(Por: Rafael Dupouy Gómez)
miércoles, 28 de abril de 2021
PEDRO ARIAS, BANDERILLERO Y FOTÓGRAFO, CUMPLE 93 AÑOS
lunes, 12 de abril de 2021
FALLECIÓ MARCELINO GARCĺA SERRUTI II
(Por: Rafael Dupouy Gómez)
Marcelino García Serruti II. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El pasado 2 de marzo de 2021,
falleció el muy querido y recordado amigo Marcelino García Serruti II,
destacado cronista taurino del diario "La Religión" durante muchos
años y también Jefe de Redacción del periódico "Ruedos". Ilustraba
sus interesantes artículos con dibujos y caricaturas realizadas por él mismo,
muchas de ellas publicadas en la revista "Venezuela Taurina",
dirigida por el inolvidable don Antonio Aragón. En una oportunidad, su gran
afición lo llevó a debutar como subalterno en 1948, antes de dedicarse por
completo a escribir sobre el fascinante mundo del toro.
Me enteré de su lamentable partida gracias a mi gran amigo Pedro Arias,
recordado banderillero y fotógrafo quien vía telefónica, como frecuentemente
acostumbramos conversar de toros, me comentó sobre su triste desaparición
física ya cercano a los 100 años de edad.
Marcelino García Serruti II, caraqueño de origen humilde, fue una
persona cariñosa, amable, respetuosa, educada y cordial con todos los que
tuvieron la fortuna de conocerlo personalmente. Desde niño, siempre le veía en
las plazas de toros, especialmente, en el Nuevo Circo de Caracas y la
Maestranza "César Girón" de Maracay, donde pude saludarlo y conversar
gratamente con él en el mismo ruedo en el año 1998, durante un emotivo acto
realizado por la Peña Taurina "Los 40", quienes colocaron una hermosa
placa dedicada a mi bisabuelo el General Juan Vicente Gómez, a mi abuelo
Florencio Gómez Núñez, su hermano Juan Vicente y al arquitecto Carlos Raúl
Villanueva.
En el ruedo de la Maestranza "César Girón" de Maracay, Rafael Dupouy Gómez y su hermano Miguel, compartiendo amena tertulia con Marcelino García Serruti II. Año 1998. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Caricatura de Manuel Benítez "El Cordobés" en Venezuela,
realizada por Marcelino García Serruti II. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Marcelino García Serruti II, ilustraba algunas de sus crónicas publicadas en la revista "Venezuela Taurina", tituladas "Así vío la corrida Serruti II", con dibujos de lo sucedido en la plaza, como la faena del diestro José Fuentes y la
cornada de Antonio José Galán, el 11 de abril de 1976. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Reunión taurina celebrada en reconocimiento a las labores de la Organización Gago en Venezuela. De derecha a izquierda: Don Eduardo, Álvaro Vélez, Antonio Navarro, Federico Núñez, Andrés Gago, Carlos Oliveros, Carmelo Fernández "Carmelo de Ronda", Antonio Aragón, Marcos Vélez Isturiz y Rodolfo Serradas "Positivo". En la parte de atrás un primo de "Positivo", el hijo de "Carmelo de Ronda", Antonio Villaverde, José Luis Herrero, Alejandro Arratia Oses y Carlos Eduardo Misle "Caremis". Sentado: Santiago Duarte Bueno "Papá Duarte" y a su lado Marcelino García Serruti II del diario "La Religión". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
HIJO DEL TORERO SANTIAGO ROJAS SERRUTI
Santiago Rojas Serruti, rematando con una media verónica en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 13 de agosto de 1944. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Mi abuelo Florencio apreció mucho a Serruti II ya que su afición taurina estuvo profundamente ligada a su padre, Santiago Rojas Serruti, torero venezolano muy popular en su tiempo, nacido el 30 de diciembre de 1900 en Caracas, a quien mi abuelo recordaba con cariño. Había tomado la alternativa en la plaza de toros de Valencia (Venezuela), en el año 1929, siendo su padrino Manuel Álvarez "Andaluz" y como testigo de la ceremonia, el diestro venezolano Eleazar Sananes "Rubito".
Señalaba en sus "Crónicas
Taurinas", el 26 de enero de 1926, don Henrique Chaumer el "Marqués
de los Morrillos", lo siguiente:
"El sábado 23 de los corrientes, se celebró en el Nuevo Circo una
fiesta taurina a beneficio del banderillero español Manuel Álvarez,
"Pavón", que se encuentra paralítico. A no ser porque los novillos
estaban sin puntas, hubiéramos presenciado una tragedia, pues uno de los
animalitos dio un tremendo golpe en el lado izquierdo del pecho al aplaudido
rehiletero mexicano Mariano Rivera, al colocar un par de frente.
