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martes, 8 de marzo de 2022

LA TEMPORADA DE TOROS EN CARACAS DEL AÑO 1909

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

De izquierda a derecha, los diestros españoles contratados: Juan Cecilio Villanueva, "Punteret", Eduardo Serrano, "Gordet" e Isidoro Martí "Flores". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Las corridas presentadas en el Circo Metropolitano de Caracas, fueron bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. 

Recordando la muy apasionante y rica historia taurina venezolana de principios del siglo XX, comparto con los amables lectores la Temporada Oficial del año 1909 efectuada en el Circo Metropolitano de Caracas. Fueron contratados los toreros españoles: Juan Cecilio Villanueva, "Punteret"; Eduardo Serrano, "Gordet", y el infortunado diestro Isidoro Martí "Flores", fallecido en Caracas en 1921.

Para complementar y enriquecer este trabajo de investigación, resultó fundamental la consulta del magnífico libro titulado "Los Toros en Venezuela" de Carlos Salas, así como otras publicaciones pertenecientes a nuestros archivos taurinos.

Mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran aficionado, ganadero e impulsor de la Fiesta Brava en Venezuela, acudió entusiasmado al Circo Metropolitano de Caracas para disfrutar, durante su primer año como como Presidente de la República, la temporada taurina que fue organizada bajo sus auspicios.

A la izquierda: El Circo Metropolitano de Caracas. A la derecha: El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Para esta temporada se trajeron de España seis toros de pura casta de la prestigiosa ganadería de don Eduardo Olea, divisa negra oro viejo.

La primera corrida se celebró el domingo 31 de octubre de 1909, con todo el ceremonial de costumbre, inaugurándose la temporada con los matadores Isidoro Martí, "Flores", y Juan Cecilio Villanueva, "Punteret". Se lidiaron toros criollos de Mariara, propiedad del General Juan Vicente Gómez.

Las crónicas de la época reseñaron que se registró una buena entrada para disfrutar la corrida, en la que los diestros nombrados tuvieron éxito ante un encierro poderoso y bravo.

La segunda corrida de la temporada se celebró, el 7 de noviembre de 1909, integrando el cartel: "Flores" y "Gordet", lidiando nuevamente reses de Mariara, propiedad del General Gómez, que dieron buen juego, permitiendo otro triunfo para los matadores que tomaron parte en la corrida.

Los domingos 14, 21 y 28 de noviembre de 1909, la terna de matadores "Flores", "Punteret" y "Gordet" efectuaron combinaciones que fueron del agrado del público. En estas corridas se lidiaron reses criollas.

Para la sexta corrida, celebrada el 5 de diciembre de 1909, se montó el cartel a base de "Punteret" y "Gordet" y seis reses criollas de don Francisco Gorrín. En esta corrida se lidió un toro de Olea (pura casta) a simulacro, actuando los picadores Joaquín Aparicio, "Chimo" (español), y Luis García, "Tetero" (venezolano).

Para permitir la actuación de estos varilargueros, se obtuvo un permiso especial de las autoridades, ya que la suerte de varas estaba prohibida en nuestras plazas. Los caballos fueron forrados con corazas de cuero para evitar que resultaran heridos, adelantándose así el uso del peto.

Asistió el Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez, sus ministros, familiares y un numeroso grupo de amigos.

Los toros de don Francisco Gorrín resultaron gordos y poderosos todo un encierro, como lo demostraron a través de la corrida, en la que los diestros "Punteret" y "Gordet" hicieron lo posible por cumplir, lográndolo a medias.

De lo sucedido en la suerte de varas, escribió el cronista taurino Francisco de León "Paco de Oro" en el diario "El Universal": “El toro español no dio mayor nota de bravura. "Gordet" le hizo una faena de aliño y simuló muy bien la muerte. No se prestó para la suerte de pica; en cambio, el criollo que se jugó en cuarto lugar fue un ejemplar bravo y noble; éste fue picado por el venezolano "Tetero" y el español "Chimo", y ambos fueron derribados de los caballos, recibiendo fuertes aporreos. Este mismo toro dio aparatosa voltereta a "Punteret" al ir a muletearlo, debido a lo fangoso del ruedo, pues en ese momento caía una llovizna impertinente que hacia imposible la lidia; llevó un fuerte varetazo en el estómago que lo privó del conocimiento y fue trasladado a la enfermería dando por terminada la corrida, pues la plaza se volvió un barrizal por la fuerte lluvia que se desató en ese momento”.

Cartel de la corrida celebrada, el 12 de diciembre de 1909, bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez en el Circo Metropolitano de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El domingo, 12 de diciembre de 1909, actuaron los espadas "Flores", "Punteret" y "Gordet" y los picadores "Chimo" y "Tetero".

El cartel de la Corrida señalaba: Plaza de Toros de Caracas. Empresa Muñoz & Ca. Bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez, Presidente Provisional de Venezuela. Domingo, 12 de diciembre de 1909, a las 4 p.m. en punto. Séptima Corrida de la Temporada con rebajas de precios. La Suerte de Pica. Con el superior permiso del ciudadano Gobernador del Distrito Federal, se ejecutará la suerte de PICA en tres de los toros que han de lidiarse. Orden de la Corrida: Con permiso de la autoridad competente y si el tiempo lo permite, se lidiarán a muerte 6 Bravísimos Toros y 2 de Reserva de la ganadería de Gorrín, escogidos por el inteligente Perdomo. Probado está que los toros CRIOLLOS se crecen al castigo; el éxito del domingo lo confirmó. La empresa en vista de la acogida que obtuvo entre los aficionados la SUERTE DE PICA, ha solicitado y obtenido del ciudadano Gobernador del Distrito Federal, el permiso para el próximo domingo, picar TRES DE LOS TOROS QUE HAN DE LIDIARSE. Con el ganado gorrinero, y la combinación de matadores, que tenemos el gusto de presentar, a pesar de lo crecido del presupuesto; no es aventurado augurar una buena tarde a la afición. Director Técnico: Arturo Guardia. Espadas que alternarán: PUNTERET-FLORES-GORDET. Banderilleros: Ulpiano Vega "Veguita", Antonio Ganga "Trallero", Manuel Martínez "Cerrajillas", Antonio Rueda "Rueda" y José García "Doble". Puntillero: Manuel Sánchez "Cartujano". Picadores: Joaquín Aparicio "Chimo" y Luis García "Tetero".

