martes, 8 de marzo de 2022

LA TEMPORADA DE TOROS EN CARACAS DEL AÑO 1909

(Por: Rafael Dupouy Gómez)

De izquierda a derecha, los diestros españoles contratados: Juan Cecilio Villanueva, "Punteret", Eduardo Serrano, "Gordet" e Isidoro Martí "Flores". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Las corridas presentadas en el Circo Metropolitano de Caracas, fueron bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. 

Recordando la muy apasionante y rica historia taurina venezolana de principios del siglo XX, comparto con los amables lectores la Temporada Oficial del año 1909 efectuada en el Circo Metropolitano de Caracas. Fueron contratados los toreros españoles: Juan Cecilio Villanueva, "Punteret"; Eduardo Serrano, "Gordet", y el infortunado diestro Isidoro Martí "Flores", fallecido en Caracas en 1921.

Para complementar y enriquecer este trabajo de investigación, resultó fundamental la consulta del magnífico libro titulado "Los Toros en Venezuela" de Carlos Salas, así como otras publicaciones pertenecientes a nuestros archivos taurinos.

Mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran aficionado, ganadero e impulsor de la Fiesta Brava en Venezuela, acudió entusiasmado al Circo Metropolitano de Caracas para disfrutar, durante su primer año como como Presidente de la República, la temporada taurina que fue organizada bajo sus auspicios.

A la izquierda: El Circo Metropolitano de Caracas. A la derecha: El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Para esta temporada se trajeron de España seis toros de pura casta de la prestigiosa ganadería de don Eduardo Olea, divisa negra oro viejo.

La primera corrida se celebró el domingo 31 de octubre de 1909, con todo el ceremonial de costumbre, inaugurándose la temporada con los matadores Isidoro Martí, "Flores", y Juan Cecilio Villanueva, "Punteret". Se lidiaron toros criollos de Mariara, propiedad del General Juan Vicente Gómez.

Las crónicas de la época reseñaron que se registró una buena entrada para disfrutar la corrida, en la que los diestros nombrados tuvieron éxito ante un encierro poderoso y bravo.

La segunda corrida de la temporada se celebró, el 7 de noviembre de 1909, integrando el cartel: "Flores" y "Gordet", lidiando nuevamente reses de Mariara, propiedad del General Gómez, que dieron buen juego, permitiendo otro triunfo para los matadores que tomaron parte en la corrida.

Los domingos 14, 21 y 28 de noviembre de 1909, la terna de matadores "Flores", "Punteret" y "Gordet" efectuaron combinaciones que fueron del agrado del público. En estas corridas se lidiaron reses criollas.

Para la sexta corrida, celebrada el 5 de diciembre de 1909, se montó el cartel a base de "Punteret" y "Gordet" y seis reses criollas de don Francisco Gorrín. En esta corrida se lidió un toro de Olea (pura casta) a simulacro, actuando los picadores Joaquín Aparicio, "Chimo" (español), y Luis García, "Tetero" (venezolano).

Para permitir la actuación de estos varilargueros, se obtuvo un permiso especial de las autoridades, ya que la suerte de varas estaba prohibida en nuestras plazas. Los caballos fueron forrados con corazas de cuero para evitar que resultaran heridos, adelantándose así el uso del peto.

Asistió el Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez, sus ministros, familiares y un numeroso grupo de amigos.

Los toros de don Francisco Gorrín resultaron gordos y poderosos todo un encierro, como lo demostraron a través de la corrida, en la que los diestros "Punteret" y "Gordet" hicieron lo posible por cumplir, lográndolo a medias.

De lo sucedido en la suerte de varas, escribió el cronista taurino Francisco de León "Paco de Oro" en el diario "El Universal": “El toro español no dio mayor nota de bravura. "Gordet" le hizo una faena de aliño y simuló muy bien la muerte. No se prestó para la suerte de pica; en cambio, el criollo que se jugó en cuarto lugar fue un ejemplar bravo y noble; éste fue picado por el venezolano "Tetero" y el español "Chimo", y ambos fueron derribados de los caballos, recibiendo fuertes aporreos. Este mismo toro dio aparatosa voltereta a "Punteret" al ir a muletearlo, debido a lo fangoso del ruedo, pues en ese momento caía una llovizna impertinente que hacia imposible la lidia; llevó un fuerte varetazo en el estómago que lo privó del conocimiento y fue trasladado a la enfermería dando por terminada la corrida, pues la plaza se volvió un barrizal por la fuerte lluvia que se desató en ese momento”.

Cartel de la corrida celebrada, el 12 de diciembre de 1909, bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez en el Circo Metropolitano de Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El domingo, 12 de diciembre de 1909, actuaron los espadas "Flores", "Punteret" y "Gordet" y los picadores "Chimo" y "Tetero".

