miércoles, 20 de agosto de 2014

LUIS MIGUEL DOMINGUÍN: 70 AÑOS DE SU ALTERNATIVA

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Alternativa de Luis Miguel Dominguín, el 2 de agosto de 1944, en la plaza de toros de La Coruña, de manos de su padrino Domingo Ortega. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 2 de agosto de 2014, se cumplen 70 años de la alternativa del maestro Luis Miguel Dominguín, uno de los diestros más dominadores, valientes y con una personalidad imponente que demostraba, por qué era considerado el número uno del toreo.
Tratar de resumir en un artículo los aspectos más destacados de la vida Luis Miguel Dominguín, resulta complicado, porque integró una de las más importantes dinastías de toreros de España, además, de ser la figura del toreo más mediática, polifacética, atractiva y polémica que existió en su tiempo. Su mundo estuvo colmado de experiencias personales increíbles con celebridades del mundo que enriquecieron su leyenda, aumentando su fama y popularidad.   
Luis Miguel González Lucas “Dominguín”, nació el 9 de diciembre de 1926 en Madrid (España), hijo de Domingo González Mateos y de Gracia Lucas Lorente. A la edad de 11 años, mató sus primeros becerros junto a sus hermanos, en la plaza de Campo Pequeño, en Lisboa (Portugal). Adoptó el apodo de “Dominguín”, al igual que su padre y hermanos. Se presentó como becerrista en la plaza de toros Monumental de Las Ventas, el 11 de agosto de 1940.
El 5 de septiembre de 1943, Luis Miguel Dominguín se presentó como novillero en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, alternando con Rafael Perea “Boni” y “Angelete”. Se lidiaron cinco novillos de don Arturo Cobaleda y uno de García Boyero, lidiado en cuarto lugar. Luis Miguel, cortó una oreja a su primer novillo y al que cerró plaza, le realizó una gran faena que fue premiada con otra oreja, dando tres vueltas al ruedo y saliendo a hombros por la Puerta Grande hacia la callé de Alcalá.
El 7 de mayo de 1944, Luis Miguel Dominguín actuó en la plaza de toros Monumental de Barcelona (España), lidiando novillos de Escudero con Jaime Marco “El Choni” y Benigno Aguado de Castro. Luis Miguel, fue el triunfador esa tarde. En su primero, fue premiado con palmas, saliendo a los medios; en su segundo, fue muy ovacionado, dio una vuelta al ruedo y, nuevamente, salió a los medios agradeciendo al público. El crítico taurino del diario “La Vanguardia”, don Eduardo Palacio Valdés (E.P.), señaló sobre el joven Luis Miguel: “Y aunque no pago contribución como profeta, me atrevo a vaticinar que, en este chaval, existe ya, en verdadera potencia, una futura gran figura de la tauromaquia. Si no se desconcierta como el reloj de marras, cosa que por el momento no parece previsible.”
El 8 de junio de 1944, debutó como novillero en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, cortando una oreja. Su última corrida como novillero, fue el 30 de julio de 1944, en ésta misma plaza, donde conquistó un gran triunfo, cortando dos orejas y siendo llevado a hombros junto a “Niño de la Palma II”.
Luis Miguel Dominguín, tomó la alternativa, a la edad de 17 años, el 2 de agosto de 1944, en la plaza de toros de La Coruña. Su padrino fue Domingo Ortega, que le cedió el toro de nombre “Cuenco” de la ganadería de Samuel Hermanos. Su hermano, Domingo González Lucas “Dominguín”, fue el testigo de la ceremonia. Con la plaza llena hasta la bandera y clima agradable, Luis Miguel Dominguín, realizó una faena muy valiente y variada. Recibió a su enemigo con una larga afarolada de rodillas, continuando con una serie de verónicas de perfecta ejecución que fueron muy aplaudidas. En quites se lucieron los tres diestros alternantes. Luis Miguel, le brindó el toro de su alternativa a su padre don Domingo González Mateos. Inició su faena sentado en el estribo, realizando cuatro pases fenomenales de rodillas y otros muy ajustados, intercalando series de naturales, adornándose con desplantes, tocándole los pitones a su enemigo. Se perfiló para entrar a matar, pinchó y luego de media estocada y descabello, fue premiada su labor con una oreja, dando la vuelta al ruedo saludando a los medios.
En su segundo toro, último de la tarde, Luis Miguel Dominguín estuvo magnífico con el capote, impresionando su larga cambiada en los medios de la plaza y las series de verónicas que ejecutó con mucho arte, recibiendo una prolongada ovación con el público puesto de pie. Destacaron los vistosos quites con el capote de los tres matadores. Fue muy ovacionado en el tercio de banderillas. Brindó el toro a su padrino de alternativa Domingo Ortega y realizó una faena de muleta temeraria y llena de entrega que fue premiada con una oreja. Luis Miguel, salió a hombros de la plaza siendo aclamado por una multitud de aficionados. Presidieron la corrida, el Alcalde de La Coruña, don Luis Vázquez, asesorado por el maestro Marcial Lalanda.    
El 14 de junio de 1945, confirmó su alternativa de manos de Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete” en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, actuando como testigo, Pepe Luis Vázquez. Los toros lidiados fueron de don Antonio Pérez de San Fernando. Luis Miguel, escuchó palmas en el toro de su confirmación de nombre “Secretario”.
