimo, dándose el caso de que, arrastrados los seis toros, el público seguía ocupando las localidades.

Los tres matadores fueron despedidos con una enorme ovación. La presentación de Colomo constituyó el acontecimiento taurino de esta temporada".

(Publicado en el Diario "Ahora", el 8 de agosto de 1933).

Caricatura de Félix Colomo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 11 de agosto de 1933 toreó una novillada de la ganadería de Abance, en Huesca, con Rafael Vega de los Reyes "Gitanillo de Triana".

En La Coruña resultó herido de gravedad Félix Colomo. Se lidiaron novillos de Manuel Fuentes. En el cuarto novillo fue cogido recibiendo tres heridas, una de ellas en el vientre. Alternó con "Gitanillo de Triana III" y Mariano García. Esta condición hizo concluir su temporada de 1933.

La grave cogida de Félix Colomo en La Coruña. Foto: Blanco y Casals. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 25 de febrero de 1934, Félix Colomo reapareció en Marsella, Francia, ante novillos de la viuda de Aleas, junto con Curro Caro y Mariano García. Colomo cortó las orejas, al igual que sus alternantes, saliendo a hombros de la plaza.

SU ALTERNATIVA

Dos imágenes de la alternativa de Félix Colomo recibiendo los trastos de su padrino Victoriano de la Serna, en la plaza de toros de Aranjuez, el 25 de marzo de 1934. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 25 de marzo de 1934, tomó la alternativa en Aranjuez, de manos de Victoriano de la Serna y como testigo, Luis Gómez "El Estudiante", se lidiaron toros de los Herederos de don Esteban Hernández (antes Encinas). Colomo vestido de azul y oro, cumplió en el toro de su alternativa de nombre "Cuclillero"; realizó una faena aceptable, y mató pronto. Los que esperaban una labor colosal, quedaron defraudados, en este toro, pero salió el último de la corrida, de nombre "Nochebueno" y Colomo reverdeció sus laureles, toreando derecho, con la planta firme y el brazo mandón, cuajando unos muletazos verdaderamente sublimes. Fue ovacionado y al final de la fiesta le sacaron en hombros en unión de sus compañeros La Serna y "El Estudiante". La plaza estaba llena y el público salió satisfecho.

El triunfador fue Victoriano de la Serna que cortó las dos orejas y rabo a sus toros, haciendo un desplante al sentarse en la arena. "El Estudiante" cortó una oreja al quinto toro.

La alternativa de Félix Colomo en Aranjuez constituyó un verdadero acontecimiento. 

Félix Colomo "El Innovador". Fotos: Vandel y Rodero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En esa época, a Félix Colomo lo apoderó su descubridor y subalterno de confianza, José "Pepe" Roldán.

El 2 de mayo de 1934, en Aranjuez, en su segunda actuación como matador de toros, Félix Colomo tuvo otro gran éxito, al cortar las dos orejas y rabo, al sexto toro de la tarde, de la ganadería de Antillón. Señaló el diario "Esto" de Madrid, el 10 de mayo de 1934: "Cuajó una magnífica faena de muleta, de la que destacaron dos ayudados por bajo, de toda sublimidad, y ocho asombrosos pases naturales, modelos de temple, dominio y mando. Ocho naturales, tan suaves y tan lentos que constituyeron un curso completo del toreo izquierdista (¡¡tan difícil!!) y que consolidaron más en su pedestal la formidable figura del famoso lidiador. Media estocada lagartijera tiró sin puntilla al cornúpeto y desbordó el entusiasmo popular, y ahora sí se ven los pañuelos flameando, y las orejas, una en cada mano de Colomo, orejas que ha ganado y que enseña desde lo alto de los recios hombros de unos "colomistas" que lo pasean en hombros por el ruedo, entre ensordecedora y frenética ovación. Y en los mismos hombros llegó Colomo al hotel". Alternó esa tarde, con Victoriano de la Serna y Pepe Gallardo.

El 30 de mayo de 1934, se presentó en la plaza de toros de Aranjuez, con un lleno imponente. Alternando en compañía de Domingo Ortega y Victoriano de la Serna, lidiando toros del Marqués de Albayda. A Colomo le tocó el peor lote. Sin embargo, escuchó muchas palmas en su segundo toro, sexto de la corrida.

Debutó en la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, el 3 de junio de 1934, con ganado de Guadalest, alternó con Rafael Gómez "El Gallo" y Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma". En su primero, recibió ovación grande, con saludo desde el tercio. En su segundo, recibió otra gran ovación. El triunfador de la tarde fue Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma" que toreó con mucha clase, cortando tres orejas, dando una vuelta al ruedo apoteósica.

