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miércoles, 17 de julio de 2024

COLOMBO CORTA TRES OREJAS A LOS MIURA EN PAMPLONA

 (Por: Rafael Dupouy Gómez)

Cuatro imágenes del importante triunfo del matador de toros venezolano, Jesús Enrique Colombo, ante reses de la ganadería de Miura, en la Feria de San Fermín, Plaza de Toros Monumental de Pamplona, España, saliendo a hombros por la Puerta Grande. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 14 de julio de 2024, en la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, España, última corrida de la Feria de San Fermín, el matador de toros venezolano, Jesús Enrique Colombo, fue el triunfador de la tarde, al cortar tres orejas, a toros de la temible y emblemática ganadería de Miura, saliendo a hombros por las calles de la ciudad.

Los diestros Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Jesús Enrique Colombo, iniciando el paseíllo, en la Feria de San Fermín 2024. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El cartel estaba integrado por los diestros, Antonio Ferrera, vestido con un traje buganvilla y azabache; Manuel Escribano, de grana y oro y Jesús Enrique Colombo, de catafalco y oro.

Momento del tercio de banderillas que compartieron Manuel Escribano y Jesús Enrique Colombo en Pamplona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Jesús Enrique Colombo fue invitado a banderillear por Manuel Escribano, durante el segundo toro de la tarde. Al final del tercio, gallearon ambos diestros a cuerpo limpio ante la cara del miureño.

Jesús Enrique Colombo, preparándose para citar con el capote a su primer toro de la ganadería de Miura. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A su primer toro, tercero de la tarde, de nombre "Palmiteño", marcado con el número 68, castaño bragado, de 600 kilos de peso, Colombo lo toreó de capa por verónicas. Realizó un vistoso quite por navarras y un buen tercio de banderillas junto al diestro Manuel Escribano, a quien invitó a banderillear, retribuyéndole el amable gesto. Brindó el toro al público desde los medios. Con la muleta, demostró sabiduría, valor y oficio, toreando por ambos pitones, logrando varias series bien rematadas con pases de pecho. En la suerte suprema, mató de estocada entera, siendo certera y efectiva, lo que le valió cortar la primera oreja de la tarde.

El venezolano Jesús Enrique Colombo, preparándose en la suerte suprema y mostrando orgulloso la oreja conquistada al primer toro de Miura de su lote. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En su segundo toro, sexto y último de la tarde, de nombre "Pandereto", marcado con el número 65, cárdeno salpicado coletero, de 645 kilos de peso, segundo toro de mayor peso de la tarde, Colombo lo toreó con animosidad con el capote. Realizó un ajustado quite por sapopinas o lopecinas. Volvió a tener un excelente tercio en banderillas, con mucha entrega, alentando al público de los tendidos de la plaza, destacando el primer par, muy arriesgado, reaccionando el toro levantando la cabeza, provocando un violento derrote. 

Jesús Enrique Colombo, en su tercio de banderillas, sentado en el estribo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Brindó al público. Con la muleta, demostró una gran capacidad lidiadora, toreando mejor por el pitón derecho. Terminó su faena con unas ajustadas manoletinas. Mató de una gran estocada entera, en buen sitio, que derribó al toro sin puntilla, patas arriba.

Gran derechazo de Jesús Enrique Colombo, al impresionante toro astifino y largo de Miura "Pandereto", de 645 kilos de peso, en la Feria de San Fermín de 2024. 

Jesús Enrique Colombo, durante su faena a "Pandereto" de Miura, al que le cortó las dos orejas en la Plaza de Toros Monumental de Pamplona, España. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El diestro venezolano Colombo fue premiado con las dos orejas, siendo la tercera suya de la tarde. Dio una vuelta al ruedo con los apéndices auriculares en sus manos, para luego salir a hombros de la plaza como triunfador.

Como dato curioso, no se repetía ese importante hecho desde el año 1999, en que el matador de toros Juan José Padilla cortara tres orejas a toros de Miura, hasta que Colombo lo hiciera en el año 2024.