El cartel de la Corrida señalaba: Plaza de Toros de Caracas. Empresa Muñoz & Ca. Bajo los auspicios del General Juan Vicente Gómez, Presidente Provisional de Venezuela. Domingo, 12 de diciembre de 1909, a las 4 p.m. en punto. Séptima Corrida de la Temporada con rebajas de precios. La Suerte de Pica. Con el superior permiso del ciudadano Gobernador del Distrito Federal, se ejecutará la suerte de PICA en tres de los toros que han de lidiarse. Orden de la Corrida: Con permiso de la autoridad competente y si el tiempo lo permite, se lidiarán a muerte 6 Bravísimos Toros y 2 de Reserva de la ganadería de Gorrín, escogidos por el inteligente Perdomo. Probado está que los toros CRIOLLOS se crecen al castigo; el éxito del domingo lo confirmó. La empresa en vista de la acogida que obtuvo entre los aficionados la SUERTE DE PICA, ha solicitado y obtenido del ciudadano Gobernador del Distrito Federal, el permiso para el próximo domingo, picar TRES DE LOS TOROS QUE HAN DE LIDIARSE. Con el ganado gorrinero, y la combinación de matadores, que tenemos el gusto de presentar, a pesar de lo crecido del presupuesto; no es aventurado augurar una buena tarde a la afición. Director Técnico: Arturo Guardia. Espadas que alternarán: PUNTERET-FLORES-GORDET. Banderilleros: Ulpiano Vega "Veguita", Antonio Ganga "Trallero", Manuel Martínez "Cerrajillas", Antonio Rueda "Rueda" y José García "Doble". Puntillero: Manuel Sánchez "Cartujano". Picadores: Joaquín Aparicio "Chimo" y Luis García "Tetero".

Esa tarde se lidiaron ocho toros gorrineros de buena presencia, bravos y nobles. Hubo una magnífica entrada del público. A las cuatro en punto hizo acto de presencia el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y su secretario, el General Antonio Pimentel. Los diestros derrocharon arte y valor toda la tarde, recibiendo ovaciones y regalos. El segundo toro fue un bello ejemplar de Gorrín, bravo y poderoso. Fue el elegido para ser picado. Saltó al ruedo únicamente el venezolano "Tetero", ya que el "Chimo" "escurrió el bulto". "Tetero", apenas salió al ruedo, fue arremetido por el gorrinero, que lo derribó, volviéndose un lío toro, caballo y picador; los matadores no acudieron al quite y el bravo animal salió congestionado y reparado de la vista, por lo que el matador se limitó a darle cuatro muletazos y un bajonazo.

"Flores" estuvo bien toda la tarde, gustando mucho por su valor y entrega.

"Gordet", regular. "Punteret", a causa del lío del toro picado, se lució poco, aplaudiéndosele únicamente por la estocada a su primero, que fue buena y efectiva.

El domingo 19 de diciembre de 1909, fue la corrida a beneficio de los matadores "Punteret" y "Gordet", con la reaparición de Antonio Padilla y la presentación en temporada formal del diestro venezolano Pedro Planas, "Musiquita". Se lidiaron toros de Gorrín.

Lucieron los toreros sus trajes de luces: "Punteret" (celeste y oro), "Gordet" (lila y oro), Padilla (corinto y oro) y "Musiquita" (tabaco y oro).

La labor de los diestros en esta corrida fue la siguiente: "Punteret", en su primero, realizó una faena de muleta valiente, y colocó un buen espadazo, que fue aplaudido. En su segundo, estuvo bastante deficiente siendo pitado.

"Gordet", en su primero, tras faena breve cobró una buena estocada. En su segundo, que brindó al General Antonio Pimentel, no hubo nada notable. Cobró buena estocada y recibió regalo en doradas peluconas. Padilla, se portó muy valiente en sus dos toros, recibiendo un obsequio del General Francisco Colmenares Pacheco, a quien brindó la muerte de su segundo.

El torero venezolano Pedro Planas, "Musiquita", estuvo muy valiente esa tarde. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Francisco de León "Paco de Oro", cronista del diario "El Universal", señaló sobre el venezolano: "Musiquita demostró que posee valor, y aunque tiene mucho que aprender, se le vio pasar de muleta, torear de capa y entrar a matar con arrojo y estilo. Este joven puede llegar a mucho en el toreo, porque tiene buenas condiciones para ello. A sus dos toros los despachó bien; al primero, de media estocada en la cruz, y al segundo, de una entera en su sitio, siendo enganchado dos veces por la pechera aparatosamente; recibió un buen obsequio en dinero del señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República y fue largamente ovacionado por sus paisanos".

Pedro Planas "Musiquita" nació en Caracas, Venezuela, el 29 de junio de 1888. Considerado como uno de los toreros venezolanos más antiguos. De grandes facultades, prometió mucho como novillero. Toreó frecuentemente en el Circo Metropolitano de la ciudad capital. Viajó a Colombia cosechando éxitos en Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Era hermano de Juan Planas "Morenito de Caracas"

El sábado 25 de diciembre de 1909, se celebró la última corrida del año y en ella tomaron parte los espadas "Gordet" y Vicente Mendoza, "El Niño"; la corrida resultó mediocre, y la entrada, muy floja.

