domingo, 17 de octubre de 2021

CÉSAR GIRÓN: 50 ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO

 (Por: Rafael Dupouy Gómez) 

El siempre admirado y recordado César Girón, máxima figura del toreo venezolano. Foto: Martín Santos Yubero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Se cumplen 50 años del fatal accidente de tránsito que le costó la vida, el 19 de octubre de 1971, a nuestro gran e inolvidable maestro César Girón. La afición taurina mundial, se sorprendió con la noticia de la muerte del mejor torero venezolano de todos los tiempos. Su cadáver fue llevado a hombros por una impresionante multitud de personas, dándole el último adiós en la Maestranza de Maracay, que lleva actualmente su nombre como homenaje perenne a su memoria.

Indiscutiblemente, César Girón, ha sido la figura del toreo más importante que ha dado Venezuela en toda su historia. Por tal motivo, dedico este escrito, resaltando algunos de los aspectos más destacados de su gloriosa y memorable carrera taurina, porque César fue el iniciador, junto a sus hermanos Rafael, Francisco “Curro”, Efraín, Freddy y Pepe Luis de la dinastía torera más representativa de Venezuela.

El venezolano César Girón, nació el 13 de junio de 1933, en la humilde barriada denominada la “Roca Tarpeya”, en Caracas, no como muchos piensan que nació en Maracay. Vino al mundo el mismo año que fue inaugurada la Maestranza de Maracay, el 20 de enero de 1933 por mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela y sus hijos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez. La decisión de sus padres, Carlos Girón y Esperanza Díaz, de mudarse para Maracay, fue determinante para que a muy temprana edad naciera su afición y formación como torero. De no existir esa hermosa plaza de toros, César Girón y sus hermanos, seguramente, se hubieran dedicado a otra actividad.

PEDRO PINEDA ENTUSIASMA A DON FLORENCIO GÓMEZ

César Girón, muy joven de becerrista. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El maestro Pedro Pineda, fue la persona que inició a César Girón en el mundo del toro, enseñándole a torear. El 12 de mayo de 1946, cuando se presentó el célebre mano a mano de “Manolete” y Carlos Arruza en Maracay. César, con apenas 12 años de edad, logró escabullirse y pudo presenciar el toreo de “Manolete”, la figura taurina del momento. Pero su verdadera admiración se volcó en el “Ciclón” mexicano Carlos Arruza, porque le gustó mucho su forma de torear que, posteriormente, le sirvió como modelo a imitar. César Girón, como aspirante a novillero, se había presentado con bastante éxito en Maracay, Valencia y San Juan de los Morros en el año 1949.

Contaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, que cuando el maestro Pedro Pineda, se dedicó a formar nuevas promesas del toreo venezolano, un día lo visitó y le dijo: “Mire, don Florencio, yo quiero que Ud. vea a un muchachito Girón que yo creo que va a ser un torero muy bueno”.

César, tenía 16 años cuando fue a verlo mi abuelo, por primera vez, a Maracay y le gustó mucho. Después, lo trajeron a debutar en Caracas y Pedro Pineda, estuvo la noche anterior visitando la casa de mi abuelo, entusiasmándolo, para que no dejara de verlo torear. Su debut como novillero en el Nuevo Circo de Caracas, fue el 1 de octubre de 1950. Su compañero de cartel Ramón Moreno Sánchez, resultó herido y César tuvo que lidiar y dar muerte él solo a los seis novillos. Esa tarde obtuvo un rotundo éxito, cortando tres orejas y un rabo, saliendo a hombros aclamado por una multitud entusiasmada. Ya César, se perfilaba como una prometedora figura. Al finalizar la corrida, mi abuelo lo visitó en la casa donde se hospedaba y lo conoció personalmente. Lo felicitó por su exitosa presentación en Caracas y desde ese momento, nació una gran amistad con él y sus hermanos Rafael, “Curro” y Efraín.

César Girón en compañía de su querido maestro Pedro Pineda. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 22 de diciembre de 1950, mi abuelo Florencio Gómez Núñez, haciendo uso de los derechos que le daba el contrato por el Nuevo Circo de Caracas que tenía firmado con su arrendatario Horacio Carrasquero y previa autorización del mismo, les cedió el coso para que los señores Eladio Rodríguez y Emilio Cebrián celebraran una novillada, el 7 de enero de 1951. Mi abuelo, mediante carta dirigida al señor César Díaz Torres, manifestó: “Es condición expresa que esa novillada sea a base de los novilleros venezolanos Joselito Torres y César Girón y con seis novillos de “Guayabita”. De esta manera, demostró mi abuelo Florencio, su total apoyo a los novilleros venezolanos del momento. César Girón y Joselito Torres, rivalizaron y compartieron cartel en varias ocasiones, con muchísimo éxito, en nuestra patria. 

Fernando Gago, hermano de Andrés Gago, quien era el apoderado del diestro mexicano Carlos Arruza, el ídolo de César Girón, se sorprendió después de verlo torear y decidió llevárselo para España, el 4 de abril de 1951.


Don Florencio Gómez Núñez y César Girón, momentos antes de vestirse de luces. San Cristóbal, Venezuela, el 25 de enero de 1969. Foto: Miguel Rodríguez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Debutó como novillero en España, el 13 de mayo de 1951, en Miranda de Ebro (Burgos). Ese año toreó 19 novilladas con un extraordinario éxito.

El 16 de marzo de 1952, César Girón triunfó como novillero en la Plaza Monumental de Barcelona (España), toreando con Carlos Corpas y Antonio Chenel “Antoñete”, lidiando reses de Garro y Díaz Guerra Hermanos. César Girón, a su primer novillo de nombre “Patatero”, marcado con el número 91, lo recibió con seis verónicas y una media muy ceñida. Colocó tres buenos pares de banderillas. Realizó preciosos quites con el capote y brindó la muerte del novillo a don Pedro Balañá, realizando una gran faena con la muleta muy variada y valiente, matando muy bien a su enemigo. Le otorgaron una oreja, dio la vuelta al ruedo y recibió muchos ramos de flores por parte de los asistentes. Se cumplió uno de sus sueños, torear en España y en una plaza de primera categoría. Su segundo astado, el sexto de la tarde, se llamó “Diano”, un toro negro lucero muy bravo. César Girón, le dio catorce verónicas lentas y majestuosas que hicieron que sonara la música y la gente se pusiera en pie para aplaudirle fuertemente. Lidió muy bien y variado con la muleta y realizó un estoconazo hasta los gavilanes en el propio hoyo de las agujas. Le otorgaron las dos orejas, paseó en hombros por el redondel, saliendo en esa forma por las calles de Barcelona. La música no paró de sonar hasta que abandonó el diestro venezolano la plaza. Ese importante triunfo le valió a César que lo repitieran el 19 de marzo de 1952, en la Plaza Monumental de Barcelona (España), lidiando novillos de don José Manuel Domecq, alternando con Mariano Martín “Carriles”, Antonio Chenel “Antoñete” y Fernando Jiménez. Apenas salió el venezolano a realizar el paseíllo, escuchó la primera ovación de la tarde. Realizó dos buenas faenas y salió a hombros, nuevamente, ante un público enardecido. Fue el triunfador de la tarde.