Como sucede en esta clase de festejos, el desorden de la lidia restó lucimiento, pues con tantos matadores en el ruedo se hace imposible regularizar
las faenas. La Rosa, Montes, "Hipólito", "Ginesillo",
Carralafuente, Serruti y cuantos actuaron en esta encerrona, contribuyeron a
entretenernos.
Sabemos que el resultado económico fue bastante satisfactorio, pues han
quedado cerca de tres mil bolívares a favor del diestro enfermo, lo cual celebramos,
porque ello le permitirá trasladarse al lado de los suyos, como son sus anhelos.
(Publicado en la Revista "Billiken", del 30 de enero de 1926).
El 2 de julio de 1944, se celebró la última novillada de la temporada
oficial, en la plaza de toros Nuevo Circo de Caracas, donde actuaron el
venezolano Santiago Rojas Serruti y el peruano, Adolfo Rojas "El
Nene", disputándose el premio de "La Oreja de Oro", ante toros
de la ganadería de Banco Largo. Serruti salió dispuesto a ganar "La Oreja
de Oro" y la consiguió. A su primer toro, lo toreó superior de capa y
muleta. Mató de una gran estocada, cortando la oreja y el rabo, con vuelta al
ruedo. En su segundo, estuvo bien de capa y de muleta, mató bien y cortó una
oreja, dando la vuelta al redondel. En su tercero, estuvo superior de capa y de
muleta. Mató de dos intentos. Petición de oreja y vuelta al ruedo. "El
Nene" cortó una oreja a su primero; en su segundo, estuvo dominador y
valiente, dando una vuelta al ruedo; y en su último, estuvo rápido. La señorita Oly
Clemente, prestigió con su presencia, siendo la reina de honor, de la corrida.
Entrada de la novillada en la que actuó Santiago Rojas Serruti, con Juan Flores "El Chico del Ruedo" y Raúl Acha "Rovira", el 23 de julio de 1944, en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 23 de julio de 1944, en el Nuevo Circo de Caracas, a las 4:30 p.m.,
la empresa Margut, dio la novillada, de los venezolanos Santiago Rojas Serruti,
Juan Flores "El Chico del Ruedo" y el argentino Raúl Acha
"Rovira", lidiando reses de La Candelaria. En su primer toro, Serruti
fue herido y el toro lo tuvo que matar Rovira. El diestro Rovira a su primer toro, de
nombre "Yrisma", negro y bien puesto de pitones, lo toreó superiormente
siendo indultado. Le otorgaron una oreja y dio la vuelta al ruedo con el
ganadero, Sr. Manuel Sarmiento. Rovira mató bien los toros que le
correspondieron de Serruti y "El Chico del Ruedo" destacó con la capa
toda la tarde. Al primero, realizó tres verónica y media imponente; a su
segundo, dio tres faroles y cuatro gaoneras superiores, pasando trabajo a la
hora de matar.
Entrada de la novillada en la que participó Santiago Rojas Serruti con Julio Mendoza y "Rovira", el 13 de agosto de 1944, en el Nuevo Circo de Caracas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Haciendo el paseíllo en el Nuevo Circo de Caracas,
Venezuela, los diestros Julio Mendoza Palma, Santiago Rojas Serruti y Raúl Acha
"Rovira", el 13 de agosto de 1944. (Archivo:
Hnos. Dupouy Gómez).
El 13 de agosto de 1944, en el Nuevo Circo de Caracas, se llevó a cabo
una corrida mixta, en donde participaron el matador de toros venezolano, Julio
Mendoza Palma junto a los novilleros Santiago Rojas Serruti y el argentino Raúl
Acha "Rovira", ante toros de "La Candelaria". Mendoza
estuvo voluntarioso y valiente; en su primero, dio una vuelta al ruedo; a su
segundo, realizó bellas verónicas y estuvo quieto con la muleta, fallando con
la espada. Serruti en su primero, bien con la muleta y regular con el estoque; a su segundo, lo despachó rápidamente. Al último toro de la tarde, le dio 4
verónicas y media superior. Rovira estuvo bien con la capa, ejecutando bellas
verónicas y chicuelinas, pero mal con la muleta y estoque.
Para el año 1944, se dieron 22 corridas de toros en la capital de
Venezuela; 2 en el Circo Metropolitano y 20 en el Nuevo Circo de Caracas.
Serruti, toreó 3 corridas, lidiando 5 ejemplares a los cuales dio muerte,
cortando 2 orejas y 1 rabo.