El 7 de junio de 1934, en la plaza de toros de Aranjuez, se lidiaron toros del Marqués de Albayda, para los matadores de toros Domingo Ortega, Victoriano de la Serna y Félix Colomo. El triunfador de la tarde fue Domingo Ortega, quien cortó las dos orejas y rabo, a su segundo toro, saliendo a hombros de la plaza. A Colomo le tocó lidiar el lote más grande y de mayor peso. Demostró que es un gran torero, de la clásica escuela rondeña. Fue ovacionado en sus dos toros. 

El 15 de julio de 1934, toreó en la Feria de San Fermín, Pamplona. Se lidiaron 8 toros de García Natera (antes García Pedrajas), para el mexicano José González "Carnicerito de México", Antonio García "Maravilla", Florentino Ballesteros (hijo) y Félix Colomo. Los triunfadores de la tarde fueron "Carnicerito de México" y "Maravilla" que cortaron cada uno, una oreja. Fue la única corrida de Colomo en esa ciudad.

Portada del Semanario "La Fiesta Brava", donde muestra varias fotografías del matador de toros Félix Colomo. Fotos: Rodero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Félix Colomo, torero estilista y clásico, de personalidad. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Dos bonitas portadas de Félix Colomo, publicadas en el Semanario Taurino "El Clarín" de Valencia, España. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 5 de agosto de 1934, en la plaza de toros de Santander, Félix Colomo tuvo un éxito apoteósico, junto a Ignacio Sánchez Mejías y Victoriano de la Serna, cortando orejas y siendo aclamado por su toreo emocionante. Era una de la últimas corridas de Sánchez Mejías, ante de ser corneado mortalmente en Manzanares, el 11 de agosto de 1934, falleciendo el 13 de agosto de 1934. 

El 16 de agosto de 1934, en la tercera corrida de la Feria de San Sebastián, ante toros de Sánchez Rico, se presentaron Domingo Ortega, Victoriano de la Serna y Félix Colomo, quien en su primero perdió los trofeos por la espada, recibiendo una gran ovación y en su segundo, mató bien, al toro más grande de la feria.

El 19 de agosto de 1934, en San Sebastián, los toros de Murube dieron gran juego. Juan Belmonte estuvo temerario toreando y muleteando, escuchando grandes ovaciones. Marcial Lalanda, bien en sus dos. El héroe de la tarde fue Félix Colomo, que estuvo superior en su primero. Pero en el sexto realizó una magnífica faena de muleta, bajo los acordes de la música y entre ensordecedora ovación. Un volapié monstruoso. Dos orejas, un rabo, paseado en hombros y conducido al hotel. La prensa señalaba que la faena hecha por "naturales" ha sido la mejor realizada en San Sebastián.

FÉLIX COLOMO ALCANZÓ EN SAN SEBASTIÁN UN TRIUNFO RESONANTE

Félix Colomo mostrando su arte y personalidad, con salida a hombros. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Con una corrida grande y gorda de Murube, cuyas reses alcanzaron un promedio de 28 arrobas, unas con otras, y alternando con Juan Belmonte y Marcial Lalanda, Félix Colomo dio el domingo en San Sebastián una tarde de toros inmensa.

He aquí cómo juzga la labor del extraordinario lidiador de Navalcarnero un crítico tan exigente como Alvázar, en su tribuna de "La Voz".

Dice así, don Federico:

"Colomo tuvo ayer su mejor tarde. Toreó al tercer toro de capa parado, ceñido y con admirable estilo, siendo jaleado.

Brindó la muerte del toro a Belmonte, y empezó doblándose superiormente por bajo. Paró, aguantó y toreó. Después ligó tres naturales más apretados que lucidos.

El toro se quedaba en la suerte, y al engendrar el tercero salió trompicado y cogido. Se levantó ileso y continuó la faena por altos, de pecho y molinetes, muy valiente y artista, entre los aplausos del público, que veía en el muchacho sus grandes deseos de complacerlo. Mató de una estocada arriba y un descabello. Le ovacionaron, se pidió la oreja y dio la vuelta al ruedo.

Pero donde triunfó clamorosamente fue en el último de la tarde. No era toro de éxito; pero Colomo, después de torear muy bien con el capote, se quedó solo con el bicho, y empezó la faena con tres ayudados por bajo magníficos de suavidad, aguante y temple. Estalló la ovación, y el muchacho continuó por altos y de pecho estupendos. De nuevo toreó por bajo admirablemente, y después desarrolló una faena con pases de pecho, en redondo y molinetes formidables. El público, puesto en pie, no cesaba de aclamar al torero, que en cada muletazo se superaba en arte y en valor. Fue una faena valerosa en la que resplandeció un espléndido estilo de torero. Mató de una estocada, y le concedieron la oreja, el rabo, obligándole a dar una vuelta al ruedo antes de marcharse, entre clamorosas ovaciones. Un éxito completo y brillante para el joven diestro".