En el mes de febrero de 1910, desembarcó en Barcelona, España, Isidoro Martí "Flores" procedente de Venezuela, dirigiéndose a su natal Valencia. 

ISIDORO MARTÍ "FLORES"

Isidoro Martí "Flores". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Isidoro Martí Ferrando "Flores", nació el 12 de mayo de 1884 en Alfarrasí, Valencia, España. El 15 de julio de 1906 hizo su presentación en Madrid, alternado con Gregorio Taravillo "Platerito" y Rufino San Vicente "Chiquito de Begoña", ante reses del marqués de los Castellones y de Félix Gómez. "Flores" tuvo una buena actuación, gustando mucho al público y fue desde aquel día uno de los novilleros más solicitados por la afición, especialmente en los años de 1907 a 1910.

Como novillero, en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se presentó por primera vez, el 12 de julio de 1908, ante novillos de Gamero Cívico, alternando con Antonio Muñoz "El Copao" y Juan Gómez "Valencina". Repitió, el 9 de agosto de 1908, ante reses de Gregorio Campos, con Manuel Navarro "Navarro de Brenes" y el niño José Puertas "Pepete Chico", quien toreó dos becerros. Posteriormente, el 12 de junio de 1910, ante toros portugueses de Palha y Patricio, se presentó Isidoro Martí "Flores" en el albero maestrante, con Rafael Valencia "El Seri" y Fernando Rosales "Rosalito de Castilleja", estoqueando tres novillos debido a que Rosalito fue herido. El 26 de junio de 1910, ante novillos de Miura, alternó con Andrés del Campo "Dominguín" y Antonio Escobar "Boto Chico". El 17 de julio de 1910, ante novillos de Miura, se presentó con Antonio Ruiz "Reverte II" y Luis Guzmán "Zapaterito". El 30 de julio de 1910, frente a novillos de Miura, toreó con "Vázquez II" y "Zapaterito". Todas estas presentaciones fueron en el coso de El Baratillo.

Tomó la alternativa el 28 de septiembre de 1910, en la Feria de San Miguel, en la Maestranza de Sevilla, ante reses de Anastasio Martín. En el toro de su doctorado de nombre "Dormilón" estuvo muy bien y dio una vuelta al ruedo. Joaquín Navarro "Quinito" fue quien le dio la alternativa, estando como testigo, Rafael Gómez "El Gallo". Al día siguiente, en la misma plaza y con el mismo cartel, lidiando toros de Miura, "Flores" estuvo muy valiente y adornado, siendo muy aplaudido, ante sus alardes de maestría. "El Gallo" realizó una faena colosal, a su segundo toro en una lidia muy completa que culminó con una gran estocada. Fue fuertemente ovacionado y aclamado.

El 25 de marzo de 1911, Isidoro Martí "Flores" tuvo un gran triunfo en la Feria de La Magdalena de Castellón de la Plana, cortando dos orejas, una a cada ejemplar, de la temible ganadería de Miura, alternando con Vicente Pastor y Rafael Gómez "El Gallo". Viajó a México y toreó mucho de 1911 a 1912.

El 26 de noviembre de 1911, en la plaza de toros "El Toreo" de México, Isidoro Martí "Flores" tuvo su mejor actuación; al quinto toro de "Tepeyahualco", bravo y noble, lo aprovechó con una gran faena, matándolo bien y en buena forma; perdiendo la oreja, luego de que el toro se amorcilló y tuvo que descabellarlo en varios intentos. Alternó con Luis Freg, en un mano a mano. En ese coso toreó cuatro tardes esa temporada.

Confirmó su alternativa en Madrid, el 15 de septiembre de 1912, de manos de Rafael Gómez Ortega "El Gallo", cediéndole la muerte del toro "Obispero", actuando con Paco Madrid, quien tomaba la alternativa, escuchando muchos aplausos.

El año 1914 fue cogido al matar superiormente a su primer toro en la plaza de toros de Vista Alegre en Carabanchel donde tuvo muchos éxitos y conquistó gran cartel, donde se le recordaba por sus grandes faenas. Toreó un total de 17 corridas ese año 1914 y 9, en 1915, a pesar de ser un torero digno.

En el mes de marzo de 1916, en la finca de Cástor Ibarra "Cocherito de Bilbao", en San Fernando, Isidoro Martí "Flores" preparó una exquisita paella valenciana que disfrutaron "Cocherito de Bilbao", su mozo de espadas Felipe, y el prudente "Poeta", escudero de Manolo Bienvenida.

Desde el año 1916, toreó regularmente siendo protegido por "Joselito". Viajó a Portugal, donde actuó en las plazas de Lisboa y Cascais.