Esa tarde se lidiaron ocho toros gorrineros de buena presencia, bravos y nobles. Hubo una magnífica entrada del público. A las cuatro en punto hizo acto de presencia el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y su secretario, el General Antonio Pimentel. Los diestros derrocharon arte y valor toda la tarde, recibiendo ovaciones y regalos. El segundo toro fue un bello ejemplar de Gorrín, bravo y poderoso. Fue el elegido para ser picado. Saltó al ruedo únicamente el venezolano "Tetero", ya que el "Chimo" "escurrió el bulto". "Tetero", apenas salió al ruedo, fue arremetido por el gorrinero, que lo derribó, volviéndose un lío toro, caballo y picador; los matadores no acudieron al quite y el bravo animal salió congestionado y reparado de la vista, por lo que el matador se limitó a darle cuatro muletazos y un bajonazo.

"Flores" estuvo bien toda la tarde, gustando mucho por su valor y entrega.

"Gordet", regular. "Punteret", a causa del lío del toro picado, se lució poco, aplaudiéndosele únicamente por la estocada a su primero, que fue buena y efectiva.

El domingo 19 de diciembre de 1909, fue la corrida a beneficio de los matadores "Punteret" y "Gordet", con la reaparición de Antonio Padilla y la presentación en temporada formal del diestro venezolano Pedro Planas, "Musiquita". Se lidiaron toros de Gorrín.

Lucieron los toreros sus trajes de luces: "Punteret" (celeste y oro), "Gordet" (lila y oro), Padilla (corinto y oro) y "Musiquita" (tabaco y oro).

La labor de los diestros en esta corrida fue la siguiente: "Punteret", en su primero, realizó una faena de muleta valiente, y colocó un buen espadazo, que fue aplaudido. En su segundo, estuvo bastante deficiente siendo pitado.

"Gordet", en su primero, tras faena breve cobró una buena estocada. En su segundo, que brindó al General Antonio Pimentel, no hubo nada notable. Cobró buena estocada y recibió regalo en doradas peluconas. Padilla, se portó muy valiente en sus dos toros, recibiendo un obsequio del General Francisco Colmenares Pacheco, a quien brindó la muerte de su segundo.

El torero venezolano Pedro Planas, "Musiquita", estuvo muy valiente esa tarde. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Francisco de León "Paco de Oro", cronista del diario "El Universal", señaló sobre el venezolano: "Musiquita demostró que posee valor, y aunque tiene mucho que aprender, se le vio pasar de muleta, torear de capa y entrar a matar con arrojo y estilo. Este joven puede llegar a mucho en el toreo, porque tiene buenas condiciones para ello. A sus dos toros los despachó bien; al primero, de media estocada en la cruz, y al segundo, de una entera en su sitio, siendo enganchado dos veces por la pechera aparatosamente; recibió un buen obsequio en dinero del señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y fue largamente ovacionado por sus paisanos".

Pedro Planas "Musiquita" nació en Caracas, Venezuela, el 29 de junio de 1888. Considerado como uno de los toreros venezolanos más antiguos. De grandes facultades, prometió mucho como novillero. Toreó frecuentemente en el Circo Metropolitano de la ciudad capital. Viajó a Colombia cosechando éxitos en Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Era hermano de Juan Planas "Morenito de Caracas"

El sábado 25 de diciembre de 1909, se celebró la última corrida del año y en ella tomaron parte los espadas "Gordet" y Vicente Mendoza, "El Niño"; la corrida resultó mediocre, y la entrada, muy floja.

En el mes de febrero de 1910, desembarcó en Barcelona, España, Isidoro Martí "Flores" procedente de Venezuela, dirigiéndose a su natal Valencia. 

ISIDORO MARTÍ "FLORES"

Isidoro Martí "Flores". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Isidoro Martí Ferrando "Flores", nació el 12 de mayo de 1884 en Alfarrasí, Valencia, España. El 15 de julio de 1906 hizo su presentación en Madrid, alternado con Gregorio Taravillo "Platerito" y Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña", ante reses del marqués de los Castellones y de Félix Gómez. "Flores" tuvo una buena actuación, gustando mucho al público y fue desde aquel día uno de los novilleros más solicitados por la afición, especialmente en los años de 1907 a 1910.

Como novillero, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se presentó por primera vez, el 12 de julio de 1908, ante novillos de Gamero Cívico, alternando con Antonio Muñoz "El Copao" y Juan Gómez "Valencina". Repitió, el 9 de agosto de 1908, ante reses de Gregorio Campos, con Manuel Navarro "Navarro de Brenes" y el niño José Puertas "Pepete Chico", quien toreó dos becerros. Posteriormente, el 12 de junio de 1910, ante toros portugueses de Palha y Patricio, se presentó Isidoro Martí "Flores" en el albero maestrante, con Rafael Valencia "El Seri" y Fernando Rosales "Rosalito de Castilleja", estoqueando tres novillos debido a que Rosalito fue herido. El 26 de junio de 1910, ante novillos de Miura, alternó con Andrés del Campo "Dominguín" y Antonio Escobar "Boto Chico". El 17 de julio de 1910, ante novillos de Miura, se presentó con Antonio Ruiz "Reverte II" y Luis Guzmán "Zapaterito". El 30 de julio de 1910, frente a novillos de Miura, toreó con "Vázquez II" y "Zapaterito". Todas estas presentaciones fueron en el coso de El Baratillo.

Tomó la alternativa el 28 de septiembre de 1910, en la Feria de San Miguel, en la Maestranza de Sevilla, ante reses de Anastasio Martín. En el toro de su doctorado de nombre "Dormilón" estuvo muy bien y dio una vuelta al ruedo. Joaquín Navarro "Quinito" fue quien le dio la alternativa, estando como testigo, Rafael Gómez "El Gallo". Al día siguiente, en la misma plaza y con el mismo cartel, lidiando toros de Miura, "Flores" estuvo muy valiente y adornado, siendo muy aplaudido, ante sus alardes de maestría. "El Gallo" realizó una faena colosal, a su segundo toro en una lidia muy completa que culminó con una gran estocada. Fue fuertemente ovacionado y aclamado.

El 25 de marzo de 1911, Isidoro Martí "Flores" tuvo un gran triunfo en la Feria de La Magdalena de Castellón de la Plana, cortando dos orejas, una a cada ejemplar, de la temible ganadería de Miura, alternando con Vicente Pastor y Rafael Gómez "El Gallo". Viajó a México y toreó mucho de 1911 a 1912.

