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jueves, 17 de abril de 2025

MONSEÑOR HEREDIA UN GRAN AFICIONADO TAURINO

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

Monseñor Bernardo Antonio Heredia Arroyo, su pasión taurina le llevó a lanzarle emocionado su teja sacerdotal a nuestra máxima figura del toreo César Girón en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 9 de diciembre de 1962. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

En esta oportunidad, durante la Semana Santa, aprovecho la ocasión para recordar a un sacerdote que fue un gran aficionado taurino, me refiero a Monseñor Bernardo Heredia, quien siempre se destacó como un apasionado admirador de nuestra máxima figura del toreo César Girón.

Era muy frecuente verlo acudir a las plazas de toros, especialmente, al Nuevo Circo de Caracas, ya que había sido nombrado Capellán de todos los cosos taurinos del país.

Monseñor Bernardo Heredia cultivó una buena amistad con mi abuelo Florencio Gómez Núñez. Vienen a mi memoria sus encuentros en las corridas de toros con él, siendo yo un niño, acompañado de mi madre y hermanos.

En Caracas, siendo Monseñor Heredia el sacerdote de la Iglesia Parroquial del Inmaculado Corazón de María en El Rosal, fue quien ofició la boda de mi madre Rosa Elena Gómez Arráiz con mi padre Hernán Dupouy Yanes, el 19 de octubre de 1961.

Como dato curioso, Monseñor Bernardo Heredia también fue quien bautizó a mis hermanos y a mí en la misma Iglesia. Yo digo que sus bendiciones fueron además de cristianas, taurinas, porque los tres hermanos somos buenos aficionados, defensores de la Fiesta Brava, gracias a lo que heredamos de las enseñanzas de nuestro querido abuelo Florencio, a quien Dios tenga en su Gloria. 

Florencio Gómez Núñez en compañía de Monseñor Bernardo Heredia. Caracas, Venezuela. Año 1961. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia saludando cariñosamente a César Girón en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Comparto con los amables lectores de nuestros archivos, una interesante entrevista a Monseñor Bernardo Heredia, que fue publicada en el semanario taurino "El Ruedo", de España, el 9 de junio de 1970:

El sacerdote venezolano Monseñor Bernardo Heredia, posando frente a la plaza de toros Monumental de las Ventas de Madrid, ante el monumento dedicado al gran científico Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina. Un símbolo que aúna el auxilio espiritual y el físico. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

MONSEÑOR HEREDIA UN “DON CAMILO EN TAUROMAQUIA”

UN CURA DE VENEZUELA QUE HACE APOSTOLADO EN LA PLAZA

“DIOS TAMBIÉN TIENE ASIENTO EN LOS TENDIDOS”

“ERA TAN BUENO LO QUE SUCEDIÓ EN EL RUEDO QUE NO TUVE MÁS REMEDIO QUE ECHAR MI TEJA A DOS TOREROS TRAS CONSUMAR SU FAENA”

Lo de usted, reverendo padre Bernardo Antonio Heredia Arroyo, de nombres y apellidos claramente hispanos, es grave. Lo de usted, Monseñor Heredia, apellido español y calé, es para nota. Ahí es nada; un cura tradicional en su tierra, que a la hora de retirarse al descanso con la tradicional sotana ante el Cristo de su parroquia del Inmaculado Corazón de María de El Rosal se marca unos lances y tal cual pase, es para nota. Y más cuando al Señor le pide su complacencia. Es decir, cuando le solicita la oreja que, en su misión de magisterio divino, se está ganando cada día. Y más importante, estoy seguro de que Cristo Nuestro Señor se la concede. Por lo uno y por lo otro. Por lo de la parroquia y por lo de la calle. Por su magisterio en los Estados venezolanos y por su ejecutoria en el mundo fuera de sus fronteras nacionales. Lo de usted, reverendo padre, Monseñor Heredia, es grave, además, por haberse encontrado con este periodista, en compincheo con la familia Navarro, que ya conoce usted, ya que le ha de comparar con don Camilo, el cura de Guareschi que marcaba gol desde la esquina del evangelio.

Y usted, don Bernardo Antonio Heredia Arroyo, perdone la manera de señalar, me lo explica. Y si no, no haberme dicho que usted mismo con su sotana y todo echó su teja al redondel para reafirmar la faena de un torero.

¡Desmiéntalo o afírmelo!

Pues, sí. Me gustó tanto la faena, que estando en la plaza con mi uniforme, la tradicional sotana que allá no me quito, me sumé al entusiasmo popular con el arrojo de prendas y también contribuí arrojando mi humilde teja.

¿Quiénes fueron esos toreros que merecieron su entusiasta bendición...taurina?

Lorenzo Garza en una memorable tarde que enjaretó treinta naturales en la Maestranza de Maracay y otra buena actuación de César Girón en el Nuevo Circo de Caracas.

Una sensacional vuelta al ruedo que en fotografía dio la vuelta al mundo, remitida por las agencias cablegráficas: César Girón con la teja sacerdotal de un notable aficionado venezolano, Monseñor Bernardo Heredia, quien la había lanzado cuando el torero iniciaba una vuelta al ruedo en el Nuevo Circo de Caracas, el 9 de diciembre de 1962, tarde en que concedió la alternativa al venezolano Alfredo Sánchez con el colombiano Pepe Cáceres de testigo. Aparece al lado de César Girón, el muy querido y recordado banderillero venezolano Pedro Arias, quien ya retirado, se destacó como un excelente fotógrafo taurino y deportivo. Foto: Villa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

MONSEÑOR HEREDIA EN ESPAÑA

Pero bueno, Monseñor Heredia está en España, en Madrid. De aquí la pregunta:

¿Reverendo padre, qué hace usted en España en la Feria de Madrid?

Este año hago, simplemente, escala. No obstante, desde hace catorce no falto al serial de la Feria de San Isidro. Lo de hogaño no me ha privado de estar en Las Ventas durante ocho funciones. Lo de este año me facilitó estar en sitio el haber sido invitado a la inauguración la línea aérea VIASA, con origen en Caracas y destino Beirut, con escalas en Madrid y Roma.

Una pausa que facilitó mis ansias. Y ya está el taurino cura en Madrid viéndose hasta ocho corridas de toros del más importante serial español. Esta vez, en los viajes, viste de "clergyman". No lleva teja. Ni sombrero…, ni siquiera paraguas como el conocido padre Brown, que inventó Chesterton, para arrojar a los toreros. ¿O se deschaquetó, entusiasmado por la faena?

