miércoles, 25 de enero de 2023

EL NUEVO CIRCO DE CARACAS CUMPLE 104 AÑOS

   (Por: Rafael Dupouy Gómez)

El histórico Nuevo Circo de Caracas. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).
El Nuevo Circo de Caracas fue inaugurado, el 26 de enero de 1919, por el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, quien gozaba de una gran afición taurina iniciada en su Táchira natal. La obra fue encomendada a los arquitectos: Alejandro Chataing y Luis Muñoz Tébar (quien falleció antes de ver terminada la obra). El coso taurino caraqueño fue ideado por el General Eduardo G. Mancera, quien constituyó un Sindicato para su construcción, en los terrenos del antiguo Matadero Municipal de la ciudad.
A la izquierda: El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, gran aficionado taurino, en cuyo Gobierno fue inaugurado el Nuevo Circo de Caracas y otras importantes plazas de toros. A la derecha: El General Eduardo G. Mancera, promotor de la magnífica obra. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La nueva plaza de toros de Caracas (Venezuela), se denominó “Nuevo Circo”, porque ya existía en la capital, el antiguo “Circo Metropolitano” que fue inaugurado, el 2 de febrero de 1896, por los diestros españoles Hermosilla y Rebujina.

El Gobernador del Distrito Federal, General Juan Crisóstomo Gómez, firmó un contrato en el año 1916 con el General Eduardo G. Mancera (entonces Administrador de la Lotería de Beneficencia del Distrito Federal), mediante el cual este último quedó autorizado para construir un circo de mampostería, hierro y madera, capaz para diez o doce mil personas, y propio para corridas de toros, espectáculos ecuestres y otras variedades. También debía estar provisto de salones para ópera y zarzuela. Alrededor se construirían jardines y parques de recreo.

Posteriormente, se iniciaron los trabajos de demolición del antiguo Matadero Municipal, contando con la presencia de una numerosa concurrencia y más de mil obreros y como una señal de progreso y de trabajo, fue vitoreado el nombre del General Juan Vicente Gómez, Jefe de la Rehabilitación Nacional. (El Nuevo Diario, 14 de marzo de 1916).

En el año 1918, Juan Belmonte, el famoso “Pasmo de Triana”, toreaba en Caracas (Venezuela), actuando en el Circo Metropolitano y se interesó en visitar el Nuevo Circo que se encontraba en construcción, siendo recibido por el General Eduardo G. Mancera (promotor de la obra) y los señores Carlos Delfino, Ernesto Capriles, Eduardo Arturo Eraso, Rafael Sabal, Eloy M. Pérez y otros.

A la izquierda: El connotado arquitecto venezolano Alejandro Chataing, artífice del bello coso caraqueño. A la derecha: El General Juan C. Gómez, Gobernador del Distrito Federal, entusiasta impulsor del proyecto. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


INFORME DE LA COMISIÓN DE INGENIEROS DEL NUEVO CIRCO

 Caracas, 20 de enero de 1919.

General Juan C. Gómez.
Ciudadano Gobernador del Distrito Federal.
Presente.-
Tenemos el honor de dirigirnos a Ud. para participarle: que el día 14 de este mes a las 3 p.m.; nos reunimos, los suscritos en el edificio denominado “Nuevo Circo de Caracas”, con el fin de practicar su revisión, cumpliendo así la honorífica designación que tuvo usted, a bien hacer en nosotros, según Resolución del Despacho de su digno cargo del día 10 del mes en curso y participación de esa misma fecha.
El “Nuevo Circo” es una obra monumental; honra a quienes concibieron el proyecto y a los ingenieros que han traducido la concepción en, obra ya realizada; embellece a Caracas, metrópoli de la República, con una construcción en la que se han hermanado, la elegancia y la solidez, la comodidad y la higiene.