El 26 de noviembre de 1911, en la plaza de toros "El Toreo" de México, Isidoro Martí "Flores" tuvo su mejor actuación; al quinto toro de "Tepeyahualco", bravo y noble, lo aprovechó con una gran faena, matándolo bien y en buena forma; perdiendo la oreja, luego de que el toro se amorcilló y tuvo que descabellarlo en varios intentos. Alternó con Luis Freg, en un mano a mano. En ese coso toreó cuatro tardes esa temporada.

Confirmó su alternativa en Madrid, el 15 de septiembre de 1912, de manos de Rafael Gómez Ortega "El Gallo", cediéndole la muerte del toro "Obispero", actuando con Paco Madrid, quien tomaba la alternativa, escuchando muchos aplausos.

El año 1914 fue cogido al matar superiormente a su primer toro en la plaza de toros de Vista Alegre en Carabanchel donde tuvo muchos éxitos y conquistó gran cartel, donde se le recordaba por sus grandes faenas. Toreó un total de 17 corridas ese año 1914 y 9, en 1915, a pesar de ser un torero digno.

En el mes de marzo de 1916, en la finca de Cástor Ibarra "Cocherito de Bilbao", en San Fernando, Isidoro Martí "Flores" preparó una exquisita paella valenciana que disfrutaron "Cocherito de Bilbao", su mozo de espadas Felipe, y el prudente "Poeta", escudero de Manolo Bienvenida.

Desde el año 1916, toreó regularmente siendo protegido por "Joselito". Viajó a Portugal, donde actuó en las plazas de Lisboa y Cascais.

Impresionante momento de la grave cornada sufrida en el pecho por el torero valenciano Isidoro Martí "Flores" en la plaza de toros francesa de Béziers, el 26 de junio de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 26 de junio de 1921, sufrió una grave cornada en Béziers, Francia, al pasar de muleta al toro de nombre "Aceituno" de don Alipio Pérez Tabernero, ingresando a la enfermería con una herida en el pecho, de la que no sanó completamente. Fue un torero muy castigado por los toros. Se hizo empresario en Caracas y murió en la capital de Venezuela, el 4 de diciembre de 1921. Según Cossío: "Fue un excelente torero y estoqueador seguro a quien no se dio la importancia que tenía. Era valiente y pundonoroso, por lo que jamás hizo un mal papel en la plaza. Modesto y serio por naturaleza".

MUERTE DE ISIDORO MARTÍ "FLORES" EN CARACAS

Isidoro Martí "Flores" y la tumba donde reposan sus restos en el Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El domingo, 4 de diciembre de 1921, falleció a la 1:00 p.m. el diestro español Isidoro Martí "Flores" en su casa, en la calle Real de Sabana Grande, en Caracas, Venezuela, a los 37 años de edad. "Flores" murió a consecuencia de unas dolencias que venía sufriendo por la grave cornada recibida en Béziers, Francia, el 26 de junio de 1921, alternando con José García "Alcalareño" y Bernardo Casielles. El toro que le causó la cornada se llamaba "Aceituno" y era de la ganadería de don Alipio Pérez Tabernero. Isidoro Martí Ferrando "Flores" había nacido en Valencia, España, el 12 de mayo de 1884. En el Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela, reposan los restos del infortunado diestro, cuya desaparición causó honda pena en el corazón de la afición taurina venezolana.

El doctor Ramón Aveledo emitió el certificado de defunción, señalando: "la muerte le vino a causa de una linfocitémia ganglionar, al no tener totalmente cerrada la herida del pulmón, del que se le había extraído una costilla, por esta causa se le produjo una tuberculosis pulmonar".

Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela. Un grupo de amigos del desaparecido diestro español Isidoro Martí "Flores", visitan su tumba, destacándose en el centro, el ídolo venezolano del toreo Eleazar Sananes "Rubito". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Desde que la Asociación de Toreros fue fundada, perteneció "Flores" a sus Directivas, casi siempre como vice-presidente, dedicándole una labor encomiable, recta y altruista. Isidoro Martí "Flores" fue uno de los toreros más inteligentes y cultos de su época.

JUAN CECILIO VILLANUEVA "PUNTERET"

Juan Cecilio "Punteret". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan Cecilio Villanueva "Punteret", nació en Madrid el 15 de octubre de 1886. Hijo de familia bien acomodada, se empeñó en ser torero. Empezó desde su niñez a rodar por las capeas, a pesar de la oposición de sus padres.

Después de figurar de banderillero en diferentes plazas, debutó como matador de novillos en la plaza de Salamanca, el 2 de Mayo de 1903, estoqueando novillos de Carreros en compañía de sus paisanos "Dominguín chico" y, Manuel García (hijo de Felipe).

El 17 de diciembre de 1905, se presentó en Madrid como novillero con Anastasio Castilla "Negrete" y Ramón Belado "El Carbonero" para matar un astado cada uno, estando muy valiente.

En las novilladas de invierno de 1907 se destacó por su toreo de capa, lo acertado en los quites y, sobre todo, por su  gran manera de torear de muleta y la valentía al estoquear; fue el novillero de moda, al extremo que en ese año y el siguiente, resultó ser el que consiguió más actuaciones.

Su debut en Sevilla, el 16 de mayo de 1909, fue un acontecimiento, ante reses de Pérez de la Concha, alternando con Antonio Pazos y José García "Alcalareño". El madrileño "Punteret", fue el héroe de la tarde, y el público, no cesó de aplaudirle, saliendo muy contentos del trabajo realizado por el diminuto diestro.

Con el capote estuvo magistral. Hizo quites admirables, y, en una palabra, hizo todo cuanto se puede hacer en el toreo.

Las plazas de toros en Barcelona, La Línea, Valencia y otras lo prefirieron entre los novilleros por su valor. Parecía increíble que un muchacho tan pequeño pudiera dar excelentes estocadas en todo lo alto del morrillo de los toros.

Pasó el invierno de 1909 a 1910 en Caracas, Venezuela, donde toreó un buen número de corridas. Fue un diestro que recibió muchos percances.

El 12 de febrero de 1911, tomó la alternativa en Alicante, siendo su padrino, su paisano Tomás Alarcón "Mazzantinito", actuando de segundo espada Antonio Boto Recatero "Regaterín", quien fuera sobrino del famoso banderillero de "Frascuelo", Victoriano Recatero. Se lidiaron toros de Veragua y asistió a la corrida Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII.