El diestro Manuel Escribano estuvo muy valiente toda la tarde, luciendo más en su segundo toro, cortando una oreja. 

Antonio Ferrera, tuvo bonitos y artísticos detalles con la muleta, con sus doblones al inicio y final de faena, yéndose de vacío.

Jesús Enrique Colombo, con sus tres orejas cortadas, igualó al diestro peruano Andrés Roca Rey, quien también cortó tres orejas en una corrida de la Feria de San Fermín 2024.

El matador de toros Jesús Enrique Colombo, se erige como el primer torero venezolano que triunfa dos veces saliendo a hombros de la plaza de toros Monumental de Pamplona, España, lidiando toros de la famosa ganadería de Miura, en los años consecutivos 2023 y 2024.

El año 2023, en la misma plaza, Colombo había cortado dos orejas, una a cada ejemplar de la ganadería de Miura.

Jesús Enrique Colombo, muestra orgulloso sus dos orejas cortadas al toro "Pandereto" de Miura en la Feria de San Fermín 2024. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Jesús Enrique Colombo, se convirtió en el primer matador de toros venezolano en triunfar dos temporadas consecutivas, ante toros de la ganadería de Miura, saliendo a hombros de la plaza de toros Monumental de Pamplona, España. También, Colombo igualó a los diestros españoles, José Antonio Campuzano (1983 y 1984) y Antonio José Galán (1973 y 1974), con dos salidas a hombros en años consecutivos, ante los toros de la legendaria ganadería de Miura. 

Colombo, lleva tres temporadas seguidas cortando orejas en la Feria de San Fermín de Pamplona, España, como matador de toros: 1 (2022), 2 (2023) y 3 (2024).

Desde Venezuela, felicito al diestro venezolano Jesús Enrique Colombo, por su valiente y destacada actuación en la última corrida de la colorida y alegre Feria de San Fermín en Pamplona, dejando en alto el nombre de nuestra patria.

Rafael Dupouy Gómez. 


jueves, 25 de abril de 2024

CÉSAR GIRÓN: 70 AÑOS DE SU GRAN CONQUISTA SEVILLANA

 (Por: Rafael Dupouy Gómez) 

César Girón, orgulloso de su triunfo, dando la vuelta al ruedo con las dos orejas y el rabo en la Maestranza de Sevilla. Año 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El año de la absoluta consagración del venezolano César Girón como torero fue en la temporada de 1954, logrando uno de los acontecimientos más impresionantes, cortar las dos orejas y el rabo a un toro en la Feria de Sevilla, el 27 de abril de 1954, y volver a repetir tal hazaña en la Real Maestranza sevillana, el 29 de abril de ese mismo año, al cortar, nuevamente, las dos orejas y el rabo en un tiempo récord de 48 horas de diferencia.

Nuestro gran César Girón, orgullo de Venezuela, hizo historia hace 70 años, convirtiéndose en el único matador de toros en lograrlo en una misma Feria de abril de Sevilla, algo que resulta épico y sumamente difícil de conquistar.

Me parece muy oportuna la ocasión, de traer a la memoria, aquellas dos tardes gloriosas de César Girón, máxima figura del toreo venezolano y en su momento del mundo entero, realizadas el 27 y 29 de abril de 1954 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Comparto con los amables lectores, las crónicas publicadas por el Semanario Taurino "El Ruedo", catalogándolo como "El gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla":  

El venezolano César Girón, protagonista del gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla, cortando cuatro orejas y dos rabos en una misma Feria, el 27 y 29 de abril de 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LA PRIMERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 27 de abril de 1954: Cuatro toros de Manuel Sánchez Cobaleda y dos de Guardiola para Manolo Vázquez, César Girón y Pedro Martínez, "Pedrés". 