Impresionante momento de la grave cornada sufrida en el pecho por el torero valenciano Isidoro Martí "Flores" en la plaza de toros francesa de Béziers, el 26 de junio de 1921. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 26 de junio de 1921, sufrió una grave cornada en Béziers, Francia, al pasar de muleta al toro de nombre "Aceituno" de don Alipio Pérez Tabernero, ingresando a la enfermería con una herida en el pecho, de la que no sanó completamente. Fue un torero muy castigado por los toros. Se hizo empresario en Caracas y murió en la capital de Venezuela, el 4 de diciembre de 1921. Según Cossío: "Fue un excelente torero y estoqueador seguro a quien no se dio la importancia que tenía. Era valiente y pundonoroso, por lo que jamás hizo un mal papel en la plaza. Modesto y serio por naturaleza".

MUERTE DE ISIDORO MARTÍ "FLORES" EN CARACAS

Isidoro Martí "Flores" y la tumba donde reposan sus restos en el Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El domingo, 4 de diciembre de 1921, falleció a la 1:00 p.m. el diestro español Isidoro Martí "Flores" en su casa, en la calle Real de Sabana Grande, en Caracas, Venezuela, a los 37 años de edad. "Flores" murió a consecuencia de unas dolencias que venía sufriendo por la grave cornada recibida en Béziers, Francia, el 26 de junio de 1921, alternando con José García "Alcalareño" y Bernardo Casielles. El toro que le causó la cornada se llamaba "Aceituno" y era de la ganadería de don Alipio Pérez Tabernero. Isidoro Martí Ferrando "Flores" había nacido en Valencia, España, el 12 de mayo de 1884. En el Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela, reposan los restos del infortunado diestro, cuya desaparición causó honda pena en el corazón de la afición taurina venezolana.

El doctor Ramón Aveledo emitió el certificado de defunción, señalando: "la muerte le vino a causa de una linfocitémia ganglionar, al no tener totalmente cerrada la herida del pulmón, del que se le había extraído una costilla, por esta causa se le produjo una tuberculosis pulmonar".

Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela. Un grupo de amigos del desaparecido diestro español Isidoro Martí "Flores", visitan su tumba, destacándose en el centro, el ídolo venezolano del toreo Eleazar Sananes "Rubito". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Desde que la Asociación de Toreros fue fundada, perteneció "Flores" a sus Directivas, casi siempre como vice-presidente, dedicándole una labor encomiable, recta y altruista. Isidoro Martí "Flores" fue uno de los toreros más inteligentes y cultos de su época.

JUAN CECILIO VILLANUEVA "PUNTERET"

Juan Cecilio "Punteret". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Juan Cecilio Villanueva "Punteret", nació en Madrid el 15 de octubre de 1886. Hijo de familia bien acomodada, se empeñó en ser torero. Empezó desde su niñez a rodar por las capeas, a pesar de la oposición de sus padres.

Después de figurar de banderillero en diferentes plazas, debutó como matador de novillos en la plaza de Salamanca, el 2 de Mayo de 1903, estoqueando novillos de Carreros en compañía de sus paisanos "Dominguín chico" y, Manuel García (hijo de Felipe).

El 17 de diciembre de 1905, se presentó en Madrid como novillero con Anastasio Castilla "Negrete" y Ramón Belado "El Carbonero" para matar un astado cada uno, estando muy valiente.

En las novilladas de invierno de 1907 se destacó por su toreo de capa, lo acertado en los quites y, sobre todo, por su  gran manera de torear de muleta y la valentía al estoquear; fue el novillero de moda, al extremo que en ese año y el siguiente, resultó ser el que consiguió más actuaciones.

Su debut en Sevilla, el 16 de mayo de 1909, fue un acontecimiento, ante reses de Pérez de la Concha, alternando con Antonio Pazos y José García "Alcalareño". El madrileño "Punteret", fue el héroe de la tarde, y el público, no cesó de aplaudirle, saliendo muy contentos del trabajo realizado por el diminuto diestro.

Con el capote estuvo magistral. Hizo quites admirables, y, en una palabra, hizo todo cuanto se puede hacer en el toreo.

Las plazas de toros en Barcelona, La Línea, Valencia y otras lo prefirieron entre los novilleros por su valor. Parecía increíble que un muchacho tan pequeño pudiera dar excelentes estocadas en todo lo alto del morrillo de los toros.

Pasó el invierno de 1909 a 1910 en Caracas, Venezuela, donde toreó un buen número de corridas. Fue un diestro que recibió muchos percances.

El 12 de febrero de 1911, tomó la alternativa en Alicante, siendo su padrino, su paisano Tomás Alarcón "Mazzantinito", actuando de segundo espada Antonio Boto Recatero "Regaterín", quien fuera sobrino del famoso banderillero de "Frascuelo", Victoriano Recatero. Se lidiaron toros de Veragua y asistió a la corrida Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII.