El 27 de julio de 1952, torearon en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, los novilleros Miguel Ortas, el mexicano Rafael García Olmos y César Girón, quien cortó dos orejas al novillo de nombre “Perdiguero”, de la ganadería de don Marceliano Rodríguez. César Girón salió a hombros de la multitud, siendo la primera salida por la Puerta Grande del venezolano en esa prestigiosa plaza de toros. Tres días antes, en la Plaza Monumental de Valencia (España), César Girón había salido a hombros en compañía de “Antoñete”.

César Girón, poco a poco, logró abrirse paso presentándose en las plazas españolas, batallando por ganarse el puesto que lograría en 1952 como líder de los novilleros, toreando 40 novilladas en España. Su casta torera lo catapultó sumando triunfos, siendo verdaderamente difícil para un torero americano entrar de lleno a competir con las figuras españolas, porque se les exigía mucho más y tenían que justificarse, arrimándose a los toros con valentía, orgullo y pundonor.

ALTERNATIVA EN BARCELONA (ESPAÑA)

César Girón triunfando en la Monumental de Barcelona, España, siendo llevado a hombros. Foto: Valls. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 28 de septiembre de 1952, el venezolano César Girón, tomó la alternativa en la Plaza Monumental de Barcelona (España), ante toros de la ganadería de Antonio Urquijo, siendo su padrino el mexicano Carlos Arruza, quien reaparecía y viajó especialmente a España para doctorarlo. Agustín Parra “Parrita”, quien se retiraba de los ruedos, actuó como testigo esa tarde. El toro de la alternativa de César Girón se llamó “Farolillo”, marcado con el número 188, al que le realizó una buena faena, pero la remató con un pinchazo, media estocada y un descabello, dando la vuelta al ruedo. En su segundo toro, César estuvo muy valiente; acabó con una estocada y cortó una oreja.

Viajó a México y confirmó su alternativa, el 4 de enero de 1953, de manos de Manuel Capetillo con el toro “Canastillo”, de Tequisquiapan. Actuaron también Jorge Aguilar “El Ranchero” y José María Martorell. César, toreó dos corridas en la Monumental de México y cortó una oreja, la primera que cortaba un torero venezolano en el país azteca.

César Girón, demostró su jerarquía de primera figura del toreo en las plazas venezolanas, como aconteció en la Maestranza de Maracay, el 31 de enero de 1954. El cartel era verdaderamente interesante, porque reunía a las tres figuras venezolanas del momento, el “Diamante Negro”, César Girón y Joselito Torres. Fue una tarde histórica para César, porque le cortó a un toro de “Guayabita” de nombre “Apetitoso”, las dos orejas, el rabo y la primera pata que se concedía a un matador de toros venezolano en ruedos nacionales. Anterior a él, en la misma Plaza, sólo le habían concedido ese trofeo al diestro mexicano Lorenzo Garza. Siendo ésta, la primera pata que se cortó en la Maestranza de Maracay, el 22 de mayo de 1949. 

LA REAL MAESTRANZA DE SEVILLA A SUS PIES


César Girón en la Real Maestranza de Sevilla. Abril 1954. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El año de su consagración como torero fue en la temporada de 1954, logrando uno de los acontecimientos más impresionantes, cortar las dos orejas y el rabo a un toro en la Feria de abril de Sevilla, el 27 de abril de 1954, y volver a repetir tal hazaña en la Real Maestranza sevillana, el 29 de abril de ese mismo año, al cortar, nuevamente, las dos orejas y el rabo en un tiempo récord de 48 horas de diferencia. César Girón, se convirtió en el único matador de toros en lograrlo en una misma Feria de abril de Sevilla. En la primera corrida de la Feria de Sevilla, el 27 de abril de 1954, César Girón en su primer toro, de la ganadería de Cobaleda, fue aplaudido con la capa, puso banderillas entre ovaciones y realizó una buena faena con ayudados por alto, derechazos y naturales rematados con el de pecho. De hinojos realizó desplantes que pusieron al público de pie. Ejecutó una gran estocada y le otorgaron las dos orejas y el rabo. En su segundo enemigo, de la ganadería de Guardiola, escuchó palmas. Alternó esa tarde con Manolo Vázquez y Pedro Martínez “Pedrés”.

El 29 de abril de 1954, en la tercera corrida de Feria, César Girón volvió a triunfar en la Maestranza de Sevilla, ante un toro de la ganadería de Guardiola. César Girón, brindó la muerte del toro a la famosa artista española Lola Flores. Citando desde lejos, realizó naturales de gran calidad aguantando la embestida del toro que hicieron levantar al público de sus asientos, haciendo sonar la música. El momento culminante fue cuando se perfiló a entrar a matar, logrando una estocada colosal, fulminante en todo lo alto que le valieron las dos orejas y el rabo. Fue una faena muy completa en todos los tercios. No pudo César recibir los trofeos, porque al saludar a la presidencia, cayó desplomado herido en la arena. El toro que tenía mucha fuerza hasta el final, lo hirió durante la faena cuando se adornaba, siendo empitonado. Lo acompañaron esa tarde el rejoneador Ángel Peralta, Manolo Carmona y Juanito Posada.

Gran hazaña en la Feria de Abril de Sevilla de 1954, en dos corridas de toros, cuatro orejas y dos rabos. 

SUMANDO TRIUNFOS

La absoluta entrega, maestría y valor del venezolano siempre demostrada en el ruedo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Triunfos resonantes en la feria de San Fermín y América. En la Plaza Monumental de Pamplona (España), el 8 de julio de 1954, al toro “Campanillo”, número 38 y tercero de la ganadería de Sepúlveda, le cortó las dos orejas y el rabo, dando dos vueltas al ruedo; y luego cortó otra oreja al sexto “Gibilín”, número 25. Toreó esa tarde con Julio Aparicio y Antonio Ordóñez. Al día siguiente, el 9 de julio de 1954, César volvió a cortar dos orejas y rabo al toro “Barconero”, número 98, de la ganadería de Fermín Bohórquez. Alternó esa tarde con Antonio Ordóñez y Pedro Martínez “Pedrés”. En esa misma feria, hizo dos paseíllos, toreó cuatro toros y cortó cinco orejas y dos rabos. Fue una de sus mejores actuaciones en Pamplona (España).