(Revista “La Fiesta Brava”, Barcelona, 24 de agosto de 1934).

Cornada de Félix Colomo en la plaza de toros de Bilbao. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 26 de agosto de 1934, Félix Colomo recibió una grave cornada en el muslo, en la última corrida de la Feria de Bilbao, lidiando el cuarto toro de la tarde, de la ganadería del Marqués de Villamarta. Se creyó que con esta grave cornada, Colomo quedaría inútil para la profesión.

Otra imagen de la cornada de Félix Colomo en la plaza de toros de Bilbao. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A continuación, reproduzco una interesante entrevista a Félix Colomo, que realizó el cronista taurino Elamiror, del Semanario "La Fiesta Brava", de Barcelona:

UNA CHARLA CON FÉLIX COLOMO

El diestro Félix Colomo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El lidiador de más cornadas en menos tiempo. ¿Quién se "enmienda" cuando lo ovacionan? Sin perder el sitio. La afición, el arte, y la valentía en aumento. Más de dieciséis corridas perdidas.

"Mire usted, me dice Colomo, yo soy un caso de poca suerte: apenas me tropiezan los toros me "calan". A otros toreros les cogen frecuentemente y no sacan el menor rasguño, cosa que celebro. A mí me tropiezan, me introducen el pitón en las carnes y a la clínica.

No señor, todo lo contrario. Me cogen los toros cuando mejor y más a placer estoy toreando, cuando el público me ovaciona con mayor entusiasmo...

El torear muy cerca de los toros es hacer oposición a la cogida que es producida por diversas causas. Una ráfaga de viento desvía el capote o la muleta, en una u otra dirección, y como llevamos al toro "embarcado" en el engaño, sigue la dirección que éste le marca y al ser desviada por el viento modifica su viaje y sobreviene la cogida, si el diestro no se "enmienda". Pero ¿quién se "enmienda" cuando el público está ovacionándole calurosamente?

Otras veces el toro se vence por un lado y nosotros, dándonos cuenta de ello, procuramos sacar por ese lado igual lucimiento que por el otro. Se consigue muchas veces, pero existe peligro y éste se presenta y viene la cogida.

Siempre o casi siempre me he dado cuenta de que he de salir cogido, pero es preferible intentar dar el lance, y si sale favorablemente escuchar la ovación, a "enmendarse" y dar lugar a que el público se enfade y proteste. Todas mis cogidas han sido de suma gravedad".

Elamiror.

(Publicado en el Semanario "La Fiesta Brava", Barcelona, 9 de noviembre de 1934).

En una crónica de "Chavito", señaló la noticia de que Félix Colomo, el diestro que con sólo dos corridas escaló la gloria, se ha retirado de los toros. La decisión la tomó en Nochebuena de 1934, junto a sus padres y a pedido de su abuelo. 

Félix Colomo catalogado como una de las grandes figuras de su tiempo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Félix Colomo en un tentadero en 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 3 de mayo de 1935, en la plaza de toros Monumental de Barcelona, se presentaron Luis Gómez "El Estudiante", Félix Colomo y Jaime Pericás.

El 12 de mayo de 1935, en la plaza de toros de Vista Alegre en Carabanchel, reapareció Félix Colomo luego de una cornada, ante toros de Antillón, alternando con Vicente Barrera y el mexicano Lorenzo Garza.

El 3 de junio de 1935, en la plaza de toros de Burdeos, Francia, torearon Victoriano de la Serna, Félix Colomo y el mexicano Luis Castro "El Soldado". La Serna cortó tres orejas y un rabo; Colomo, dos orejas y rabo a su segundo; y “El Soldado”, dos orejas y rabo, en su segundo, al que entró a matar con un pañuelo. Los tres espadas salieron a hombros de la plaza.

El 20 de junio de 1935, en Granada, en la primera corrida de la Feria del Corpus Christi, se lidiaron ocho toros de Santa Coloma, para el rejoneador cordobés don Antonio Cañero, Joaquín Rodríguez "Cagancho", Antonio García "Maravilla" y Félix Colomo. El diestro Colomo recibió una gran ovación en su primero y escuchó muchas palmas, en su segundo. 