El 9 de julio de 1911, confirmó su alternativa en Madrid, de manos del mismo "Mazzantinito", siendo segundo espada Julio Gómez Cañete "Relampaguito", lidiando toros de López Quijano.

Viajó a México, donde toreó cinco corridas en la plaza de toros de "El Toreo", la temporada 1912-1913.

El 5 de mayo de 1921 se celebró en Madrid una corrida con toros de Concha y Sierra y los tres toreros, José Gómez Roca "Joseíto de Málaga", Alfonso Cela "Celita" y Diego Mazquiarán "Fortuna", terminaron en la enfermería. Con el cuarto toro en el ruedo varios toreros asistentes como espectadores se ofrecieron a matar a los toros que quedaban. El presidente autorizó a Juan Cecilio Villanueva "Punteret" a que lidiara y matara el cuarto, tras lo cual suspendió la corrida.

En 1923, mató una corrida en Barcelona. En los últimos años de su vida fue Asesor en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid.

Falleció en Madrid, España, el 4 de marzo de 1945, a la edad de 58 años.

EDUARDO SERRANO "GORDET"

Eduardo Serrano "Gordet". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Eduardo Serrano Guerrero "Gordet", nació el 22 de septiembre de 1880, en Játiva, Valencia, España. Al igual que "Punteret", era de pequeña estatura.

El 19 de septiembre de 1897 se presentó por primera vez ante su afición levantina matando un becerro. El 3 de noviembre de 1899, se vistió por primera vez de luces. Formó parte de la cuadrilla de Niños Valencianos, junto a "Ostioncito", "Chatillo" y "Sotoca".

Figuró como director de la cuadrilla de las Señoritas Toreras, y al regresar de América, donde en unión de ellas hizo una lucrativa campaña, contrajo matrimonio con la catalana Lola Pretel, "Lolita", matadora de la mencionada cuadrilla. Allí emprendió negocios personales con pobres resultados, que lo obligaron a continuar como novillero. Toreó en el año 1900 en Barcelona, España, estando regular. Posteriormente, logró fama de torero bueno en la región de levantina. El 27 de febrero de 1910 debutó en Madrid estoqueando novillos de don Patricio Sanz, actuando con Alfonso Cela "Celita" y José Morales "Ostioncito", adquiriendo mayor popularidad y prestigio. Se presentó en Panamá a comienzos del año 1911.

Lola Pretel, "Lolita", quien fue integrante de la cuadrilla de las Señoritas Toreras en compañía de su esposo Eduardo Serrano "Gordet". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 21 de mayo de 1911, debutó en la Maestranza de Sevilla, enfrentándose a toros de Miura, alternando con "Vázquez II" y Eusebio Fuentes; siendo su única presentación en ese histórico coso. Toreó por las plazas de Barcelona, Zaragoza, Bilbao y Francia. Fue un torero que realizaba todas las suertes; especialmente, se destacó con mayor dominio, en el cambio de rodillas. El 9 de marzo de 1913, recibió en Toulouse, Francia, una grave cornada, que le rompió dos costillas. El 15 de agosto de 1913, en Orihuela, toreó su última corrida, alternando con "Algabeño II" y José Álvarez "Tello". Falleció el 25 de agosto de 1913, a los 32 años de edad, en Valencia, España, a consecuencia de la cornada recibida en Toulouse, Francia, ese año.

He querido compartir con los consecuentes lectores, el histórico recuerdo de aquella temporada taurina de 1909, en el viejo Circo Metropolitano de Caracas y rendir tributo a los toreros que tomaron parte en sus corridas, celebradas bajo los auspicios de mi bisabuelo, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, gran aficionado, ganadero y principal mantenedor de la Fiesta Brava en Venezuela.       

Rafael Dupouy Gómez


domingo, 20 de febrero de 2022

RAFAEL BÁEZ EL GRAN APODERADO DE ELOY CAVAZOS

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Don Rafael Báez, un apoderado con carácter, visión, sabiduría y prestigio. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El pasado viernes, 18 de febrero de 2022, en horas de la madrugada, a las 2:00 a.m., falleció don Rafael Báez Patiño, en su residencia de Cuernavaca, Morelos, México, a la edad de 95 años, por causas naturales.

Le recuerdo por su amable trato y amistad con mi abuelo Florencio Gómez Núñez, quien lo conocía desde sus inicios como novillero, y muy especialmente, en su etapa como gran apoderado del maestro mexicano Eloy Cavazos.

Muchas veces le vimos en el Patio de Caballos del Nuevo Circo de Caracas, acompañando a su inseparable diestro Eloy Cavazos, a quien trató como a un hijo suyo, manejando su exitosa carrera profesional por los ruedos del mundo.