El 1 de julio de 1945, en el Nuevo Circo de Caracas, se había anunciado
la reaparición del "Chatito" Mora y Serruti, siendo sustituido el
primero, por Pepe Vilma. Los toros eran de la ganadería "Mata Gorda".
Serruti a su primero, los toreó bien de capa y después de dominarlo, lo mató
con media superior que tumbó sin puntilla, siendo premiado con una oreja y
vuelta al ruedo. A su segundo, lo mató de otra gran estocada, teniendo petición
de oreja y tres salidas a los medios. En su tercero, consiguió otra gran
estocada, que le permitió dar otra vuelta al ruedo. Vilma, no las tuvo consigo
y le regresaron su primer astado a los corrales.
Santiago Rojas Serruti y el "Chatito" Mora hacen el paseíllo montera en mano, el 8 de julio de 1945 en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 8 de julio de 1945, se presentaron en el Nuevo Circo de Caracas,
Serruti y el mexicano José Antonio "Chatito" Mora. No hubo
nada que resaltar.
El año 1945, Santiago Rojas Serruti, toreó en Caracas, 2 corridas, lidió
y mató 6 toros, cortando 1 oreja.
En la Revista "Venezuela Taurina" de
Diciembre de 1972, Marcelino García Serruti II, publicó un magnífico artículo
dedicado a su padre que reproduzco a continuación:
Derechazo de Santiago Rojas Serruti en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 30 de diciembre del año 1900 nació en la parroquia de La Candelaria,
un niño que Ilevaría el nombre de Santiago Rojas Serruti, este último como
apelativo de batalla frente a los toros, un matador de toros alternativado.
Pero no contó con la publicidad de diarios u otros medios de comunicación, como
lo gozaron Eleazar Sananes, Julio Mendoza, César Girón, para nombrar tres
épocas.
Serruti, fue un matador de toros que frente a verdaderos búfalos ganó
popularidad, frente a verdaderos TOROS ganó todo el mérito que aquellos aficionados
le dieron y algunos hoy, aún recuerdan sus
grandes hazañas en los ruedos de la patria y algunos de la América.
Santiago Rojas Serruti en 1923. Foto publicada en el Periódico "El Nuevo Diario". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Fue un artista del percal y una de las suertes que llegó a dominar desde
sus comienzos en el Matadero de Palo Grande, a comienzos de este siglo, fue
aquella extraordinaria "media verónica" con las dos rodillas en
tierra, hoy olvidada por completo, banderillero fácil de los dos lados, sin
mucho arte ni figuritas, pero rápido, eficiente y muy pocas veces se le vio
fallar. Lidiador de toros poderoso con la muleta, artista valiente en la
ejecución de pases como el de "costado por alto“, el
"quiquiriqui", “la firma", “doblones con rodilla en tierra"
y el “derechazo", donde, pese a la época, llevaba la mano muy baja, pero
muy baja, para mandar largo y despedir lejos.
Lo que hizo grande su nombre en el firmamento taurino fueron fulminantes
estocadas hasta la cruz, haciendo rodar a sus enemigos sin la puntilla con la
que, por cierto, era un verdadero maestro, habilidad adquirida en aquel
desaparecido matadero donde sábados y domingos se apartaban reses que
resultaban bravas, o sin puntas, ya que estaban destinadas al destazadero.
Allí se destacaron Vicente Mendoza y su hijo Julio, junto a Serruti,
comenzaba a hacerles mucho peso con aquel valor ante aquellos “marrajos”, para
luego marcharse a algunos pueblos andinos, donde los gobernantes hacían rodar
el oro en las ferias.
Fue en el año 1917, en el desaparecido Circo Metropolitano, cuando vistió
por vez primera su traje de luces, alternando con Luis Laviana y Próspero
Herrera "Capita".
Los toreros venezolanos Santiago Rojas Serruti y Pepe Vilma, ocuparon muchas tardes triunfales, la atención de la afición nacional. Aquí están listos para hacer el paseíllo de las cuadrillas en una de aquellas tardes inolvidables para la historia taurina de nuestro país. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Toreando en donde quiera que se presenta la oportunidad, viene la inauguración
del Nuevo Circo de Caracas, en el año 1919, pero debuta en el gran circo el 11
de junio de 1922, con la cuadrilla de toreros venezolanos, formada por "Capita",
Sánchez Bocca y García Forte.
Ese mismo año comienzan los grandes éxitos del hoy olvidado criollo.
Después de torear todo el año alternando con valientes de la talla de "Manforte",
"Capita" y el popular "Bolivita", debuta en las Arenas de
Valencia, en un "mano a mano" extraordinario donde le corta las orejas
y el rabo a un TORO de 24 arrobas, como decíamos antes, y dos agujas en los
pitones. Salió a hombros de aquella entendida y exigente afición de entonces.