El 9 de julio de 1911, confirmó su alternativa en Madrid, de manos del mismo "Mazzantinito", siendo segundo espada Julio Gómez Cañete "Relampaguito", lidiando toros de López Quijano.

Viajó a México, donde toreó cinco corridas en la plaza de toros de "El Toreo", la temporada 1912-1913.

El 5 de mayo de 1921 se celebró en Madrid una corrida con toros de Concha y Sierra y los tres toreros, José Gómez Roca "Joseíto de Málaga", Alfonso Cela "Celita" y Diego Mazquiarán "Fortuna", terminaron en la enfermería. Con el cuarto toro en el ruedo varios toreros asistentes como espectadores se ofrecieron a matar a los toros que quedaban. El presidente autorizó a Juan Cecilio Villanueva "Punteret" a que lidiara y matara el cuarto, tras lo cual suspendió la corrida.

En 1923, mató una corrida en Barcelona. En los últimos años de su vida fue Asesor en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid.

Falleció en Madrid, España, el 4 de marzo de 1945, a la edad de 58 años.

EDUARDO SERRANO "GORDET"

Eduardo Serrano "Gordet". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Eduardo Serrano Guerrero "Gordet", nació el 22 de septiembre de 1880, en Játiva, Valencia, España. Al igual que "Punteret", era de pequeña estatura.

El 19 de septiembre de 1897 se presentó por primera vez ante su afición levantina matando un becerro. El 3 de noviembre de 1899, se vistió por primera vez de luces. Formó parte de la cuadrilla de Niños Valencianos, junto a "Ostioncito", "Chatillo" y "Sotoca".

Figuró como director de la cuadrilla de las Señoritas Toreras, y al regresar de América, donde en unión de ellas hizo una lucrativa campaña, contrajo matrimonio con la catalana Lola Pretel, "Lolita", matadora de la mencionada cuadrilla. Allí emprendió negocios personales con pobres resultados, que lo obligaron a continuar como novillero. Toreó en el año 1900 en Barcelona, España, estando regular. Posteriormente, logró fama de torero bueno en la región de levantina. El 27 de febrero de 1910 debutó en Madrid estoqueando novillos de don Patricio Sanz, actuando con Alfonso Cela "Celita" y José Morales "Ostioncito", adquiriendo mayor popularidad y prestigio. Se presentó en Panamá a comienzos del año 1911.

Lola Pretel, "Lolita", quien fue integrante de la cuadrilla de las Señoritas Toreras en compañía de su esposo Eduardo Serrano "Gordet". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 21 de mayo de 1911, debutó en la Maestranza de Sevilla, enfrentándose a toros de Miura, alternando con "Vázquez II" y Eusebio Fuentes; siendo su única presentación en ese histórico coso. Toreó por las plazas de Barcelona, Zaragoza, Bilbao y Francia. Fue un torero que realizaba todas las suertes; especialmente, se destacó con mayor dominio, en el cambio de rodillas. El 9 de marzo de 1913, recibió en Toulouse, Francia, una grave cornada, que le rompió dos costillas. El 15 de agosto de 1913, en Orihuela, toreó su última corrida, alternando con "Algabeño II" y José Álvarez "Tello". Falleció el 25 de agosto de 1913, a los 32 años de edad, en Valencia, España, a consecuencia de la cornada recibida en Toulouse, Francia, ese año.

He querido compartir con los consecuentes lectores, el histórico recuerdo de aquella temporada taurina de 1909, en el viejo Circo Metropolitano de Caracas y rendir tributo a los toreros que tomaron parte en sus corridas, celebradas bajo los auspicios de mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, gran aficionado, ganadero y principal mantenedor de la Fiesta Brava en Venezuela.       

Rafael Dupouy Gómez


jueves, 17 de febrero de 2022

RECUERDO DE UNA CORRIDA DE MI NIÑEZ EN 1973

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Crónica de la corrida celebrada en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 10 de noviembre de 1973, escrita por Víctor José López "El Vito", publicada en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros de Madrid, España. Arriba, a la derecha: El diestro mexicano Manolo Martínez. Abajo, de izquierda a derecha: Mi madre, Rosa Elena Gómez Arráiz, el niño Rafael Dupouy Gómez con ocho años de edad, mi abuelo Florencio Gómez Núñez y mi hermano Juan Florencio Dupouy Gómez con sombrero, presentes en la corrida. Fotos: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Como dicen que recordar es vivir, revisando nuestros archivos taurinos, encontré gratamente una crónica de mi niñez cuando en compañía de mi abuelo, mi madre y hermano acudimos al Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, para presenciar una corrida de toros. Era mi época de siembra de afición, ilusión y adquisición de conocimientos tempranos sobre el arte del toreo en la que, indudablemente, tuvo máxima influencia mi muy querido y siempre recordado abuelo Florencio Gómez Núñez, gran mantenedor e impulsor de la Fiesta Brava en Venezuela, siendo con su hermano Juan Vicente, fundador de la primera ganadería de toros pura casta de lidia en el país, "Guayabita" y creador de la histórica Maestranza de Maracay, que fue inaugurada, el 20 de enero de 1933, por mi bisabuelo, el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, quien también gozó siempre de una profunda afición desde su juventud, en su natal tierra tachirense, donde presenció sus primeros espectáculos taurinos. Posteriormente, logró entablar una entrañable amistad con el "Pasmo de Triana" Juan Belmonte cuando visitó nuestro país en 1918.

La corrida, lamentablemente, no resultó con el éxito deseado como bien lo reseña la crónica de Víctor José López "El Vito", pero tiene un significado especial para mi persona por ser una de las que pude presenciar de niño y por la referencia hacia nuestra familia que dice en la leyenda de la fotografía:

"Entre los asistentes a la corrida, don Florencio Gómez Núñez, hijo del recordado General Juan Vicente Gómez, que en 1933 importó por vez primera a Venezuela toros bravos de España. Le acompañan los miembros de su familia".  

A continuación, comparto con los amables lectores, la crónica publicada en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros de España en 1973:

CARACAS. 10. (Especial para EL RUEDO, por Víctor José López, "El Vito").