El 19 de septiembre año 1946, significó su proclamación como figura del toreo. Se consagró en la corrida de la Beneficencia en Las Ventas de Madrid. Se lidiaron reses de don Carlos Núñez. Esa tarde, “Gitanillo de Triana”, cortó una oreja, Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”, cortó dos orejas, Antonio Bienvenida, no obtuvo el éxito deseado y Luis Miguel Dominguín cortó tres orejas, saliendo a hombros por la Puerta Grande.
El 25 de julio de 1947, Día de Santiago Apóstol, en la plaza de toros de Valencia (España), Luis Miguel Dominguín tuvo una memorable tarde, donde a uno de sus toros le dio 26 pases naturales. En esa corrida, cortó cuatro orejas, dos rabos y una pata, dando seis vueltas al ruedo, saliendo a hombros de los entusiastas por las calles de la ciudad de Valencia.
Luis Miguel Dominguín, integró el cartel de la fatídica corrida de Linares, el 28 de agosto de 1947, donde perdió la vida su compañero Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”. Esa tarde también actuó el diestro Rafael Vega de Los Reyes “Gitanillo de Triana”, lidiando reses de Miura. Contaba mi buen amigo, el popular Francisco Cano “Canito”, el único fotógrafo que pudo captar las históricas gráficas de la mortal cornada de “Manolete”, que él estuvo presente esa trágica tarde, porque Luis Miguel Dominguín lo había invitado. Luis Miguel, le debía cancelar una deuda a “Canito” por varias fotografías y le prometió que se las pagaría en Linares en donde torearía.      
El 8 de julio de 1948, en la plaza de toros de Pamplona (España), Luis Miguel Dominguín cortó cuatro orejas y dos rabos. Alternó con Domingo Ortega, que había dado una vuelta al ruedo en su primero y su hermano Pepe Dominguín, que cortó dos orejas y rabo a su segundo toro. Las reses lidiadas fueron de Villagodio.
El 29 de octubre de 1948, en la plaza de toros Monumental de Barcelona (España), Luis Miguel Dominguín estoqueó siete toros en solitario. Se lidiaron seis toros de la ganadería andaluza de los Herederos de don Juan Guardiola y uno de regalo de don Alipio Pérez Tabernero Sanchón. Las ovaciones fueron ininterrumpidas. Luis Miguel cortó orejas, rabos, patas y dio innumerables vueltas al ruedo recibiendo infinidad de obsequios, saliendo a hombros de la plaza en una tarde triunfal.
Los Dominguín en Venezuela
Mi abuelo Florencio Gómez Núñez, mantuvo una cordial amistad con Domingo González Mateos, Dominguín, el padre de los matadores de toros, Domingo, Pepe y Luis Miguel González Lucas “Dominguín”, a quienes conoció después, personalmente, viéndolos torear desde muchachitos. Consideraba mi abuelo que el viejo Domingo Dominguín y don Manuel Mejías Rapela el “Papa Negro”, eran las personas que sabían más de toros con las que había conversado.
El viejo Domingo Dominguín, reconociendo que como torero no iba a sobresalir más en su profesión, se dedicó de lleno a otras actividades y se hizo empresario taurino, donde obtuvo muchas satisfacciones gracias a su personalidad cautivadora, llena de simpatía que le abrió muchas puertas a los toreros a los cuales representaba, entre ellos,  Domingo Ortega, Joaquín Rodríguez “Cagancho” y otros. Poseía un ojo clínico y una intuición muy especial para descubrir nuevas figuras del toreo, para poder darles el brillo y la importancia que él no pudo tener, en el difícil mundo de los toros.
Los tres hermanos “Dominguín” debutaron en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela), el 6 de julio de 1941, con reses de “Guayabita”, dejando una grata impresión, sobresaliendo Luis Miguel que cortó dos orejas esa tarde. Repitieron los hermanos “Dominguín”, el 13 de julio de 1941, triunfando Pepe y Luis Miguel que cortaron orejas y salieron a hombros. Todos los hijos del viejo Dominguín pasaban largas temporadas en América, donde, prácticamente, se formaron toreando en Perú, Colombia y Venezuela.
Don Florencio Gómez Núñez habla de su gran amigo Luis Miguel
Luis Miguel Dominguín y Florencio Gómez Núñez en Caracas, Venezuela, año 1949. Foto: Villa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
“Luis Miguel, el hijo menor del viejo Dominguín, se presentó desde muy niño con becerras aquí en Venezuela y ya se veía lo que traía, para llegar a destacarse como una de las más grandes figuras del toreo de su época. Me recuerdo que a Luis Miguel Dominguín lo vi torear por primera vez en Venezuela a la edad de trece años. Lo llamaban “El Patas Largas”, por ser muy delgado y espigado.
Tuve una gran amistad con Luis Miguel, él era muy sociable y cultivó el aprecio de muchos intelectuales, escritores, poetas, pintores, Jefes de Estado, artistas del teatro y el cine, que le acompañaban siempre en sus reuniones privadas y familiares. Conservo una foto de mi gran amigo el célebre fotógrafo Francisco Cano “Canito” en la que aparece Luis Miguel Dominguín, entrenando como lo hacía usualmente, vestido de luces, trabajando en el campo junto con los diestros venezolanos, los hermanos Oscar y Ricardo Martínez. Igualmente, otra foto de Cano de un valeroso desplante de Luis Miguel Dominguín en un tentadero, siendo observado, atentamente, por Domingo Ortega desde un burladero. Esa fotografía se la dedicó Luis Miguel a mi hijo Florencio Vicente Gómez Arráiz y dice: “Para Florencio Vicente futuro gran aficionado, con todo el afecto que le tengo a tu padre”. Luis Miguel. 1949.