En el año de 1923, para ser más exactos, sólo torea un "mano a mano"
con Vicente Mendoza, padre de Julio, y resulta una tarde exitosa para luego
marcharse a los estados andinos. En 1929, en las corridas de Valencia
(Venezuela), lidiando una poderosa corrida de verdaderos TOROS criollos y sin
caballos, Manuel Álvarez "Andaluz", sería padrino de la alternativa y el
testigo Eleazar Sananes "Rubito", pero el primero "cogió" a
“Andaluz" teniendo que matar cuatro toros Sananes y dos Serruti.
Estas alternativas se renunciaban como lo hicieron muchos de nuestros novilleros,
debido a que se montaban más novilladas que corridas de toros en las que muy
poca oportunidad o ninguna le daban a otros diestros que no fueran Sananes o
Julio Mendoza.
Luego vinieron muchas tardes de triunfos incontenibles, tanto en
Caracas, Maracay y otras plazas, que don Carlos España, veterano de la crónica
y apoderado de Serruti, le convence para marcharse a España, si no en busca de
dinero, al menos de la fama que daba entonces la alternativa tomada en la meca
del toreo, más con las grandes condiciones en que estaba toreando el diestro venezolano.
Estaba listo para acabar con el cuadro de toreros actuales por el arte y valor
que echaba a cuanto TORO saliera al ruedo.
Toda su vida ha lamentado y lamentará SERRUTI el haber preferido el
regreso de Colombia a Caracas con el solo propósito de atender su negocio de
"quincallería" en el desaparecido mercado principal de Caracas.
Actuó en Lima, Perú y Colombia donde, por cierto, y según reseñas
archivadas por quien esto escribe, su breve campaña en el año 1940 resultó un
verdadero éxito, tanto artístico como monetario, pues regresó con algún dinero
que invirtió en su negocio.
Estaba como decimos ahora "embalado"; nadie podía con SERRUTI
en el ruedo, donde se convertía en un diestro peleón y con ganas de agradar
siempre. Sus triunfos ante los GÓMEZ, gobernantes de entonces, le abrieron las
puertas de todas las ferias, donde su nombre era impuesto por ellos mismos.
Así llegó el año de 1941, que resultó el de más actuaciones, haciendo
casi todos los domingos, pero también de triste recuerdo, ya que en el año 1942
recibió la "pita" más ensordecedora y larga que recuerda el Nuevo
Circo de Caracas. Esto se debió a que se negó a que un alternante hiciese un
"quite" a uno de sus toros. Allí ardió Troya; para colmo, salió al
medio del ruedo a recibir aquella pitaza, enfureciéndose aún más el público,
que, pese a la faena merecedora de una oreja, le siguió pitando hasta cuando
salía en el automóvil hacia su casa en la Puerta de Caracas, en La Pastora,
donde habitaba, al lado de su señora madre.
Muletazo de costado de Santiago Rojas Serruti iniciando su faena cumbre en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela en 1944. Cortó oreja y rabo, mereciendo "La Oreja de Oro" en juego y salió a hombros por la puerta grande. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Fueron éxitos clamorosos que Serruti alcanzó en el año 1944, cuando llegó a cobrar la exagerada suma de UN MIL QUINIENTOS BOLĺVARES, cifra fabulosa entonces. Ese mismo año cortó las orejas a un toro, alternando con "El Nene", mereciendo "La Oreja de Oro", donada por la empresa. Salió a hombros de la afición.
El 23 de julio de 1944, recibió Serruti una grave cornada, al saludar al
público que le ovacionaba al finalizar un faenón, rubricado con un estocadón.
Alternaban Raúl Ochoa Rovira, quien por cierto inmortalizó al toro "Yrisma",
de un bello encierro de toros negros que hizo historia por su estampa, pese a
ser criollo o cunero, como se dice hoy, y Juan Flores "El Chico del Ruedo".
En los años 1945 y 1946 alternaba Serruti la atención de su negocito de quincallería con el ruedo del Nuevo Circo de Caracas, Valencia y Maracay, compartiendo las faenas con valientes novilleros que reconocían en él a un señor torero, dominador de todos los tercios de la lidia a perfección, como Parejo, Sulbarán, Cerrajillas, Rovira, Pepe Vilma y otros que aún son testigos de su arte y valor.