La corrida extraordinaria de la temporada grande de Caracas tiene antecedentes empresariales muy particulares y creemos extraños, aunque no tal vez sin precedentes, en el mundo de los toros. Ocurre que una corrida de la ganadería venezolana de "Bella Vista" estuvo anunciada para la Feria de Caracas, siendo sustituida a última hora por un encierro mexicano. Se llegó a decir, sin que esto fuese confirmado por el interesado, que Curro Girón, empresario de estas corridas, había afirmado que ese encierro no podía pasar en la plaza caraqueña por falta de trapío y peso.

Las supuestas declaraciones del torero-empresario aparecieron en un diario capitalino, lo que produjo una reacción entre los propietarios de la divisa venezolana, aceptando éstos el "guantazo" como si se tratara de un reto que tenía que ser despejado en el campo del honor: en este caso una plaza de toros.

Y así, los ganaderos de "Bella Vista", son muchos y casi todos personas de dinero, se instituyeron en empresa y comenzaron a trabajar en la organización de la Corrida Extraordinaria de Caracas, encontrándose con parte del trabajo hecho gracias a los éxitos de "El Niño de la Capea" y Manolo Martínez, máximos triunfadores de la Feria de Caracas, y toreros que requerían poco esfuerzo para su promoción.

Los ganaderos-empresarios enfilaron sus baterías contra el torero-empresario anunciando con mucho ruido el cartel, que completaron con la presentación en Caracas del diestro venezolano Carlos Málaga "El Sol", recién llegado de España, donde había sido el venezolano que más orejas cortó en aquellas plazas.

Sin estar obligados por el Reglamento taurino, ya que para las corridas venezolanas éste exige que los astados lleguen a los corrales de la plaza cuarenta y ocho horas antes. "Bella Vista" envió con una semana de antelación la corrida. Fuimos de los primeros que asistimos a los corrales para ver el encierro, ya que el ruido que se había hecho en torno al mismo nos indicaba que se produciría noticia. Pero no; no hubo nada de extraordinario con la presentación de la corrida; por el contrario, habían tres toros sin trapío, con los pitones demasiado brochos y gachos, que es el tipo que ha venido fijando un semental de Francisco García, de donde procede esta vacada.

Si esto fue en los corrales, en la plaza podemos decir que tres de los toros fueron mansos, pero de carreta. Dos de ellos le tocaron a "El Niño de la Capea" y otro a Manolo Martínez; uno, el primero de la tarde, no se vio en la plaza, porque no aguantó el castigo en varas del picador mexicano "Coca-Cola", de la cuadrilla de Martínez, quien venía impresionado de lo mucho que se comentaba en esta corrida. 

Carlos Málaga "El Sol" fue el único de la terna que gustó las mieles del éxito y cortó una oreja. Le vemos torear muy apretado en lances al costado por detrás. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Los otros dos toros, sin que fueran buenos para el ganadero, fueron lo que en el argot taurino se conoce por "peritas en dulce", toros dóciles que embistieron a voluntad del diestro criollo Carlos Málaga "El Sol", quien fue el triunfador de la tarde al cortar una oreja en el segundo de la tarde y escuchar palmas, que agradeció desde el tercio de matadores, en el quinto. Es de apuntar que "El Sol" escuchó música en sus dos faenas, que acá en Venezuela es premio para cuando se hacen las cosas bien con la muleta. Carlos fue el único torero de la tarde que recibió el honor del pasodoble. A su primer enemigo lo mató de una buena estocada y el segundo de pinchazo y espadazo tendido y contrario, recurriendo más tarde al descabello.

Manolo Martínez fue ovacionado en su primer enemigo que llegó sin fuerzas a la muleta, al realizar una faena porfiona de las que lo han colocado en el sitio de figura entre nuestros aficionados; con la capa Manolo Martínez se lució en un quite por chicuelinas. El mexicano mató de media que fue efectiva. Con el cuarto de la tarde abrevió, hecho que el público debió agradecer, ya que se trataba de un buey digno de que castigaran a la divisa.

"El Niño de la Capea", atracción taquillera de la actual temporada venezolana, no tuvo una tarde como para recordar; al principio fue aplaudido su empeño para luego esas palmas convertirse en pitos que trataron de ser silenciados por los fieles seguidores del joven diestro de Salamanca. Voluntad hubo por parte de Pedro Gutiérrez Moya, pero ésta se estrelló contra la mansedumbre de las reses de "Bella Vista", en las que estuvo pesadillo con el acero, recurriendo al descabello.

"El Niño de la Capea" también vio estrellarse su voluntad ante el estilo de los toros. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Así, pues, sin que los ganaderos demostraran algo que querían demostrar al convertirse en empresarios, ni los toreros base del cartel conquistaran un éxito, vimos como el venezolano Carlos Málaga "EI Sol" se alzó con el triunfo en la tarde de su presentación, sin que nadie se atreviera a pronosticarlo antes de iniciarse la corrida.

Publicado en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros. Año XXX. Número 1.535. Madrid, España, el 20 de noviembre de 1973. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


miércoles, 23 de junio de 2021

CENTENARIO DEL APOTEÓSICO TRIUNFO DE "RUBITO"


(Por: Rafael Dupouy Gómez) 


Eleazar Sananes "Rubito", ídolo del toreo venezolano, logró un triunfo histórico en la plaza de toros Arenas de Valencia (Venezuela), el 24 de junio de 1921, día del Centenario de la Batalla de Carabobo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Un 24 de junio de 1921, fecha memorable del Centenario de la Batalla de Carabobo que selló nuestra Independencia, se celebró una gran corrida de toros en la plaza "Arenas de Valencia", Venezuela, que marcaría una hazaña taurina realizada por Eleazar Sananes "Rubito", lidiando como único espada seis astados, logrando un resonante triunfo que significó el reconocimiento y consolidación de su carrera en el país.  

El destacado empresario taurino, doctor Mauricio Capriles Power, envió el siguiente mensaje a la prensa capitalina, resumiendo lo que el ídolo caraqueño realizó aquella tarde triunfal:

"El éxito de "Rubito" en la corrida de hoy ha sido tan grande, que no hay palabras con qué decir lo que éste torero ha hecho. Cortó cinco orejas, y el público, loco de entusiasmo, lo sacó a hombros por las calles de Valencia gritando: "¡Viva el fenómeno de los fenómenos!".

La crónica taurina de la época, destacó su fenomenal triunfo en las páginas del periódico "El Nuevo Diario":

Titular de la crónica taurina publicada en el periódico "El Nuevo Diario" en 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

¡"Rubito"! El ídolo en quien bullía la sangre torera desde hace algunos años, soñaba siempre con la gloria y ésta no se hizo esperar; "Rubito" la alcanzó.