Félix Colomo "El Torero de la Emoción". Foto: Baldomero. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

SU CONFIRMACIÓN DE ALTERNATIVA

Ceremonia de la confirmación de alternativa de Félix Colomo, el 23 de junio de 1935 en Madrid, agradeciendo, estrechando la mano de su padrino, Rafael Gómez Ortega "El Gallo". (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

El 23 de junio de 1935, Félix Colomo confirmó su alternativa en Madrid, ante toros de doña Francisca Melgar. Su padrino fue Rafael Gómez "El Gallo" y testigo, Rafael Vega de los Reyes "Gitanillo de Triana". Félix Colomo toreó ceñido al primero, y con la muleta hizo una gran faena, para, terminar de tres pinchazos y media estocada, saludando desde el tercio. En el sexto volvió a torear bien con el capote, y al muletear dio diferentes pases con la derecha, templados y ceñidos. También con la espada estropeó esta labor, ya que empleó para matar dos pinchazos y una entera, siendo ovacionado.

En su crónica, "Jerezano" expresó: "Ha llegado el momento solemne. El faraónico Gallo cede los trastos a Félix Colomo.

Extraordinario y clásico molinete de Félix Colomo, en el día de su confirmación en Madrid, el 23 de junio de 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A "Guapito", que ha sido manso y está quedado, incierto y peligroso, le llega a la cara el confirmado y le propina cuatro superiorísimos doblones por ambos lados, para quitar nervio y patas. Después liga tres naturales temerarios, que empalma con uno soberbio de pecho. El público, entusiasmado, ovaciona al neófito, que sigue valentísimo entre los pitones, que le hurgan la ropa en dos molinetes que piden tila. Pincha tres veces y termina con una corta y contraria. Suena la correspondiente ovación en honor de la tranquila y corajuda faena. Colomo saluda desde los tercios.

Félix Colomo ejecutando la suerte suprema ante el toro "Guapito", de la ganadería de Francisca Melgar, el día de su confirmación de alternativa en Madrid. La cabeza de tan significativo toro, se encuentra expuesta en el restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A "Esparraguero", que cerró plaza, le protestó el público por su malísimo estilo al embestir. Pero Félix lo toreó magníficamente. Brindó al público de sol y ejecutó una gran faena, cerca, valentísimo, adornado, cuajando cuatro derechazos modelos de temple, suavidad y dominio. Siguió su meritoria faena pisando terrenos del toro y mandando siempre sobre su enemigo. Breve matando. Nueva y última ovación, botas de vino, sombreros y saludos desde la boca de riego. ¡Enhorabuena, Félix!".

Jerezano.

(Publicado en "Crónica", Madrid, el 30 de junio de 1935).

El 18 de julio de 1935, en la plaza de toros de Madrid, se celebró un Festival Taurino a beneficio del Montepío de Toreros, en donde actuaron Fuentes Bejarano, Fermín Espinosa "Armillita", Domingo Ortega, Luis Gómez "El Estudiante", Fernando Domínguez y Félix Colomo, lidiando reses de Fermín Martín Alonso. El que estuvo mejor fue "El Estudiante", que cortó una oreja.

El 12 de agosto de 1935, en Pontevedra, se lidiaron toros de Rincón, para los diestros Victoriano de la Serna, Félix Colomo y Curro Caro. El triunfador de la tarde fue Félix Colomo, quien cortó una oreja a su primer toro.

Félix Colomo en varias gráficas nos muestra la mejor versión del toreo con el capote. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 9 de septiembre de 1935, en la primera corrida de la feria de Benavente, se lidiaron toros de don Alipio Pérez Tabernero. Triunfaron Félix Colomo, quien cortó cuatro orejas, dos rabos y una pata; y Antonio García "Maravilla", quien cortó tres orejas, rabo y pata. A Colomo lo pasearon a hombros por el redondel y los sacaron de la plaza.

Valeroso desplante de Félix Colomo en la plaza de toros Monumental de Barcelona. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 22 de septiembre de 1935, en la plaza de toros Monumental de Barcelona, debutó Félix Colomo, lidiando toros de la ganadería de don Argimiro Pérez Tabernero. Alternó con el rejoneador portugués Simao Da Veiga, José González "Carnicerito de México" y Luis Castro "El Soldado". Los triunfadores fueron "Carnicerito de México" y Félix Colomo que cortaron orejas y rabos.

Rotundo triunfo de Félix Colomo a quien llevan a hombros en la plaza de toros Monumental de Barcelona, España. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 29 de septiembre de 1935, en la plaza de toros Monumental de Barcelona, se presentaron el rejoneador portugués Simao Da Veiga, Pepe Amorós, José González "Carnicerito de México", Antonio García "Maravilla" y Félix Colomo, donde se lidiaron 10 toros de la ganadería lusitana de los hermanos Coimbra. El triunfador de la tarde fue Félix Colomo, que cortó una oreja a su primero; y las dos orejas y rabo, a su segundo, de nombre "Flagmarión", saliendo a hombros de la plaza.