En mi concepto personal los dos toreros más poderosos que he visto en mi vida fueron Luis Miguel Dominguín y Fermín Espinosa “Armillita”. Nunca se me olvidará aquella tarde, estando en Madrid, cuando presencié como el público se metía con Luis Miguel. Lo abucheaban increpándole gritos en su contra y Luis Miguel, bordando una sensacional faena, se dirigió al centro del ruedo ante aquel público enardecido y levantando el dedo índice, hizo el ademán de que él era el número uno. Naturalmente, esto no se lo perdonaron muchos aficionados. Así era Luis Miguel, tenía un carácter y una personalidad altiva ante el público que le restó muchas simpatías, pero que a la hora de la verdad, demostraba en realidad que él era el número uno y que no se dejaba ganar la pelea por nadie.
Luis Miguel, era un guerrero en la plaza, tenía un amor propio que lo demostraba en todas sus actuaciones, siempre salía a dar lo mejor de sí y a comerse al toro. Con la muleta era un prodigio de sabiduría, poder y mando.
Contraté a Luis Miguel Dominguín para que debutara como matador de toros en Venezuela, tres tardes en el Nuevo Circo de Caracas. Siendo el empresario de la temporada caraqueña de 1949, encargué su total organización a mi compadre José Luis de Benito. La primera corrida del debut de Luis Miguel Dominguín en Venezuela, fue celebrada el 27 de noviembre de 1949, actuando con Antonio Bienvenida y su hermano Pepe Dominguín. El ganado colombiano de Mondoñedo esa tarde salió muy manso y los diestros no tuvieron el éxito esperado. La segunda corrida en la que volvió a presentarse Luis Miguel Dominguín, se celebró el 4 de diciembre de 1949 con Antonio Bienvenida y Luis Sánchez “Diamante Negro”. El “Diamante” estuvo muy bien y triunfó cortando dos orejas y rabo. Luis Miguel esa tarde, realizó una faena llena de entrega y calidad que le valieron las dos orejas del toro de la ganadería colombiana de Mondoñedo. Antonio Bienvenida me brindó su primer toro, pero no pudo lucirse por el poco juego de las reses que le tocaron en suerte.

Dedicatoria de Luis Miguel Dominguín a los hermanos Gómez Núñez que dice: “Para Juan Vicente y Florencio pareja que refleja el carácter y la simpatía de este gran pueblo. Con un fuerte abrazo de su amigo”. Luis Miguel. 1949. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
En la última corrida de la temporada actuó, Luis Miguel con el “Diamante Negro” y el matador de toros mexicano Antonio Velázquez. Esa gran corrida fue celebrada el 11 de diciembre de 1949, y no se me podrá olvidar nunca, porque está considerada como la mejor corrida de toros que se ha presentado en toda la historia del Nuevo Circo de Caracas.
Se jugaron toros de la ganadería colombiana de Vistahermosa, que dieron una pelea excelente. Fue una tarde inolvidable para la terna de matadores que tomó parte en esa memorable corrida. El público entusiasmado, no cesó de aplaudir las faenas realizadas. Los tres matadores salieron a hombros por la puerta grande, cortando un total de diez orejas y dos rabos. Luis Miguel estuvo enorme en su primero al que le cortó las dos orejas con petición de rabo, que la Presidencia se negó a conceder. En su segundo, repitió una faena redonda que fue malograda con la espada, perdiendo los trofeos que tenía asegurados, dando dos vueltas al ruedo con una fuerte ovación. Antonio Velázquez cortó cuatro orejas y un rabo y el “Diamante Negro” también emuló al mexicano cortando cuatro orejas y un rabo”.
El 23 de marzo de 1952, don Domingo González Dominguín, organizó la temporada en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela) con un cartel integrado por los diestros Pepe Dominguín, Luis Miguel Dominguín y el ídolo venezolano Luis Sánchez “Diamante Negro” lidiando toros de “Guayabita”. Luis Miguel, a su primero, le cortó las dos orejas y el rabo y a su segundo, las dos orejas.
El 30 de marzo de 1952, torearon en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela), Luis Miguel Dominguín, Luis Sánchez “Diamante Negro” y el debut de Antonio Ordóñez. Se lidiaron toros de “Guayabita”. Ordóñez cortó cuatro orejas y un rabo, saliendo a hombros por la puerta grande. Luis Miguel, cortó una oreja a su segundo dando la vuelta al ruedo y el “Diamante” palmas y vueltas al ruedo en ambos toros.
Luis Miguel Dominguín debutó en la Maestranza de Maracay, el 6 de abril de 1952, lidiando toros de “Guayabita” en compañía de Antonio Ordóñez y el venezolano Oscar Martínez. Ordóñez triunfó, Dominguín cumplió y Martínez fue muy ovacionado.

Luis Miguel Dominguín y la máxima figura del toreo venezolano César Girón, el 26 de febrero de 1956, saliendo a hombros en la Maestranza de Maracay, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 12 de octubre de 1952, en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Luis Miguel Dominguín, cortó tres orejas, saliendo a hombros por la Puerta del Príncipe. Alternó con Rafael Ortega, que cortó dos orejas y rabo a su segundo enemigo, y Antonio Ordóñez que cortó dos orejas a último toro de la tarde.