CRISIS TAURINA

Tuve motivos de ver, analizar y aprender. Estimo que en España existen toreros cualificados. También en las otras Españas americanas. Pero si en la plaza no existen toros es imposible cualificar a los toreros. Por mucha fuerza que tenga su leyenda.

Cualquiera lleva la contraria a Monseñor Heredia. Si uno le contradice se expone a ser excomulgado. Y lo peor es que uno está de acuerdo con don Bernardo Antonio etcétera, en todo.

Entonces, si la crisis taurina existe, ¿dónde la centra?

Faltan toros. Ante esta escasez no se puede honradamente calibrar a los toreros. La Fiesta de ustedes y nuestra es la conjunción de TORO y TORERO. Si falta uno u otro no se puede cualificar. Han de estar ambos en el ruedo. Toros para toreros; novillos para novilleros y becerros para becerristas. Sin que a nadie se le escape el detalle. Ni a presidentes, aficionados ni a quienes quieren aprender en la plaza de toros y fuera de ella.

¿Anda la Fiesta por derecho?

La mantiene una figura, creo que en España y en América, que se llama "El Cordobés". Estamos en el momento propicio que surja otra. No deseo entrar en la ortodoxia de Benítez. Pero salvó y está salvando una época, como fue providencial "Manolete" y antes Joselito y Juan Belmonte, por citar toreros españoles, sin olvidar a Pepe Luis Vázquez y los mexicanos Carlos Arruza, Silverio Pérez y tantos otros...

PERIODISTA

El curita, nuestro opositor de hoy, es maestro de periodistas.

¿Por qué, reverendo padre?

Yo no he dicho que sea maestro de periodistas. Tengo mi experiencia y en la actualidad, al margen de mi apostolado, ostento el cargo de director de administración y relaciones públicas del diario "La Religión". Un periódico de información general y no exclusivamente monográfico. Un diario que en estos días cumple sus ochenta años de vida. Se edita en Caracas. También tengo a mi cargo dos emisoras de radio con amplia audiencia en Venezuela y sede en Valencia del Rey.

"CURRICULUM"

Lo de Monseñor Heredia es grave. ¡Por Dios, si lo he dicho no sé cuántas veces! Cura y aficionado a los toros. La de beatas que le descalificarán viéndole echar su teja al albero cuando la faena del torero lo mereció. Y más, si le sorprende a hora de vísperas o maitines realizando unos lances o irnos muletazos ante el Cristo de la parroquia, solicitando de nuestro Señor la vuelta al ruedo.

El sacerdote venezolano, Monseñor Bernardo Heredia, en compañía de su madre, pasea por Madrid, antes de su regreso a Caracas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Nací, hace cincuenta y cinco años, en Nirgua, Estado de Yaracuy (Venezuela). Hice mis estudios primarios en Valencia del Rey y los mayores en el colegio interdiocesano de los padres jesuitas de Caracas. Tomé la alternativa ante Dios (Perdón, el símil lo inventa el periodista) el 11 de junio de 1937, que fue la fecha gloriosa en que oficié en mi primera misa. En esta misma fecha empecé a ver corridas de toros sin esconderme, pues a los eclesiásticos nos estaba prohibido.

Ahora soy capellán de las plazas de toros de Caracas, Maracay y Valencia del Rey y en las andinas de Mérida y San Cristóbal.

No cobro sueldo por la capellanía. Renuncié al que las autoridades quisieron atribuir. Es un apostolado más que lo ejerzo por vocación. Aunque Dios me tenga que perdonar un egoísmo personal, toda vez que la obligación de estar en la plaza me depara la oportunidad de presenciar y disfrutar del espectáculo y también estar rezando por lo que más me gusta.

Mañana, sábado, partirá, en compañía de su madre, para Caracas, hoy, viernes, se ha visto defraudado por la suspensión de la decimosexta función de la isidrada.

Me lo imagino, tras sus oraciones nocturnas, ensayando la mejor verónica y el más superior natural ante el Cristo que preside su dormitorio. Y su rezo en esta particular noche, cuando las fiestas del Santo Isidro, Patrón de Madrid, no han finalizado, será, más o menos:

¡Señor, bendice a los toreros, que torean así, así y así...! Señor, ¿me concederás el trofeo de tu gloria? ¡Por lo menos, concédeselo a ellos. Toreen acá o allá … Todas son Tus plazas! ... ¡Señor!

Escribe: NACHO.

Entrevista publicada en el semanario taurino “El Ruedo”, de España, el 9 de junio de 1970. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia en compañía de nuestro gran maestro César Girón, en la llamada "Semana César Girón", del 20 al 27 de marzo de 1966, con motivo de su despedida. Las Peñas Taurinas le rindieron diversos homenajes. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón saludando con cariño a su amigo Monseñor Bernardo Heredia en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 27 de marzo de 1966. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Monseñor Bernardo Heredia, nació el 20 de mayo de 1915, en Nirgua, Estado Yaracuy; sus padres fueron doña Ana Belén Arroyo de Heredia y Don Antonio María Heredia Rodríguez. Comenzó como monaguillo en Nirgua, luego se ordenó de sacerdote el 11 de julio de 1937, y el 16 de julio de 1938 ocurrió su nombramiento de Párroco de la Parroquia San José de Valencia.

El 18 de diciembre de 1940, fue autorizado por el Obispo Gregorio Adam a transmitir la Homilía Dominical por la Radio "Voz de Carabobo", a las 10:30 de la mañana, dado que era además locutor. Luego, El 24 de enero 1942, fue nombrado cura vicario de su pueblo natal en Nirgua, Estado Yaracuy. El 22 de marzo de 1942, el Obispo Adam le autorizó fundar una "Página Católica" en el periódico "El Carabobeño".

Monseñor Bernardo Heredia en compañía de don Juan Ernesto Branger y César Girón. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 11 de diciembre de 1946, estalló un intento de golpe de estado, encabezado por el mayor de la aviación Carlos Maldonado Peña, en Maracay, y el mayor Juan Pérez Jiménez (hermano de Marcos Pérez Jiménez) en Valencia, y el presbiterio Bernardo Heredia tomó parte activa en el alzamiento. Lo acusaban por haber hablado en la radio y por prestar su jeep, él de acuerdo con el Obispo Gregorio Adam; posteriormente, salió en libertad el 9 de enero de 1947, concediéndosele una licencia para el Hospital de San Juan de Los Morros. 