Santiago Rojas Serruti, toreando a la verónica con el compás abierto, corriendo la mano y cargando la suerte en un "Mano a mano" con Raúl Acha "Rovira" en el Nuevo Circo de Caracas en 1946. Ese toro lo cogió luego de realizar un faena memorable. Foto: Benshi. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Mereció altos elogios de la prensa especializada de entonces, que veía
en este humilde diestro nacional, a un verdadero valor. Si no, allí están las
crónicas de "Don Carmelo de Ronda", "Papá Duarte", Carlos
España, "Conde Federico", "Burladero", "K. Pita Lino"
y en especial guardamos una crónica de un "mano a mano" entre Serruti
y Rovira con seis torazos en el Circo Metropolitano, escrita por "Macareno
K", y que tituló "Dos Valientes", lo que fue, y lo que debe ser la
fiesta.
Fue en 1946, domingo 13 de abril, su última actuación en el ruedo del Nuevo Circo de Caracas, en una novillada a beneficio de los subalternos "Capita", Cipriano Álvarez, Pacorrito, Cavalieri, Juanito y Chatillo. Alternó con Antonio Parejo en un emocionante "mano a mano".
En los corrales de la Maestranza de Maracay, el día 25 de febrero de 1948, última actuación del matador de toros Santiago Rojas Serruti. Aparecen, Vicente Forte, quien debutaba como novillero, Marcelino García Serruti II quien lo hacía como subalterno al lado de su padre. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Su última
actuación se efectuó en el ruedo de la Maestranza de Maracay, hoy Plaza "César
Girón", el 25 de febrero de 1948. Muy poca gente acudió a la plaza por la constante
amenaza de aguacero. Alternaron dos noveles novilleros, Juanito Campuzano y
Vicente Forte, por cierto que quien escribe debutaba como subalterno.
Desde entonces Serruti se ha mantenido alejado de los ruedos, pero no
de la fiesta brava, asistiendo a las corridas y novilladas con la misma afición
que le echó a los toros en los ruedos y que le valieron las palmas que aún le
tocan algunos de aquellos viejos aficionados que saben valorar su arte, valor y
honradez profesional: la de aquellos toreros que salían a jugarse la vida ante
verdaderos torazos y también "marrajos"; regaron con su sangre las
arenas de nuestros circos y fueron precursores de la fiesta más bella. No es
justo entonces que se les olvide.
Serruti, fue un torero dentro y fuera de la plaza como lo eran los de
aquellos años que integraban nuestro firmamento taurino.
Hoy nuestro matador de toros humildemente vive de lo poco que le dejaron
los miles de toros que mató, trabajando de sol a sol en su negocio en los
"Altos de Lídice", en Caracas, pero, eso sí; recibiendo el saludo
cordial y el aprecio de cuantos lo encuentran en esas calles o en la plaza de
toros, reconociendo con abrazos y palmaditas en el hombro, aquellas grandes
tardes de toros que brindó a esta entendida afición venezolana,
SERRUTI II.
(Publicado en la Revista "Venezuela Taurina". Diciembre de 1972. Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Santiago Rojas Serruti, presente como buen aficionado en un palco del
Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, durante una novillada, en compañía del
popular "Bola de Nieve", mozo de espadas de confianza de los hermanos
Girón. Foto: Pedro Arias. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 12 de diciembre de 1975, murió en Caracas, Venezuela, Santiago Rojas Serruti.
La revista "Venezuela Taurina" expresó sobre su fallecimiento, lo siguiente:
"Santiago Rojas Serruti se nos fue para siempre. Torero valiente
-haremos algo especial por su recuerdo-, educadísimo y maravilloso amigo, pasó
por la vida dejando la estela luminosa de su comportamiento, de sus hijas e
hijos que adoraban al "viejo". Su entierro fue una manifestación de
cariño y admiración".
(Revista "Venezuela Taurina". Enero de 1976. Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
A la memoria del buen amigo Marcelino García Serruti II (Q.E.P.D.), como
un homenaje de recuerdo afectuoso y sincero por haber sido un aficionado de
solera y un reconocido cronista taurino de larga trayectoria en nuestra
Venezuela Taurina.
Que Dios lo tenga en su Gloria.
Rafael Dupouy Gómez
viernes, 29 de enero de 2021
LA AVIACIÓN EN LAS CORRIDAS DE TOROS DEL NUEVO CIRCO
(Por: Rafael Dupouy Gómez)
Momentos antes de dar inicio la corrida de toros como homenaje al Infante de España en 1921, numeroso público asistente en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, disfrutó las maniobras aéreas de los aviones Caudron G-3, piloteados por el capitán Jean T. Fieschi, el teniente Georges Teppe y el teniente Roberto Guerin, integrantes de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
He querido recordar en este artículo, dos significativos actos en donde participó por primera vez la Aviación, sobrevolando el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, durante las corridas de toros presentadas en el histórico coso taurino en los años 1920 y 1921.