Pruebas de resistencia del Nuevo Circo de Caracas, con sacos de arena, antes de ser inaugurado, el 26 de enero de 1919. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Cuando se determinó la ejecución de esta obra, la primera dificultad con que tropezaron los constructores, fue el establecimiento de las grandes bases que debían sostenerla, pues es sabido que el subsuelo del valle de Caracas está formado en su mayor parte de capas de aluvión y especialmente el lugar donde está situado el edificio; sin embargo, a pesar del enorme peso de éste (la gradería sola pesa dos mil quinientas toneladas) los niveles corridos desde hace doce meses en las sólidas pilastras que la soportan no han sufrido la más mínima variación, lo que prueba de modo evidente, la acuciosidad y precaución con que se procedió para obtener la perfecta inmovilidad del suelo.
El Circo es capaz para contener hasta doce mil personas que caben holgadas y cómodas; y calculando que cada cinco personas ocupan un área de un metro cuadrado con promedio de peso de trescientos cincuenta kilos, resulta por lo que hemos comprobado en dos sectores de gradas, que cada metro cuadrado aporta sin detrimento, presiones superiores a cuatrocientos kilos.
Las pruebas hechas fueron las siguientes:
 Se cargó un sector de 80 metros cuadrados de superficie con un peso de treinta y dos mil kilos por espacio de treinta horas y no hubo la más ligera modificación en la estabilidad del mismo.
 Se cargaron secciones de la pestaña o consola donde está la baranda con pesos a razón de cuatrocientos kilos por metro cuadrado y dio por resultado: una flecha de un tercio de milímetro, lo que significa que el material es inflexible.
 Se cargaron las dos terceras partes de un sector con doscientos treinta hombres, de un peso medio de diez y seis mil kilos, que luego corrieron sobre el sector y no hubo la más leve trepidación.
 Con perchas verticales, que del suelo iban a ajustarse a la cara inferior de las vigas armadas se comprobó: que éstas no tenían flexión, antes ni después de las presiones que fueron sometidas.
El edificio es todo de cemento armado; acero y cemento nacional del muy bueno que produce nuestra industria, probado por lotes antes de usarlo. La naturaleza del material empleado en la construcción demuestra por sí sola que el edificio está construido a prueba de incendio.
Los constructores tuvieron la paciente labor de determinar en cada caso el coeficiente de resistencia de los materiales separada y conjuntamente, y han traspasado prudencialmente los límites que la previsión y la seguridad admiten, llegando a una resistencia mayor que la apreciada y considerada por nosotros como suficiente; de lo que deducimos: que la solidez de la construcción es perfecta y adecuada para el fin a que se destina.
No sucederá en este Circo lo que observamos con frecuencia en la mayor parte de nuestros coliseos, en que la entrada y la salida son generalmente angustiosas por causa de la multitud que se atropella en puertas insuficientes por su número y por falta de espacio. Aquí sobre todo el edificio tiene doce amplísimas salidas y a las gradas dan acceso seis amplias escaleras construidas todas de acuerdo con las cláusulas del contrato.
Tiene además el Circo una extensión de catorce mil cuatrocientos metros cuadrados, con todas las comodidades para las corridas de toros, y actualmente se construye un escenario para ópera y variedades.
El techo de la parte de las gradas todavía no está colocado, debido a las dificultades originadas por la guerra mundial. La Compañía en resguardo de sus propios intereses lo colocará a la mayor brevedad posible; y de seguro armonizará en elegancia y solidez con el resto de la obra.
Las condiciones higiénicas del edificio están realizadas sin objeción posible, pues está emplazado en un sitio inundado por las brisas permanentes de la ciudad, que renuevan constantemente el aire y evitan con seguridad el peligro del hacinamiento, aún en el caso en que el Circo esté completamente lleno por espacio de muchas horas; y además, nuestro sol, este sol de los trópicos, baña a torrentes con sus rayos la totalidad del edificio; y por otra parte, la naturaleza de su construcción facilita el lavado y desinfección tan frecuentemente como sea necesario.
Y finalmente, la obra produce una grata sensación estética, pues en ella andan unidos con gracia un airoso estilo de sabor árabe con las galas y el genio del Renacimiento y del Modernismo; y en su aspecto interior se observa la majestuosa y severa arquitectura clásica de los tiempos brillantes de la Roma de Augusto.
Las vistas panorámicas desde la azotea son hermosas y deleitan el espíritu con suavidad indefinible; y al contemplar la ciudad desde el gran arco del frontispicio, aparece Caracas tendida sobre los flancos del Ávila produciendo una grata y conmovedora impresión.
Esta es en síntesis la grande obra arquitectónica, que nos ha tocado en suerte examinar, y por la cual felicitamos a la ciudad de Caracas en la persona del señor Gobernador y a los felices promotores y constructores de ella.
Todo lo que nos es grato elevar a su superior conocimiento.
V. M. Rada, M. Centeno Graü, Julio Calcaño Herrera, M. F. Herrera Tovar, Benjamín Pineda, J. A. Zavarse.
(Publicado en el Diario “El Universal”, 26 de enero de 1919).
Anuncio de los matadores de toros contratados por el "Sindicato Unión" para las cuatro corridas de abono de la temporada de 1919, integrado por: Francisco Posada, quien vino enfermo al país, Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
En la corrida de su inauguración, actuaron los diestros españoles, Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”. Con una buena concurrencia de los aficionados, el diestro Serafín Vigiola “Torquito”, logró una gran faena, cortando una oreja al quinto toro, siendo ésta la primera conquistada en el estrenado coso caraqueño. Se lidió ganado criollo de las dehesas del General Juan Vicente Gómez.
Las crónicas taurinas de la época reseñaron con lujo de detalles el gran acontecimiento taurino que significó la inauguración en Caracas de su nueva y cómoda plaza de toros. El Diario “El Universal”, el 26 de enero de 1919, señaló lo siguiente:
“Hoy se inaugurará el Nuevo Circo de Caracas. Los antiguos terrenos del Matadero se han convertido por un milagro de ingeniería en un edificio colosal, destinado para espectáculos, gracias a la cesión que hizo el Municipio y a la tesonera actividad del General Eduardo G. Mancera. Nunca en materia de arquitectura, se había llevado a la práctica un proyecto de tanta magnitud. Aparte la belleza de construcción, el Nuevo Circo tiene, como todas las obras del doctor Alejandro Chataing, una gran solidez, condición indispensable para contener más de doce mil espectadores.
Cartel Inaugural del Nuevo Circo de Caracas, integrado por Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”, lidiando toros de la ganadería del General Juan Vicente Gómez. 26 de enero de 1919. Por la noche se estrenó la grandiosa película de serie “El Conde de Monte Cristo”. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Un dato interesante es que en la obra toda, que es de cemento armado, se ha empleado exclusivamente cemento nacional, con pruebas de resistencia completamente satisfactorias. El costo del Nuevo Circo de Caracas puede ser aproximadamente calculado en Bs. 1.200.000 y en opinión de los técnicos la obra representa ampliamente la inversión de la Compañía.
En la mañana de ayer la Junta Directiva de la Compañía Anónima Nuevo Circo de Caracas hizo entrega de las llaves del edificio al Sindicato Unión y con tal motivo fue realizado un brindis en la mayor cordialidad. El doctor García Chirinos y el señor Capriles hicieron uso de la palabra y el General Mancera contestó en una breve improvisación los elogios tributados, declinando, como de justicia, el mérito del éxito en la causa fundamental de la Paz, que asegura la obra del General Juan Vicente Gómez, la inteligente actuación administrativa del Doctor V. Márquez Bustillos y la eficaz y progresista gobernación del General Juan C. Gómez en el Distrito Federal. A este tributo merecido añadió el orador un saludo a la prensa y un voto cordial de bien para todos los presentes. El acto tuvo así un ambiente simpático y la alegría corrió con el champagne en el bautizo del nuevo edificio”.
(Diario “El Universal” del 26 de enero de 1919).

LA CORRIDA DE LA INAUGURACIÓN DEL NUEVO CIRCO DE CARACAS

Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”, los diestros españoles que inauguraron el Nuevo Circo de Caracas, el 26 de enero de 1919. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