Más tarde, desde la Iglesia de San Agustín, en Guacara, Estado Carabobo, Monseñor Heredia, tuvo la idea de fundar la emisora "Radio América" YVLW 890 kc/s, junto al locutor y taurino Manolo Fachín Deboni (co-propietario), el 23 de marzo de 1953; inaugurándola el 11 de abril del mismo año. Con el correr del tiempo, Monseñor Heredia fundó el "Diario de Valencia" en 1955, junto al Dr. Alfredo Celis Pérez, donde ambos fueron columnistas y editorialistas. En 1957, Monseñor Heredia se estableció en la Parroquia Inmaculado Corazón de María en El Rosal (Caracas). Desde 1961 fue director de administración y relaciones públicas del diario "La Religión".

En el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, aparecen los buenos aficionados: Don Santiago Duarte, fundador de la revista "Toros y Deportes", Monseñor Bernardo Heredia, Marcelino García "Serruti II", cronista taurino del diario "La Religión", Alejandro Arratia Osses y don Carlos Salas. Foto: Obertein. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Antonio Aragón en el uso de la palabra, destacando de izquierda a derecha: Monseñor Bernardo Heredia, don Santiago Duarte Bueno, el doctor Pepe Cabello, don Juan Ernesto Branger, Marcos Branger, Felo Jiménez, el diestro Joselito Torres, Maribel de Branger con su madre y a su lado, el matador "Luis de Aragua". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Heredia fue designado Capellán del Palacio de Miraflores durante el primer gobierno de Rafael Caldera (1969-1974), y también fue Capellán del Deporte, asimismo Capellán de todas las plazas de toros del país, en las cuales se le veía frecuentemente siendo ovacionado más de una vez. Además, fundó a Radio Metropolitana 1550 AM, el 11 de abril de 1984 y 97.1 FM, el 27 de julio de 1994, ambas en la ciudad de Los Teques, Capital del Estado Miranda.

Monseñor Heredia murió en la ciudad de Caracas, el 22 de mayo de 1998, y el 24 de mayo fueron sepultados sus restos mortales, a los pies del baptisterio de la Iglesia Parroquial de San Agustín de Guacara, Estado Carabobo. En su lápida quedó escrito: "Pude caminar descalzo por la vida porque no sembré espina".

(Semblanza de Monseñor Bernardo Heredia, publicada en el diario "El Carabobeño" por Gabriel Gómez).

La ganadera Maribel de Branger con sus hijos y don Juan Ernesto Branger, presenciando una corrida de toros en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela. Podemos ver en el Palco a Monseñor Bernardo Heredia, como siempre, aficionado especial. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Disfrutando una amena tertulia taurina en Caracas, Venezuela. De izquierda a derecha: Monseñor Jósé Alí Lebrún, don Juan Ernesto Branger, el doctor Pepe Cabello, doña María Luisa de Branger, Marcos Branger, la señora madre de la ganadera, Maribel de Branger y Monseñor Bernardo Heredia. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Monseñor Bernardo Heredia, oficiando una misa funeral por los toreros en Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Este artículo taurino lo dedico con mucho cariño a la memoria de Monseñor Bernardo Heredia, sin duda, un aficionado taurino de excepción.

Rafael Dupouy Gómez.


viernes, 18 de octubre de 2024

CÉSAR GIRÓN: 53° ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

César Girón, figura máxima del toreo venezolano y mundial. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

Se cumplen 53 años del fatal accidente de tránsito que le costó la vida, el 19 de octubre de 1971, a nuestro gran e inolvidable maestro César Girón. La afición taurina mundial, se sorprendió con la noticia de la muerte del mejor torero venezolano de todos los tiempos. Su cadáver fue llevado a hombros por una impresionante multitud de personas, dándole su último adiós en la Maestranza de Maracay, que lleva actualmente su nombre como homenaje perenne a su memoria.

César Girón fue una figura de gran poderío y conocimiento de la lidia, con un carácter, valor, personalidad, raza y pundonor que marcó una época importantísima del acontecer taurino nacional e internacional.

Causó verdadera conmoción y profunda tristeza su lamentable partida, por tal motivo, comparto con los amables lectores los reportajes que aparecieron publicados en el prestigioso Semanario gráfico de los toros "El Ruedo" de España que conservamos en nuestros archivos para el conocimiento de la afición.      

CÉSAR GIRÓN: DUELO UNÁNIME POR SU MUERTE EN EL PLANETA DE LOS TOROS

OTRO TRISTE ADIÓS. La noticia que ya hacía días conmovió al mundillo de los toros tiene para nosotros acentos estremecedores, por lo imprevista, por lo dramática, por el dolor que resulta que un héroe de los ruedos y en plena juventud desaparezca, y no en la trágica gloria de los ruedos, sino en el turbión de la velocidad, signo de nuestra época que produce más huellas que la más cruel de las enfermedades.

César, el más destacado y prestigioso torero de la dinastía que fundó, nos ha abandonado para siempre. Su ágil silueta no volverá a hacer el paseíllo; aquel paseíllo con el brazo derecho casi horizontal, personalísimo, jacarandoso; con el paso menudo y liviano de ecos raciales de los pobladores de las lomas cercanas a la gran cordillera vertebral americana.

A las dos orillas del mar supo ganar amigos, prestigio, fama y dinero; a las dos orillas del mar le lloran hoy sus admiradores. Nosotros compartimos este dolor hondamente sentido, que comunicamos a su familia y, de un modo muy especial, a sus hermanos toreros, a cuyo esfuerzo queda encomendado en el futuro la gloria de su apellido.

Descanse en paz César Girón.

LA MUERTE

César Girón, el mejor torero de la historia de Venezuela y uno de los mejores de su época, resultó muerto el pasado día, 19 de octubre de 1971, a consecuencia de un accidente de automóvil.

Cuando el diestro se trasladaba desde Caracas (Venezuela) hacia Valencia, situada a unos 150 kilómetros de la anterior. Su coche, un "Volkswagen" de color rojo que había adquirido hacía poco, fue a estrellarse contra la parte trasera de un camión de gran tonelaje estacionado a uno de los lados de la carretera. Recogido aún con vida, falleció en el trayecto al Hospital General de Maracay, a unos 110 kilómetros al sudoeste de Caracas, donde ingresó cadáver. La noticia causó un hondo impacto en toda la nación venezolana, afluyendo a dicho Hospital durante toda la noche centenares de personas, a muchas de las cuales hubo de desalojar la Policía, pues intentaban entrar a viva fuerza en el Depósito judicial donde se hallaban los restos mortales del fundador de su dinastía taurina.

Trasladados más tarde al palacio del Estado Aragua, donde se instaló la capilla ardiente, desfiló ante ellos una ingente multitud de las diversas esferas del país, que querían rendir su homenaje a quien paseó en triunfo el nombre de Venezuela por todas las plazas del mundo, uniéndolo así al oficial otorgado por el Presidente de aquella República, doctor Rafael Caldera, que le había concedido la condecoración de la Orden del Libertador.