César Girón hizo estallar la primera bomba de la Feria, como dice el cronista taurino "Barico". Un bello momento de la faena. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Manolo Vázquez tuvo que entendérsele primeramente con un toro bravo y sin fuerza, al que por esta causa de poco poder equivocó la faena. No toreó mal, ni mucho menos, el muchacho; pero toreó poco. Dio naturales y muletazos por bajo excelentes y se quedó corto en la medida de su labor. El toro llegó "crudo" a la hora final, y por ello no lució como se pedía esperar la labor de Manolo Vázquez, porque si bien es verdad que sólo entró a matar una vez y acertó el descabello al primer intento, entre la estocada y la caída del toro medió bastante tiempo. Y así, hubo división de opiniones cuando todo debieron ser aplausos. En el cuarto, Manolo Vázquez no estuvo nada brillante. Muleteó a la defensiva y mató de un pinchazo y una estocada. Oyó pitos.

Un soberbio pase natural de Manolo Vázquez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

EL VENEZOLANO CÉSAR GIRÓN

Un pase natural del venezolano César Girón que esta poniendo de actualidad la frase "O César o nada". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La lidia del segundo fue una sucesión de ovaciones dedicadas a César Girón. El toro, que de salida hirió al peón Agudo, fue lanceado a la verónica por Girón, con mucha gracia y temple. Con dos varas pasó a banderillas. El venezolano clavó primeramente medio par, prendió luego uno superior y cerró con uno, arrancando del estribo, francamente soberbio. La faena, brindada al público, la inició con tres ayudados por alto, uno de pecho, tres en redondo, uno cambiándose la muleta por la espalda y otro de pecho, que provocaron ovaciones entusiastas y obligaron a la banda a intervenir con una de las piezas de su "brillante repertorio". Templando mucho, dio seis naturales y uno de pecho que fueron coreados con oles. Siguió, inspiradísimo, con giraldillas de rodillas y otros de pecho, y como mató de un estoconazo entrando a toda ley, cortó las dos orejas y el rabo y dio dos vueltas al ruedo. Allí, en aquel segundo toro, hizo explosión la primera bomba de la Feria.

El "Litri" estuvo presente en el tendido en esta tarde de Feria. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al quinto, el mayor de la corrida, lo muleteó César Girón con precauciones por la cara y lo mató de un metisaca y una estocada.

Arrastrado el sexto, dos "capitalistas" forcejearon con Girón, al que pretendían sacar a hombros; Girón, que se negó enérgicamente a que se hiciera tal cosa, fue despedido con muchísimos aplausos.

"Pedrés" hizo una gran faena al tercero. El bicho llegó con muy poco gas al último tercio; pero "Pedrés", a fuerza de exponer mucho y de torear con un temple extraordinario, tirando siempre del toro y encelándole con el cuerpo, logró tandas de naturales y en redondo realmente magníficas. La faena, amenizada por la música, fue perfecta. No faltó en ella la "pedresina", ejecutada de modo emocionante. Hubo pases de pecho excepcionales y otros por bajo muy buenos. Mató de un pinchazo, media y el descabello al primer intento. Fue ovacionado y dio la vuelta al ruedo. En el sexto se limitó a hacerle cuadrar, para media estocada, un pinchazo y el descabello al primer intento.

Pedro Martínez "Pedrés" porfió con sus toros para hacer faena. Aquí le vemos iniciar el pase de pecho a un toro tardo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Picó muy bien "Pimpi". Bregaron y banderillearon a satisfacción de todos "Almensilla", Luque Gago y "Vito". En cambio, los banderilleros de Girón...Corramos un velo.

La verdad es que no ha empezado mal la Feria de Sevilla.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 29 de abril de 1954).

 LA TERCERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 29 de abril de 1954. Un novillo de Cobaleda para Ángel Peralta y seis toros de Salvador Guardiola para Manolo Carmona, Juan Posada y César Girón. Resultaron heridos César Girón, Manolo Carmona y un espontáneo.