“Con una hermosa tarde en que todo era propicio para el éxito de la fiesta taurina, se inició ayer la temporada de 1919. Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a llegar a la ciudad muchos y entusiastas habitantes de los pueblos vecinos; y cuando se inició la romería hacia el estupendo edificio, Caracas agitó sus crótalos delirantes, y las sirenas de los autos, y el trotar de los caballos y la chiquillería bulliciosa, se confundieron en las avenidas que conducen al Circo.
Amplio y soberbio el circo abrió sus puertas, grímpolas de colores engalanaban la altura de su fachada y el viejo sol que tantas veces había caído indolente sobre el barrio en silencio, enjoyó con sus rayos la nueva obra de ornato y de recreo; obra nacida al amparo de la Paz fundada por el General Gómez en la era de la Rehabilitación Nacional.
Satisfechos deben estarlo el General Eduardo G. Mancera y los señores que le secundaron en sus nobles propósitos. Lo que a muchos pareció una quimera, una vana utopía, se miró realizado; el “Nuevo Circo” no fue cosa de sueños; su existencia no fue un mito. Amplio y cómodo, su redondel de palcos fue invadido por atrayentes concurso de damas en donde no faltaron mantillas y claveles y ojos negrísimos, abrasadores y torturantes. En ambos tendidos la concurrencia fue numerosísima. Y cuando tomó asiento el General Carvallo y ordenó tocar el clarín las ocho o diez mil voces que llenaban el Circo poblaron el espacio saludando a la cuadrilla que se lanzó al paseo.
Los diestros Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”, llegando en calesa a la inauguración de la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, el 26 de enero de 1919. Foto: Pedro Planas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Serafín Vigiola “Torquito” de grana y oro; y Alejandro Sáez “Alé”, morado y oro, al frente de sus cuadrillas hacen el despejo montera en mano. El público los recibe con prolongados aplausos. Cambiados los capotes de lujo por los de brega. “Torquito” lancea quieto a su primero, y consintiendo mucho, termina con media verónica muy buena, y oye las palmas.
“Torquito”, quien ya se ganó al público, inicia su faena con uno ayudado; dos barriendo los lomos, uno en redondo, uno más de pecho, superior; la res iguala, y entrando a toda ley, deja una estocada un poquitín ladeada, por lo que tiene que descabellar, y lo hace al primer intento. Muchas palmas y vuelta al ruedo.
El segundo es negro bragao. “Alé” le abre la pañosa; torea por navarras y termina tocando el testuz. Palmas. El toro está reservón y no quiere pelea, por lo que el matador está deficiente. Inicia su faena con uno de trinchera, luego otro ayudado, uno de molinete y logra igualarlo. Entra y deja un pinchazo sin soltar. Más ración de franela y el toro se va a las tablas. “Alé” entra despacio y agarra una alta que tumba. Palmas.
El tercero, es devuelto al corral. El sustituto resultó burriciego, por lo que “Torquito” se quedó con el percal inédito. Armado de muleta y espada, echa a fuera a toda la gente y solo y tranquilo en los medios, hace una faena consciente de torero que sabe lo que tiene por delante, que por cierto, no es una pera en almíbar. Aquí se reveló el gran torero que es “Torquito”. Lo toreó con la izquierda, logró igualarlo, y lo tumbó con una hasta los gavilanes. El público aplaude, y “Torquito” da la vuelta al ruedo.
Al cuarto, negro lucero, “Alé” le abre el percal sin muchas ganas, pues nos informan que el chico está un tanto quebrantado (¿Recordará la Giralda?). “Alé”, da muletazos a diestra y siniestra, acompañados de toda la torería. Al fin iguala el toro y entra el diestro para dejar una estocada trasera que mata sin puntilla. Palmas, y división de opiniones.
El quinto es devuelto al corral; pero el sustituto no podía faltar al manoseado adagio de público y cronistas, de que no hay quinto malo. Y he aquí, señores, al maestro “Torquito”, en un palmo de terreno torea quieto, erguido, templando y mandando como el mejor; elevando los pies nos obsequia con cuatro o seis verónicas colosales. El público, de pie aclama al bilbaíno, quien se siente satisfecho del soberano. El matador se prepara para hacer una de las más brillantes faenas: se inicia con un pase con ambas rodillas en tierra, sigue toreando de rodillas, aguantando las tarascadas del morlaco. Suena la música, caen los sombreros a los pies del matador. El toro se recrece, “Torquito” sigue dando pases naturales, de pecho, otro más barriéndole los lomos, agarra el pitón, y pasa la fiera envuelta en la muleta. Señores, esto es el delirio. El toro iguala y el matador entra con la mar de riñones, sepultando el estoque en todo lo alto, saliendo suspendido y el animal cae muerto. La ovación es mayúscula. Petición de oreja que el técnico concede. Sale “Torquito” a los medios de la plaza y se retira luego a la enfermería donde se le apreció, según parte facultativo, una herida leve en la cara posterior del codo izquierdo. Así terminó la faena del quinto. Cuando salió el sexto, aún duraba la ovación. “Alé” en éste estuvo como en los anteriores. No tuvo suerte.
Resumen: Palmas a la Empresa por los esfuerzos realizados. “Torquito”, colosal. “Alé”, regular. “Bombita” y “Niño de Rubio”, sobresalientes en banderillas”.
Vara Corta.
(Diario “El Universal”, 27 de enero de 1919).

LA GRAN AFICIÓN TAURINA CARAQUEÑA

Curiosa fotografía, de izquierda a derecha, aparecen: Los matadores de toros José Carralafuente, Manuel Mejías Rapela "Bienvenida" y Bernardo Muñoz "Carnicerito de Málaga" en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, acompañados por los pequeños hijos del "Papa Negro", de pantalones cortos: Rafael, Pepe y Manolito "Bienvenida". Año 1920. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En Caracas era tal la afición taurina, que un día se programaron tres corridas de toros en veinticuatro horas. El sábado 8 de marzo de 1919, a las cuatro de la tarde se celebró una corrida en el Circo Metropolitano de Caracas con la participación de los diestros Julián Sáinz “Saleri II” y Gabriel Hernández “Posadero” en corrida homenaje al General Juan Vicente Gómez con reses criollas de Mariara. El mismo sábado por la noche en el Nuevo Circo de Caracas torearon Domingo González Dominguín y Francisco Martín Vázquez, y el domingo por la tarde lidió en solitario cuatro toros de la ganadería del General Juan Vicente Gómez el diestro Saleri II, que ejecutó faenas de gran calidad y variedad siendo fuertemente ovacionado.

Inauguración de Temporada Taurina 1928-1929 en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela). Cuadrilla antes de hacer el paseo: 1. José García “Algabeño”, 2. José Iglesias, 3. Fidel Rosales, 4. Francisco Torres “Pintao”, 5. Manuel Martínez “Viruta”, 6. Eduardo Pérez “Bogotá”, 7. Mariano Moya “Moyita” y 8. Manuel Díaz Domínguez, el novillero de civil. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Para la temporada 1927-1928, el Nuevo Circo de Caracas, fue reformado en su estructura como señala la siguiente crónica publicada en la Revista Billiken: “El Nuevo Circo, el monumental edificio sede de la Tauromaquia metropolitana, ha sido reformado para la temporada que se avecina: el anillo ha sido disminuido, se le ha construido una nueva localidad delantera de los palcos, con las cuales reformas se ha logrado que los espectadores de los tendidos vean, cómodamente sentados, la lidia en todos los tercios del redondel, cosa difícil de alcanzar antes. Y a nosotros, los de la Prensa, se nos ha construido un palco adecuado, cómodo, suficiente y capaz para poder ver y mirar, sin apretujamientos y sin asesores ad-honorem, como antes sucedía”. (Revista “Billiken”. Año 1927).

Hermosa fotografía de la Plaza de La Paz, frente al Nuevo Circo de Caracas, construida por disposición del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, inaugurada el 19 de diciembre de 1933, constituyendo una obra ornamental en conmemoración del XXV aniversario de la Rehabilitación Nacional. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En el Nuevo Circo caraqueño deberían volver a celebrarse las corridas de toros y otros espectáculos que sirvan para el entretenimiento, el arte y la cultura de nuestra ciudad capital.