El 7 de agosto de 1954, César Girón toreó la corrida de la Asociación de la Prensa en la Plaza de Toros de Valencia (España) en un mano a mano con el diestro Julio Aparicio, los toros eran de la ganadería de Murube. El venezolano César Girón, en su primer astado, recibió las dos orejas y el rabo, dando dos vueltas al ruedo. En su tercer toro, César Girón fue muy aplaudido y ovacionado, cortó una oreja y salió por la Puerta Grande a hombros. Ya César había cortado, en el mismo coso valenciano, el 28 de julio de 1954, tres orejas, un rabo y una pata, alternando con Antonio Bienvenida y Julio Aparicio. El 26 de septiembre de 1954, cortó una pata en Córdoba (España). César Girón, ocupó el primer lugar del escalafón en el año 1954, toreando 54 corridas.

César Girón destacando con sus soberbios y magníficos pares de banderillas. Foto: Gonsanhi. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

César Girón tuvo el honor de participar en la primera Corrida Goyesca celebrada en Ronda con motivo del bicentenario del nacimiento del legendario matador de toros Pedro Romero, el 17 de septiembre de 1954, en compañía de Antonio Bienvenida y Cayetano Ordóñez.

De izquierda a derecha: Antonio Bienvenida, César Girón y Cayetano Ordóñez, actuando en la primera Corrida Goyesca realizada en Ronda, el 17 de septiembre de 1954. Foto: Arjona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

El 1 de noviembre de 1954, en la histórica Plaza de Acho en Lima (Perú), César Girón cortó a su primer toro, las dos orejas y el rabo, y a su segundo toro, las dos orejas, el rabo y una pata, alternando esa tarde con Antonio Bienvenida y Rafael Ortega. Los toros eran de la ganadería de Huando. En esa Feria, logró conquistar el “Escapulario de Oro” del Señor de los Milagros y le tributaron quizás la máxima ovación de su vida al cortar diez orejas, tres rabos y una pata en sus cuatro presentaciones, convirtiéndose en un verdadero ídolo de la afición peruana.

El 5 de diciembre de 1954, torearon en la Maestranza de Maracay (Venezuela), Luis Sánchez Olivares "Diamante Negro", César Girón y Carlos Corpas. “Diamante Negro”, cortó tres orejas. Girón en su segundo toro, corto dos orejas y rabo. Corpas cumplió. Los tres diestros salieron a hombros por las calles de Maracay.

En febrero de 1955, César Girón tuvo dos grandes tardes en la Maestranza de Maracay. La primera corrida fue el día 26, cuando realizó una faena memorable, al cortarle a un toro de la ganadería mexicana de “Rancho Seco”, las dos orejas, el rabo y las dos patas. César compartió cartel con Antonio Ordóñez y el mexicano Curro Ortega. Al día siguiente, el 27 de febrero de 1955, César logró con éxito cortar cuatro orejas, dos rabos y una pata a los toros mexicanos de “San Mateo”. Alternó esa tarde con Antonio Ordóñez, “Diamante Negro” y Curro Ortega.

Confirmó su alternativa en Madrid, el 14 de mayo de 1955 de manos de Antonio Bienvenida, completando el cartel Pedro Martínez “Pedrés”. El toro de su confirmación se llamó “Bravío”, de la ganadería de Juan Cobaleda. No cortó orejas, pero estuvo superior a sus alternantes, recibiendo una fuerte ovación en su primero y palmas en su segundo toro. Como dato curioso, por primera vez, torearon juntos dos toreros nacidos en Caracas (Venezuela) en la Plaza de Toros Monumental de Las Ventas de Madrid (España).

SU CONSAGRACIÓN DEFINITIVA EN MADRID

César Girón en la Monumental de Las Ventas de Madrid. Foto: Martín Santos Yubero. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 20 de mayo de 1955, César Girón realizó en la Plaza de Las Ventas de Madrid la que fue considerada la faena de la Feria de San Isidro. A un toro de don Alipio Pérez Tabernero Sanchón de nombre “Barrabás” con el que se consagró en Madrid el diestro venezolano. Luego de realizar una apoteósica faena, muy completa, que culminó con la estocada y la muerte del toro a sus pies sin puntilla, se le concedieron las dos orejas, saliendo por la Puerta Grande a hombros de la multitud emocionada. Fue su primera salida a hombros como matador de toros en Las Ventas. Alternó esa tarde con Rafael Ortega y Emilio Ortuño “Jumillano”.

César Girón, se convirtió en el primer matador de toros venezolano que cortó orejas en la Plaza de Las Ventas de Madrid. Anteriormente a César, pero como novillero, el venezolano Oscar Martínez había cortado la primera oreja en la Plaza de Las Ventas de Madrid, el 10 de septiembre de 1950, a un novillo de la ganadería de Nicasio López Navalón. Sus resonantes triunfos hicieron que lo incluyeran en la famosa corrida de Beneficencia en Madrid, el 7 de junio de 1955, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, ante un lleno impresionante. La corrida fue presenciada por Su Excelencia el Jefe de Estado, su esposa, doña Carmen Polo de Franco, y los Reyes de Jordania. Actuaron esa tarde el rejoneador Ángel Peralta y los diestros Julio Aparicio, César Girón y Chicuelo II. Se lidiaron cinco toros de la ganadería de Antonio Urquijo y uno de Rodríguez Santamaría. César, dio una vuelta al ruedo en su primer toro y luego le cortó las dos orejas a un toro de Urquijo, siendo el triunfador esa tarde. Había toreado muy bien ejecutando valientes tandas de derechazos, pero al entrar a matar por segunda vez, fue empitonado y llevado a la enfermería. El público pidió las dos orejas y el alguacilillo se las llevó a la enfermería.  A pesar de haber cortado las dos orejas que le aseguraban la salida por la Puerta Grande, el venezolano no pudo salir debido al percance sufrido. Los toreros brindaron sus primeros toros a Su Majestad el Rey Hussein de Jordania y César Girón brindó su segundo toro al Jefe de Estado, Generalísimo Francisco Franco.

César Girón admirado y aclamado por un grupo de aficionados taurinos de España, quienes lo fueron a recibir con especial cariño. Foto: Cano. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 11 de septiembre de 1955, en una corrida concurso de ganaderías en Jerez de la Frontera (España), alternando con Antonio Bienvenida y Rafael Ortega. César Girón, indultó a su primer enemigo de nombre “Desteñido”, de la ganadería de Juan Pedro Domecq.

El 14 de mayo de 1956, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, César Girón salió a hombros junto a los diestros Antonio Ordóñez y José Ordóñez quien confirmaba su alternativa. César Girón, en su primer toro, dio una vuelta al ruedo. En su segundo, perteneciente a la ganadería de doña Eusebia Galache de Cobaleda, la presidencia le negó concederle la oreja, ante una rotunda protesta del público. Esa tarde, le hicieron dar a César Girón cuatro clamorosas vueltas al ruedo.