Mi abuelo, Florencio Gómez Núñez, fue un aficionado de excepción, principal mantenedor e impulsor de la Fiesta Brava, destacándose también como un apasionado de la Aviación, contribuyendo en su fundación, fomento y desarrollo en el país. En su maravilloso libro titulado "Mis Apuntes sobre la Aviación Venezolana", en el capítulo "Eufórica Caracas ve las Acrobacias", señaló lo siguiente:
"El 7 de marzo de 1920 realiza Rennella dos vuelos de exhibición en
el Hipódromo Nacional de El Paraíso que contagian el alborozado ambiente caraqueño.
Sus demostraciones van desde "pruebas de vuelo y viraje a 90 grados hasta
la barrena de la muerte" y sobrevuela el Nuevo Circo, el domingo 21 de
marzo, repleto de aficionados a la Fiesta Brava para hacer en picada el
lanzamiento simbólico de las llaves de los toriles durante el mano a mano
ofrecido por los diestros españoles Ángel Fernández "Angelete" y Manuel
Álvarez Andaluz. Antes, como ya tenía acostumbrada a la gente, el piloto
efectúa sobre el coso taurino una serie de emocionantes acrobacias".
El Teniente Cosme Rennella, intrépido piloto italiano que sobrevoló, por primera vez, el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, durante una corrida de toros, el 21 de marzo de 1920. Ese domingo actuaron en un mano a mano, los diestros españoles, Ángel Fernández "Angelete" y Manuel Álvarez Andaluz. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Esa tarde, en el coso caraqueño, el diestro Ángel Fernández "Angelete", resultó cogido por su primer toro al entrar a matar, recibiendo un puntazo en la axila derecha, de pronóstico leve.
El matador de toros Ángel Fernández y Pedraza "Angelete", fue testigo de las impresionantes maniobras acrobáticas del gran aviador italiano Cosme Rennella sobre el Nuevo Circo de Caracas, el 21 de marzo de 1920. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Ángel Fernández y Pedraza "Angelete", fue un torero que nació,
el 28 de enero de 1893, en Baños de Montemayor (Cáceres), Extremadura. Tuvo un
resonante éxito que le llevó a tomar la alternativa, el 12 de septiembre de
1917, en Salamanca, siendo su padrino el grandioso Joselito "El
Gallo", quien le cedió el toro de nombre "Gitano" de la
ganadería de Coquilla. Fue una corrida de ocho astados, completando el cartel
los matadores: "Saleri II" y el mexicano Juan Silveti.
El 28 de septiembre de 1917, le confirmó la alternativa en Madrid
"Cocherito de Bilbao" con Alfonso Cela "Celita" de testigo,
lidiando toros de la ganadería de Urcola.
"Angelete" trató de abrirse paso y destacarse como torero,
pero le resultó complicado. Realizó varios viajes a América probando suerte y
el 8 de diciembre de 1920, lamentablemente, sufrió una seria cornada toreando
en Ciudad Juárez (México). Su última corrida la toreó en Cáceres, el 31 de mayo
de 1926, con Rafael Gómez "El Gallo", Manuel Jiménez
"Chicuelo" y Marcial Lalanda ante toros de Sánchez Rico. Murió en su
pueblo natal, el 26 de julio de 1931.
Un sobrino suyo utilizó su mismo apodo artístico para anunciarse en los carteles de toros, Eugenio Fernández Sánchez "Angelete", quien recibió la alternativa de manos de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", el 12 de octubre de 1943, en la Monumental de Barcelona, cediéndole el toro "Sombrerero" de Doña Caridad Cobaleda. Al año siguiente, confirmó su alternativa, el 14 de mayo de 1944, en la Monumental de Las Ventas de Madrid, actuando como padrino Pepe Bienvenida. El toro "Presumido" de la ganadería del Vizconde de Garci-Grande fue el que le correspondió aquella tarde.
Manuel Álvarez Andaluz. (Archivo: Hnos.
Dupouy Gómez).
Manuel Álvarez y Andaluz, nació en Sevilla, el 10 de junio de 1893. Curiosamente era anunciado en los carteles por el apellido materno como si se tratara de un apodo. Tuvo una larga carrera como novillero; permaneciendo en América los años 1920, 1921, 1923 y 1924.
El 29 de junio de 1925, tomó la alternativa en Segovia de manos del diestro mexicano Luis Freg, con "Saleri II" de testigo, lidiando toros de don Argimiro Pérez. Actuó esa tarde el rejoneador don Antonio Cañero.