Arriba: El Nuevo Circo de Caracas, en una entrañable gráfica de antaño, luciendo su máximo esplendor durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez. Abajo: Rafael Dupouy Gómez, autor del artículo, presente en el histórico coso taurino en el año 1995, cuando todavía los aficionados podían disfrutar las corridas de toros en libertad, sin amenazas y prohibiciones. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 
El 13 de noviembre de 1998, el Nuevo Circo de Caracas, fue declarado “Bien de Interés Cultural” por el Instituto de Patrimonio Cultural. Sobre su ruedo desfilaron las más grandes figuras del toreo nacional e internacional. Es lamentable, que mientras la creciente afición taurina en el interior de Venezuela llena las plazas de toros con gran entusiasmo del público durante sus ferias, la entrañable plaza de toros caraqueña, de tanta tradición taurina, donde rivalizaron muchas veces los diestros venezolanos Eleazar Sananes “Rubito” y Julio Mendoza, donde triunfaron el “Diamante Negro” y César Girón, permanezca desde 1997, esperando una mano amiga que la rehabilite y haga el milagro de volver a presentar en su coso, espectáculos taurinos, deportivos y musicales como antaño.
Rafael Dupouy Gómez

jueves, 19 de enero de 2023

LA MAESTRANZA DE MARACAY CUMPLE 90 AÑOS

   (Por: Rafael Dupouy Gómez)

La hermosa Maestranza de Maracay, Venezuela, inaugurada por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La Maestranza “César Girón” de Maracay (Venezuela), está cumpliendo 90 años de historia. El bello coso taurino, fue inaugurado por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, el 20 de enero de 1933.

Su histórica construcción se debió a la desmedida afición de sus hijos, Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, fundadores de la primera ganadería de toros pura casta de lidia en Venezuela “Guayabita”, empresarios y propietarios de la joya arquitectónica que encomendaron realizar a su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

A la izquierda: Los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, impulsores, propietarios y empresarios de la bella Maestranza de Maracay, Venezuela. A la derecha: Su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, artífice de la magnífica plaza de toros. Año 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).  

El cartel de su inauguración lo integraron: el famoso rejoneador español don Antonio Cañero y los matadores de toros, Eleazar Sananes “Rubito” (venezolano), Manolo Bienvenida y Pepe Gallardo (españoles). Los toros lidiados fueron de la ganadería venezolana de “La Providencia”, perteneciente al hierro de los hermanos Gómez Núñez.

Anuncio del cartel de la corrida de inauguración de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Artículo de prensa del año 1933 sobre la gran inauguración de la Plaza de Toros Maestranza de Maracay, Venezuela, en donde se aprecia la fotografía de los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

Impresionante lleno que mostraba la Maestranza de Maracay el día de su inauguración, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El General Juan Vicente Gómez y sus hijos fueron grandes aficionados taurinos que contribuyeron enormemente en el desarrollo de la Fiesta Brava en Venezuela.

El General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, en compañía de su hijo Florencio Gómez Núñez y su compadre don Antonio Pimentel, el día de la inauguración de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

LA GRAN CORRIDA INAUGURAL

Los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, conversando con los diestros españoles Manolo Bienvenida y Pepe Gallardo, momentos antes de realizar el Paseíllo en la tarde inaugural. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

 “Maracay, 20 de enero, 1933.- Con la asistencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, a quien acompañaba su séquito oficial y un grupo de amigos, se ha celebrado la primera corrida de Feria, inaugurándose solemnemente la bella, coqueta y modernísima plaza de toros de la capital de Aragua.

La presencia del primer ciudadano del país fue saludada con las notas del himno nacional, siendo aclamado por la multitud. El circo, repleto en todas sus localidades y graciosamente adornado con banderolas tricolores, presentaba un aspecto imponente. Casi todas las damas que prestigiaron el espectáculo vestían a la típica usanza española, brindando un supremo y seductor encanto. Lindos y espléndidos rostros de mujeres realzaban la primera corrida de feria, dignos de los pinceles de aquel Julio Romero de Torres, “el Faraón de los pintores”.

(“Conde Federico”, Diario “El Universal”, 21 de enero de 1933).

Recordaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, aquella memorable fecha histórica:

“Para la inauguración de la Maestranza de Maracay, contratamos mi hermano Juan Vicente y yo a Manolo Bienvenida, primera figura del toreo de España, que era muy amigo de nosotros desde su juventud. Trajimos a Pepe Gallardo que cumplía una excelente temporada novilleril y había recibido recientemente la alternativa en Barcelona (España).

Mi gran amigo don Antonio Cañero, el famoso rejoneador español, también vino contratado por nosotros y se presentó con sus hermosas jacas brindándonos momentos de gran belleza, habilidad y destreza como consumado caballista. No tuvo suerte con los toros que le tocaron en suerte, porque acometieron poco a su cabalgadura. Recuerdo que le brindó a papá, el Gral. Juan Vicente Gómez, su primer rejón, dando muerte al primer toro que se lidiaba en la Maestranza de Maracay.

Yo influí mucho en la elección del torero que matara, de lidia ordinaria, el primer toro en la Maestranza de Maracay. Fue mi deseo incluir en el cartel inaugural a mi compadre, Eleazar Sananes “Rubito”, en primer lugar, por ser venezolano y en segundo lugar, por ser un ídolo taurino que a pesar de sus años retirado, se mantenía vivo en el recuerdo de los aficionados.

Eleazar Sananes “Rubito”, no estuvo bien esa tarde debido a sus años de inactividad. Tenía tres años retirado del toreo y eso influyó en su actuación. Para mí significó un gran honor y orgullo poder contar con él dentro del cartel como representante de Venezuela, porque fui muy aficionado del toreo de Eleazar Sananes. Siempre lo admiré y me identifiqué como un “Rubitero”, furibundo.

Pepe Gallardo, estuvo muy valeroso y decidido. Con el capote bordó unas verónicas realmente colosales, pero con la muleta no logró sacar partido a sus enemigos y estuvo errático con la espada”.

EL TRIUNFO FENOMENAL DE MANOLO BIENVENIDA

Juan Vicente Gómez Núñez en compañía de Manolo Bienvenida, el diestro triunfador en la corrida inaugural de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Continúa evocando entrañables recuerdos de aquella tarde, mi abuelo Florencio Gómez Núñez:

El torero triunfador aquella tarde fue Manolo Bienvenida, que le cortó las dos orejas y el rabo a un toro media casta de nuestra ganadería “La Providencia”. Manolito toreó estupendamente bien con el capote, con una gracia y clase propia de la escuela sevillana. Destacó enormemente en el tercio de banderillas, logrando formidables y variados pares que levantaron al público de sus asientos. Con la muleta realizó una gran faena al toro media casta que era muy bravo y noble. Templando y mandando con suavidad, hilvanó tandas de muletazos llenos arte y calidad. Luego de dar muerte al toro, el público se desbordó en aplausos y aclamaciones, otorgándosele los máximos trofeos.

Manolo Bienvenida, nos invitó a mi hermano Juan Vicente y a mí a bajar al redondel para compartir con él su triunfo. Recuerdo que al toro le concedieron dos vueltas al ruedo y yo le lancé mi sombrero cordobés, llevándoselo el toro en el arrastre”.