El 23 de noviembre de 1952, en la plaza de toros de Acho en Lima (Perú), en la feria del Señor de los Milagros, Luis Miguel Dominguín tuvo un gran triunfo al cortarle, al cuarto toro de la tarde, las dos orejas y el rabo. También, Antonio Ordóñez le cortó las dos orejas y el rabo al quinto toro que le correspondió en suerte.
El 12 de diciembre de 1952, Luis Miguel Dominguín, confirmó su alternativa en la plaza de toros Monumental de México siendo su padrino Luis Procuna, quien, igualmente, apadrinó al diestro Humberto Moro esa misma tarde. Se lidiaron seis toros de San Mateo. Luis Miguel, durante el paseíllo fue recibido por un público muy alterado que le abroncó fuertemente, recordando su actitud pasada con el rompimiento del convenio taurino hispano-mexicano. Dominguín, fue premiado con una vuelta al ruedo luego de dar muerte a su primer toro, “Cominito”, el de la confirmación y a su segundo enemigo de nombre “Pajarito”, le cortó las dos orejas, logrando un triunfo clamoroso.

El 27 de noviembre de 1955, en la Maestranza de Maracay, Luis Miguel Dominguín, Paco Méndes y Joselito Huerta, lidiaron toros mexicanos de “San Mateo”. Dominguín, tuvo que matar tres toros por percance de Huerta y cortó cuatro orejas y dos rabos, saliendo a hombros.
Luis Miguel Dominguín, llegó a convertirse en la figura del toreo más internacional de todos los tiempos. Conquistó las plazas del mundo gracias a su dominio y poderío. Fue un gran triunfador. De las máximas figuras del toreo del siglo XX y de toda la historia del toreo.
De carácter siempre polémico, provocador, inteligente, gracioso, irónico. Fue un torero valiente en todos los tercios. Destacaban sus largas cambiadas con el capote al recibir a sus toros. Fue un eficiente y habilidoso banderillero. Recibía con la muleta a sus toros sentado en el estribo y les sacaba provecho a todos sus enemigos durante la lidia, destacando sus pases circulares. Siempre desafiaba con mucho valor a los demás diestros con sus desplantes temerarios. Fue un certero estoqueador.
En su larga carrera como torero, de 1944 a 1973, fue líder del escalafón los años: 1946 (62 corridas), 1948 (100 corridas) y 1951 (98 corridas). Salió 5 veces a hombros por la Puerta Grande de la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, los años: 1946, 1948, 1949 (2 veces) y 1960. En la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla actuó en 30 tardes (25 corridas, 3 novilladas picadas y 2 festivales), cortando un total de 24 orejas y un rabo. En la plaza de Pamplona, realizó un total de 10 paseíllos en 5 años, lidió 20 toros y cortó un total de 9 orejas y 2 rabos.
La fama de Luis Miguel Dominguín fuera del ruedo
Luis Miguel Dominguín, cultivó una gran amistad con intelectuales y artistas de la talla del pintor Pablo Picasso (padrino de su hija Paola), el director de cine Luchino Visconti (padrino de su hijo Miguel Bosé), el escritor Ernest Hemingway, Orson Welles, Rafael Alberti, Ortega y Gasset, Jean Cocteau y muchas otras personalidades de todos los ámbitos de la sociedad, Jefes de Estado y estrellas de Hollywood.
La primera esposa de Luis Miguel Dominguín fue la actriz italiana Lucía Bosé quien había sido “Miss Italia” 1947. Con ella se casó por lo civil, el 1 de marzo de 1955 en Las Vegas y, posteriormente, por la Iglesia en España, el 16 de octubre de ese mismo año, tuvo tres hijos: el popular cantante y actor Miguel Bosé, Lucía y Paola Dominguín. Su segunda esposa fue doña Rosario Primo de Rivera.
El año de 1956, Luis Miguel Dominguín, participó en la película “La Vuelta al Mundo en 80 días”, basada en la novela de Julio Verne, ganadora del Oscar como la mejor película del año. En el film intervinieron famosos actores como David Niven, Buster Keaton, Marlene Dietrich, Charles Boyer, John Gielgud, Shirley MacLaine, Red Skelton, Frank Sinatra y el genio de la comicidad Mario Moreno “Cantinflas” interpretando al mayordomo “Passepartout”, quien alternó con Luis Miguel en una corrida celebrada en la plaza de toros de Chinchón.
En 1961 fue publicado el hermoso libro “Toros y Toreros”, con ilustraciones taurinas de Pablo Picasso en blanco y negro y color con textos de Luis Miguel Dominguín.
Como dato curioso, a mediados del mes de marzo de 1967, durante su estancia en New York, Luis Miguel Dominguín visitó el Madison Square Garden para ver entrenar al campeón mundial de boxeo Cassius Clay o “Muhammad Alí”. Estuvo conversando con su entrenador Angelo Dundee y con el campeón Ray “Sugar” Robinson. Dominguín, subió al cuadrilátero y Alí, bromeando como un niño, se llevó las manos sobre sus sienes y con los dedos simuló los pitones de un toro, de inmediato, Luis Miguel con su gabardina, toreó al famoso campeón mundial peso pesado, resultando una escena bastante divertida. Luis Miguel, estuvo tratando de negociar una pelea de campeonato de boxeo, para que fuera presentada en Vista Alegre, el coso de su propiedad en España. En New York a Luis Miguel, le habían ofrecido tentadoras ofertas para publicar su biografía y una película sobre su vida.