Año 1955. Confirmación de alternativa de César Girón en Madrid. El padrino es Antonio "Bienvenida". Girón fue un torero que arriesgó siempre y que se arrimó mucho. He aquí cómo le dejó el vestido de torear un toro en la plaza de Abarán. Una actitud muy típica de César y que ha sido imitada por los hermanos: la de taparse con la esclavina del capote al salir el toro. No siempre tuvo suerte en las cornadas. En Madrid, y en San Isidro recibió una de las más graves de su vida, en el año 1962. Le acompaña su esposa. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LAS EXEQUIAS

En la mañana del día 22 de octubre de 1971, y después de que fuera oficiada una misa por el obispo de Maracay, monseñor Feliciano González, en la capilla ardiente, tuvo lugar el entierro, portando el féretro los hermanos del extinto: Curro, Efraín, Rafael y Freddy. Primeramente, fue llevado a la plaza de toros de la Maestranza de Maracay, su patria chica, dándole una vuelta al ruedo en medio del profundo silencio de una multitud que agitaba los pañuelos, efectuándose posteriormente el recorrido hasta el cementerio de Maracay, donde tuvo lugar la inhumación.

El coso de Maracay pasará a llamarse desde ahora Plaza de Toros Maestranza "César Girón", por acuerdo del Concejo Municipal del Estado Aragua; y en la explanada principal que figura ante ella, donde ya existe una estatua al diestro español "Manolete", se erigirá un monumento al desaparecido torero venezolano.

César Girón ganó gran cartel en España. Fue el primero del escalafón en 1956 y figuró en la corrida goyesca de Ronda festejo de figuras. Una de las llegadas de César a donde ha sido torero con puesto permanente en las grandes Ferias de todo el país. César, en la recepción de uno de los muchos trofeos que ganó en España. Se trata de la Oreja de Oro ganada en Málaga. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

FUNERAL POR CÉSAR GIRÓN

En Madrid, y organizado por un grupo de amigos de César Girón, tan vinculado por su formación taurina a España, donde contaba tantas simpatías, se celebrará el próximo jueves, día 28 del actual, en la iglesia de la Concepción, calle de Goya, número 26, un funeral a las doce de la mañana por el alma del que fuera buen amigo de tantos españoles y gran torero venezolano.

Tuvo César Girón muchos partidarios y amigos, que le recibieron en sus grandes años con entusiasmo en cada retorno. Alternó César Girón los toros con el deporte. Lo vemos con sus hermanos Rafael, y Efraín en un partido de fútbol. La boda de César fue muy sonada. Contrajo matrimonio en Marsella con Danielle Ricard, en la Iglesia de Santa Marta, en Francia. He aquí el estilo de César Girón en alguna de las suertes del toreo. Una verónica con las manos bajas y personal estilo. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

CÉSAR GIRÓN: UN TORERO PARA LA HISTORIA

También fue banderillero fácil y de gran agilidad, que no temía los más difíciles encuentros en los más difíciles terrenos. El modo de clavar de César ha hecho escuela; un estilo casi más deportivo que torero, que daba gran dinamismo a la suerte. Fue uno de los perfeccionadores del discutido pase circular, para él que citaba casi con las piernas cruzadas, para girar. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

BIOGRAFÍA CORTA DE UN TORERO LARGO

César Antonio Girón Díaz, fundador de la dinastía taurina de los Girón, nació en Caracas, Venezuela, el 13 de junio de 1933. En el año 1946, el 5 de diciembre, pisó por primera vez un ruedo al tirarse como espontáneo en la plaza de Maracay.

Su primer paseíllo formal lo realiza en la plaza de Maracay, el 29 de enero de 1950, alternando con el también venezolano Moreno Sánchez y el español Paco Roldán con novillos de Francisco Solórzano.

El día de su presentación en Caracas tiene que matar los seis novillos al ser cogido su compañero de cartel Moreno Sánchez. Era el 1 de octubre de 1950 y tuvo un resonante éxito que le valió repetir siete tardes en la misma plaza.

En 1951 viene a España y se presenta en Miranda de Ebro, el 13 de mayo, contabilizando hasta el final de temporada 19 novilladas la mayor parte de ellas sin picadores.

El 16 de marzo de 1952, hace su presentación en Barcelona formando terna con Carlos Corpas y "Antoñete" en la lidia de seis novillos de Garro y Díaz Guerra que le proporcionan un gran éxito y le impulsó, tras más de cuarenta novilladas, a tomar la alternativa en Barcelona, el 28 de septiembre del mismo año. Se la otorgó Carlos Arruza, siendo testigo de la ceremonia "Parrita". Los toros pertenecieron a don Antonio Urquijo.

Cuatro corridas de toros más torearía durante la temporada citada y sus actuaciones le sitúan como destacado matador para la siguiente temporada.

En 1953 actúa en cuarenta y una funciones y a los trofeos conseguidos en la arena se suman otros como la Oreja de Plata en la corrida celebrada en Ciudad Real el 17 de agosto.

En la temporada siguiente consigue el trofeo "Manolete" por su actuación en Córdoba el 27 de mayo y totaliza 54 actuaciones en un línea destacada y ascendente.

Sesenta y dos veces se viste de luces en 1955 y efeméride importante es su confirmación de alternativa en la plaza de Las Ventas de Madrid. Le cede los trastos Antonio Bienvenida y completa el cartel "Pedrés". Se lidian toros de Juan Cobaleda. Era el 14 de mayo en pleno ferial isidril en el que actuó dos tardes más culminando su actuación en la corrida del 20 en la que corta las orejas a un toro de don Alipio Pérez Tabernero. Sus actuaciones merecieron el volver a Madrid a la corrida de Beneficencia que se celebró el 7 de Junio. Volvió a ganar ese año el trofeo "Manolete" y también la Oreja de Oro instituida en la Feria de Málaga. Este año tuvo un percance de cierta importancia sufrido en la plaza de Vitoria el 6 de agosto, en la que un toro le produjo fractura de costilla.

Los éxitos en España del venezolano César Girón, le llevaron a torear la Corrida de Beneficencia de 1956, en la que departió alegre con el Jefe del Estado, Generalísimo Francisco Franco. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La temporada 1956 finaliza con César Girón en la cabecera del escalafón con sesenta y ocho corridas en su haber y puede considerarse como su temporada cumbre, tanto por el número de corridas lidiadas como por el resultado de las mismas. En Madrid volvió a torear la corrida de Beneficencia (7 de junio) y también en la del Montepío de Policía (14 de junio). En Burgos, el día 30 de Junio, sufre una cornada grave en el muslo izquierdo que le ocasiona grandes destrozos.