El magnífico rejoneador Ángel Peralta durante su actuación. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Parecía que no se iba a celebrar la corrida. Llovió por la mañana y por la tarde, exactamente hasta el segundo que precedió a la hora señalada para que diera comienzo el festejo. La entrada, excelente, sin llegar al lleno.

En primer lugar, Ángel Peralta lidió a caballo un marmolillo de Cobaleda que no hubiera permitido lucimiento a otro rejoneador que no poseyera los recursos, el arte y la afición que tiene Peralta. Claro es que, como siempre, admiramos todas las dotes de caballista y torero del extraordinario lidiador. En la Maestranza demostró el jueves, en una de sus mejores tardes, cómo se rejonea cuando el astado no quiere embestir. Tres rejones muy buenos, dos pares de banderillas a dos manos, tres rejones de muerte y el descabello al primer intento. Peralta, consumado maestro en este arte gallardo y vistoso, dio la vuelta al ruedo.

GIRÓN TRIUNFA

César Girón, que obtuvo otro triunfo, toreando con la izquierda. El gran diestro venezolano, brindó la muerte del toro a la famosa artista española Lola Flores. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

De la terna de matadores el que triunfó —otra vez— plenamente fue César Girón. No pudo despachar más que un toro; pero con lo que César hizo en ese tercer bicho hay toreros que han vivido más de una temporada. Imagina, lector, un toro precioso de estampa, que embiste rápido a los capotes de los subalternos. Girón sale a su encuentro y le torea por verónicas por el lado izquierdo, porque por el derecho achucha. Aplauden al venezolano en un quite y le ovacionan por su magistral labor al colocar en suerte al toro. Luego vienen tres soberbios pares de banderillas. Al salir del último, como el suelo está resbaladizo por la lluvia, cae en la cara. Ocurre esto en el centro del anillo y tardan los peones en hacer el quite. Son unos segundos angustiosos. Por fin, Pericás salva el peligroso momento. Girón empieza la faena con tres doblones eficacísimos. Viene luego un abaniqueo espectacular, y después de dos, muletazos por bajo, la primera serie de cinco naturales. Hierven las palmas y estallan los oles en los tendidos. Cita el torero con el muslo, y después de dos naturales, es volteado aparatosamente. Parece que no podrá continuar la faena; pero la sigue con otra serie, brutal por lo ceñida y filigrana pura por lo templada, de cinco naturales. No se oye ya la música porque las voces son gritos de angustia y de entusiasmo desbordado en los graderíos. Aún hay otra serie de cuatro naturales de prodigio, y entrando rápido, porque el toro achucha por el lado derecho y no se le puede dejar que se fijé demasiado, agarra Girón un estoconazo hasta la guarnición. El bravo toro rueda al querer embestir de nuevo. Han concedido al matador las dos orejas y el rabo, y cuando va a llegar a los tableros para saludar al presidente, cae a la arena sin sentido. Cuando le llevan a la enfermería una nueva ovación florece esplendorosa en su honor.

Momento de la cogida del diestro venezolano César Girón (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cuando César Girón se disponía a dar la vuelta al ruedo, cayó desvanecido y fue conducido a la enfermería. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LO DEMÁS SIN BRILLO

A la izquierda: Manolo Carmona ejecutando un derechazo. A la derecha: Carmona resulta corneado por su enemigo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Lo demás de la corrida no tuvo ese tono. No podía tenerlo. Manolo Carmona, que saludó a su primero con una larga cambiada de rodillas, le muleteó valiente por naturales, en redondo, de pecho, por alto y por bajo. Buscó con ahínco el éxito sin regatear esfuerzo. Mató de tres pinchazos y el descabello al primer intento, y fue ovacionado. En el cuarto, que de salida cogió a un espontáneo, prolongó demasiado la faena en su afán de agradar al público. Carmona dio muy buenos muletazos a este toro. Inició la faena con dos muletazos de rodillas y la continuó por naturales, en redondo, molinetes, por bajo y por alto. Al dar un natural fue cogido y hubo de pasar a la enfermería.