En octubre de 1935, se llevó a cabo en la plaza de Chinchón, un Festival Taurino a beneficio del Asilo de Ancianos de la localidad. Se presentaron los matadores de toros Marcial Lalanda, Juan Martín Caro "Chiquito de la Audiencia", Alfredo Corrochano, Félix Colomo y Curro Caro. También, estuvo el novillero Boni (hijo) y el aficionado madrileño don José Martín. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 7 de noviembre de 1935, en Navalcarnero, sus paisanos con motivo de su próximo viaje a América, le ofrecieron un banquete haciendo votos por su venturosa campaña.  

El 10 de noviembre de 1935, el matador de toros Félix Colomo y José Roldán, su subalterno de confianza, se embarcaron en el puerto de Santander, en el barco "Reina del Pacífico", para viajar a Lima, Perú, donde fue contratado para torear cuatro tardes.

Félix Colomo de civil en 1935 y toreando en un artístico trincherazo. Foto: Baldomero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 1 de diciembre de 1935, en la plaza de toros de Acho, en Lima, Perú, se inauguró la temporada con ganado del Olivar, para los diestros Félix Rodríguez II, quien cortó dos orejas; Félix Colomo, cortó orejas y rabo y Ricardo Torres, orejas y rabo.

La temporada de 1935, Félix Colomo toreó 14 corridas y estoqueó 28 toros. El 2 y 19 de mayo se presentó en Carabanchel; el 26 de mayo en Córdoba; el 2 de junio en Burdeos; el 5 de junio en Trujillo; el 20 de junio en Granada; el 23 de junio en Madrid; el 4 de agosto en Ceuta; el 11 de agosto en Pontevedra; el 16 de agosto en Ciudad Real; el 6 de septiembre en Cuenca; el 9 de septiembre en Benavente; el 22 y 29 de septiembre en Barcelona.

ACTUACIONES EN VENEZUELA

Portada del Semanario "La Fiesta Brava" donde anuncian el exitoso regreso de América de Félix Colomo en 1936, luego de torear en Lima, Perú y Caracas, Venezuela. Fotos: Rodero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El empresario Mauricio Capriles Power organizó en el mes de febrero de 1936, en la plaza de toros Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, una nueva temporada.

El 2 de febrero de 1936, en la primera corrida de la feria, se presentaron los diestros Félix Colomo y Ricardo Torres, siendo sobresaliente, Próspero Herrera "Capita". Se lidiaron los toros de Pallarés, de la hacienda "Guayabita", en su nueva administración del Banco Agrícola y Pecuario. En esa corrida a Félix Colomo le correspondió lidiar y estoquear al primer toro de "Guayabita", producto de la cría fundada en 1932 por los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, hijos del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

Como bien se recordará, los hermanos Gómez Núñez, se destacaron siempre como grandes aficionados e impulsores de la Fiesta Brava en Venezuela. Su pasión desbordada por los toros les hizo adquirir en España, 180 cabezas de ganado de la famosa ganadería andaluza de los hermanos Pallarés Delsors de Cabra, Córdoba, trayendo toda esta ganadería a Venezuela, fundando así "Guayabita", la primera ganadería de toros de lidia pura casta española en Venezuela. Los toros fueron seleccionados en España por la máxima figura del toreo Juan Belmonte y el famoso rejoneador cordobés Don Antonio Cañero, quienes fueron sus grandes amigos.

El 23 de febrero de 1936, en la plaza de toros Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, actuaron los matadores de toros Félix Colomo, Curro Caro y José González "Carnicerito de México", con seis toros de pura casta de Pallarés de "Guayabita". Félix Colomo, gran estilista de la capa y la muleta toreó magistralmente a sus toros. Mató bien y escuchó fuertes ovaciones. Curro Caro sentó cátedra de buen torero, fino y depurado. Fue una gran tarde para el madrileño, que se despidió del público de Caracas dejando muy grata impresión.

EN CARACAS

Curro Caro alcanza un éxito grandioso en la corrida de su despedida.

Caracas, 24 de febrero de 1936. Con gran expectación y un lleno absoluto se celebró la corrida, en la que el diestro Curro Caro, triunfador de la temporada, hacía su despedida.

Los toros de Pallarés, bravos. Curro Caro, que tan grandiosa campaña ha realizado en la temporada caraqueña, alcanzó un triunfo apoteósico en la lidia de sus dos toros. En el último toro, que brindó al público en general, realizó una faena de las mejores que ha presenciado el público caraqueño, tocando el himno nacional, que fue escuchado en pie, desbordándose el entusiasmo.