El 7 de junio de 1956, se celebró la Corrida de la Beneficencia, en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid. Actuó el rejoneador Manuel Conde, ante un toro de Atanasio Fernández, con Antonio Bienvenida, César Girón y Manolo Vázquez, quienes lidiaron toros de Carlos Urquijo. Por primera vez, dos diestros nacidos en Caracas (Venezuela) torearon juntos esta importante corrida. Los diestros cortaron cada uno, una oreja esa tarde.

A la izquierda: César Girón demostrando todo su poderío. Foto: Cuevas. A la derecha: Posando ante su estatua, obra del gran escultor español Emilio Laiz Campos. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Dedicatoria a mi abuelo: “Para el gran aficionado y mejor persona Don Florencio Gómez con un fuerte abrazo su amigo que le aprecia”. César Girón. 9 de enero de 1955. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 14 de junio de 1956, César Girón en la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid, cortó dos orejas a su primer toro de la ganadería de don Antonio Pérez de San Fernando. Alternó esa tarde con el rejoneador Manuel Conde y con los diestros Alfonso Merino y Gregorio Sánchez, quien confirmaba alternativa.

El 27 de septiembre de 1956, ocurrió un acontecimiento histórico taurino de gran importancia para los venezolanos. César Girón, le otorgó en la Plaza Monumental de Barcelona (España), la alternativa a sus dos hermanos, Rafael y Francisco “Curro” Girón. César Girón, había recibido su alternativa en el mismo coso, el año 1952. Posteriormente, también le otorgó la alternativa, en esa misma plaza, a su hermano Efraín Girón, el 27 de junio de 1963. En 1956, volvió a quedar primero en el escalafón, toreando 68 corridas.

César Girón y Antonio Ordóñez, saludan compartiendo cartel en 1957. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

El 28 de julio de 1957, se presentaron en la Plaza Monumental de Barcelona (España), los diestros José María Martorell, César Girón y Gregorio Sánchez, con toros de la ganadería de Baltasar Ibán. En esta gran corrida se cortaron seis orejas y un rabo. El venezolano César Girón, le brindó la muerte de su primer toro “Orgulloso” a la famosa y bella actriz, Ava Gardner. Realizó una faena muy completa que le valieron las dos orejas, dando dos vueltas al ruedo. A su segundo enemigo, de nombre “Triunfador”, le cortó una oreja, escuchó una gran ovación y dio dos vueltas al ruedo.

El 25 de mayo de 1958, en la feria de San Isidro de Madrid, César Girón, realizó una magnífica faena al toro “Rosaledo”, Nº 21, de la ganadería de Pablo Romero al que le cortó las dos orejas, siendo premiado como el toro más bravo de la feria. César Girón, alternó esa tarde con el rejoneador Josechu Pérez de Mendoza, Rafael Ortega y Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma” (hijo). El rejoneador y los tres diestros salieron a hombros por la Puerta Grande.

César Girón, se casó en Marsella (Francia), el 20 de noviembre de 1958, con Danielle Ricard, la hija del industrial francés Paul Ricard, uno de los hombres más ricos de Francia. De su unión nacieron tres hijos: Myrna, Patricia y César.

El 26 de marzo de 1961, en la Plaza Monumental de México, César Girón alcanzó uno de sus memorables triunfos al cortarle dos orejas y rabo a un toro de la ganadería de Tequisquiapan, de nombre “Cascarrabias” y a su segundo astado, le cortó las dos orejas, ganando el premio de la Pluma de Oro en la Corrida de la Prensa mexicana.

El 26 de mayo de 1962, César Girón salió a hombros por la Puerta Grande de la Plaza Monumental de Las Ventas de Madrid al cortar tres orejas; una al primer toro de la tarde y dos al cuarto toro de la corrida. César Girón, realizó dos faenas de mucha belleza, estatuarios, naturales y pases circulares, culminando con dos grandes estocadas, muriendo, sin puntilla, los dos toros que le tocaron en suerte. Alternó con Curro Romero y Paco Camino.

El 7 de junio de 1962, participó en la corrida de Beneficencia en compañía del rejoneador Álvaro Domecq, y los diestro Santiago Martín “El Viti” y Andrés Vázquez con toros de la ganadería de Samuel Flores. Esa tarde, César Girón fue el triunfador al cortar una oreja a su primer toro y escuchar ovación en su segundo dando la vuelta al ruedo.

El fenomenal diestro venezolano César Girón. Foto: Cuevas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).  

El 4 de julio de 1963, César Girón toreó en la Plaza de Las Ventas de Madrid, la Corrida de la Prensa, alternando con Pedro Martínez “Pedrés”, Curro Girón y Curro Romero, con toros de don Alipio Pérez-Tabernero Sanchón. César, en su primero, dio la vuelta al ruedo y en su segundo fue ovacionado, obligándole a salir al tercio para saludar. Su hermano Curro, cortó una oreja a cada uno de sus toros.

El 26 de enero de 1964, en el Nuevo Circo de Caracas, torearon los hermanos Girón, César, Curro y Efraín, una corrida con ganado mexicano de La Laguna. Fue una tarde apoteósica; cortaron nueve orejas, dos César, tres Curro y cuatro Efraín. El público asistente los sacó en hombros por las calles de Caracas.

El 2 de octubre de 1965, ante siete toros de la ganadería de don Antonio Pérez de San Fernando de Salamanca y uno del Pizarral de Casatejada, se despidió César Girón en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, alternando con Joaquín Bernadó, Andrés Hernando y su hermano Efraín Girón. César Girón, al quinto de la tarde, del Pizarral de Casatejada, le realizó una gran faena, dando unos naturales estupendos y templados que el público ovacionó fuertemente. Le fueron otorgadas las dos orejas, su cuadrilla lo abrazó y se le salieron las lágrimas de emoción. Hernando y su hermano Efraín Girón, le brindaron sus últimos toros esa tarde. Salió a hombros de la multitud por la calle de Alcalá. El crítico taurino Antonio Díaz Cañabate, del Diario “ABC” expresó: “¡Adiós César Girón, si de verdad te vas, nos dejas un recuerdo perdurable. La teoría del pase natural puesta en belleza! La despedida de un torero. Un adiós por naturales”.