Confirmó su alternativa en Madrid, el 3 de julio de 1927, de manos de Enrique Cano "Gavira", con Ángel Navas "Gallito de Zafra" de testigo y toros de Pérez de la Concha. Andaluz, cortó una oreja a su primero, el toro de su confirmación.
En esa misma corrida recibió una cornada mortal su padrino "Gavira" por el tercer toro de la tarde, de nombre "Saltador", ejemplar negro zaino, bien armado de pitones pero manso y peligroso. El diestro cartagenero "Gavira" realizó una faena meritoria sometiendo mucho al toro con pases por bajo. Luego de igualar a su enemigo, se perfiló para entrar a matar con uno de sus famosos y certeros volapiés, pero el toro le propinó una gravísima cornada en el vientre, después de recibir una estocada en todo lo alto. "Gavira", muy impresionado, pero dando muestras de coraje y valor, se puso de pie y sujetándose con las manos los intestinos, que los tenía afuera, exclamó: "¡Me ha matado!", dirigiéndose a quienes le ayudaban. Sin fortuna, el diestro falleció antes de poder llegar a la enfermería. La corrida fue suspendida al conocerse la trágica noticia.
Por cierto, Manuel Álvarez Andaluz, luego de su retirada como matador de toros, participó como subalterno en la cuadrilla de Manolo Bienvenida y al fallecer éste, pasó a formar parte de la de su hermano Pepe Bienvenida.
Fue tío del célebre torero Manuel Álvarez Pruaño "El Andaluz",
nacido en el sevillano barrio de Triana, el 19 de noviembre de 1919 y que tomó
la alternativa en la plaza de toros Monumental de Valencia (España), el 15 de
marzo de 1942, de manos de Vicente Barrera como padrino y testigo, Juanito
Belmonte Campoy. "El Andaluz", alternó muchas tardes con Manuel
Rodríguez Sánchez "Manolete", de
CORRIDA DE TOROS EN HONOR DEL INFANTE DE ESPAÑA
Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón y el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela en el Palacio de Miraflores, Venezuela. Año 1921. Foto: Manrique & C.A. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
En el año 1921, visitó a mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón, hijo del Príncipe Luis Fernando de Baviera y de la Infanta María de la Paz de España.
Durante su estadía en Venezuela, se celebró una corrida de toros en honor del Infante de España Don Fernando de Baviera y Borbón, el 9 de mayo de 1921, en el Nuevo Circo de Caracas.
La ciudad
entera desde la mañana supo la llegada de varios de los aviones del Ejército y
ansiaba contemplarlos pudiendo gozar en la tarde de toros del magnífico vuelo y
de los arriesgados ejercicios que demostraron los pilotos, en especial el capitán
Fieschi, quien ejecutó varias veces el "looping the loop", y pasó
sobre la plaza de toros a pocos metros de altura, dejando ver en su avión los
colores de nuestra bandera.
El capitán Jean T. Fieschi, integrante de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela, sobrevolando el Nuevo Circo de Caracas, durante el homenaje al Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Sobrevolaron la
Plaza de Toros tres aviones Caudron G-3, piloteados por el capitán Fieschi y
los tenientes Teppe y Guerin quienes habían partido del campo de aviación de
Maracay para participar en el homenaje al Infante de España. Volaron sobre
Caracas sin aterrizar en la ciudad y se regresaron esa misma tarde para Maracay
(Edo. Aragua). No era la primera vez que la aviación participaba en un festejo
taurino en la capital, porque el piloto italiano Cosme Rennella, fue el primero
que lo había hecho en la temporada de 1920.
De izquierda a derecha: El capitán Jean T. Fieschi, el teniente Georges Teppe y el teniente Roberto Guerin, integrantes de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela, quienes participaron en el homenaje al Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
En la corrida mixta
homenaje al Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, actuaron los diestros
españoles Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña" y Francisco Pérez
Rivera, junto a los novilleros venezolanos Eleazar Sananes "Rubito" y
Julio Mendoza "Niño II". Asistieron además del Infante Don Fernando
de Baviera y Borbón, el General Juan Vicente Gómez, el Dr. Victorino Márquez
Bustillos, y otras personalidades integrantes del Gobierno Nacional.
De izquierda a derecha: El matador de toros español Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña", junto a los novilleros venezolanos Eleazar Sananes "Rubito" y Julio Mendoza "Niño II". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El lleno fue
tan grande que hubo necesidad de acondicionar las azoteas del coso caraqueño.
El Nuevo Circo de Caracas estaba decorado con banderas y flores, preciosamente
engalanado. Los toreros venezolanos estuvieron a la altura del festejo,
destacando Julio Mendoza "Niño II" que se lució y fue el que estuvo
mejor esa tarde y Eleazar Sananes "Rubito", destacándose por su valor
ante el ganado difícil. Los diestros españoles no pudieron cumplir,
correspondiéndoles el peor lote, pero el público se entretuvo y salió
entusiasmado.