Cortó las orejas y los rabos de sus respectivos toros, siendo aclamado y paseado por las calles. La despedida fue de las más cariñosas con que se ha obsequiado a un torero español en esta plaza. El diestro Curro Caro embarcará el 28 del actual en el "Virgilio".

Curro Caro alternó con  José González "Carnicerito de México" y  Félix Colomo.

"Carnicerito de México" y Colomo, triunfadores

"Carnicerito de México" triunfó nuevamente. Lanceó valentísimo y banderilleó superiormente. Faenas temerarias, amenizadas por la música. Matando, colosal. (Ovaciones, orejas y rabos).

Félix Colomo veroniqueó magistralmente, intercalando adornos que entusiasmaron. Faenas admirables, coreadas (Música), coronándolas estupendos volapiés. (Ovaciones, orejas y rabos).

Los dos salieron en hombros.

(Publicado en el Diario "El Liberal", de España, el 25 de febrero de 1936).

Félix Colomo "El Torero de la Sinceridad". Año 1936. Fotos: Rodero y Baldomero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 23 de agosto de 1936, en la plaza de Las Ventas de Madrid, se presentaron en un Festival Taurino, los espadas Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma", Joaquín Rodríguez "Cagancho", Luis Gómez "El Estudiante", Antonio García "Maravilla", Juan Martín Caro "Chiquito de la Audiencia" y Félix Colomo. Se lidiaron nueve novillos. Fue una tarde triunfal para "El Estudiante". Colomo, derrochó valentía con el mayor novillo, dominando con la muleta el tremendo nervio de la res y matándole de volapié colosal. Todos cortaron orejas y dieron la vuelta al ruedo entre delirantes ovaciones. Fue el último espectáculo taurino que se presentó en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, debido a la Guerra Civil Española, que duró aproximadamente tres años.

La clase de Félix Colomo. Fotos: Rodero y Baldomero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al estallar en el mes de julio de 1936 la Guerra Civil Española, Félix Colomo acababa de salir a hombros de la plaza de toros de Madrid. Tenía el mundo a sus pies y todo se acabó.

El 5 de octubre de 1936, en la plaza de toros Monumental de Valencia, España, se presentaron los matadores Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma", Félix Colomo que debutaba en esa plaza y Enrique Torres, que a la postre fue el triunfador de la tarde, al cortar una oreja a su primero. Colomo no obtuvo el éxito esperado a pesar de su voluntad. Los toros fueron de la ganadería de don Pablo Romero.

La Guerra Civil Española de 1936 le retiró, como a muchos toreros. Reapareció, nuevamente, el año 1942.

En 1933, se le dedicó el pasodoble "Félix Colomo" con letra de Fidel Prado y música de José María Gordo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 24 de mayo de 1942, en Palencia, con ganado de Encinas, se presentaron Félix Colomo, quien reaparecía; Luis Díaz "Madrileñito" y el joven novillero Manolito Santos. Colomo resultó cogido.

El 15 de septiembre de 1942, actuaron Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma", Félix Colomo y Aurelio Puchol "Morenito de Valencia". Colomo estuvo muy valiente toda la tarde, siendo muy aplaudido. El triunfador fue "Morenito de Valencia" que alcanzó un gran éxito.

El 1 de octubre de 1942, en la plaza de toros Monumental de Barcelona, se lidiaron toros de Concha y Sierra, se presentaron los matadores de toros Nicanor Villalta, Félix Colomo y Martín Vázquez.

En la Feria de Zaragoza del año 1942, con ganado de Torres Plá, estuvieron presentes Luis Gómez "El Estudiante", Félix Colomo y Aurelio Puchol "Morenito de Valencia". Colomo cortó una oreja y "El Estudiante", dos apéndices auriculares.

El 25 de octubre de 1942, en la plaza de toros Monumental de Barcelona, se lidiaron toros de don Manuel Arranz y Moreno Santamaría, para los diestros Pepe Gallardo, Félix Colomo, Curro Caro y Aurelio Puchol "Morenito de Valencia". Ese año toreó cinco corridas.

El 21 de marzo de 1943, en la plaza de toros de Zaragoza, se presentó un Festival Taurino a beneficio de Paco Céster, donde actuaron: Jaime Noaín, Victoriano de la Serna, Antonio García "Maravilla", Félix Colomo, Domingo "Dominguín" y Bartolomé Guinda, ante erales de Zaballos. Todos los participantes fueron ovacionados y aplaudidos. 