Veintiocho actuaciones suma en la temporada 1957 y ya de principio se rumorea su retirada de los ruedos, cosa que se consuma al contraer matrimonio con la señorita Danielle Ricard.

Durante las temporadas 1958 y 1959 no actúa en los ruedos hispanos, donde reaparece el 20 de marzo en Castellón, terminando la temporada con catorce corridas de toros lidiadas.

En esta su segunda etapa, que dura hasta el año 1965, hace un total de 130 paseíllos en los ruedos españoles figurando en casi todas las Ferias importantes del país. El 21 de mayo de 1963 sufrió una cornada grave en la plaza de Madrid, cuando se celebraba el octavo festejo de la Feria de San Isidro.

Vuelve a reaparecer en el año 1968, actuando en 21 funciones, otra vez 21 corridas de toros en 1969 y cuatro en 1970.

En la actualidad dirigía la plaza de toros de Valencia (Venezuela), cuya temporada empieza ahora. Había agrupado a lo mejor de la torería hispana y donde él mismo tenía que haber actuado como matador en activo.

Este es el pase ayudado por alto que ha sido elogiado muchas veces; era uno de los lances con la muleta que más dominaba César. Una escena de los buenos tiempos. Así salió César de muchas plazas de España, donde era un torero siempre bien recibido. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

ACTUACIONES DE CÉSAR GIRÓN COMO MATADOR DE TOROS EN LOS RUEDOS ESPAÑOLES

ALTERNATIVA: 28 DE SEPTIEMBRE DE 1952: BARCELONA. PADRINO: CARLOS ARRUZA. TESTIGO: AGUSTÍN PARRA "PARRITA". TOROS DE DON ANTONIO URQUIJO.

CONFIRMACION: 14 DE MAYO DE 1955: MADRID. PADRINO: ANTONIO BIENVENIDA. TESTIGO: PEDRO MARTÍNEZ "PEDRÉS". TOROS DE DON JUAN COBALEDA.

Torero largo y de cercanías, al final de las faenas dejaba el toreo de perfil para adelantar a pequeños pasos de frente. Este es el final de una de sus faenas triunfales. Un toro de todo respeto, al que César ha dado muerte de una gran estocada. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ellos estaban repartidos por la geografía de España, pero, llegada la hora de hablar de cómo era César, parecía que se habían puesto de acuerdo. Seis toreros que vivieron la época misma que el mejor torero que haya dado Venezuela nos han hablado de él, de sus cualidades toreras y personales y todos han coincidido en los puntos principales. Hasta en uno que ha resultado capital en el balance de la vida del mayor de los Girones: su amor a la velocidad y a los coches deslumbrantes, siempre que corrieran mucho. Un amor trágico y fatal tras el que acechaba "la flaca" al torero que tantas veces la burlara en las candentes arenas.

Escena para la añoranza. Danielle Ricard ante la chaquetilla que César Girón, su esposo, donó al Museo de Madrid en su primera retirada. Esta añoranza, por triste sino del torero, será ya para siempre, irreversible, sin retorno. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

GREGORIO SÁNCHEZ:

"Una persona extraordinaria como amigo y como torero".

"Yo le conocía desde sus primeros tiempos en España, pero luego el que fuera él quien confirmó mi alternativa en Madrid hizo que nuestra amistad se consolidara mucho más. Teníamos una amistad tremenda, pues cuando estaba aquí nos reuníamos a diario en la misma tertulia y en verano iba con mucha frecuencia a bañarme con ellos en la piscina del hotel que tenía en Los Peñascales.

Para mí era extraordinario como amigo y como torero. Uno de los mejores de América y el mejor de Venezuela. Fuerte con la muleta y el capote, de mucho pundonor y muy largo. Tenía una inmensa variedad de quites en sus faenas. Era muy dicharachero, porque en el patio de cuadrillas hay a quien le da por estar serio, y él, en cambio, dejaba transcurrir el tiempo metiéndose con los compañeros. Pero en plan gracioso y bueno, sin molestar o zaherir. Le gustaba vestir de colores claristos, que le iban muy bien porque contrastaban con el color de su piel. Conducía como un profesional, pero corría siempre mucho. Se mascaba el peligro cuando se iba en coche con él.

Ha sido una impresión tremenda por tratarse para mí de persona muy querida".

FERMÍN MURILLO:

"Me aconsejó que no me retirase porque era más difícil el volver que el mantenerse".

"Lo lamento enormemente, pues siempre fue buen compañero dentro y fuera de los ruedos. Él supo que pensaba retirarme antes de que se hiciera público, y me buscó para decirme que si yo pensaba volver era mejor que no me retirase porque era más difícil el volver que mantenerse.

Le conocía desde sus inicios en Barcelona, y parando en hotel, cuyos dueños le ayudaban, nos unimos más y estrechamos nuestras relaciones. Su carrera le resultó fácil porque era capaz de hacer lo más difícil. Para él todas las suertes eran fáciles porque dominaba todas. La última vez que le vi toreaba él en Las Ventas hace cosa de tres años.

Ha sido no sólo el hermano, sino el Padre, de los demás Girón y el promotor de una dinastía en la que ha sentado escuela como el mejor torero venezolano".

ANTONIO CHENEL "ANTOÑETE":

"Ha sido el mejor torero que ha producido Sudamérica".

"Le conocía muy bien porque debutamos juntos como novilleros en Madrid y en Barcelona. Era un torero muy completo que derrochaba valor y amor propio. No se podía hallar en él una faceta sobresaliente, porque las dominaba todas, lo mismo el toreo de capa que el de muleta, las banderillas que la suerte suprema.

Como hombre, era una gran persona. Tenía un carácter muy alegre y siempre estaba de broma. "Te voy a mondar", me decía algunas veces antes de empezar la corrida. Últimamente nos veíamos menos porque él estaba mucho en Sudamérica, pero cuando venía me llamaba y nos reuníamos a comer.

Supe la noticia por mi mozo de espadas y me produjo una impresión enorme porque apreciaba mucho a César que, para mí, ha sido el mejor torero que ha producido Sudamérica".

JULIO APARICIO:

"Fue un gran profesional y, por eso, en seguida fue para arriba igual en España que en Venezuela".

"Le conocía y le quería mucho, por lo que ha sido una impresión horrible perder así a un compañero, extraordinario torero de los mejores que he visto, y que resultaba un hombre muy agradable y simpático.