La gran popularidad de Luis Miguel Dominguín, le hizo participar en el famoso programa de la televisión norteamericana “What's My Line?”, producido por la cadena CBS entre los años 1950 y 1967, que presentaba a las más grandes celebridades del mundo. El concurso consistía en tratar de adivinar quién era el invitado especial ante un grupo de reconocidas figuras que, sin poder ver al invitado, le hacían preguntas para poder identificarlo. El célebre comediante Groucho Marx, fue una de las personalidades que interrogaron al famoso torero. 
En 1967, Luis Miguel Dominguín participó en la película “Yo he visto a la muerte” dirigida por José María Forqué con guión de don Jaime de Armiñán sobre cuatro episodios del mundo del toro en donde aparecieron: Antonio Bienvenida, Pepe Bienvenida, don Álvaro Domecq y Díez y su hijo Álvaro Domecq Romero, Andrés Vázquez y otros. 
Luis Miguel Dominguín, consiguió que el famoso astronauta norteamericano Charles “Pete” Conrad, Jr. toreara una vaquilla en su finca y luego lo entrevistó en perfecto inglés. Conrad, fue uno de los tripulantes del Apolo 12. Alunizó con el “Intrepid” en noviembre de 1969, convirtiéndose en el tercer hombre que pisó la Luna. 
Fue cuñado del maestro Antonio Ordóñez, quien se casó con su hermana Carmina González Lucas. Con Ordóñez, rivalizó muchas tardes en la década de los años cincuenta, inspirando a Hemingway para escribir “El verano sangriento”. Se relacionó con bellísimas mujeres como Rita Hayworth, Joan Crawford, Lana Turner, Ivonne de Carlo, María Félix, Sofía Loren, Romy Schneider, Claudia Cardinale, Jean Simmons, Olivia de Havilland, Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Laureen Bacall, Miroslava Stern y Zsa Zsa Gabor, entre otras. Frecuentemente, organizaba reuniones, tentaderos y fiestas camperas donde las más importantes celebridades disfrutaban con el famoso diestro en su finca “Villa Paz”. Luis Miguel, tuvo sonados romances con la bellísima actriz Ava Gardner, su prima Mariví  y con una bella dama, muy conocida, de la sociedad venezolana. Le encantaba practicar la caza. Contrajo matrimonio por la Iglesia con Lucía Bosé para poder acudir a una montería invitado por el Generalísimo Franco.
Luis Miguel Dominguín le concedió la alternativa, el 17 de junio de 1972, en la Plaza de Toros Monumental de Valencia (Venezuela) al diestro venezolano Carlos Martínez Gómez, nieto del General Juan Vicente Gómez, quien fuera Presidente de la República de Venezuela, siendo testigo de la ceremonia, Sebastián Palomo Linares. Carlos, fue ovacionado ante el primero, pero perdió la oreja del toro de su alternativa al fallar con la espada. Su segundo toro, sexto y último de la tarde, se lo brindó a su tío Florencio Gómez Núñez, quien ocupó la primera fila en la barrera de sombra. El venezolano, llamado por la afición "El Príncipe del Toreo", realizó muletazos de gran calidad y fina ejecución que gustaron mucho al público presente. Fue el único torero venezolano al que le dio la alternativa Luis Miguel Dominguín.

Alternativa del diestro venezolano Carlos Martínez Gómez, nieto del General Juan Vicente Gómez, quien fuera Presidente de la República de Venezuela. Padrino: Luis Miguel Dominguín. Testigo: Palomo Linares. Valencia, Venezuela. 17 de junio de 1972. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
Luis Miguel Dominguín, falleció el 8 de mayo de 1996, de un paro cardíaco, a los 69 años de edad en su casa de Sotogrande (España). Fue enterrado en el cementerio de San Enrique de Guadiaro, en San Roque (Cádiz).
Magníficos libros biográficos se han escrito sobre Luis Miguel Dominguín, entre ellos: “Dinastías: Dominguín, Ordóñez y Rivera”, escrito por Antonio D. Olano, en el año 1988. “Luis Miguel Dominguín” con prólogo de Jorge Semprúm, escrito por Carlos Abella, en el año 1995 y “Luis Miguel Dominguín. El Número Uno”, escrito por don Andrés Amorós en el año 2008.
En el mes de mayo de 2013, fue inaugurada una estatua como homenaje a su memoria, obra del artista Ramón Aymerich, en las afueras de la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid.
Conmemorando el 70 aniversario de su alternativa, Luis Miguel Dominguín continúa siendo el número uno de la torería y de la vida misma que disfrutó, plenamente, con auténtica pasión. 
Rafael Dupouy Gómez


lunes, 2 de junio de 2014

JUAN BIENVENIDA Y LA ILUSIÓN DEL “PAPA NEGRO”

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Juanito Bienvenida en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid.
Foto: Martín. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).
El 30 de mayo de 2014, se cumplen 15 años del fallecimiento del diestro Juan Mejías Jiménez “Bienvenida”, hijo menor del “Papa Negro” y miembro de la extensa e importante dinastía torera de los “Bienvenida” que marcó una de las épocas más importantes de la historia del toreo.
Por tal motivo y como un homenaje a su recuerdo, he querido compartir con los amables lectores, algunos extractos de las cartas que su padre don Manuel Mejías Rapela, el “Papa Negro”, le escribió con cariño a mi abuelo Florencio Gómez Núñez. En esas afectivas líneas de su puño y letra, hizo especial referencia sobre su hijo Juanito demostrando una profunda convicción e ilusión por su manera de interpretar el toreo, destacándose como una joven promesa que llevaría con orgullo y dignidad el buen nombre de su dinastía por los ruedos del mundo.