En total, intervino en tres corridas de la Beneficencia y dos corridas de La Prensa en la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid. Fue ganador en tres oportunidades del codiciado trofeo “Manolete”, la más alta distinción en el toreo. Innumerables triunfos en la Plaza de Toros Monumental de México, uno de ellos, su apoteósica tarde al cortar cuatro orejas y un rabo, verdaderamente admirable. En Bogotá (Colombia) cortó cuatro orejas, dos rabos y una pata en una misma tarde. En Venezuela, logró conquistar varias veces “La Pluma de Oro” del Círculo de Periodistas Deportivos. Indiscutiblemente con estas credenciales, nuestro César Girón se ubicó entre las grandes figuras del toreo del siglo XX, a nivel mundial.

Gran estocada del venezolano César Girón. Foto: Sebastián (hijo). Barcelona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 27 de marzo 1966, César Girón se retiró de los ruedos en el Nuevo Circo de Caracas (Venezuela). Se encerró en solitario con seis toros de la ganadería mexicana de Valparaíso. Su hermano Rafael Girón, fue quien le cortó la coleta. César, recibió reconocimientos por parte de la afición y condecoraciones como la Orden “Francisco de Miranda” y la “Medalla de Oro” de la ciudad de Caracas.

César Girón, reapareció, posteriormente, actuando en algunas corridas como aquella tarde memorable, el 17 de noviembre de 1968, cuando el público asistente pudo ver la mejor faena realizada por César Girón en Venezuela. Ocurrió en la Plaza Portátil de Maracaibo (Edo. Zulia), toreando un mano a mano con Paco Camino. En el cartel figuró Carlos Martínez Gómez, nieto del General Juan Vicente Gómez, actuando como sobresaliente. César cortó tres orejas y un rabo lidiando toros mexicanos de “Reyes Huerta”, ganando el premio del “Escapulario de Oro” en la Feria de la Virgen de la Chiquinquirá.

César Girón, fue un torero de raza, dominador y poderoso que no se dejaba ganar la pelea por nadie. “Antoñete” decía que metía miedo en el patio de cuadrillas, atizando a sus compañeros de cartel. Luis Miguel Dominguín, señalaba que a veces lo llamaba y le decía: “Torerillo, te voy a meter un baño que te vas a quedar más limpio que talón de lavandera. Patas Largas, aquí, allá y donde tú quieras te voy a dar una felpa que ni las que te daba tu progenitora”. Tenía una particular forma de realizar el paseíllo con el brazo derecho abierto y arqueado. Se tapaba el rostro con el capote para no ver la salida de sus toros, gesto que fue utilizado también por sus hermanos. Gran banderillero. Inventó y popularizó el pase de “La Girondina”, citando al toro cruzándose con él, ejecutando un pase circular, trayéndose a su enemigo, nuevamente, en sentido contrario. Durante sus faenas, siempre estaba interactuando a través de gestos con el público. Su madre, doña Esperanza, asistía a las plazas a verle torear y le gritaba que se arrimara mucho más al toro.

César Girón, salió 5 veces por la Puerta Grande de Las Ventas de Madrid como matador de toros y 1 como novillero. En la Plaza de Las Ventas de Madrid, toreó en 28 ocasiones (2 novilladas y 26 corridas), lidió 56 reses y cortó 21 orejas. En la Maestranza de Sevilla toreó un total de once corridas de toros, en cuatro Ferias (1954, 1955, 1956 y 1968), cortó diez orejas y dos rabos. Intervino en tres Corridas de Beneficencia (1955, 1956 y 1962) y dos Corridas de la Prensa (1955 y 1963). En España, toreó un total de 472 corridas, lidió 944 toros, cortando 758 orejas, 86 rabos y 46 patas. En México, toreó 12 corridas, cortó 16 orejas y 6 rabos. En Colombia, toreó 8 corridas, cortó 16 orejas, 6 rabos y 5 patas. En Lima (Perú), toreó 4 corridas, cortó 10 orejas, 3 rabos y 1 pata. En Venezuela, toreó 58 corridas, cortó 74 orejas, 10 rabos y 3 patas. También el gran César Girón actuó en Ecuador, Portugal, Francia y Marruecos (Casablanca) con bastante éxito.

La tarde de su última corrida, antes de perder la vida en un fatal accidente de tránsito, se celebró, el 26 de junio de 1971, en la Monumental de Valencia (Venezuela), donde alternó con Antonio Bienvenida y Luis Miguel Dominguín. Mi abuelo Florencio estuvo presente aquella tarde en la que César estuvo sensacional, cortando cuatro orejas saliendo a hombros. Nadie se podía imaginar que unos meses después, viajando de Caracas a Maracay, en el kilómetro 73 de la autopista Caracas-Valencia, sufriría un fatal accidente de tránsito que le costaría la vida, aquel triste, 19 de octubre de 1971. César Girón, al parecer, conducía a gran velocidad y se estrelló por detrás contra un camión que se encontraba estacionado al borde de la autopista. Llegó muerto al hospital. 

El cuerpo del inolvidable César Girón siendo conducido a hombros por sus hermanos en la Maestranza de Maracay ante las muestras de dolor de su pueblo que acudió a despedirle. Año 1971. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez). 

En conmemoración de un nuevo aniversario de la trágica muerte de César Girón, el matador de toros más grande que ha dado Venezuela. ¡Honor, orgullo y gloria a su memoria maestro!

Rafael Dupouy Gómez

domingo, 15 de agosto de 2021

DEBUT DE LA REJONEADORA ANA BEATRIZ CUCHET EN ACHO

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

La gran rejoneadora Ana Beatriz Cuchet, debutando en la Plaza de Toros de Acho, Perú, el 10 de diciembre de 1950, con reses de la ganadería de los Señores José Antonio Dapelo e hijo. Foto y crónica enviada por Miguel Cuchet Cabañas a Florencio Gómez Núñez. (Archivo: Hnos Dupouy Gómez).

En este artículo deseo compartir con los aficionados la crónica taurina publicada en el periódico "La Crónica", de Lima, Perú, el 11 de diciembre de 1950, que nos narra lo acontecido en el debut de la rejoneadora Ana Beatriz Cuchet, hija del magnífico rejoneador español Miguel Cuchet, tan recordado en tierras americanas, muy especialmente, en mi país Venezuela.

Miguel Cuchet, entrañable y consecuente amigo de mi abuelo Florencio Gómez Núñez, le envió por correo la crónica del debut de su querida hija Ana Beatriz en la bicentenaria e histórica Plaza de Toros de Acho, Perú, el 10 de diciembre de 1950. La cariñosa correspondencia dirigida a mi abuelo, incluyó unas fotos de ella actuando en los cosos peruanos de Acho (estrenándose la ganadería de los Sres. José Antonio Dapelo e hijo), Tarma y Trujillo ante reses de la ganadería de "La Viña".