Así reseñó la crónica taurina la histórica faena de Manolito Bienvenida en la inauguración de la Maestranza de Maracay:

“Manolito Bienvenida fue el héroe de la jornada. Toreó de capa magistralmente, derrochando finura y elegancia. Con las banderillas conmocionó la plaza, sentando cátedra de rehiletero. Sus pares de palos fueron un asombro de dominio, valor y gallarda pinturería. Su labor como banderillero ha sido algo sencillamente inmensa, inverosímil, fantástica.

Los seis pares que clavó esta tarde bien lo acreditan como el primer palitroquero del mundo. Con la muleta hizo cosas inenarrables, brindando a los espectadores, atónitos ante tanta majeza y sabiduría emanados de un solo torero, un curso completo de bien torear. Le cupo en suerte el toro mejor del encierro, un bravo y nobilísimo media casta, con el que realizó la faena cumbre de la tarde. Imposible describir con detalles labor tan enorme, pues faltan adjetivos. Con una estocada al tercer viaje, entrando con guapeza, tiró patas arriba al extraordinario pupilo de “La Providencia”, otorgándosele por demanda unánime y en medio de una atronadora ovación las dos orejas y el rabo del toro media casta.

La plaza crujía de ardoroso entusiasmo, siendo obsequiado Manolito con artísticos ramos de flores, que paseó en triunfo por el redondel bajo una lluvia de sombreros. Al toro, dechado de nobleza y bravura, se le concedieron merecidamente dos vueltas de honor al ser arrastrado, teniendo que saltar al ruedo los entusiastas y jóvenes ganaderos señores Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, dueños de “La Providencia”, requeridos por los espadas y por el público. Gesto muy simpático, por lo flamenco y espontáneo, fue el de Florencio al ofrecer su castizo cordobés al toro muerto, llevándoselo en el arrastre colgado de un pitón.

Con su portentosa faena muleteril en su primera y brillante actuación en la corrida de inauguración de las Arenas de Maracay, Manolo Bienvenida se ha consagrado ante la afición venezolana. Manolito Maravilla, el torero de la muñeca de cristal”.

(“Conde Federico”, Diario “El Universal”, 21 de enero de 1933).

La Maestranza "César Girón" de Maracay, fue declarada Monumento Histórico Nacional en la Gaceta Oficial Nº 35.441 del 15 de abril de 1994.
Maestranza "César Girón" de Maracay, 90 años de historia taurina. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La familia taurina presente en la Maestranza de Maracay (Venezuela). Composición fotográfica en donde aparece el General Juan Vicente Gómez, contemplando orgulloso la magnífica obra, inaugurada por él en 1933. En el ruedo, don Florencio Gómez Núñez, entusiasta propietario e impulsor del bello coso. Su hija, Rosa Elena Gómez Arráiz y sus nietos Juan Florencio, Rafael y Miguel Dupouy Gómez, disfrutando en el histórico Palco, uno de sus muy celebrados aniversarios. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Enhorabuena, Maestranza “César Girón” de Maracay, joya arquitectónica, orgullo de Venezuela. Plaza de toros llena de historia, donde se han presentado las más grandes figuras del toreo. 

¡Felicidades por cumplir 90 años! siendo la cantera taurina venezolana y una de las plazas de toros más bellas del mundo.

Rafael Dupouy Gómez

Pueden disfrutar el siguiente video sobre la historia de la Maestranza de Maracay:



domingo, 8 de enero de 2023

ÁNGEL STOPPELLO UN GRAN TAURINO QUE NOS DEJÓ

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

El gran aficionado taurino Dr. Ángel Stoppello, frente a la plaza de toros Monumental de Valencia, Venezuela, en la que presidió la Comisión Taurina Municipal. (Foto: Juan Lamarca López).

Con profunda tristeza lamentamos el fallecimiento del querido amigo el Dr. Ángel Stoppello Mora, un aficionado taurino de excepción a quien echaremos mucho de menos por su trato siempre, sencillo, cordial, atento, sincero y cariñoso hacia nuestra familia.

Dejó de existir, el sábado, 7 de enero de 2023, a los 80 años edad, víctima de una penosa enfermedad que padecía desde hace tiempo. Ángel Stoppello, presidió durante muchos años la Comisión Taurina Municipal de Valencia y fue Asesor del "Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida", Capítulo Valencia. Se destacó como un ferviente defensor de los valores de la tauromaquia, llegando a ser notable aficionado práctico, actuando en numerosos festivales benéficos.

Le conocíamos desde hace años, siempre caballeroso, amable y simpático. Recordaba a mi abuelo Florencio Gómez Núñez con especial afecto ya que su padre, el mecánico Ángel Stoppello, fue uno de los pioneros de la Aviación Militar Venezolana que fundó mi bisabuelo, el Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, correspondiendo a mi abuelo Florencio ser factor fundamental en su impulso, desarrollo y progreso.

En el Centro Cultural Casa del Reloj, Nave de Terneras, Arganzuela, Madrid, España, el 8 de mayo de 2011. De izquierda a derecha: Ángel Stoppello, Rosa Elena Gómez Arráiz y Rafael Dupouy Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Nuestra amistad se consolidó y estrechó aún más cuando coincidimos en nuestro viaje a Madrid, España, en mayo del año 2011, con motivo de la presentación en el "I Encuentro Iberoamericano del "Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida", de nuestro documental histórico taurino "Los Bienvenida en Venezuela. Huella indeleble en el corazón de una dinastía", que por cierto le encantó, felicitándonos, colmándonos de elogiosos y enaltecedores comentarios.  

Durante nuestra estadía en España, compartimos juntos todas las actividades programadas por el "Círculo Bienvenida", entre ellas, la visita a la ganadería de reses bravas de don Fernando Peña en su finca "Palomarejos". Presenciamos una tienta y luego almorzamos dentro del maravilloso ambiente taurino que transmitía la hermosa casa de campo, ubicada en Talavera de la Reina.

Disfrutando el recorrido por la ganadería de don Fernando Peña, contemplando el ganado bravo, Rafael Dupouy Gómez en compañía de Ángel Stoppello. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la Plaza de Tientas "Palomarejos", aparecen, de izquierda a derecha: Ángel Stoppello, el ganadero don Fernando Peña, el Dr. Enrique Barrios Barrios, José Castañeda, don Juan Lamarca, Rosa Elena Gómez Arráiz y Rafael Dupouy Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ángel Stoppello Mora, organizó en compañía del Dr. Enrique Barrios Barrios, la proyección de nuestro documental taurino: "Los Bienvenida en Venezuela. Huella indeleble en el corazón de una dinastía", el 14 de octubre de 2011, en Valencia, Venezuela, en el auditorio del "Centro Cultural Eladio Alemán Sucre", situado en la sede del Diario "El Carabobeño".