En una carta enviada desde su residencia en la calle General Mola, Número 3, de Madrid, el 4 de diciembre de 1956, don Manuel Mejías Rapela, el “Papa Negro”,  le expresó a mi abuelo, lo siguiente:
“Querido y gran amigo Florencio Gómez Núñez. Te escribo para suplicarte me escribas dándome detalles de esa temporada que termina el próximo domingo con los cuatro venezolanos y los toros del país. Dios quiera que salgan buenos y que se divierta esa afición de nuestra querida Caracas. Y digo querida, porque sabes bien mi afecto, cariño y simpatía por Venezuela.
Te vuelvo a insistir (y conste que esto como aficionado y no con cariño de padre) que Juanito está una revelación asombrosa, que la empresa de Madrid y los ganaderos se lo rifan invitándole a tientas, cacerías y toreo campero, que no para ningún día y que la afición de España está pendiente de Juan, que si no tiene una desgracia pronto pasará a todas las marcas del toreo contemporáneo, pues la impetuosidad de este muchacho es arrolladora. El otro día, mató un toro en la finca de la empresa de Madrid, en presencia de Corrochano, Clarito, Jardón, Stuyck, Escanciano y los demás componentes de la empresa de Madrid y muchos aficionados buenos.
Yo no pude asistir por estar con un catarro fuerte. Se tentaron doce vacas utreras y de postre un toro cuatreño destartalado de pitones y tuerto. Toro que pesó doscientos cuarenta kilos en canal, que había estado en las vacas. Y estos señores que arriba te menciono vinieron a esta casa a abrazarme y felicitarme, hablándome todos de las grandes faenas ejecutadas por Juanito. Y como yo sé lo que a los Gómez cuanto les place el bien de los de esta casa, por eso te lo comunico, para que así se lo digas a tus familiares.
Y sin más, recibe saludos de Carmen, abrazos de Pepe y Juanito con uno extenso y con mucho cariño de tu invariable amigo”.
Manuel Mejías
En otra carta, enviada, nuevamente, desde su residencia en la calle General Mola, Número 3, de Madrid, el 15 de enero de 1959, don Manuel Mejías Rapela, el “Papa Negro”, le escribió a mí abuelo Florencio Gómez Núñez, lo siguiente:
“Mi querido y buen amigo. Ante todo miles de felicidades en este nuevo año en unión de vuestros seres queridos y que la salud y la dicha sea siempre con todos. Esta carta os la lleva Juan con un abrazo fuerte en mi nombre, a ver si Dios le da suerte y puede complacer a esa buena afición. Ángel Luis le acompaña, ya conocemos esos toros que aunque no ofrecen mucha confianza, se les pueden descuidar un par de Guayabitas y nada tendría de particular gustase mucho este torero, en fin Dios sobre todo.
Saludos de todos los de esta casa con abrazos de Pepe, y Antonio, y la amistad sincera y leal de vuestro amigo de verdad”.
Manuel Mejías
Juanito Bienvenida, el menor de la dinastía, nació en Sevilla (España) el 31 de julio de 1928. Vistió su primer traje de luces en Motilla del Palancar (Cuenca), el 1 de abril de 1945, actuando con el rejoneador Pepe Anastasio y Juanito Zamora. Esa tarde, le cortó las dos orejas a su primer enemigo y fue sacado a hombros.
El 20 de junio de 1946, debutó en la plaza de toros Arenas de Barcelona, con gran éxito. Actuó en compañía de Gabriel Pericás y Pablo Lalanda, lidiando novillos de Julio Laffite. Al novillo de su presentación de nombre “Tabernero”, marcado con el número 26, le cortó las dos orejas y el rabo. A su segundo, de nombre “Atrevido”, marcado con el número 22, le cortó una oreja. Salió a hombros de la plaza.
El 4 de julio de 1946, en la plaza de toros Monumental de Barcelona (España), Juanito Bienvenida se presentó con los novilleros Julio Pérez “Vito” y Alonso Vega.  Juanito Bienvenida a su primer novillo, segundo de la tarde, le cortó una oreja. Sustituyó a su compañero Alonso Vega que resultó corneado, correspondiéndole el último de la tarde, de nombre “Afanoso”, marcado con el número 7, de la ganadería de doña María Luisa Pérez de Centurión. A ese novillo, le ejecutó su famoso par de banderillas sentado en una silla en el medio del ruedo. Juanito, realizó una gran faena con pases muy variados que pusieron al público de pie. Alargó su faena y mató al toro citándolo recibiendo, colocando una gran estocada, que ameritó el descabelló. Cortó dos orejas y rabo, saliendo a hombros de la plaza en compañía de “Vito”.
El 30 de agosto de 1946, en la plaza de toros Monumental de Barcelona (España), se lidiaron reses de Félix Gómez, para los novilleros Ricardo Balderas, Julio Pérez “Vito” y Juanito Bienvenida. El hijo del “Papa Negro” fue muy aplaudido ante su primer novillo y a su segundo, último de la tarde, le realizó una faena muy variada y valiente, matando al toro de una gran estocada y un descabello, siendo premiado con las dos orejas y rabo, saliendo a hombros de la plaza.
En 1946, disfrutó de un extraordinario cartel en Barcelona (España), toreando ocho tardes, cortando orejas en cinco de ellas, a siete novillos. Ese mismo año, triunfó también en Almendralejo (Badajoz), El Espinar (Segovia) y Hellín (Albacete). 