La tarde del 24 de junio de 1921, ha sido el triunfo completo alcanzado por el torero caraqueño.

Las faenas que Eleazar ejecutó en la corrida de los seis toros son inenarrables, pues, superándose a sí mismo, llegó a la cumbre de lo inmenso al realizarlas en medio de un lodazal, ya que llovió durante toda la tarde.

"Rubito" con sus facultades excepcionales, con su valor a toda prueba, con su ciencia admirable y su voluntad de acero, todo lo hace y en todo descuella; ha matado él sólo seis toros en las Arenas de Valencia, logrando casi lo imposible: cortar cinco orejas, caso único que puede registrarse en la historia de la Fiesta Brava, no aquí sino en España.

El éxito fenomenal obtenido por "Rubito" le fijó definitivamente como uno de los astros de la torería moderna, pues el triunfo a que nos referimos, no fue un triunfo efímero, "ni un golpe de suerte"; fue sencillamente digna coronación de la admirable campaña que venía haciendo desde el principio de la temporada.

"Rubito" irá a España y triunfará, como ha triunfado en la tierra de los Incas, en el Perú; y en su querida tierra de Venezuela.

Francisco Alemán Fonseca "Agujita".

Valencia: 24 de junio de 1921.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 28 de junio de 1921).


UN GRAN "RUBITERO"

Florencio Gómez Núñez, en sus años mozos, saludando montera en mano, luciendo un traje de luces perteneciente a su entrañable amigo y compadre, el ídolo venezolano del toreo Eleazar Sananes "Rubito", en la residencia caraqueña del diestro. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Mi abuelo, Florencio Gómez Núñez, compadre del popular y famoso diestro Eleazar Sananes "Rubito", siempre se consideró un apasionado "rubitero" como se denominaba a los admiradores y partidarios del torero caraqueño, él recordaba que siendo muy joven, a los 12 años de edad, pudo ver torear y admirar por primera vez al ídolo del toreo venezolano, narrándonos cómo sucedió:

"Después de su regresó triunfante de Lima en 1921, a Eleazar Sananes "Rubito" lo vi torear por primera vez en la plaza de toros Arenas de Valencia (Venezuela), el 24 de junio de 1921. Mató seis toros ese día, en una tarde muy lluviosa y conmemorativa del Centenario de la Batalla de Carabobo. Estuvo enorme esa vez, cortó cinco orejas y el tercer toro, me lo brindó a mí. De allí nació una gran amistad hasta llevarle a apadrinar a su hijo Juan José, a quien le puso ese nombre por la profunda admiración que sentía por Juan Belmonte y Joselito".

En nuestra historia todo caraqueño debería saber lo que significaba antaño ser "rubitero" (partidario de Eleazar Sananes "Rubito") o "julitero" (partidario de Julio Mendoza). Poder presenciar y disfrutar una corrida de toros en la que toreaban los dos ídolos de la Venezuela taurina de entonces resultaba apasionante.

Con esa pareja vino la época de oro del toreo en Venezuela. Julio Mendoza Palma venía empujando duro y naturalmente, juntos llenaron las plazas donde actuaron incrementando, de manera significativa, la concurrencia de los circos. Con el surgimiento de la gran rivalidad taurina de esa pareja, compuesta por Sananes y Mendoza en los ruedos venezolanos, fue cuando más se habló de toros en nuestro país. 

Eleazar Sananes "Rubito" ha sido, indiscutiblemente, el gran ídolo de la afición venezolana por excelencia junto con Luis Sánchez Olivares el "Diamante Negro". "Rubito" fue un torero valiente, muy fino con el capote, banderilleaba fácilmente y con la muleta hacía cosas verdaderamente emocionantes que hacían parar al público de sus asientos.

He querido dedicar estas líneas recordando el sensacional triunfo conquistado hace exactamente 100 años por el muy querido y apreciado diestro caraqueño Eleazar Sananes "Rubito", quien realizó aquella tarde seis inmensas faenas, coronadas con seis estocadas en buen sitio que tiraron a sus toros sin puntilla.  

Indiscutiblemente, Eleazar Sananes "Rubito" ha sido una de las figuras del toreo más importantes que ha dado Venezuela. Siendo el primer diestro que tomó la alternativa en España, el 17 de mayo de 1922, en la antigua plaza madrileña de la carretera de Aragón en la Corrida de Beneficencia, sustituyendo al lesionado diestro Manuel García López "Maera", siendo su padrino Julián Sáiz "Saleri II", actuando como testigos, Juan Anlló "Nacional II" y Marcial Lalanda, lidiando toros de la ganadería de Gamero Cívico. El nombre del toro correspondiente a su doctorado se llamó "Sanluqueño", negro zaino, marcado con el número 99. Nuestro gran "Rubito" con su ejemplo de valor y torería, fue el primero que abrió el camino para que otros toreros compatriotas pudieran destacarse, posteriormente, en la historia de la Fiesta Brava nacional e internacional.

Rafael Dupouy Gómez


viernes, 29 de enero de 2021

LA AVIACIÓN EN LAS CORRIDAS DE TOROS DEL NUEVO CIRCO


 (Por: Rafael Dupouy Gómez)


Momentos antes de dar inicio la corrida de toros como homenaje al Infante de España en 1921, numeroso público asistente en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, disfrutó las maniobras aéreas de los aviones Caudron G-3, piloteados por el capitán Jean T. Fieschi, el teniente Georges Teppe y el teniente Roberto Guerin, integrantes de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

He querido recordar en este artículo, dos significativos actos en donde participó por primera vez la Aviación, sobrevolando el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, durante las corridas de toros presentadas en el histórico coso taurino en los años 1920 y 1921.     

Mi abuelo, Florencio Gómez Núñez, fue un aficionado de excepción, principal mantenedor e impulsor de la Fiesta Brava, destacándose también como un apasionado de la Aviación, contribuyendo en su fundación, fomento y desarrollo en el país. En su maravilloso libro titulado "Mis Apuntes sobre la Aviación Venezolana", en el capítulo "Eufórica Caracas ve las Acrobacias", señaló lo siguiente:

"El 7 de marzo de 1920 realiza Rennella dos vuelos de exhibición en el Hipódromo Nacional de El Paraíso que contagian el alborozado ambiente caraqueño. Sus demostraciones van desde "pruebas de vuelo y viraje a 90 grados hasta la barrena de la muerte" y sobrevuela el Nuevo Circo, el domingo 21 de marzo, repleto de aficionados a la Fiesta Brava para hacer en picada el lanzamiento simbólico de las llaves de los toriles durante el mano a mano ofrecido por los diestros españoles Ángel Fernández "Angelete" y Manuel Álvarez Andaluz. Antes, como ya tenía acostumbrada a la gente, el piloto efectúa sobre el coso taurino una serie de emocionantes acrobacias".