Siempre saludaba con cariño y deferencia a mi abuelo Florencio, cuando se encontraban antes y después de las corridas en las que actuaba Cavazos, el diestro con cara de niño, pequeño de estatura, quien se convirtió en figura grande del toreo, siendo llevado de la mano del destacado apoderado venezolano durante 43 años, desde 1965 hasta el 16 de noviembre de 2008, cuando se retiró definitivamente de los ruedos en la plaza de toros Monumental de Monterrey, México.

En la Monumental de Las Ventas de Madrid, aparecen, de izquierda a derecha: Thomas, Eloy Cavazos, don Antonio Aragón y don Rafael Báez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Toda una vida con "Don Rafa", como lo llamaba cariñosamente Eloy Cavazos, siempre a su lado, siendo una figura protectora y paternal de absoluta confianza.

Rafael Báez Patiño nació el 24 de octubre de 1926, en Guarenas, Venezuela.

Rafael Báez, una de las jóvenes promesas en compañía de Amaury Regalado "El Calesero Venezolano" en la plaza "La Macarena" en Chacao, Caracas, Venezuela, el 30 de septiembre de 1945. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Recordando sus inicios como novillero, el 30 de septiembre de 1945, a las 4:30 p.m., en la plaza de toros de "La Macarena" en Chacao, Caracas, Venezuela, se celebró la primera novillada de postín. Se lidiaron cuatro novillos a simulacro de muerte, para los novilleros: A. Fernández, José Funes, Rafael Báez y Amaury Regalado "El Calesero Venezolano". Rafael Báez estuvo regular lanceando de capa, ejecutando algunas gaoneras y con la muleta estuvo muy tranquilo y valiente.

El 7 de octubre de 1945, en la misma plaza de "La Macarena" en Chacao, Rafael Báez se presentó en la segunda novillada, alternando con Mamerto Guánchez, Amaury Regalado "El Calesero Venezolano" y José Funes, lidiando cuatro novillos a simulacro de muerte. Báez estuvo valiente y con la muleta regular.

Al frente de la cuadrilla, de izquierda a derecha: Rafael Báez, Amaury Regalado "El Calesero Venezolano", Mamerto Guánchez y José Funes en la plaza "La Macarena" en Chacao, Caracas, Venezuela, el 7 de octubre de 1945. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Los novilleros que más se destacaron ese año de 1945, en Caracas, Venezuela, fueron: Alí Gómez, Luis Sánchez Olivares "Diamante Negro", Santiago Rojas "Serruti", Pedro Serradas "Cerrajillas", el mexicano José Antonio "Chato" Mora, Samuel Rivero "Chico del Matadero", Pepe Vilma, los hermanos Oscar y Ricardo Martínez, Juan Flores "Chico del Ruedo", Rafael Sulbarán, el maestro Pedro Pineda y el argentino-peruano Raúl Acha "Rovira", entre otros.

Artística fotografía del novillero venezolano Rafael Báez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Rafael Báez, debutó de luces en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 27 de junio de 1948, alternando con Vicente Forte ante novillos criollos. Su actuación fue bastante aceptable.

El novillero Rafael Báez ejecutando un derechazo. Foto: Kamelo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 23 de marzo de 1954, se celebró una novillada de media casta de don Cayetano Pastor en el Nuevo Circo de Caracas. Allí Rafael Báez compartió cartel con el colombiano Leonardo "Nito" Ortega y el venezolano Moisés Ugaz.

Su ídolo taurino fue el gran torero mexicano Luis Procuna con quien le unió una entrañable amistad. Ángel Procuna, hermano del admirado "Berrendito de San Juan", lo invitó para que actuara en México como novillero en 1957.

El gran maestro mexicano Luis Procuna enseñando al venezolano Rafael Báez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Rafael Báez, tomó la alternativa, el 22 de mayo de 1960, en Mérida, Yucatán, México. Fue su padrino el diestro colombiano Pepe Cáceres, actuando como testigos de la ceremonia los mexicanos Héctor Obregón y Manolo Gómez, quien también tomó la alternativa ese día, lidiando toros de la ganadería de "Palomeque".

Rafael Báez, tomando la alternativa de manos del diestro colombiano Pepe Cáceres, el 22 de mayo de 1960, en Mérida, Yucatán, México. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El 8 de abril de 1962, en la Maestranza de Maracay, Rafael Báez alternó con los colombianos José Zúñiga "Joselillo de Colombia" y Pepe Cáceres, lidiando toros ecuatorianos de "Santa Mónica".

Toreó su última corrida, el 15 de agosto de 1963, en Cedral, San Luis Potosí, México, actuando con el diestro azteca Pepe Luis Vázquez, en un mano a mano.

Se presentó con éxito, en Colombia y Ecuador.