El 22 de septiembre de 1949, se presentó por primera vez en la Monumental de Las Ventas de Madrid, compartiendo cartel con Pablito Lalanda y Rafael Ortega, lidiando novillos de Clemente Tassara. Juanito Bienvenida no tuvo el éxito deseado. Repitió en esa plaza, el 12 de octubre de 1949, alternando con Jerónimo Pimentel y Alfonso Galera. Bienvenida, dio una vuelta al ruedo con fuerte petición de oreja ante su primer novillo de Buenavista y en su segundo, de la ganadería de Juan Cobaleda, fue ovacionado.
El 7 de marzo de 1954, en Cartagena (España), se lidiaron novillos de Sánchez, para los novilleros Juan Bienvenida, Manuel del Pozo “Rayito” (hijo) y el venezolano César Faraco. Juan Bienvenida dio una vuelta al ruedo enfrentando a su primer novillo; y a su segundo, le cortó una oreja. “Rayito” (hijo) cortó una oreja a cada ejemplar y César Faraco que saludó al tercio en su primer novillo, le cortó una oreja a su segundo. Los tres diestros fueron despedidos con aplausos.
Había actuado como novillero 15 tardes en 1945; 13 en 1946; 17 en 1947; 24 en 1948; 16 en 1949; 7 en 1950; 11 en 1951; 5 en 1953 y 16 en 1954.
El 24 de abril de 1955, tomó la alternativa en la plaza de toros Monumental de Barcelona (España), de manos del diestro venezolano César Girón, que le cedió el toro “Chorlito”, número 76, de la ganadería de don Ignacio Sánchez, en presencia de Pedro Martínez “Pedrés”. César Girón invitó a Juan Bienvenida a banderillear, haciendo un bonito tercio. Bienvenida en su toro de la alternativa, luego de darle muerte, fue obligado a saludar desde el tercio. En su último toro, realizó una buena faena y dio una vuelta al ruedo.
Toreó ese año, 3 corridas, estoqueó 6 toros y cortó 3 orejas y 1 rabo.
El 16 de septiembre de 1956, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, confirmó su alternativa. Su padrino de confirmación fue Alfonso Merino, que le cedió el toro “Bandolero”, de la ganadería de Flores Albarrán, actuando como testigo José María Recondo, quien también confirmaba su alternativa de manos de Juan Bienvenida. En su primer toro, Bienvenida estuvo bien y el público solicitó que fuera premiado con una oreja, que no fue concedida. Ante su segundo enemigo, obtuvo división de opiniones.
El 30 de septiembre de 1956, Juan Bienvenida realizó una gran faena a un toro de la ganadería de Juan Muriel en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid, que no logró culminar satisfactoriamente con la espada, dando la vuelta al ruedo. Alternó esa tarde con Guillermo Carvajal y Antonio Vázquez. Estuvieron presentes el escritor Ernest Hemingway y el actor Henry Fonda. La gran faena que realizó Bienvenida permitió que lo incluyeran, nuevamente, el año siguiente en la feria de San Isidro de Madrid.
Esa temporada toreó 8 corridas, estoqueó 16 toros y cortó 6 orejas y 2 rabos.
En 1957 viajó a Colombia, toreando el 21 y 28 de julio con Luis Miguel Dominguín, Carlos Corpas y el colombiano Manolo Zúñiga. Estuvo bien y dio tres vueltas al ruedo.
El 3 de octubre de 1957, en Úbeda (Jaén), en la corrida de la despedida de Pepe Bienvenida, torearon sus hermanos Antonio y Juan Bienvenida. En esa corrida, Juan Bienvenida cortó cuatro orejas y dos rabos, saliendo a hombros. Toreó ese año, 10 corridas, estoqueó 21 toros, cortó 8 orejas y 3 rabos.
El 18 de mayo de 1958, en Baeza (Jaén), se lidiaron reses de doña Enriqueta de la Cova, para el rejoneador Rafael Peralta y los diestros Carlos Corpas, Juan Bienvenida y el venezolano Rafael Girón. Rafael Peralta y Juan Bienvenida fueron sacados a hombros de la plaza, luego de cortar el primero, dos orejas y rabo; y el segundo, tres orejas y un rabo. Corpas cortó dos orejas y Girón cortó una oreja.
El 8 de junio de 1958, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid se presentaron los toreros Pablo Lozano, Juan Bienvenida y el venezolano Rafael Girón que confirmaba su alternativa de manos de Pablo Lozano. Los toros fueron de la ganadería de don Alfonso Sánchez Fabrés. Pablo Lozano, fue ovacionado en su primero y dio una vuelta al ruedo en su segundo. Juan Bienvenida realizó a su primero, una faena de calidad, siendo premiado con una vuelta al ruedo. El diestro venezolano Rafael Girón, fue ovacionado en sus dos toros, sobresaliendo en sus pares de banderillas. En su segundo toro, Girón invitó a Juan Bienvenida a banderillear, ejecutando un excelente par siendo muy aplaudido por el público presente.
El 15 de agosto de 1958, en la plaza de Almendralejo (Badajoz), recibió en el aire un pezuñazo de un toro de Miura en el pie, que le produjo serias secuelas que lo afectaron durante toda su carrera taurina. Debido a ello, fue operado en cinco ocasiones.
El 7 de septiembre de 1958, en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid se presentaron los diestros Juan Bienvenida, José María Recondo y Rafael Pedrosa que confirmaba su alternativa. Las reses lidiadas fueron de los herederos de Flores Albarrán. Juan Bienvenida realizó una gran faena a su primer toro y fue premiado con una vuelta al ruedo. En su segundo enemigo, estuvo bien, pero no tuvo suerte a la hora de matarlo. Recondo cortó una oreja y Pedrosa escuchó palmas y ovación.