Cuando llegó a España, yo ya era matador de toros y venía mucho por mi casa, siempre llenándonos de bromas y demostrándonos fuera lo buen torero que era. Por eso, tras algunas novilladas, en seguida se fue para arriba no sólo en Venezuela, sino también en España, porque era un gran profesional. Hará un año que le ví por última vez. Me estuvo hablando de que se iba a América a torear y que iba a hacerse Empresa, muy animado y contento.

Cuando nos dieron la noticia en un Festival benéfico que toreé el miércoles en Arenas de San Pedro, nos quedamos sin poder reaccionar. Yo recordé que siempre le habían gustado los coches deslumbrantes, pero sobre todo, que corrieran mucho".

PEDRO MARTÍNEZ "PEDRÉS":

"Lo principal que tuvo fue su fuerza. Un torero con un poder muy grande y muy inteligente".

"Me enteré cuando volví del campo por mi mujer, que me contó la llamada de ustedes. Dos días antes le había mandado un abrazo con su hermano Rafael, deseándole mucha suerte por su tierra. Yo lo había conocido en Salamanca el año que vino de novillero, y siempre me pareció, como torero, excepcional y muy bueno como amigo. Era español por los cuatro costados, porque él se había hecho aquí y era uno más entre nosotros.

Lo principal que tuvo fue su fuerza, porque ha sido un torero con un poder muy grande y muy inteligente, pero incapaz de molestar. Formó parte de una familia de toreros muy buenos, de los que él era el mejor.

Siento que esto haya sido su destino final en la vida, pero es que no le tenía miedo a nada. Siempre fue muy rápido en carretera, tanto, que a mí me asustaba ir con él. Lo siento de todo corazón".

JOAQUÍN BERNADÓ:

"Ha sido un gran torero, que lo hacía todo muy bien; incluso cosas que ahora es poco corriente que hagan los matadores".

"Todas las desgracias son malas, pero cuando se trata de un compañero querido afectan aún mucho más. Por eso, estoy bajo el peso de una impresión muy grande.

Yo alterné mucho con César en nuestros primeros años y siempre lo vi como un gran torero y muy completo además. Lo hacía todo muy bien y se desenvolvía igual con capa, con muleta, a la hora de matar, e incluso con banderillas, una suerte que ahora practican pocos matadores de toros. No sólo ha sido el mejor torero de Venezuela, sino una personalidad dentro de la categoría. César ha sido un gran torero.

Como persona era muy agradable y amigo de sus amigos. Cuando coincidíamos en tentaderos, yo veía que todos lo consideraban como una gran persona. En mi tertulia taurina de esta mañana, estábamos anonadados".

(Semanario "El Ruedo", España, 26 de octubre de 1971).

La presencia familiar, formada por José Luis Girón y las esposas de Rafael y Efraín Girón; actualmente en Venezuela. Don Ricardo García "K-Hito". Domingo Ortega y Gregorio Sánchez. Sebastián Palomo "Linares" y su apoderado, don Eduardo Lozano. Fotos: Trullo. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El pasado jueves, día 28 de octubre de 1971, en la madrileña parroquia de la Concepción fue oficiado un solemne funeral, aplicado en sufragio por el alma del gran torero venezolano César Girón, fallecido en el trágico accidente de carretera del que dimos cuenta en nuestra pasada edición.

A la ceremonia acudieron numerosos fieles, entre los que estaban representados todos los estamentos de la sociedad y, más íntimamente, cuantos tienen entronque directo con el mundo de los toros. Así pudimos ver a gloriosos toreros retirados y en activo, empresarios, apoderados y subalternos. Los representantes de las entidades sindicales, de las Peñas y de la Federación Nacional de las mismas de los periódicos nacionales y de la Prensa especializada, que representaba la delegación de EL RUEDO.

Mención especial hemos de hacer del numeroso grupo de matadores y novilleros venezolanos y de otros países de la América taurina, que estuvieron presentes para ofrecer esta postrera oración por su alma. Preferimos omitir una larga referencia nominal, que por fuerza habría de dar lugar a involuntarios olvidos.

El duelo familiar estuvo representado por José Luis Girón, hermano de César, y las esposas de sus también hermanos Rafael y Efraín, que se hallan en Venezuela. La representación oficial del país hermano estuvo a cargo del ministro consejero don Enrique Díaz Ruiz, asistiendo también el cónsul don Carlos Guevara, agregado naval don Omar Sans y secretario de Embajada don Henry Valiz.

Renovamos con este motivo a la familia Girón nuestra más cordial condolencia.

(Semanario "El Ruedo", España, 2 de noviembre de 1971). 

El diestro venezolano Curro Girón, se presentó triunfando, luego del reciente fallecimiento de su hermano César en accidente automovilístico. Semanario "El Ruedo". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

VALENCIA, (VENEZUELA). Primera corrida Feria César Girón. Se lidiaron toros mejicanos de San Martín que resultaron bravos para los diestros españoles Luis Miguel "Dominguín", Paco Camino y el venezolano Curro Girón. Buena entrada.

Antes de iniciarse el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del matador venezolano César Girón, fallecido el pasado día 19 de octubre de 1971, en un accidente automovilístico. Tanto los diestros Luis Miguel "Dominguín" y Paco Camino como el hermano del fallecido, Curro Girón brindaron los primeros toros al desaparecido torero venezolano.

Luis Miguel "Dominguín" es ovacionado al torear a la verónica y en quites por chicuelinas. Realiza faena muleteril larga, mandona, profunda y ligada. Pases de rodilla en tierra. Al ejecutar uno de ellos, revolcón sin consecuencias. Pinchazos y dos estocadas. Vuelta.

Con su segundo volvió a superarse al torear con el capote y en quites. Faena larga y variada con pases de todas las marcas. Por volver a pinchar todo quedó en vuelta.

Curro Girón es aplaudido al torear con el capote y en banderillas, realizando en su segundo esta suerte con su hermano Rafael. Faena valiente, emotiva y con ciertos ribetes artísticos, destacándose un pase sobre ambas manos que inició la música, pero él mandó silenciar la banda. Estocada. Dos orejas. Muy triste, lloroso y cabizbajo, escuchó el grito de "¡Torero!" dando la vuelta al ruedo.

Con su segundo volvió a ejecutar faena emotiva al son de la música, donde la variación de pases fue del agrado de la concurrencia. Estocada de la que salió rebotado y sufrió un palotazo en el abdomen. Dos orejas y vuelta al ruedo acompañado de sus dos alternantes y del propietario de la ganadería, José "Pepe" Chafick.

Paco Camino, en una tarde inspirada, realiza lances artísticos a la verónica, por chicuelinas. Faena ejecutada en los medios, sobre ambas manos, ligada, artística y profunda. Música. Volapié. Dos orejas y rabo.