El 19 de marzo de 1944, en la plaza de toros de Zaragoza, se celebró un Festival Taurino a beneficio de los estudiantes necesitados del Distrito. Se presentaron Victoriano de la Serna, Félix Colomo, Rafael Vega de los Reyes "Gitanillo de Triana", Pedro Barrera, Manolo Escudero y Paco Bullido, ante novillos de María Sánchez de Terrones, de Salamanca.

El 30 de julio de 1944, en Ávila, se efectuó un Festival Taurino, donde se presentaron los hermanos Pepe, Antonio y Ángel Luis Bienvenida junto a Félix Colomo, ante reses de Zaballos. Antonio Bienvenida cortó una oreja.

El 8 de octubre de 1944, en Madrid, se lidiaron cuatro toros de Gabriel González, de Salamanca, uno, de José Escudero, y uno de García Boyero. Torearon Félix Colomo, el mexicano Arturo Álvarez y "Angelete". Hacía más de ocho años que Colomo no se presentaba en Madrid. En su primero, escuchó aplausos; y en su segundo, palmas.

El 16 de octubre de 1944, en Madrid, ante toros de Sánchez, se presentaron Félix Colomo, Curro Caro y Rafael Albaicín.

En 1944, Félix Colomo toreó solamente cuatro corridas y un Festival. En 1945, lidió una corrida, estoqueando dos toros, el Domingo de Resurrección, en Madrid, con toros de Calderón, actuaron Félix Colomo, Mario Cabré y Eugenio Fernández "Angelete", sin mayor fortuna para los diestros. No actuó en 1946 y el 14 de septiembre de 1947, toreó en la plaza de toros de Carabanchel, su última corrida.

RESTAURANTE "LAS CUEVAS DE LUIS CANDELAS".

El famoso restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas", en Madrid. A la izquierda, se observa la cabeza del toro de su confirmación de alternativa "Guapito" de doña Francisca de Melgar, con un medallón y fotografía del momento de su ceremonia, con su padrino Rafael Gómez "El Gallo". A la derecha, Rafael Dupouy Gómez y el señor Juan Carlos ante el cartel de la Alternativa de Félix Colomo en Aranjuez, junto a su padrino Victoriano de la Serna y su testigo, Luis Gómez "El Estudiante". En ese sitio, con sabor taurino, acogedor e histórico, cenamos. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al terminar su carrera como torero, se dedicó a la hostelería. Fue fundador del famoso restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas" ubicado aledaño al Arco de Cuchilleros, en la Plaza Mayor de Madrid, en el año 1949. Un amigo le prestó 7.000 duros y comenzó a ganar dinero.

Mi hermano Juan Florencio Dupouy Gómez en el restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas", junto a algunos recuerdos de Félix Colomo, carteles y entradas de sus corridas de toros. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ese restaurante tiene vericuetos de sótanos, toneles de vino, gigantescos odres, escaleras dentro del laberinto, una luz que se asoma en la buhardilla y otra a ras de la calle.

Disfrutando el delicioso ambiente, la comida y la música de La Tuna Universitaria de Madrid, en el restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas". Aparecen mi madre, Rosa Elena Gómez Arráiz, mi hermano Miguel Dupouy Gómez y el autor de este artículo, Rafael Dupouy Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En el famoso restaurante de Madrid "Las Cuevas de Luis Candelas", en una cena llena de placer y alegría, junto a mi madre y mis hermanos. Se observa la cabeza del toro con la irónica inscripción: "Este toro lo mató Colomo, no sabemos cómo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cuenta la leyenda que Luis Candelas, el famoso y picaresco personaje, español, utilizaba las cuevas ubicadas aledañas a la Plaza Mayor de Madrid, para esconderse de sus perseguidores. Luis Candelas fue el más célebre bandolero de su época. Ataviados de bandoleros, trabuco y sombrero calañés, con manta al hombro y largas patillas, atienden solícitos los mesoneros.

Mi madre, Rosa Elena Gómez Arráiz, y mi hermano, Miguel Dupouy Gómez, agradablemente atendidos por el señor Juan Carlos, en el restaurant "Las Cuevas de Luis Candelas" de Madrid. Se observa la cabeza del toro con la irónica inscripción: "Este toro lo mató Colomo, no sabemos cómo", acompañada con motivos taurinos del pintor López Canito. También, se encuentra la cabeza del toro "Cuclillero", de la ganadería de los Herederos de don Esteban Hernández, de su alternativa, el 25 de marzo de 1934, en Aranjuez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Otro aspecto de los salones del restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas" en Madrid. Se observa, en la hermosa vitrina, uno de sus trajes de luces, carteles, estoques y fotos del matador de toros Félix Colomo. Contaba el señor Juan Carlos que uno de los estoques era de Félix Colomo y el otro, había pertenecido al célebre torero Rafael Molina "Lagartijo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al adquirirlo Félix Colomo, fue convertido en mesón, con música y comida para comensales. El mismo torero Félix Colomo atendía el local y lo decoró, con numerosos carteles y cabezas de toros de su historia taurina. 