Ángel Stoppello, Asesor del "Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida" de Valencia, en el momento de presentar el documental histórico taurino, realizado por los Hnos. Dupouy Gómez, en el auditorio del Diario "El Carabobeño". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Sus palabras de presentación en el acto fueron las siguientes:

"Es algo histórico y vamos a tener el honor, indiscutiblemente, de verlo. Digo esto, porque ya yo lo he visto dos veces, una en Caracas y otra en Madrid. La presentación en Madrid se hizo en la mismísima Monumental de Las Ventas y personalidades representativas de lo que es el mundo taurino como lo son, don Juan Lamarca, Javier Hurtado, Sebastián Palomo Linares, don Fernando Claramunt, quedaron impresionados por este video documental que nos trajeron los Hnos. Dupouy Gómez.

Muchas gracias y bienvenidos".

Ángel Stoppello.

Valencia, Edo. Carabobo, 14 de octubre de 2011.

Artículo de Ángel Stoppello, en su columna taurina "La Voz de Usía", publicado en el Periódico "Notitarde" del Estado Carabobo, el 2 de agosto de 2010. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El maracayero Ángel Stoppello, además de su gran afición por la Fiesta Brava, se graduó de Odontólogo en la Universidad del Zulia en el año 1967, para posteriormente ejercer su carrera en Valencia, Edo. Carabobo.

Fue presidente del Colegio de Odontólogos de Carabobo, fundador de los Juegos Deportivos de Odontólogos, miembro del Rotary Club Valencia, expresidente de Club Hípico y miembro de la Sociedad Venezolana de Odontología.

En nombre de la familia Dupouy Gómez, hacemos llegar a su viuda doña Gloria Belandria, a sus tres hijos, Ángel Ricardo, Juan Carlos y Gloria Elena Stoppello Belandria, demás familiares y amigos, nuestro sentido pésame y consuelo en estos momentos de dolor por su lamentable partida.

Rogamos a Dios por el eterno descanso de su alma.

Rafael Dupouy Gómez y familia.

(Caracas, Venezuela).


"MONDEÑO" FALLECE EL FRAILE TORERO

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

El recordado fraile torero Juan García "Mondeño". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Con profunda pena recibí, el jueves 5 de enero de 2023, la triste noticia del fallecimiento, a la edad de 88 años, del diestro Juan García "Mondeño" en Sanlúcar la Mayor, donde residía en Sevilla.

Juan García "Mondeño" fue un torero corto, que destacó por su personalidad, quietud, verticalidad y gran valor ante los toros. Era delgado y lucía algunas prematuras canas en su cabello. Andaba muy despacio ante el toro y giraba en el pase de la manoletina, con una tranquilidad pasmosa que emocionaba a los tendidos, pero también permitía a los astados herirlo de mala manera.

Despertó una gran curiosidad por haberse ordenado fraile durante una etapa importante de su vida, ilusión que manifestó con mucha fe desde niño. Posteriormente, regresó para vestir nuevamente el traje de luces, destacando como matador de toros.

"Mondeño" siempre admiró al gran maestro Antonio Ordóñez, quien le dio la alternativa como torero y se la confirmó en Madrid, toreando muchas tardes juntos, al igual que con Manolo Vázquez, los hermanos venezolanos César y Curro Girón, Curro Romero, Diego Puerta, Paco Camino, Manuel Benítez "El Cordobés" y Santiago Martín "El Viti", entre otros.

En mi país, Venezuela, actuó por primera vez en el año 1967, en la Maestranza de Maracay y el Nuevo Circo de Caracas.

Tarjeta de felicitación, realizada por el periodista gráfico Martín como recuerdo a Fray Juan García "Mondeño". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan García Jiménez "Mondeño", nació el 7 de enero de 1934, en Puerto Real, Cádiz. Debutó en público en calidad de sobresaliente en 1953 y con picadores, en el Puerto de Santa María, el 24 de junio de 1956, alternando con "Limeño" y "Pepillo", ante toros de Arturo Pérez, estando regular. Un mes después, lo pasó fatal, al recibir una cornada en la misma plaza por un toro de Guardiola; y después, al reaparecer en Zaragoza, otra vez a la enfermería con destrozos en el epigastro. Toreó ese año 8 novilladas y 23, en 1957, siendo herido en cuatro ocasiones, en La Línea, Zafra, Bilbao y otra en El Puerto de Santa María.

Sus éxitos en Sevilla le dieron cartel, al cortar seis orejas, en tres actuaciones.

El año 1957, como novillero, en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, "Mondeño" cortó su primera oreja en ese histórico coso, el 7 de julio, saliendo triunfador tras cortar dos orejas, una a cada ejemplar de Villamarta, alternando con Heriberto García (hijo) y Curro Romero. El 15 de agosto, logró cortar un apéndice, ante novillos de Núñez, en compañía de Rafaelito "Chicuelo" y Curro Romero, siendo el único novillero en cortar oreja. El 28 de septiembre, ante novillos de Bohórquez, "Mondeño" cortó tres orejas; una, a su primero y dos, a su segundo, saliendo a hombros hasta su hotel, completaron el cartel Luis Segura y Curro Romero.

"Mondeño", toreando a la verónica con las manos bajas y pies juntos. Foto: Lendínez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Debutó en Madrid, el 5 de junio de 1958, ante novillos de Villamarta, alternando con "Miguelín" y José Trincheira. El triunfo en la plaza de toros Monumental de Las Ventas le llegó en su tercera comparecencia, concretamente, el 21 de septiembre de 1959, lidiando toros de Carlos Núñez. "Mondeño" cortó la única oreja de la tarde, a su primer novillo. Le acompañaron, Vázquez II y Martín González "Pinto". Era su primer apéndice conquistado en la catedral del toreo.

El año 1958, tuvo un total de 31 actuaciones, debido a las cornadas recibidas en Bilbao y El Puerto de Santa María. A causa de una rotura de tendón de una pierna, en Zafra, tuvo que utilizar un aparato ortopédico por mucho tiempo, algunas veces bajo la media y otras, sobre ésta. Así que tuvo que torear más quieto aún.

SU ALTERNATIVA EN SEVILLA

Importante y significativo momento de la alternativa de Juan García "Mondeño", recibiéndola el domingo de Resurrección, de manos de su padrino Antonio Ordóñez, en la Maestranza de Sevilla, el 29 de marzo de 1959. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 29 de marzo de 1959, tomó la alternativa en la Maestranza de Caballería de Sevilla, siendo su padrino, Antonio Ordóñez y como testigo, Manolo Vázquez. El toro de su ceremonia como matador de toros se llamó "Cañamazo", de la ganadería de don Raimundo Moreno de Guerra. "Mondeño" y Manolo Vázquez cortaron cada uno, una oreja. Expresaba el diestro "Mondeño" que sintió doble alegría esa tarde, porque lo único que le pedía a su apoderado Alberto Alonso Belmonte era que su padrino fuera Antonio Ordóñez a quien tanto admiró, y se cumplió ese  primer deseo; y luego el segundo, el de doctorarse como matador de toros.