Rafael Báez dando la vuelta al ruedo con una oreja en la plaza de toros de la Santamaría de Bogotá, Colombia. Foto: Manuel H. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Rafael Báez, decidió retirarse como matador de toros para dedicarse al apoderamiento de toreros en México, siendo su máximo descubrimiento Eloy Cavazos, a quien formó, educó y le inculcó el respeto y la disciplina necesaria para encumbrar su carrera taurina hacia el éxito, convirtiéndolo en figura principal. Báez, apoderó también, al diestro colombiano Pepe Cáceres y al venezolano Carlos Málaga "El Sol", así como a los mexicanos Jaime Bravo, Raúl García y otros toreros.

Eloy Cavazos recibiendo la "Pluma de Oro" del Círculo de Periodistas Deportivos de Venezuela, de manos de su Presidente, el señor Abelardo Raidi. De izquierda a derecha: Franco De Andreis, Oswaldo Michelena, Abelardo Raidi, María Antonieta Cámpoli, Eloy Cavazos triunfador en la X Corrida de la Prensa en 1974, Pradito De Andreis, Carlos Eduardo Misle "Caremis" y Rafael Báez, apoderado del matador de toros Eloy Cavazos. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En enero de 2020, con 93 años de edad, presentó su libro autobiográfico "Mi verdad en los toros".

Don Rafael Báez, se convirtió en el primer y único venezolano en conquistar fama y prestigio como apoderado de toreros en el exterior, siendo para un extranjero en México una verdadera hazaña.

Con profundo pesar, desde su tierra natal venezolana, lamento su fallecimiento, enviándole un fuerte abrazo de consuelo, en estos tristes momentos de dolor por su partida, a su viuda doña Martha Góngora y a sus hijos Rafael, Anya y Mayra.

Que Dios lo tenga en su Gloria.

Rafael Dupouy Gómez


jueves, 17 de febrero de 2022

RECUERDO DE UNA CORRIDA DE MI NIÑEZ EN 1973

(Por: Rafael Dupouy Gómez)


Crónica de la corrida celebrada en el Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, el 10 de noviembre de 1973, escrita por Víctor José López "El Vito", publicada en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros de Madrid, España. Arriba, a la derecha: El diestro mexicano Manolo Martínez. Abajo, de izquierda a derecha: Mi madre, Rosa Elena Gómez Arráiz, el niño Rafael Dupouy Gómez con ocho años de edad, mi abuelo Florencio Gómez Núñez y mi hermano Juan Florencio Dupouy Gómez con sombrero, presentes en la corrida. Fotos: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Como dicen que recordar es vivir, revisando nuestros archivos taurinos, encontré gratamente una crónica de mi niñez cuando en compañía de mi abuelo, mi madre y hermano acudimos al Nuevo Circo de Caracas, Venezuela, para presenciar una corrida de toros. Era mi época de siembra de afición, ilusión y adquisición de conocimientos tempranos sobre el arte del toreo en la que, indudablemente, tuvo máxima influencia mi muy querido y siempre recordado abuelo Florencio Gómez Núñez, gran mantenedor e impulsor de la Fiesta Brava en Venezuela, siendo con su hermano Juan Vicente, fundador de la primera ganadería de toros pura casta de lidia en el país, "Guayabita" y creador de la histórica Maestranza de Maracay, que fue inaugurada, el 20 de enero de 1933, por mi bisabuelo, el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, quien también gozó siempre de una profunda afición desde su juventud, en su natal tierra tachirense, donde presenció sus primeros espectáculos taurinos. Posteriormente, logró entablar una entrañable amistad con el "Pasmo de Triana" Juan Belmonte cuando visitó nuestro país en 1918.

La corrida, lamentablemente, no resultó con el éxito deseado como bien lo reseña la crónica de Víctor José López "El Vito", pero tiene un significado especial para mi persona por ser una de las que pude presenciar de niño y por la referencia hacia nuestra familia que dice en la leyenda de la fotografía:

"Entre los asistentes a la corrida, don Florencio Gómez Núñez, hijo del recordado General Juan Vicente Gómez, que en 1933 importó por vez primera a Venezuela toros bravos de España. Le acompañan los miembros de su familia".  

A continuación, comparto con los amables lectores, la crónica publicada en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros de España en 1973:

CARACAS. 10. (Especial para EL RUEDO, por Víctor José López, "El Vito").

La corrida extraordinaria de la temporada grande de Caracas tiene antecedentes empresariales muy particulares y creemos extraños, aunque no tal vez sin precedentes, en el mundo de los toros. Ocurre que una corrida de la ganadería venezolana de "Bella Vista" estuvo anunciada para la Feria de Caracas, siendo sustituida a última hora por un encierro mexicano. Se llegó a decir, sin que esto fuese confirmado por el interesado, que Curro Girón, empresario de estas corridas, había afirmado que ese encierro no podía pasar en la plaza caraqueña por falta de trapío y peso.

Las supuestas declaraciones del torero-empresario aparecieron en un diario capitalino, lo que produjo una reacción entre los propietarios de la divisa venezolana, aceptando éstos el "guantazo" como si se tratara de un reto que tenía que ser despejado en el campo del honor: en este caso una plaza de toros.