A continuación, la interesante reseña taurina:      

UN ESPECTÁCULO INDEFINIBLE…

El toreo a caballo -toreo a la jineta le llaman muchos tratadistas- es una antiquísima actividad taurina que se pierde -también como dicen algunos- en la noche de los tiempos. Es muy anterior, claro está, al toreo pedestre, habiendo sido éste, en sus orígenes, ayudante de aquél. Luego, pues, el toreo a caballo no es una actividad subalterna, adosada -diría así,- al toreo sino principal y sustantiva.

Hoy mismo, el toreo a caballo -la suerte de picas- es esencial hasta el punto de que sin él carecen de importancia las corridas de toros. El toreo a caballo comenzó con el alanceo, que practicaban gentes muy principales, ayudadas por plebeyos toreros pedestres. Después del alanceo, vino el rejoneo, que se practica en dos estilos: a la lusitana -Mascarenhas, Simao Da Veiga, etc.- y a la andaluza -no confundido con el campero- que practican Pepe Anastasio, el Duque de Pinohermoso, etc. Este último toreo tiene su más empinada representación, su mejor intérprete, en Conchita Cintrón, la bella rejoneadora peruana, magnífica artista del toreo a la jineta y del toreo a pie.

Otra gráfica de la rejoneadora Ana Beatriz Cuchet, debutando en la Plaza de Toros de Acho, Perú, el 10 de diciembre de 1950, con reses de la ganadería de los Señores José Antonio Dapelo e hijo. (Archivo: Hnos Dupouy Gómez).

En los circos -en las Plazas de Toros peruanas- ha surgido una nueva estrella del rejoneo o toreo a la jineta. Se llama Ana Beatriz Cuchet. Está en sus comienzos y éstos son, indudablemente promisorios. Es una estrella en trance ascencional. Hija de un gran artista -de Miguel Cuchet- Ana Beatriz ha heredado de su padre aquel dominio absoluto de la cabalgadura. Amazona llena de maestría, Ana Beatriz conoce los secretos más profundos de la equitación. Y está adentrándose en los del toreo, bajo la segura guía paterna. Ayer la vimos desenvuelta, segura y dominadora. Haciendo los "tercios" de la lidia y llevando, ésta, con precisión. No se excedió en los castigos. Obligó, cuando fue necesario, a la res. Y le pisó los terrenos en varias ocasiones. Todo eso obligó a los aplausos. Y como Ana Beatriz Cuchet y Sanz de Santamaría, además de buena artista, es una chiquilla fina como una Tanagra, bella, graciosa y esbelta, pues no le fue difícil triunfar en su primera actuación profesional en la histórica e historiada Plaza de Acho. Más bien, su triunfo fue fácil. La ayudó a él su gracia y su simpatía. Lo hizo posible hasta el logro, su buen sentido taurino, su indudable valentía, su arte de buena ley.

El novillo que le tocó a Ana Beatriz fue el menos malo del encierro. Mansote para los caballos, fue bueno, empero, para la gente de a pie. Y se creció después de un magnífico par de banderillas, dándole los terrenos de adentro, obligando temerariamente, que le colocó en todo lo alto la bella rejoneadora. Debo decir que todo el tiempo Ana Beatriz obligó y le porfió a su novillo. Y que a otra caballista, de menos dominio y señoreo de la caballería, le habría resultado casi imposible poder clavar, como clavó Ana Beatriz un arponcillo y dos pares de banderillas, que fueron muy ovacionados.

Don FULANO

(Publicado en el periódico "La Crónica", de Lima, Perú, el 11 de diciembre de 1950).

Si desean ampliar la información sobre el rejoneador Miguel Cuchet y su hija Ana Beatriz Cuchet, pueden acceder mediante la siguiente dirección de enlace:

http://historiastaurinas.blogspot.com/2019/07/miguel-cuchet-un-senor-del-rejoneo.html?m=1

viernes, 30 de julio de 2021

CÉLEBRE PILOTO CHARLES LINDBERGH EN LOS TOROS

(Por: Rafael Dupouy Gómez) 

La leyenda del toreo mexicano Rodolfo Gaona junto al mundialmente famoso piloto norteamericano Charles A. Lindbergh, en la plaza de toros "El Toreo", de la ciudad de México, D.F., el 18 de diciembre de 1927. Foto: Melhado. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Me gustaría saber lo que son las corridas de toros para poder dar mi opinión, si bien he recibido, de Estados Unidos, algunas recomendaciones para que me abstenga de concurrir a dicho espectáculo; considero que el pueblo mexicano es lo suficientemente capaz de escoger sus diversiones".

Charles A. Lindbergh.

Una interesante anécdota taurina que deseo compartir con los amables lectores, ocurrió en la plaza de toros "El Toreo" de México cuando el Coronel Charles A. Lindbergh, famoso héroe de la aviación mundial, visitó ese país en el año 1927 y durante su estadía acudió a presenciar una corrida de toros.

En la revista venezolana "Élite", fue publicado el valioso testimonio del propio Lindbergh, expresando su interés en poder admirar personalmente una corrida de toros, reconociendo la gran afición de los mexicanos por el maravilloso espectáculo que tanto atrae a los públicos.

LINDBERGH IRÁ A LOS TOROS, A PESAR DE LAS SUGESTIONES PARA QUE NO CONCURRA 

"Durante dos días más recibiré muchas sorpresas agradables, de ello estoy seguro. Se me ha hecho una invitación formal para asistir el domingo a la corrida de toros. Es posible que vaya. Me gustaría saber lo que son las corridas de toros para poder dar mi opinión, si bien he recibido, de Estados Unidos, algunas recomendaciones para que me abstenga de concurrir a dicho espectáculo; considero que el pueblo mexicano es lo suficientemente capaz de escoger sus diversiones.

Ahora que en cuanto a ir a la corrida que no figura para nada en el programa oficial, y si hay manera de hacerlo, según dejo asentado, lo haré. La decisión de ir no será tomada por mí sin parar mientes en lo que de ello piensen los que en Estados Unidos tienen un prejuicio bien definido contra las corridas de toros y cualquiera que sea su determinación, seguramente será bien comprendida.

Estoy convencido de que en México hay muchas cosas que serían mejor comprendidas por todos los que en Estados Unidos las critican. Por lo que a mí hace, la impresión que me llevaré de México no es de las que se olvidan en mucho tiempo, de las que no se olvidan nunca. Las muestras de cortesía que he recibido y el sincero interés que se ha tomado en mis vuelos, honrándome como si fuese un alto representante de los Estados Unidos, son demostraciones inequívocas. Ya se comprenderá que después de esto no podré sino expresarme de México en tono que corresponda a los innumerables honores de que se me ha hecho objeto. Me sentiré feliz y satisfecho si con el recibimiento que me dispensó el pueblo es posible un mayor acercamiento entre los dos gobiernos, encauzando las relaciones por un sendero de mutuo entendimiento".