Miguel Dupouy Gómez, en la entrada del restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas" de Madrid, España, ubicado en el Arco de Cuchilleros, aledaño a la Plaza Mayor. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Por las mesas del restaurante "Las Cuevas de Luis Candelas" han pasado grandes personalidades de la cultura, la política y el arte mundial. El local cuenta con un "Libro de Oro" en el que se conservan las firmas y recuerdos de sus visitantes más ilustres, artistas, estrellas de Hollywood, directores de cine, escritores, políticos. Entre algunos de los asiduos visitantes se recuerda la presencia de: Ava Gardner, Orson Welles, Charlton Heston, Gregory Peck, Ernest Hemingway, Salvador Dalí, Marcello Mastroianni, Quentin Tarantino, Sara Montiel, Celia Cruz, Alfredo DiStéfano, el ex-presidente de los Estados Unidos de América Sr. Jimmy Carter y Naruhito Emperador de Japón, entre otros.

Félix Colomo Díaz fue un empresario hostelero de éxito. Regentó dos restaurantes tradicionales bien conocidos en Madrid: "Las Cuevas de Luis Candelas" desde el año 1949 y "La Posada de la Villa", desde el año 1982. "La Taberna del Capitán Alatriste", su tercer proyecto, fue inaugurado por su hijo Félix Colomo Domínguez a finales de 2006 en claro homenaje a las exitosas novelas de su amigo Arturo Pérez-Reverte. 

En su dehesa "Valquejigoso", en Villamanta, Madrid, hizo un desarrollo vinícola, destacando sus vinos tintos con denominación de origen, administrado por su nieto Félix Colomo Carmona, hijo de Félix Colomo Domínguez.

En 1999, publicaron el libro "Las Cuevas de Luis Candelas. El sueño de un torero", con una bonita portada con dibujos de López Canito. 

Félix Colomo Díaz, falleció el 30 de septiembre de 2001, tras una larga enfermedad, en una residencia de Aravaca, donde se hallaba internado. Era, el Decano de los matadores de toros retirados y fue condecorado con la Medalla de Plata al Mérito Taurino. Contaba en el momento de su fallecimiento ochenta y ocho años, pues había nacido en Navalcarnero (Madrid) el 21 de febrero de 1913. Sus restos mortales fueron incinerados en el cementerio de La Paz.

La Real Federación Taurina de España emitió un comunicado, anunciando que el día jueves, 11 de octubre de 2001, a las siete de la tarde, se celebraría un funeral por el matador de toros recientemente fallecido, D. Félix Colomo Díaz. Dicho funeral por el eterno descanso del diestro tuvo lugar en la Real Basílica de Atocha, Avenida Ciudad de Barcelona, N° 5 de Madrid.

La moderna plaza de toros "Félix Colomo" de Navalcarnero, inaugurada el 15 de julio de 2006, por los diestros Enrique Ponce, Manuel Jesús "El Cid" y Francisco Rivera Ordóñez. Destaca como homenaje a su memoria, una artística estatua del diestro Félix Colomo nacido en esa población, realizada por el escultor Luis Sanguino.  

Tuvo un hermano de nombre Máximo, que fue novillero. Su hijo, con el mismo nombre y apellido, Félix Colomo Domínguez, también intentó ser torero, siendo novillero, dedicándose luego, con gran éxito, a la hostelería. Falleció, el 12 de diciembre de 2025.

Me pareció interesante recordar la vida profesional de este buen torero, muy prometedor en su época, porque resultó sumamente difícil poder alcanzar una popularidad tan grande en una forma tan rápida. Sus éxitos como novillero eran recordados por los aficionados. Félix Colomo fue un matador de toros artista, variado y valeroso que provocaba la emoción. Tenía una personalidad arrolladora. Se entregaba a su público, exponiendo con auténtica verdad ante la cara de sus enemigos, resultando muy castigado frecuentemente por los toros. Como expliqué anteriormente, la guerra civil española, iniciada en 1936, perjudicó enormemente a los toreros, viendo frustradas sus aspiraciones y a los ganaderos de su tiempo.

La gran afición de Félix Colomo y la añoranza de aquellos momentos cumbres de su carrera, le hicieron retornar nuevamente a los ruedos, pero sin poder conquistar el éxito deseado que logró luego, convirtiéndose en un magnífico hombre de negocios dedicado al mundo de la hostelería. 

Rafael Dupouy Gómez

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