El 4 de octubre de 1959, en la plaza de toros de Acho, en Lima, Perú, se presentó "Mondeño", con Luis Segura y Diego Puerta, ante toros de "Las Salinas", escuchando palmas en su segundo astado. El 12 de octubre de ese mismo año, se lidiaron cuatro toros de don Eduardo Miura y dos toros de "Huando", con motivo de la celebración del Día de la Raza, en la histórica plaza de Acho. Actuaron los diestros Antonio Ordóñez, quien cortó una oreja; Diego Puerta, quien dio una vuelta al ruedo y Juan García "Mondeño", quien cortó una oreja, a un toro de Miura, el tercero de la tarde.

"Mondeño", muy quieto, realizando una de sus personales manoletinas que tanto gustaban al público. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Ese año toreó 27 corridas y recibió una grave cornada en Santander, España.

El 27 de abril de 1960, en la Maestranza de Sevilla, "Mondeño" y Antonio Ordóñez cortaron cada uno, una oreja, siendo los triunfadores de la tarde. Completó el cartel Rafaelito "Chicuelo".

El 17 de mayo de 1960, confirmó su alternativa en Madrid, con el mismo cartel de alternativa, junto a Antonio Ordóñez y Manolo Vázquez, ante reses de Atanasio Fernández, en corrida que hubo de suspenderse tras lidiar el tercer toro, debido a la fuerte lluvia, tras una histórica faena de Ordóñez. El toro de su ceremonia se llamó "Bilbainito". Ese año toreó un total de 53 corridas en España y 49 corridas, el año 1961.

"Mondeño" actuó tres tardes en la Feria de Manizales, Colombia, los días 27, 28 y 29 de enero de 1961, en compañía de los diestros Antonio Ordóñez, Curro Romero y Diego Puerta.

En la Maestranza de Sevilla, el valor de "Mondeño" ejecutando un medio pase. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 19 de abril de 1961, en la Maestranza de Sevilla, se lidiaron toros de don Antonio Pérez, para los diestros Antonio Ordóñez, Juan García "Mondeño" y Paco Camino. El triunfador de la tarde, fue "Mondeño", quien cortó dos orejas.

En la Plaza de Toros Monumental México, D.F., Juan García "Mondeño" se presentó tres tardes, en la temporada 1961-1962. El 4 de febrero de 1962, causó sensación el toreo de "Mondeño", quien recibió petición de oreja, pero fue negada por la presidencia, al haber fallado con el descabello, al toro "Gitano" de "Las Huertas". Alternó con Jaime Rangel.

"Mondeño", demostrando su serenidad y arrojo, realizando sus  manoletinas en la Maestranza de Sevilla. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 5 de mayo de 1962, en la Maestranza de Sevilla, ante toros de Villamarta, "Mondeño" fue el triunfador, tras cortar una oreja. Le acompañaron esa tarde, los diestros Manolo Vázquez y Diego Puerta.

El 23 de diciembre de 1962, confirmó su alternativa en la plaza de toros Monumental de México, D.F., alternando con Jesús Córdova y Joselito Huerta, ante toros de Mimiahuapan. El toro de la ceremonia se llamó "Rociero". Esa temporada, toreó 52 corridas en España y 45 corridas en 1963.

El 27 de abril de 1963, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se lidiaron toros de Bohórquez, para el rejoneador Fermín Bohórquez, Curro Romero, Juan García "Mondeño", quien cortó una oreja y "Palmeño" (hijo), quien fue el triunfador de la tarde, al cortar dos orejas, una a cada ejemplar.

Juan García "Mondeño", en un artístico y vistoso remate con el capote. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 30 de septiembre de 1963, en la Maestranza de Sevilla, se lidiaron seis toros de Núñez y uno de Sánchez Cobaleda. El rejoneador don Álvaro Domecq Romero, cortó una oreja; Diego Puerta, cortó dos orejas y "Mondeño", una. Completó el cartel Abel Flores.

El 15 de diciembre de 1963, en la plaza de toros Monumental de México, D.F., ante reses de Pastejé, se presentó "Mondeño" junto a Fernando de los Reyes "El Callao", para darle la confirmación de alternativa al mexicano, Joselito Torres. Actuó el rejoneador don Álvaro Domecq Romero, quien lidió un toro de Tequisquiapan.

Decidió abandonar el toreo, donar sus propiedades para hacerse fraile dominico en el convento de Caleruega, de Burgos, donde permaneció dos años. Expresaba "Mondeño", que desde niño quería ingresar al seminario, pero la situación económica de pobreza, se lo impedía, por lo que se hizo torero previamente. Abandonó el monasterio, por cuestiones de salud.

"Mondeño" se quitó la chaquetilla, porque le molestaba la herida que tenía en la axila. Foto: Cuevas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Se fue a la finca de Sanlúcar la Mayor que había donado a sus padres y hermanos por sus votos de pobreza.

A finales de 1965, regresó a los ruedos, reapareciendo en Lisboa, Portugal, el 27 de marzo de 1966, manteniendo su cartel, toreando esa campaña unas 50 corridas.

El 29 de enero de 1967, en la plaza de toros Monumental de México, D.F., se lidiaron toros de Torrecilla, para los diestros Juan Silveti, Juan García "Mondeño" y Raúl Contreras, quien confirmó su alternativa. "Mondeño" realizó una buena faena, a su estilo y tuvo petición de oreja.

Emotivo momento de la confirmación de alternativa del diestro mexicano Manolo Martínez, otorgada por "Mondeño" en la Plaza Monumental de México, el 13 de febrero de 1967. Foto: Mayo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 13 de febrero de 1967, en la Plaza Monumental de México, D.F., "Mondeño" fue el padrino de confirmación de alternativa de Manolo Martínez, siendo el testigo, Mauro Liceaga. Los toros eran de la ganadería de Mimiahuapan. El toro de la ceremonia de confirmación de alternativa, se llamó "El Cid", al que Manolo Martínez realizó una gran faena, recibiendo una petición de oreja, que fue negada por la presidencia, al haber matado de pinchazo y una estocada honda desprendida.

El 5 de marzo de 1967, en la plaza de toros Monumental de Monterrey, México, "Mondeño" cortó una oreja y le anunciaron en el cartel como la "Reaparición del torero del corazón parado". Alternó con los diestros aztecas, Manolo Martínez y Eloy Cavazos.

"MONDEÑO" EN VENEZUELA

Pase natural de Juan García "Mondeño", en Venezuela. Foto: Jansen. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 12 de marzo de 1967, Juan García "Mondeño" debutó en la Maestranza de Maracay, Venezuela, en la primera corrida de la Feria de "San José", ante toros mexicanos de "Piedras Negras", alternando con el venezolano Curro Girón y el español Santiago Martín "El Viti".