El Teniente Cosme Rennella, intrépido piloto italiano que sobrevoló, por primera vez, el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, durante una corrida de toros, el 21 de marzo de 1920. Ese domingo actuaron en un mano a mano, los diestros españoles, Ángel Fernández "Angelete" y Manuel Álvarez Andaluz. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Esa tarde, en el coso caraqueño, el diestro Ángel Fernández "Angelete", resultó cogido por su primer toro al entrar a matar, recibiendo un puntazo en la axila derecha, de pronóstico leve.

El matador de toros Ángel Fernández y Pedraza "Angelete", fue testigo de las impresionantes maniobras acrobáticas del gran aviador italiano Cosme Rennella sobre el Nuevo Circo de Caracas, el 21 de marzo de 1920. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ángel Fernández y Pedraza "Angelete", fue un torero que nació, el 28 de enero de 1893, en Baños de Montemayor (Cáceres), Extremadura. Tuvo un resonante éxito que le llevó a tomar la alternativa, el 12 de septiembre de 1917, en Salamanca, siendo su padrino el grandioso Joselito "El Gallo", quien le cedió el toro de nombre "Gitano" de la ganadería de Coquilla. Fue una corrida de ocho astados, completando el cartel los matadores: "Saleri II" y el mexicano Juan Silveti.    

El 28 de septiembre de 1917, le confirmó la alternativa en Madrid "Cocherito de Bilbao" con Alfonso Cela "Celita" de testigo, lidiando toros de la ganadería de Urcola.

"Angelete" trató de abrirse paso y destacarse como torero, pero le resultó complicado. Realizó varios viajes a América probando suerte y el 8 de diciembre de 1920, lamentablemente, sufrió una seria cornada toreando en Ciudad Juárez (México). Su última corrida la toreó en Cáceres, el 31 de mayo de 1926, con Rafael Gómez "El Gallo", Manuel Jiménez "Chicuelo" y Marcial Lalanda ante toros de Sánchez Rico. Murió en su pueblo natal, el 26 de julio de 1931.

Un sobrino suyo utilizó su mismo apodo artístico para anunciarse en los carteles de toros, Eugenio Fernández Sánchez "Angelete", quien recibió la alternativa de manos de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", el 12 de octubre de 1943, en la Monumental de Barcelona, cediéndole el toro "Sombrerero" de Doña Caridad Cobaleda. Al año siguiente, confirmó su alternativa, el 14 de mayo de 1944, en la Monumental de Las Ventas de Madrid, actuando como padrino Pepe Bienvenida. El toro "Presumido" de la ganadería del Vizconde de Garci-Grande fue el que le correspondió aquella tarde. 

Manuel Álvarez Andaluz. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Manuel Álvarez y Andaluz, nació en Sevilla, el 10 de junio de 1893. Curiosamente era anunciado en los carteles por el apellido materno como si se tratara de un apodo. Tuvo una larga carrera como novillero; permaneciendo en América los años 1920, 1921, 1923 y 1924.

El 29 de junio de 1925, tomó la alternativa en Segovia de manos del diestro mexicano Luis Freg, con "Saleri II" de testigo, lidiando toros de don Argimiro Pérez. Actuó esa tarde el rejoneador don Antonio Cañero.

Confirmó su alternativa en Madrid, el 3 de julio de 1927, de manos de Enrique Cano "Gavira", con Ángel Navas "Gallito de Zafra" de testigo y toros de Pérez de la Concha. Andaluz, cortó una oreja a su primero, el toro de su confirmación.

En esa misma corrida recibió una cornada mortal su padrino "Gavira" por el tercer toro de la tarde, de nombre "Saltador", ejemplar negro zaino, bien armado de pitones pero manso y peligroso. El diestro cartagenero "Gavira" realizó una faena meritoria sometiendo mucho al toro con pases por bajo. Luego de igualar a su enemigo, se perfiló para entrar a matar con uno de sus famosos y certeros volapiés, pero el toro le propinó una gravísima cornada en el vientre, después de recibir una estocada en todo lo alto. "Gavira", muy impresionado, pero dando muestras de coraje y valor, se puso de pie y sujetándose con las manos los intestinos, que los tenía afuera, exclamó: "¡Me ha matado!", dirigiéndose a quienes le ayudaban. Sin fortuna, el diestro falleció antes de poder llegar a la enfermería. La corrida fue suspendida al conocerse la trágica noticia.  

Por cierto, Manuel Álvarez Andaluz, luego de su retirada como matador de toros, participó como subalterno en la cuadrilla de Manolo Bienvenida y al fallecer éste, pasó a formar parte de la de su hermano Pepe Bienvenida.

Fue tío del célebre torero Manuel Álvarez Pruaño "El Andaluz", nacido en el sevillano barrio de Triana, el 19 de noviembre de 1919 y que tomó la alternativa en la plaza de toros Monumental de Valencia (España), el 15 de marzo de 1942, de manos de Vicente Barrera como padrino y testigo, Juanito Belmonte Campoy. "El Andaluz", alternó muchas tardes con Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", de 1942 a 1947.


CORRIDA DE TOROS EN HONOR DEL INFANTE DE ESPAÑA

Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón y el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela en el Palacio de Miraflores, Venezuela. Año 1921. Foto: Manrique & C.A. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En el año 1921, visitó a mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, Su Alteza Real el Infante Don Fernando María de Baviera y Borbón, hijo del Príncipe Luis Fernando de Baviera y de la Infanta María de la Paz de España. 

Durante su estadía en Venezuela, se celebró una corrida de toros en honor del Infante de España Don Fernando de Baviera y Borbón, el 9 de mayo de 1921, en el Nuevo Circo de Caracas.

La ciudad entera desde la mañana supo la llegada de varios de los aviones del Ejército y ansiaba contemplarlos pudiendo gozar en la tarde de toros del magnífico vuelo y de los arriesgados ejercicios que demostraron los pilotos, en especial el capitán Fieschi, quien ejecutó varias veces el "looping the loop", y pasó sobre la plaza de toros a pocos metros de altura, dejando ver en su avión los colores de nuestra bandera.