A la izquierda: Juan Posada iniciando su faena de muleta con la diestra. A la derecha: Posada, disponiéndose a probar su toreo al natural. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan Posada, bien con el capote. Con la muleta, siempre movido y casi siempre distanciado, anduvo lejos de lucirse. Quince muletazos a su primero para rematarlo al tercer viaje con el estoque. Al cuarto, que cogió a Carmona, le dio dos mantazos y lo mató al quinto intento después de tres pinchazos. Al quinto le largó siete pases de pitón a pitón y un bajonazo, y al sexto, seis telonazos, un pinchazo, una estocada y el descabello al primer intento. Oyó muchos pitos.

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance.

Picó magníficamente el veterano "Máquina". Con él se distinguieron los banderilleros Emilio Herrero y Pericás.

PARTES DE LAS COGIDAS

El doctor Leal Castaño facilitó los siguientes partes:

"César Girón fue asistido de fuerte contusión en la región sacrocoxígea, con probable fractura del sacro y paresia de las extremidades inferiores. Reservado el pronóstico".

"Manolo Carmona, herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia abajo que alcanza el triángulo de Scarpa hasta su vértice, disecando los vasos femorales, sin herirlos. Pronóstico grave".

Y el aficionado que se echó al ruedo en el cuarto toro: "Herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia arriba y afuera que lesiona los músculos oblicuo mayor, oblicuo menor y transverso, llegando al tejido celular subperitoneal, penetrando en cavidad. Pronóstico grave". 

Los diestros Girón y Carmona pasaron a una clínica y el aficionado al hospital.

Terminó la Feria taurina de Sevilla. En esta de 1954 se han cortado seis orejas y dos rabos y uno de los espadas salió a hombros. Cuatro reses fueron sustituidas en los corrales. Los picadores fueron derribados en treinta ocasiones. Fue arrastrado un caballo. Los matadores dieron siete vueltas al ruedo. Dos espontáneos se lanzaron al redondel. Seis toreros resultaron heridos. De los diez espadas sólo uno puso banderillas. Por los chiqueros salieron treinta y seis toros y un novillo para rejones. Diez de las reses fueron aplaudidas en el arrastre, y...basta de datos.

En general, la Feria sevillana de 1954 no fue mala. Se recordarán las corridas de Guardiola y Buendía. Y no olvidaremos la actuación de César Girón, Rafael Ortega y "Pedrés" y el buen deseo de Dámaso Gómez y Alfredo Leal.

Ha habido banderilleros como Luque Gago, Emilio Herrero, "Vito", "Joaquinillo", "Almensilla" y algún otro que ya cité, que actuaron magníficamente. De los picadores, los mejores fueron "Pimpi" y "Máquina".

Y ahora, a esperar las de la Feria de San Isidro.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 6 de mayo de 1954).


sábado, 29 de abril de 2023

CÉSAR GIRÓN Y SU GRAN CONQUISTA SEVILLANA 1954

 (Por: Rafael Dupouy Gómez)

César Girón, orgulloso de su triunfo, dando la vuelta al ruedo con las dos orejas y el rabo en la Maestranza de Sevilla. Año 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El año de la absoluta consagración del venezolano César Girón como torero fue en la temporada de 1954, logrando uno de los acontecimientos más impresionantes, cortar las dos orejas y el rabo a un toro en la Feria de Sevilla, el 27 de abril de 1954, y volver a repetir tal hazaña en la Real Maestranza sevillana, el 29 de abril de ese mismo año, al cortar, nuevamente, las dos orejas y el rabo en un tiempo récord de 48 horas de diferencia.

Nuestro gran César Girón, orgullo de Venezuela, hizo historia convirtiéndose en el único matador de toros en lograrlo en una misma Feria de abril de Sevilla, algo que resulta épico y sumamente difícil de conquistar.