La crónica
taurina de aquel importante acontecimiento publicada en "El Nuevo
Diario" de Caracas, señaló lo siguiente:
"Gran
expectación hubo en Caracas con motivo de la corrida de gala en honor del
Infante Don Fernando de Baviera y Borbón.
El Nuevo Circo,
a pesar de su capacidad, fue estrecho para contener la multitud que en él se
dio cita; alrededor de 14.000 personas se congregaron en la plaza de toros, que
presentaba insólito espectáculo, pues ni aún en el día de la inauguración del
edificio se vio concurrencia semejante.
Un impresionante lleno hasta la bandera en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, para presenciar la corrida en honor del Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El General Juan
Vicente Gómez, a las cuatro de la tarde, en punto, penetró en el recinto, y fue
en ese momento cuando recibió nueva y resonante demostración del afecto
respetuoso que le profesa el pueblo de Caracas: al divisar al General Gómez, la
multitud rompió en aplausos y estalló en aclamaciones y numerosas damas a su
paso hacia el Palco de Honor, le arrojaron lluvia de flores. El General Gómez,
agradeció con caballerosos saludos, la gentil demostración de aquellas damas, y
de la manera más cordial respondió a las aclamaciones de la multitud.
Poco después
hizo su entrada el Infante, saludado con la Marcha Real Española, ejecutada por
la Banda Marcial, y por las aclamaciones de la multitud. Los miembros de la
Misión Española acompañaron al Infante, y también los Agregados Militares y
Civiles.
Su Alteza tomó
asiento entre el General Gómez y el Doctor Victorino Márquez Bustillos. La
Presidencia de honor compuesta de un numeroso grupo de distinguidas y bellas
damas, gentilmente ataviadas a la española, mereció una calurosa ovación del
público, que así tributó también su homenaje a la gracia y a la belleza.
La nota
sensacional y emocionante de la tarde fue el vuelo de tres aviones del servicio
de la Aviación Militar de Venezuela, sobre el Nuevo Circo, que arrancó
delirantes manifestaciones a la multitud, que culminaron cuando uno de los
aviones, piloteado por el capitán Fieschi, Jefe de la Misión de Oficiales
Franceses de Aviación, dejó caer sobre la multitud, el siguiente expresivo
mensaje de saludo para el Infante:
Mensaje de
saludo de la Aviación Militar Venezolana al Infante de España, Don Fernando María
de Baviera y Borbón, por orden del Benemérito General Juan Vicente Gómez,
Comandante en Jefe del Ejército.
Su Alteza
agradeció con expresivas demostraciones, al General Gómez, la manifestación tan
gallarda de simpatías y cordialidad de que le había hecho objeto.
El diestro español Rufino
San Vicente "Chiquito de Begoña", enfermo de una pierna, no
pudo hacer una gran cosa con sus enemigos. El público, no obstante, premió sus
buenos deseos, con numerosos aplausos, sobre todo en lo que respecta a su labor
con el estoque. Pérez Rivera y Eleazar Sananes "Rubito", tuvieron el
santo de espaldas. El último, no obstante, fue largamente ovacionado en las
faenas de capa y muleta que le hizo a su primer toro, valientes y vistosas.
Julio Mendoza "Niño II", fue el más favorecido en el sorteo, y supo
aprovechar las buenas condiciones de sus enemigos. Estuvo francamente bien en
su primero, sobre todo con la capa y el estoque. En el segundo también mereció
del respetable cariñosas demostraciones de agrado. Cada uno de los matadores
encargados de despachar esta corrida brindó su primer toro al Infante, y el
otro al General Juan Vicente Gómez, mereciendo de ambos Ilustres personajes,
finalizada su labor, valiosos regalos".
El grato recuerdo de los días inolvidables que pasó Su Alteza Real Don Fernando de Baviera y Borbón como huésped de honor del General Juan Vicente Gómez y el pueblo de Venezuela, culminó con las altas manifestaciones de cordial amistad entre Venezuela y España, haciendo entrega por el propio Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, en nombre de Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, de la "Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III" al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional Electo y Comandante en Jefe del Ejercito Nacional, el 4 de mayo de 1921. Siendo ésta la segunda demostración de afecto del gran Monarca de España al General Gómez, ya que diez años antes el mismo Rey Don Alfonso XIII, lo había distinguido con la "Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica", el 27 de junio de 1911.
Rafael Dupouy Gómez





