El capitán Jean T. Fieschi, integrante de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela, sobrevolando el Nuevo Circo de Caracas, durante el homenaje al Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Sobrevolaron la Plaza de Toros tres aviones Caudron G-3, piloteados por el capitán Fieschi y los tenientes Teppe y Guerin quienes habían partido del campo de aviación de Maracay para participar en el homenaje al Infante de España. Volaron sobre Caracas sin aterrizar en la ciudad y se regresaron esa misma tarde para Maracay (Edo. Aragua). No era la primera vez que la aviación participaba en un festejo taurino en la capital, porque el piloto italiano Cosme Rennella, fue el primero que lo había hecho en la temporada de 1920. 

De izquierda a derecha: El capitán Jean T. Fieschi, el teniente Georges Teppe y el teniente Roberto Guerin, integrantes de la Misión Militar de Aviación Francesa en Venezuela, quienes participaron en el homenaje al Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la corrida mixta homenaje al Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, actuaron los diestros españoles Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña" y Francisco Pérez Rivera, junto a los novilleros venezolanos Eleazar Sananes "Rubito" y Julio Mendoza "Niño II". Asistieron además del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, el General Juan Vicente Gómez, el Dr. Victorino Márquez Bustillos, y otras personalidades integrantes del Gobierno Nacional.

De izquierda a derecha: El matador de toros español Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña", junto a los novilleros venezolanos Eleazar Sananes "Rubito" y Julio Mendoza "Niño II". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El lleno fue tan grande que hubo necesidad de acondicionar las azoteas del coso caraqueño. El Nuevo Circo de Caracas estaba decorado con banderas y flores, preciosamente engalanado. Los toreros venezolanos estuvieron a la altura del festejo, destacando Julio Mendoza "Niño II" que se lució y fue el que estuvo mejor esa tarde y Eleazar Sananes "Rubito", destacándose por su valor ante el ganado difícil. Los diestros españoles no pudieron cumplir, correspondiéndoles el peor lote, pero el público se entretuvo y salió entusiasmado.

La crónica taurina de aquel importante acontecimiento publicada en "El Nuevo Diario" de Caracas, señaló lo siguiente:

"Gran expectación hubo en Caracas con motivo de la corrida de gala en honor del Infante Don Fernando de Baviera y Borbón.

El Nuevo Circo, a pesar de su capacidad, fue estrecho para contener la multitud que en él se dio cita; alrededor de 14.000 personas se congregaron en la plaza de toros, que presentaba insólito espectáculo, pues ni aún en el día de la inauguración del edificio se vio concurrencia semejante.

Un impresionante lleno hasta la bandera en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, para presenciar la corrida en honor del Infante de España, el 9 de mayo de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El General Juan Vicente Gómez, a las cuatro de la tarde, en punto, penetró en el recinto, y fue en ese momento cuando recibió nueva y resonante demostración del afecto respetuoso que le profesa el pueblo de Caracas: al divisar al General Gómez, la multitud rompió en aplausos y estalló en aclamaciones y numerosas damas a su paso hacia el Palco de Honor, le arrojaron lluvia de flores. El General Gómez, agradeció con caballerosos saludos, la gentil demostración de aquellas damas, y de la manera más cordial respondió a las aclamaciones de la multitud.

Poco después hizo su entrada el Infante, saludado con la Marcha Real Española, ejecutada por la Banda Marcial, y por las aclamaciones de la multitud. Los miembros de la Misión Española acompañaron al Infante, y también los Agregados Militares y Civiles.

Su Alteza tomó asiento entre el General Gómez y el Doctor Victorino Márquez Bustillos. La Presidencia de honor compuesta de un numeroso grupo de distinguidas y bellas damas, gentilmente ataviadas a la española, mereció una calurosa ovación del público, que así tributó también su homenaje a la gracia y a la belleza.

La nota sensacional y emocionante de la tarde fue el vuelo de tres aviones del servicio de la Aviación Militar de Venezuela, sobre el Nuevo Circo, que arrancó delirantes manifestaciones a la multitud, que culminaron cuando uno de los aviones, piloteado por el capitán Fieschi, Jefe de la Misión de Oficiales Franceses de Aviación, dejó caer sobre la multitud, el siguiente expresivo mensaje de saludo para el Infante:

Mensaje de saludo de la Aviación Militar Venezolana al Infante de España, Don Fernando María de Baviera y Borbón, por orden del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Comandante en Jefe del Ejército. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Su Alteza agradeció con expresivas demostraciones, al General Gómez, la manifestación tan gallarda de simpatías y cordialidad de que le había hecho objeto.

El diestro español Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña", enfermo de una pierna, no pudo hacer una gran cosa con sus enemigos. El público, no obstante, premió sus buenos deseos, con numerosos aplausos, sobre todo en lo que respecta a su labor con el estoque. Pérez Rivera y Eleazar Sananes "Rubito", tuvieron el santo de espaldas. El último, no obstante, fue largamente ovacionado en las faenas de capa y muleta que le hizo a su primer toro, valientes y vistosas. Julio Mendoza "Niño II", fue el más favorecido en el sorteo, y supo aprovechar las buenas condiciones de sus enemigos. Estuvo francamente bien en su primero, sobre todo con la capa y el estoque. En el segundo también mereció del respetable cariñosas demostraciones de agrado. Cada uno de los matadores encargados de despachar esta corrida brindó su primer toro al Infante, y el otro al General Juan Vicente Gómez, mereciendo de ambos Ilustres personajes, finalizada su labor, valiosos regalos".

El grato recuerdo de los días inolvidables que pasó Su Alteza Real Don Fernando de Baviera y Borbón como huésped de honor del General Juan Vicente Gómez y el pueblo de Venezuela, culminó con las altas manifestaciones de cordial amistad entre Venezuela y España, haciendo entrega por el propio Infante Don Fernando de Baviera y Borbón, en nombre de Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, de la "Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III" al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional Electo y Comandante en Jefe del Ejercito Nacional, el 4 de mayo de 1921. Siendo ésta la segunda demostración de afecto del gran Monarca de España al General Gómez, ya que diez años antes el mismo Rey Don Alfonso XIII, lo había distinguido con la "Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica", el 27 de junio de 1911.

Rafael Dupouy Gómez