Luego de haber disfrutado por televisión, la magistral faena de José Antonio "Morante de la Puebla", el 26 de abril de 2023, al cortar dos orejas y rabo, al toro "Ligerito" de Domingo Hernández, me pareció muy oportuna la ocasión, de traer a la memoria, aquellas dos tardes gloriosas de César Girón, máxima figura del toreo venezolano y en su momento del mundo entero, realizadas el 27 y 29 de abril de 1954 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Comparto con los amables lectores, las crónicas publicadas por el Semanario Taurino "El Ruedo", catalogándolo como "El gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla":  

El venezolano César Girón, protagonista del gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla, cortando cuatro orejas y dos rabos en una misma Feria, el 27 y 29 de abril de 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LA PRIMERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 27 de abril de 1954: Cuatro toros de Manuel Sánchez Cobaleda y dos de Guardiola para Manolo Vázquez, César Girón y Pedro Martínez, "Pedrés". 

César Girón hizo estallar la primera bomba de la Feria, como dice el cronista taurino "Barico". Un bello momento de la faena. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Manolo Vázquez tuvo que entendérsele primeramente con un toro bravo y sin fuerza, al que por esta causa de poco poder equivocó la faena. No toreó mal, ni mucho menos, el muchacho; pero toreó poco. Dio naturales y muletazos por bajo excelentes y se quedó corto en la medida de su labor. El toro llegó "crudo" a la hora final, y por ello no lució como se pedía esperar la labor de Manolo Vázquez, porque si bien es verdad que sólo entró a matar una vez y acertó el descabello al primer intento, entre la estocada y la caída del toro medió bastante tiempo. Y así, hubo división de opiniones cuando todo debieron ser aplausos. En el cuarto, Manolo Vázquez no estuvo nada brillante. Muleteó a la defensiva y mató de un pinchazo y una estocada. Oyó pitos.

Un soberbio pase natural de Manolo Vázquez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

EL VENEZOLANO CÉSAR GIRÓN

Un pase natural del venezolano César Girón que esta poniendo de actualidad la frase "O César o nada". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La lidia del segundo fue una sucesión de ovaciones dedicadas a César Girón. El toro, que de salida hirió al peón Agudo, fue lanceado a la verónica por Girón, con mucha gracia y temple. Con dos varas pasó a banderillas. El venezolano clavó primeramente medio par, prendió luego uno superior y cerró con uno, arrancando del estribo, francamente soberbio. La faena, brindada al público, la inició con tres ayudados por alto, uno de pecho, tres en redondo, uno cambiándose la muleta por la espalda y otro de pecho, que provocaron ovaciones entusiastas y obligaron a la banda a intervenir con una de las piezas de su "brillante repertorio". Templando mucho, dio seis naturales y uno de pecho que fueron coreados con oles. Siguió, inspiradísimo, con giraldillas de rodillas y otros de pecho, y como mató de un estoconazo entrando a toda ley, cortó las dos orejas y el rabo y dio dos vueltas al ruedo. Allí, en aquel segundo toro, hizo explosión la primera bomba de la Feria.

El "Litri" estuvo presente en el tendido en esta tarde de Feria. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al quinto, el mayor de la corrida, lo muleteó César Girón con precauciones por la cara y lo mató de un metisaca y una estocada.

Arrastrado el sexto, dos "capitalistas" forcejearon con Girón, al que pretendían sacar a hombros; Girón, que se negó enérgicamente a que se hiciera tal cosa, fue despedido con muchísimos aplausos.

"Pedrés" hizo una gran faena al tercero. El bicho llegó con muy poco gas al último tercio; pero "Pedrés", a fuerza de exponer mucho y de torear con un temple extraordinario, tirando siempre del toro y encelándole con el cuerpo, logró tandas de naturales y en redondo realmente magníficas. La faena, amenizada por la música, fue perfecta. No faltó en ella la "pedresina", ejecutada de modo emocionante. Hubo pases de pecho excepcionales y otros por bajo muy buenos. Mató de un pinchazo, media y el descabello al primer intento. Fue ovacionado y dio la vuelta al ruedo. En el sexto se limitó a hacerle cuadrar, para media estocada, un pinchazo y el descabello al primer intento.