En el que cerró plaza comenzó la faena desconfiado, pero supo acoplar al encastado enemigo a medida que le metía la muleta en los belfos. Tanda de derechazos y naturales al son de la música. Estocada. Una oreja.

(Semanario "El Ruedo", España, 2 de noviembre de 1971).

Rafael Dupouy Gómez


sábado, 29 de abril de 2023

CÉSAR GIRÓN Y SU GRAN CONQUISTA SEVILLANA 1954

 (Por: Rafael Dupouy Gómez)

César Girón, orgulloso de su triunfo, dando la vuelta al ruedo con las dos orejas y el rabo en la Maestranza de Sevilla. Año 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El año de la absoluta consagración del venezolano César Girón como torero fue en la temporada de 1954, logrando uno de los acontecimientos más impresionantes, cortar las dos orejas y el rabo a un toro en la Feria de Sevilla, el 27 de abril de 1954, y volver a repetir tal hazaña en la Real Maestranza sevillana, el 29 de abril de ese mismo año, al cortar, nuevamente, las dos orejas y el rabo en un tiempo récord de 48 horas de diferencia.

Nuestro gran César Girón, orgullo de Venezuela, hizo historia convirtiéndose en el único matador de toros en lograrlo en una misma Feria de abril de Sevilla, algo que resulta épico y sumamente difícil de conquistar.

Luego de haber disfrutado por televisión, la magistral faena de José Antonio "Morante de la Puebla", el 26 de abril de 2023, al cortar dos orejas y rabo, al toro "Ligerito" de Domingo Hernández, me pareció muy oportuna la ocasión, de traer a la memoria, aquellas dos tardes gloriosas de César Girón, máxima figura del toreo venezolano y en su momento del mundo entero, realizadas el 27 y 29 de abril de 1954 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Comparto con los amables lectores, las crónicas publicadas por el Semanario Taurino "El Ruedo", catalogándolo como "El gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla":  

El venezolano César Girón, protagonista del gran suceso jamás registrado en la Real Maestranza de Sevilla, cortando cuatro orejas y dos rabos en una misma Feria, el 27 y 29 de abril de 1954. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LA PRIMERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 27 de abril de 1954: Cuatro toros de Manuel Sánchez Cobaleda y dos de Guardiola para Manolo Vázquez, César Girón y Pedro Martínez, "Pedrés". 

César Girón hizo estallar la primera bomba de la Feria, como dice el cronista taurino "Barico". Un bello momento de la faena. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Manolo Vázquez tuvo que entendérsele primeramente con un toro bravo y sin fuerza, al que por esta causa de poco poder equivocó la faena. No toreó mal, ni mucho menos, el muchacho; pero toreó poco. Dio naturales y muletazos por bajo excelentes y se quedó corto en la medida de su labor. El toro llegó "crudo" a la hora final, y por ello no lució como se pedía esperar la labor de Manolo Vázquez, porque si bien es verdad que sólo entró a matar una vez y acertó el descabello al primer intento, entre la estocada y la caída del toro medió bastante tiempo. Y así, hubo división de opiniones cuando todo debieron ser aplausos. En el cuarto, Manolo Vázquez no estuvo nada brillante. Muleteó a la defensiva y mató de un pinchazo y una estocada. Oyó pitos.

Un soberbio pase natural de Manolo Vázquez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

EL VENEZOLANO CÉSAR GIRÓN

Un pase natural del venezolano César Girón que esta poniendo de actualidad la frase "O César o nada". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La lidia del segundo fue una sucesión de ovaciones dedicadas a César Girón. El toro, que de salida hirió al peón Agudo, fue lanceado a la verónica por Girón, con mucha gracia y temple. Con dos varas pasó a banderillas. El venezolano clavó primeramente medio par, prendió luego uno superior y cerró con uno, arrancando del estribo, francamente soberbio. La faena, brindada al público, la inició con tres ayudados por alto, uno de pecho, tres en redondo, uno cambiándose la muleta por la espalda y otro de pecho, que provocaron ovaciones entusiastas y obligaron a la banda a intervenir con una de las piezas de su "brillante repertorio". Templando mucho, dio seis naturales y uno de pecho que fueron coreados con oles. Siguió, inspiradísimo, con giraldillas de rodillas y otros de pecho, y como mató de un estoconazo entrando a toda ley, cortó las dos orejas y el rabo y dio dos vueltas al ruedo. Allí, en aquel segundo toro, hizo explosión la primera bomba de la Feria.

El "Litri" estuvo presente en el tendido en esta tarde de Feria. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Al quinto, el mayor de la corrida, lo muleteó César Girón con precauciones por la cara y lo mató de un metisaca y una estocada.

Arrastrado el sexto, dos "capitalistas" forcejearon con Girón, al que pretendían sacar a hombros; Girón, que se negó enérgicamente a que se hiciera tal cosa, fue despedido con muchísimos aplausos.

"Pedrés" hizo una gran faena al tercero. El bicho llegó con muy poco gas al último tercio; pero "Pedrés", a fuerza de exponer mucho y de torear con un temple extraordinario, tirando siempre del toro y encelándole con el cuerpo, logró tandas de naturales y en redondo realmente magníficas. La faena, amenizada por la música, fue perfecta. No faltó en ella la "pedresina", ejecutada de modo emocionante. Hubo pases de pecho excepcionales y otros por bajo muy buenos. Mató de un pinchazo, media y el descabello al primer intento. Fue ovacionado y dio la vuelta al ruedo. En el sexto se limitó a hacerle cuadrar, para media estocada, un pinchazo y el descabello al primer intento.

Pedro Martínez "Pedrés" porfió con sus toros para hacer faena. Aquí le vemos iniciar el pase de pecho a un toro tardo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Picó muy bien "Pimpi". Bregaron y banderillearon a satisfacción de todos "Almensilla", Luque Gago y "Vito". En cambio, los banderilleros de Girón...Corramos un velo.

La verdad es que no ha empezado mal la Feria de Sevilla.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 29 de abril de 1954).

 LA TERCERA CORRIDA DE LA FERIA

Día 29 de abril de 1954. Un novillo de Cobaleda para Ángel Peralta y seis toros de Salvador Guardiola para Manolo Carmona, Juan Posada y César Girón. Resultaron heridos César Girón, Manolo Carmona y un espontáneo.

El magnífico rejoneador Ángel Peralta durante su actuación. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Parecía que no se iba a celebrar la corrida. Llovió por la mañana y por la tarde, exactamente hasta el segundo que precedió a la hora señalada para que diera comienzo el festejo. La entrada, excelente, sin llegar al lleno.