Charles A. Lindbergh.

Ciudad de México, 17 de diciembre de 1927.

(Publicado en la Revista Venezolana "Élite", el 28 de enero de 1928). 

LINDBERGH ASISTE A LA CORRIDA DE TOROS

Charles A. Lindbergh, presente en compañía de Rodolfo Gaona en la corrida de toros celebrada en la plaza "El Toreo" de la capital mexicana, el 18 de diciembre de 1927. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El domingo 18 de diciembre de 1927, en la plaza de toros "El Toreo", de Ciudad de México, D.F., México, se llevó la doceava corrida de la temporada, participando, en un mano a mano, los diestros Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma", español y el mexicano José "Pepe" Ortiz, a quien llamaban "El Orfebre Tapatío". Se lidiaron seis toros de la ganadería de "La Laguna".

Asistió como espectador esa tarde la máxima figura del toreo mexicano Rodolfo Gaona, acompañando al invitado de honor Charles A. Lindbergh, el famoso aviador norteamericano que había realizado la hazaña de cruzar el Atlántico en solitario piloteando su avión "Spirit of St. Louis", de New York a París, en 33 horas y media de vuelo. Ambas personalidades de fama mundial fueron fuertemente ovacionadas afectuosamente por el público presente.

Del encierro de "La Laguna", cuatro ejemplares tuvieron buen juego. Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma", se justificó ante sus enemigos, demostrando su poderío, arte y valor.

El diestro mexicano José "Pepe" Ortiz. Brindó una magnífica demostración de su muy variado y vistoso manejo del capote.

Los toreros que actuaron en el mano a mano que presenció Charles A. Lindbergh, el 18 de diciembre de 1927. A la izquierda: Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma". A la derecha: El diestro mexicano "Pepe" Ortiz. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma" había sido el matador de toros líder del escalafón taurino el año 1927, con 65 corridas toreadas, cortando 30 orejas y 6 rabos. Fue el que más toreó, a pesar de terminar inesperadamente la temporada, el 29 septiembre de 1927, debido a una grave cornada que sufrió en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, el día de la tarde triunfal de Juan Belmonte, ante reses de Pérez de la Concha, cortando el trianero cuatro orejas y dos rabos, saliendo a hombros de la multitud, por la Puerta del Príncipe. Esa tarde, completaba el cartel Manuel Jiménez "Chicuelo". 

Charles A. Lindbergh quedó gratamente impresionado del ambiente y colorido de la Fiesta Brava, a la que acudió por primera vez. Igualmente, de las emociones y muestras de cariño recibidas. Durante el arrastre del segundo toro, "Pepe" Ortiz le obsequió su capote de paseo, al gran aviador norteamericano, el cual se lo colocó sobre sus hombros, siendo muy aplaudido y ovacionado por el numeroso público que asistió a la plaza.

Charles A. Lindbergh luciendo con admiración el capote de paseo que le obsequió durante la corrida el diestro mexicano "Pepe" Ortiz. A su lado le acompaña el gran maestro mexicano Rodolfo Gaona. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Como dato curioso, el 1 de enero de 1928, en la misma plaza de "El Toreo", en Ciudad de México, D.F., el diestro azteca "Pepe" Ortiz fue gravemente herido en el muslo derecho, durante su faena con la muleta, por el sexto toro de la tarde, de nombre "Calzorras" de la ganadería de San Diego de los Padres. Ortiz se había constituido entre sus compatriotas en un verdadero ídolo de la torería. Alternó esa tarde, en un mano a mano con Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma". 

Convaleciente, "Pepe" Ortiz de su percance, recibió un radiograma del piloto Charles A. Lindbergh, expresándole su gran dolor por la desgraciada cornada y animándole para que siguiera triunfando en la arena mientras, él lo hacía en el aire. 

VISITA DE  CHARLES A. LINDBERGH A VENEZUELA

El Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez en compañía del célebre aviador norteamericano Charles A. Lindbergh, durante su histórica visita al país en 1928. A la derecha: El cariñoso agradecimiento del héroe de la Aviación. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 29 de enero de 1928, se llevó a cabo la histórica visita a Venezuela del intrépido héroe norteamericano de la aviación Charles A. Lindbergh en su célebre aeronave "Spirit of St. Louis". 

Los datos que aparecen en mi artículo, fueron tomados del libro "Mis Apuntes sobre la Aviación Venezolana", escrito por mi abuelo Florencio Gómez Núñez, hijo del Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran impulsor de la Aviación y de la Fiesta Brava en Venezuela. 

El Coronel Charles A. Lindbergh salió de Washington el 1 de diciembre de 1927 con destino a Ciudad de México, Guatemala, Belice, El Salvador, Tegucigalpa, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cartagena, Bogotá y Maracay (Venezuela), llegando a esta última ciudad el día 29 de enero de 1928 y aterrizando a las 6 y media de la tarde ya a oscuras con hora y media de retardo sobre la hora prevista. 

El avión conducido por Lindbergh era el mismo "Spirit of St. Louis", en el cual había realizado el fantástico vuelo en solitario de Nueva York a París, saliendo de Roosevelt Field N.Y. el 20 de mayo de 1927 y llegando a Le Bourget, París, 33 horas y media después, el 21 de mayo de 1927. Lindbergh, por su extraordinaria hazaña, ganó el Premio Orteig de $25.000 dólares. 

Al aparecer el avión sobre el cielo caraqueño, salió de todas las bocas una clamorosa exclamación de alegría y entusiasmo y cuando atravesaba la capital, a una pequeña altura, todos pudieron apreciar en sus detalles el "Águila Solitaria", que pasó sobre la plaza de toros del Nuevo Circo de Caracas, repleto de concurrencia, mereciendo otra estruendosa ovación. 

El campo de aterrizaje, virtualmente cercado por una enorme y clamorosa muchedumbre, fue centro de un recibimiento que tuvo el esplendor emocionante de una apoteosis. De todas las poblaciones del Estado Aragua, de Valencia, de Puerto Cabello y Caracas, incontables automóviles llenos de personas, invadían las carreteras convergentes hacia Maracay y en aquella ciudad el tráfico hacia el Campo de Aviación era imponente desde las primeras horas de la tarde. 

Más de dos mil automóviles, luciendo sobre los radiadores los colores nacionales de Venezuela y Estados Unidos, se hallaban estacionados en los alrededores. 

Lindbergh, apareció al fin por San Juan de los Morros en dirección a Maracay donde aterrizó felizmente. Señalaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez en su libro: "La verdad es que si llega quince minutos más tarde hubiese tenido que aterrizar completamente a oscuras, porque dicho campo no tenía ninguna iluminación, lo que sin lugar a dudas planteaba un grave problema, ya que además la visibilidad de su avión era muy poca hacia afuera".