Pedro Martínez "Pedrés" porfió con sus toros para hacer faena. Aquí le vemos iniciar el pase de pecho a un toro tardo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Picó muy bien "Pimpi". Bregaron y banderillearon a satisfacción de todos "Almensilla", Luque Gago y "Vito". En cambio, los banderilleros de Girón...Corramos un velo.

La verdad es que no ha empezado mal la Feria de Sevilla.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 29 de abril de 1954).

 LA TERCERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 29 de abril de 1954. Un novillo de Cobaleda para Ángel Peralta y seis toros de Salvador Guardiola para Manolo Carmona, Juan Posada y César Girón. Resultaron heridos César Girón, Manolo Carmona y un espontáneo.

El magnífico rejoneador Ángel Peralta durante su actuación. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Parecía que no se iba a celebrar la corrida. Llovió por la mañana y por la tarde, exactamente hasta el segundo que precedió a la hora señalada para que diera comienzo el festejo. La entrada, excelente, sin llegar al lleno.

En primer lugar, Ángel Peralta lidió a caballo un marmolillo de Cobaleda que no hubiera permitido lucimiento a otro rejoneador que no poseyera los recursos, el arte y la afición que tiene Peralta. Claro es que, como siempre, admiramos todas las dotes de caballista y torero del extraordinario lidiador. En la Maestranza demostró el jueves, en una de sus mejores tardes, cómo se rejonea cuando el astado no quiere embestir. Tres rejones muy buenos, dos pares de banderillas a dos manos, tres rejones de muerte y el descabello al primer intento. Peralta, consumado maestro en este arte gallardo y vistoso, dio la vuelta al ruedo.

GIRÓN TRIUNFA

César Girón, que obtuvo otro triunfo, toreando con la izquierda. El gran diestro venezolano, brindó la muerte del toro a la famosa artista española Lola Flores. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

De la terna de matadores el que triunfó —otra vez— plenamente fue César Girón. No pudo despachar más que un toro; pero con lo que César hizo en ese tercer bicho hay toreros que han vivido más de una temporada. Imagina, lector, un toro precioso de estampa, que embiste rápido a los capotes de los subalternos. Girón sale a su encuentro y le torea por verónicas por el lado izquierdo, porque por el derecho achucha. Aplauden al venezolano en un quite y le ovacionan por su magistral labor al colocar en suerte al toro. Luego vienen tres soberbios pares de banderillas. Al salir del último, como el suelo está resbaladizo por la lluvia, cae en la cara. Ocurre esto en el centro del anillo y tardan los peones en hacer el quite. Son unos segundos angustiosos. Por fin, Pericás salva el peligroso momento. Girón empieza la faena con tres doblones eficacísimos. Viene luego un abaniqueo espectacular, y después de dos, muletazos por bajo, la primera serie de cinco naturales. Hierven las palmas y estallan los oles en los tendidos. Cita el torero con el muslo, y después de dos naturales, es volteado aparatosamente. Parece que no podrá continuar la faena; pero la sigue con otra serie, brutal por lo ceñida y filigrana pura por lo templada, de cinco naturales. No se oye ya la música porque las voces son gritos de angustia y de entusiasmo desbordado en los graderíos. Aún hay otra serie de cuatro naturales de prodigio, y entrando rápido, porque el toro achucha por el lado derecho y no se le puede dejar que se fijé demasiado, agarra Girón un estoconazo hasta la guarnición. El bravo toro rueda al querer embestir de nuevo. Han concedido al matador las dos orejas y el rabo, y cuando va a llegar a los tableros para saludar al presidente, cae a la arena sin sentido. Cuando le llevan a la enfermería una nueva ovación florece esplendorosa en su honor.