El 18 de marzo de 1967, en la misma histórica Maestranza de Maracay, en la segunda corrida de la Feria de "San José", ante reses mexicanas de "La Laguna", Juan García "Mondeño" completó el cartel junto al ídolo venezolano Luis Sánchez Olivares "Diamante Negro" y Paco Camino, quien resultó el triunfador de la tarde al cortar tres orejas.

El diestro gaditano "Mondeño" en compañía del gran cronista taurino venezolano Dr. Pepe Cabello, en España. Foto: Martín. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la Feria de Sevilla, el 16 de abril de 1967, "Mondeño" cortó tres orejas; dos a su primero y una, a su segundo, quinto de la tarde, que pesó 536 kgs., a costa de una grave cornada recibida en la ingle, por un toro de Pilar Herraiz, que le impidió salir por la Puerta del Príncipe. Le acompañaron esa tarde, Curro Romero, que cortó dos orejas y Andrés Hernando. Ese año, "Mondeño" toreó 41 corridas de toros en España.

En el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, aparecen integrando el cartel, de izquierda a derecha: Francisco Rivera "Paquirri", el venezolano Adolfo Rojas y Juan García "Mondeño", el 17 de diciembre de 1967. Foto: Jansen. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 17 de diciembre de 1967, en la plaza de toros Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, se celebró la última corrida del año cuatricentenario de la fundación de la capital de Venezuela. Se lidió un toro de Soltepec, para el rejoneador Juan Cañedo; cinco de Cuatralva y uno de Nicasio Cuellar, para los diestros Juan García "Mondeño, Francisco Rivera "Paquirri" y el venezolano Adolfo Rojas, quien debutó en la histórica plaza caraqueña como matador de toros.

Señalaba la crónica de la revista "Venezuela Taurina", lo siguiente: "Juan García "Mondeño" es un torero de repetición. Es decir, viéndole una vez, ya adivinas lo que volverá a realizar en la segunda corrida. Tiene valor, Mucho valor. Manda bien, especialmente con la muleta. Se arquea en la mayoría de los pases dejando pasar al toro entre barriga y muleta y, repito, da pases de mucho mérito. Pero siempre hace lo mismo. En Maracay pudo cortar una oreja al primero. La tenía metida en el bolsillo. Cuando llegó la hora de matar, "Mondeño" no ejecuta el viaje completo y por eso pincha. Pinchó en Maracay y pinchó en Caracas. Por eso le avisó la Presidencia en cada toro. Le tocaron los dos jaboneros mejores. Puso la música en marcha en su primero por lo bien que lo hizo pero, a la hora de matar, el ex-fraile dominico cumple a cabalidad el "no matarás". Dio pases muy buenos, especialmente aquellos naturales que al rematarlos deja la muleta muerta para atraer al toro desde adelante y darle el pase de pecho. Sus manoletinas tienen la emoción que les da "Mondeño", pero el hombre cuando termina sus manoletinas tiene que entrar a matar y allí se acaba la cosa. No sabe entrar a matar. Y, lógicamente, pasa el tiempo y le avisa el Usía. Deseamos a "Mondeño" mucha suerte y si desea seguir en los ruedos, que ponga interés en aprender a realizar la Suerte Suprema. Si no...".

El 21 de abril de 1968, "Mondeño" realizó su última actuación en la Maestranza de Sevilla, lidiando toros de la ganadería de Núñez, alternando con Antonio Ordóñez y Santiago Martín "El Viti", quien cortó una oreja.

Juan García "Mondeño" durante su faena de muleta en España. Foto: Cano. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 16 de mayo de 1968, en la Feria de "San Isidro" en Madrid, "Mondeño" cortaría su única oreja en el coso venteño, tras presentarse en diez oportunidades en su carrera. Fue a un toro de don Atanasio Fernández Iglesias, a su último ejemplar luego de ser ovacionado en su primero y escuchar palmas en su segundo. Le acompañaron los diestros Curro Romero, que fue herido esa tarde y José Fuentes, quien cortó una oreja. Esa campaña, finalizaría con 22 corridas en España.

El 20 de septiembre de 1969, toreó su última corrida en Elda, Alicante, cortando tres orejas, ante toros de Peralta. Ese año, toreó en España, unas 13 corridas de toros.

Curiosa fotografía de "Mondeño" toreando con una zapatilla en la mano que perdió uno de sus subalternos, a quien al fondo se le aprecia en el burladero. Foto: Cuevas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Señalaba "Mondeño" que los motivos de su retiro se debieron a tantas cosas, entre ellas, tal vez, la gravísima cornada en la ingle durante la Feria de Sevilla, otra, en la axila en Algeciras.

Se alejó del ambiente taurino, para establecer residencia en Alemania y Francia. A finales de la década de 1990's toreó un festival en España, recibiendo el calor de su público.

Creó la suerte que se llamó "La Mondeñina", dándole personalidad a la manoletina, girando la planta hasta perfilarse e instrumentar el pase.

Juan García "Mondeño", participó con Antonio Bienvenida y Antonio Ordóñez en la película cinematográfica "La Becerrada" en el año 1963, junto al gran actor Fernando Fernán Gómez, bajo la experta dirección del célebre José María Forqué.

En la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, "Mondeño" se presentó en 21 ocasiones, 4 novilladas, 16 corridas de toros y 1 festival. Cortó un total de 16 orejas; 6 como novillero y 10 como matador de toros.

En la plaza Monumental de Pamplona, España, "Mondeño" realizó 12 paseíllos, estoqueando 24 toros, cortó un total de 9 orejas y 1 rabo. Su mejor actuación, en la Feria de San Fermín, fue el 12 de julio de 1962, cortando una oreja a su primero y las dos orejas y el rabo, al sexto toro de la corrida, perteneciente a la ganadería de don Álvaro Domecq. Alternó esa tarde con Antonio Ordóñez y el venezolano César Girón, quien cortó dos orejas a su primer toro.

Como dato curioso, "Mondeño" al preguntarle sobre las mujeres en su vida, respondía: "Mi madre, mis amigas, he sabido mantener mi celibato". Sin embargo, su último apoderado fue Lolita Casado, quien fuera la primera mujer en España que desempeñó esa profesión, aunque con él no la ejerció, debido a que rompió todos los contratos que tenían firmados, ese fue el final.

Un derechazo de "Mondeño" en España. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

He querido rendir este recuerdo al diestro gaditano Juan García "Mondeño", a quien Dios tenga en su Gloria, por ser una magnífica persona como fraile y como torero. Descanse en Paz. Desde Venezuela, nuestro sentido pésame a todos sus familiares y amigos. 

Rafael Dupouy Gómez.