Esa temporada, toreó 18 corridas, estoqueó 25 toros, cortando un total de 9 orejas y 1 rabo.
El 26 de abril de 1959, se presentaron en Andújar (Jaén), el rejoneador Salvador Guardiola, Juan Bienvenida, Gregorio Sánchez y Curro Romero, lidiándose un ejemplar de Guardiola y seis de García de la Peña. Los diestros Bienvenida, Sánchez y Romero cortaron cada uno, una oreja.
El 12 de octubre de 1959, en la Monumental de Las Ventas de Madrid, el público presenció una estupenda faena muy torera de Juanito Bienvenida ante su segundo toro, recibiendo una fuerte ovación. Se lidiaron toros de María Lourdes Martín de Pérez-Tabernero. Bienvenida actuó con Fermín Murillo y Antonio Cobo, que confirmó su alternativa esa tarde y salió a hombros cortando dos orejas. Ese año, culminó con 12 corridas toreadas, 24 toros estoqueados y 7 orejas cortadas.
El 17 de abril de 1960, se presentaron mano a mano los hermanos Antonio Bienvenida y Juan Bienvenida en la Monumental de Las Ventas de Madrid, lidiando toros de Flores Albarrán. Los hermanos Bienvenida fueron premiados con una vuelta al ruedo enfrentando a sus últimos enemigos. 
El 19 de junio de 1960, Juanito Bienvenida se presentó en la ciudad de Quito (Ecuador) en la segunda corrida de feria, participando con los diestros mexicanos Manuel Capetillo y Juan Silveti. El hijo menor del “Papa Negro” cortó dos orejas a su primer toro de Coaxamalucan (Tlaxcala), siendo una de las faenas que más le gustó y recordaba Juan Bienvenida. Durante la lidia de su segundo, de la ganadería ecuatoriana de Balón, recibió una cornada en la región inguinal, siendo trasladado a la clínica Santa Cecilia de esa capital. Esa cornada fue la más grave sufrida por Juan Bienvenida en su carrera taurina. Capetillo y Silveti cortaron cada uno, una oreja. Esa temporada, toreó 8 corridas, estoqueó 18 toros y cortó 3 orejas.
El 23 de abril de 1961, en la ciudad de Quito (Ecuador), cortó dos orejas, mejorando su actuación en esa plaza. El 1 y 8 de octubre de 1961, unos empresarios libaneses contrataron a los diestros Julio Aparicio, Juan Bienvenida y Juan García “Mondeño” para torear en la ciudad de Beirut (Líbano). Para ello, se acondicionó el estadio de Beirut, y asistieron 60.000 espectadores. Ese año, toreó 7 corridas, estoqueó 14 toros y cortó 6 orejas. El año 1962, toreó 7 corridas, estoqueó 16 toros y cortó 2 orejas.
El año 1963, realizó su última presentación en Madrid, el 14 de abril, alternando con José María Clavel y Antonio de Jesús, ante reses de Salvador Guardiola. Viajó a México y debutó en Ciudad Juárez el 19 de mayo, lidiando toros de la viuda de Franco, alternando con Joselito Huerta y Antonio del Olivar; luego, toreó en Tijuana. Esa temporada toreó 5 corridas, estoqueando 11 toros.
Su última tarde fue el 20 de diciembre de 1964, en Las Palmas (Islas Canarias), ante ganado de Concha y Sierra, en un mano a mano con Paco Herrera. Posteriormente, se dedicó a apoderar a varios toreros, entre ellos a: Joaquín Bernadó, Jaime Ostos, el venezolano “Luis de Aragua” y Dámaso Gómez.
En el año 1988, en Cercedilla (Madrid), Juan Bienvenida con motivo de cumplir 60 años de edad, decidió dar muerte al último toro de su vida, entusiasmando mucho al público presente. Mató de una gran estocada, otorgándosele las dos orejas y el rabo. Anteriormente, su hermano Ángel Luis también lo había hecho, el 2 de agosto de 1984. Este era un deseo que no pudo cumplir su hermano Antonio.
Como todos los hijos del “Papa Negro”, Juanito Bienvenida se destacó siempre como un distinguido caballero, amable y bondadoso. Gran aficionado a los toros. Fue un torero variado con el capote y fenomenal banderillero que ejecutaba excelentes pares sentado en el estribo o en una silla. De corte clásico, entendía muy bien a los toros y era un hábil muletero. Muchos triunfos se le escaparon a la hora de ejecutar la suerte suprema y por la lesión en su pie que lo dejó un poco cojo. Toreó muchas corridas y festivales benéficos, siendo un diestro profundamente noble y generoso. Lamentablemente, sufrió muchos percances en sus años en activo que perjudicaron su carrera.
Falleció el 30 de mayo de 1999, con 70 años de edad en su residencia de la sierra madrileña, en el término municipal de Navalagamella. Numerosos familiares, amigos, toreros, ganaderos, artistas y aficionados taurinos asistieron al acto del sepelio y al Cementerio de la Sacramental de Santa María en Madrid donde fue sepultado.
Su padre don Manuel Mejías Rapela el “Papa Negro”, siempre le apoyó con desmedida y auténtica ilusión.
Paz a su alma en el 15º aniversario de su triste partida. Que Dios lo tenga en su gloria.
Rafael Dupouy Gómez