En primer lugar, Ángel Peralta lidió a caballo un marmolillo de Cobaleda que no hubiera permitido lucimiento a otro rejoneador que no poseyera los recursos, el arte y la afición que tiene Peralta. Claro es que, como siempre, admiramos todas las dotes de caballista y torero del extraordinario lidiador. En la Maestranza demostró el jueves, en una de sus mejores tardes, cómo se rejonea cuando el astado no quiere embestir. Tres rejones muy buenos, dos pares de banderillas a dos manos, tres rejones de muerte y el descabello al primer intento. Peralta, consumado maestro en este arte gallardo y vistoso, dio la vuelta al ruedo.

GIRÓN TRIUNFA

César Girón, que obtuvo otro triunfo, toreando con la izquierda. El gran diestro venezolano, brindó la muerte del toro a la famosa artista española Lola Flores. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

De la terna de matadores el que triunfó —otra vez— plenamente fue César Girón. No pudo despachar más que un toro; pero con lo que César hizo en ese tercer bicho hay toreros que han vivido más de una temporada. Imagina, lector, un toro precioso de estampa, que embiste rápido a los capotes de los subalternos. Girón sale a su encuentro y le torea por verónicas por el lado izquierdo, porque por el derecho achucha. Aplauden al venezolano en un quite y le ovacionan por su magistral labor al colocar en suerte al toro. Luego vienen tres soberbios pares de banderillas. Al salir del último, como el suelo está resbaladizo por la lluvia, cae en la cara. Ocurre esto en el centro del anillo y tardan los peones en hacer el quite. Son unos segundos angustiosos. Por fin, Pericás salva el peligroso momento. Girón empieza la faena con tres doblones eficacísimos. Viene luego un abaniqueo espectacular, y después de dos, muletazos por bajo, la primera serie de cinco naturales. Hierven las palmas y estallan los oles en los tendidos. Cita el torero con el muslo, y después de dos naturales, es volteado aparatosamente. Parece que no podrá continuar la faena; pero la sigue con otra serie, brutal por lo ceñida y filigrana pura por lo templada, de cinco naturales. No se oye ya la música porque las voces son gritos de angustia y de entusiasmo desbordado en los graderíos. Aún hay otra serie de cuatro naturales de prodigio, y entrando rápido, porque el toro achucha por el lado derecho y no se le puede dejar que se fijé demasiado, agarra Girón un estoconazo hasta la guarnición. El bravo toro rueda al querer embestir de nuevo. Han concedido al matador las dos orejas y el rabo, y cuando va a llegar a los tableros para saludar al presidente, cae a la arena sin sentido. Cuando le llevan a la enfermería una nueva ovación florece esplendorosa en su honor.

Momento de la cogida del diestro venezolano César Girón (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cuando César Girón se disponía a dar la vuelta al ruedo, cayó desvanecido y fue conducido a la enfermería. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LO DEMÁS SIN BRILLO

A la izquierda: Manolo Carmona ejecutando un derechazo. A la derecha: Carmona resulta corneado por su enemigo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Lo demás de la corrida no tuvo ese tono. No podía tenerlo. Manolo Carmona, que saludó a su primero con una larga cambiada de rodillas, le muleteó valiente por naturales, en redondo, de pecho, por alto y por bajo. Buscó con ahínco el éxito sin regatear esfuerzo. Mató de tres pinchazos y el descabello al primer intento, y fue ovacionado. En el cuarto, que de salida cogió a un espontáneo, prolongó demasiado la faena en su afán de agradar al público. Carmona dio muy buenos muletazos a este toro. Inició la faena con dos muletazos de rodillas y la continuó por naturales, en redondo, molinetes, por bajo y por alto. Al dar un natural fue cogido y hubo de pasar a la enfermería.

A la izquierda: Juan Posada iniciando su faena de muleta con la diestra. A la derecha: Posada, disponiéndose a probar su toreo al natural. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan Posada, bien con el capote. Con la muleta, siempre movido y casi siempre distanciado, anduvo lejos de lucirse. Quince muletazos a su primero para rematarlo al tercer viaje con el estoque. Al cuarto, que cogió a Carmona, le dio dos mantazos y lo mató al quinto intento después de tres pinchazos. Al quinto le largó siete pases de pitón a pitón y un bajonazo, y al sexto, seis telonazos, un pinchazo, una estocada y el descabello al primer intento. Oyó muchos pitos.

César Girón, en tres toros, ha cortado cuatro orejas y dos rabos. No es grano de anís este balance.

Picó magníficamente el veterano "Máquina". Con él se distinguieron los banderilleros Emilio Herrero y Pericás.

PARTES DE LAS COGIDAS

El doctor Leal Castaño facilitó los siguientes partes:

"César Girón fue asistido de fuerte contusión en la región sacrocoxígea, con probable fractura del sacro y paresia de las extremidades inferiores. Reservado el pronóstico".

"Manolo Carmona, herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia abajo que alcanza el triángulo de Scarpa hasta su vértice, disecando los vasos femorales, sin herirlos. Pronóstico grave".

Y el aficionado que se echó al ruedo en el cuarto toro: "Herida por asta de toro en la fosa ilíaca derecha, con un trayecto hacia arriba y afuera que lesiona los músculos oblicuo mayor, oblicuo menor y transverso, llegando al tejido celular subperitoneal, penetrando en cavidad. Pronóstico grave". 

Los diestros Girón y Carmona pasaron a una clínica y el aficionado al hospital.

Terminó la Feria taurina de Sevilla. En esta de 1954 se han cortado seis orejas y dos rabos y uno de los espadas salió a hombros. Cuatro reses fueron sustituidas en los corrales. Los picadores fueron derribados en treinta ocasiones. Fue arrastrado un caballo. Los matadores dieron siete vueltas al ruedo. Dos espontáneos se lanzaron al redondel. Seis toreros resultaron heridos. De los diez espadas sólo uno puso banderillas. Por los chiqueros salieron treinta y seis toros y un novillo para rejones. Diez de las reses fueron aplaudidas en el arrastre, y...basta de datos.

En general, la Feria sevillana de 1954 no fue mala. Se recordarán las corridas de Guardiola y Buendía. Y no olvidaremos la actuación de César Girón, Rafael Ortega y "Pedrés" y el buen deseo de Dámaso Gómez y Alfredo Leal.

Ha habido banderilleros como Luque Gago, Emilio Herrero, "Vito", "Joaquinillo", "Almensilla" y algún otro que ya cité, que actuaron magníficamente. De los picadores, los mejores fueron "Pimpi" y "Máquina".

Y ahora, a esperar las de la Feria de San Isidro.

BARICO

(Publicado en la Revista "El Ruedo", el 6 de mayo de 1954).