Momento de la cogida del diestro venezolano César Girón (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cuando César Girón se disponía a dar la vuelta al ruedo, cayó desvanecido y fue conducido a la enfermería. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LO DEMÁS SIN BRILLO

A la izquierda: Manolo Carmona ejecutando un derechazo. A la derecha: Carmona resulta corneado por su enemigo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Lo demás de la corrida no tuvo ese tono. No podía tenerlo. Manolo Carmona, que saludó a su primero con una larga cambiada de rodillas, le muleteó valiente por naturales, en redondo, de pecho, por alto y por bajo. Buscó con ahínco el éxito sin regatear esfuerzo. Mató de tres pinchazos y el descabello al primer intento, y fue ovacionado. En el cuarto, que de salida cogió a un espontáneo, prolongó demasiado la faena en su afán de agradar al público. Carmona dio muy buenos muletazos a este toro. Inició la faena con dos muletazos de rodillas y la continuó por naturales, en redondo, molinetes, por bajo y por alto. Al dar un natural fue cogido y hubo de pasar a la enfermería.

A la izquierda: Juan Posada iniciando su faena de muleta con la diestra. A la derecha: Posada, disponiéndose a probar su toreo al natural. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan Posada, bien con el capote. Con la muleta, siempre movido y casi siempre distanciado, anduvo lejos de lucirse. Quince muletazos a su primero para rematarlo al tercer viaje con el estoque. Al cuarto, que cogió a Carmona, le dio dos mantazos y lo mató al quinto intento después de tres pinchazos. Al quinto le largó siete pases de pitón a pitón y un bajonazo, y al sexto, seis telonazos, un pinchazo, una estocada y el descabello al primer intento. Oyó muchos pitos.

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance.

Picó magníficamente el veterano "Máquina". Con él se distinguieron los banderilleros Emilio Herrero y Pericás.

PARTES DE LAS COGIDAS

El doctor Leal Castaño facilitó los siguientes partes:

"César Girón fue asistido de fuerte contusión en la región sacrocoxígea, con probable fractura del sacro y paresia de las extremidades inferiores. Reservado el pronóstico".

"Manolo Carmona, herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia abajo que alcanza el triángulo de Scarpa hasta su vértice, disecando los vasos femorales, sin herirlos. Pronóstico grave".

Y el aficionado que se echó al ruedo en el cuarto toro: "Herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia arriba y afuera que lesiona los músculos oblicuo mayor, oblicuo menor y transverso, llegando al tejido celular subperitoneal, penetrando en cavidad. Pronóstico grave". 

Los diestros Girón y Carmona pasaron a una clínica y el aficionado al hospital.

Terminó la Feria taurina de Sevilla. En esta de 1954 se han cortado seis orejas y dos rabos y uno de los espadas salió a hombros. Cuatro reses fueron sustituidas en los corrales. Los picadores fueron derribados en treinta ocasiones. Fue arrastrado un caballo. Los matadores dieron siete vueltas al ruedo. Dos espontáneos se lanzaron al redondel. Seis toreros resultaron heridos. De los diez espadas sólo uno puso banderillas. Por los chiqueros salieron treinta y seis toros y un novillo para rejones. Diez de las reses fueron aplaudidas en el arrastre, y...basta de datos.

En general, la Feria sevillana de 1954 no fue mala. Se recordarán las corridas de Guardiola y Buendía. Y no olvidaremos la actuación de César Girón, Rafael Ortega y "Pedrés" y el buen deseo de Dámaso Gómez y Alfredo Leal.

Ha habido banderilleros como Luque Gago, Emilio Herrero, "Vito", "Joaquinillo", "Almensilla" y algún otro que ya cité, que actuaron magníficamente. De los picadores, los mejores fueron "Pimpi" y "Máquina".

Y ahora, a esperar las de la Feria de San Isidro.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 6 de mayo de 1954).