El "Spirit of St. Louis", glorioso avión de Charles A. Lindbergh, en los hangares del Campo de Aviación de Maracay, Venezuela. Aparecen, de izquierda a derecha: El Coronel David López Henríquez, Director de la Escuela de Aviación Militar Venezolana, Juan Vicente Gómez (hijo), José Rosario Gómez, Florencio Gómez Núñez y Arturo Uslar Pietri. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A su llegada estaban en el campo de aviación esperándole el General Juan Vicente Gómez y su Gabinete; el personal de la Escuela y altos oficiales del Ejército; el Embajador de los Estados Unidos e integrantes de su representación y numeroso público que se encontraba en los hangares y sus alrededores. La muchedumbre emocionada corrió hacia el campo para ver de cerca al héroe y conquistador del Atlántico Norte, una vez que descendió del aparato. El General Gómez personalmente tuvo que intervenir para alejar a la gente agolpada en torno al avión. El Benemérito, saludó cariñosamente a Lindbergh y regresó con él hasta los hangares. 

El Gobierno Nacional declaró huésped de honor al Coronel Charles A. Lindbergh durante su permanencia en la República. Por la noche, en la casa del Comandante Ignacio Andrade, Presidente del Estado Aragua, y de su esposa señora Servilia Gómez de Andrade, el General Gómez ofreció un espléndido baile en honor del Coronel Lindbergh. 

Al día siguiente, antes de partir en automóvil para la capital, Lindbergh visitó al General Juan Vicente Gómez, quien lo condecoró con la Orden del Libertador. Durante su llegada a Caracas, Lindbergh visitó el Panteón Nacional, la Casa Natal del Libertador, el Museo Bolivariano, el Salón Elíptico del Palacio Federal y luego realizó un paseo por la ciudad. En el Panteón Nacional, Lindbergh visiblemente emocionado, ofrendó una bella corona de flores avileñas, adornada con las banderas venezolana y norteamericana ante la tumba del Libertador. En el instante de la respetuosa ofrenda fue tocado nuestro Himno Nacional. Lindbergh, antes de abandonar el Panteón, firmó el Álbum de visitantes ilustres. A su salida fue estruendosamente ovacionado por el millar de personas que anhelaban verlo de cerca.  

El Coronel Lindbergh fue hospedado en la Casa España. La Sección Venezolana de la Sociedad Panamericana, presidida por Mr. Dolge, le ofreció en el viejo Country Club de La Quebradita, un fastuoso lunch, al que asistieron más de doscientas personas. 

Al día siguiente asistió a una recepción bailable en el Club Paraíso que ofreció en su honor el General Juan Vicente Gómez. La nota cumbre de los festejos organizados por el Gobierno Nacional en honor del Coronel Lindbergh fue el soberbio baile. Lindbergh llegó al Club Paraíso a las nueve y media de la noche y permaneció allí hasta las once, hora en que salió de regreso para Maracay a alistarse para su partida a las 6 y 30 de la mañana para la isla de St. Thomas. 

Dos mil personas fueron invitadas. En la iluminación y adornos artísticos del Club Paraíso, se agotaron todos los refinados recursos de los electricistas y floristas. Lo más granado de la política, la sociedad, la diplomacia, las letras y de la colonia norteamericana de Caracas concurrió al baile. 

Después de su estadía en Caracas, Lindbergh regresó a Maracay, donde revisó y acondicionó su avión para continuar vuelo a las islas de St. Thomas, Puerto Rico, Santo Domingo, Puerto Príncipe, La Habana y la ciudad de St. Louis en los Estados Unidos, punto final de su itinerario. 

Al despedirse de Venezuela, Charles Lindbergh expresó las siguientes palabras de agradecimiento: 

"Deseo dar las gracias al Presidente Gómez, a los Oficiales del Ejército, a los funcionarios del Gobierno y al pueblo de Venezuela, por la acogida que tan de corazón me han hecho durante mi visita, y también expresar mi reconocimiento a la Prensa por su cooperación. Me he sentido sumamente impresionado por la manera eficaz con que fue preparado el campo de aterrizaje por el Cuerpo de Aviación Venezolana y por el comedimiento demostrado en todo momento por la ciudadanía". 

Charles A. Lindbergh.

Los Presidentes de Venezuela y Estados Unidos emitieron expresivos mensajes de cordialidad:

Maracay, 31 de enero de 1928.

Excelentísimo Señor Calvin Coolidge.

Presidente de los Estados Unidos de América.

Washington.- 

A las seis de esta mañana salió el Coronel Lindbergh continuando su viaje felizmente. El Gobierno y pueblo venezolano han agradecido profundamente la visita del glorioso aviador que considero como un vínculo más en nuestras cordiales relaciones. Leal y buen amigo, 

Juan Vicente Gómez. 

Washington, 3 de febrero de 1928.

A Su Excelencia Juan Vicente Gómez.

Presidente de Venezuela.- 

Deseo dar a usted las gracias por su telegrama con motivo de la visita del Coronel Lindbergh a Venezuela y asegurar a usted del aprecio de este Gobierno por la cordial recepción que le fue dada. 

Calvin Coolidge.  

Posteriormente, regresó otra vez Charles Lindbergh a Venezuela, el 26 de septiembre de 1929, inaugurando el primer vuelo experimental de la Compañía Aérea Comercial Pan American. Vino como piloto de un hidroavión Sikorsky S-38. 

Relataba mi abuelo Florencio Gómez Núñez al respecto: "Tuve la oportunidad de volar con él en Maracay. Lindbergh me invitó para que lo acompañara a volar en el mismo avión Sikorsky S-38. Salimos del campo de aviación, sobrevolamos Maracay e hicimos un acuatizaje en el Lago de Valencia. Posteriormente, regresamos nuevamente a Maracay. Personalmente, me quedó una satisfacción muy grande, haber podido tener la experiencia de volar con Lindbergh, porque fue un excelente piloto y un auténtico héroe mundial".

Rafael Dupouy Gómez, autor del artículo, aparece junto al famoso avión "Spirit of St. Louis", que fue donado por Charles Lindbergh y se encuentra expuesto en el Smithsonian National Air and Space Museum de la ciudad de Washington, D.C. La bandera de Venezuela luce orgullosa pintada en la cubierta de aluminio del motor del avión que está decorado con los pabellones nacionales de los países que Lindbergh visitó en sus giras por el mundo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Charles Lindbergh, falleció de cáncer en Hawaii, el 26 de agosto de 1974, a los 72 años de edad.

Nuestro país fue honrado en 1928 con su histórica visita. Lindbergh logró conquistar y entusiasmar al mundo entero, fomentando la importancia del desarrollo de la aviación. 

Rafael Dupouy Gómez