Y así, los ganaderos de "Bella Vista", son muchos y casi todos personas de dinero, se instituyeron en empresa y comenzaron a trabajar en la organización de la Corrida Extraordinaria de Caracas, encontrándose con parte del trabajo hecho gracias a los éxitos de "El Niño de la Capea" y Manolo Martínez, máximos triunfadores de la Feria de Caracas, y toreros que requerían poco esfuerzo para su promoción.

Los ganaderos-empresarios enfilaron sus baterías contra el torero-empresario anunciando con mucho ruido el cartel, que completaron con la presentación en Caracas del diestro venezolano Carlos Málaga "El Sol", recién llegado de España, donde había sido el venezolano que más orejas cortó en aquellas plazas.

Sin estar obligados por el Reglamento taurino, ya que para las corridas venezolanas éste exige que los astados lleguen a los corrales de la plaza cuarenta y ocho horas antes. "Bella Vista" envió con una semana de antelación la corrida. Fuimos de los primeros que asistimos a los corrales para ver el encierro, ya que el ruido que se había hecho en torno al mismo nos indicaba que se produciría noticia. Pero no; no hubo nada de extraordinario con la presentación de la corrida; por el contrario, habían tres toros sin trapío, con los pitones demasiado brochos y gachos, que es el tipo que ha venido fijando un semental de Francisco García, de donde procede esta vacada.

Si esto fue en los corrales, en la plaza podemos decir que tres de los toros fueron mansos, pero de carreta. Dos de ellos le tocaron a "El Niño de la Capea" y otro a Manolo Martínez; uno, el primero de la tarde, no se vio en la plaza, porque no aguantó el castigo en varas del picador mexicano "Coca-Cola", de la cuadrilla de Martínez, quien venía impresionado de lo mucho que se comentaba en esta corrida. 

Carlos Málaga "El Sol" fue el único de la terna que gustó las mieles del éxito y cortó una oreja. Le vemos torear muy apretado en lances al costado por detrás. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Los otros dos toros, sin que fueran buenos para el ganadero, fueron lo que en el argot taurino se conoce por "peritas en dulce", toros dóciles que embistieron a voluntad del diestro criollo Carlos Málaga "El Sol", quien fue el triunfador de la tarde al cortar una oreja en el segundo de la tarde y escuchar palmas, que agradeció desde el tercio de matadores, en el quinto. Es de apuntar que "El Sol" escuchó música en sus dos faenas, que acá en Venezuela es premio para cuando se hacen las cosas bien con la muleta. Carlos fue el único torero de la tarde que recibió el honor del pasodoble. A su primer enemigo lo mató de una buena estocada y el segundo de pinchazo y espadazo tendido y contrario, recurriendo más tarde al descabello.

Manolo Martínez fue ovacionado en su primer enemigo que llegó sin fuerzas a la muleta, al realizar una faena porfiona de las que lo han colocado en el sitio de figura entre nuestros aficionados; con la capa Manolo Martínez se lució en un quite por chicuelinas. El mexicano mató de media que fue efectiva. Con el cuarto de la tarde abrevió, hecho que el público debió agradecer, ya que se trataba de un buey digno de que castigaran a la divisa.

"El Niño de la Capea", atracción taquillera de la actual temporada venezolana, no tuvo una tarde como para recordar; al principio fue aplaudido su empeño para luego esas palmas convertirse en pitos que trataron de ser silenciados por los fieles seguidores del joven diestro de Salamanca. Voluntad hubo por parte de Pedro Gutiérrez Moya, pero ésta se estrelló contra la mansedumbre de las reses de "Bella Vista", en las que estuvo pesadillo con el acero, recurriendo al descabello.

"El Niño de la Capea" también vio estrellarse su voluntad ante el estilo de los toros. Foto: Moreno. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Así, pues, sin que los ganaderos demostraran algo que querían demostrar al convertirse en empresarios, ni los toreros base del cartel conquistaran un éxito, vimos como el venezolano Carlos Málaga "EI Sol" se alzó con el triunfo en la tarde de su presentación, sin que nadie se atreviera a pronosticarlo antes de iniciarse la corrida.

Publicado en "El Ruedo", Semanario Gráfico de los Toros. Año XXX. Número 1.535. Madrid, España, el 20 de noviembre de 1973. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).


sábado, 5 de febrero de 2022

"CAREMIS": "MANOLETE" DUEÑO DE SU MUERTE

 (Cortesía: Rafael Dupouy Gómez)

Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" durante una entrevista con el cronista taurino venezolano Carlos Eduardo Misle "Caremis" en el desaparecido hotel "Majestic" de Caracas, Venezuela, en mayo de 1946. El famoso "Monstruo" de Córdoba estampa su autógrafo en una foto tomada por Juan Avilán. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Comparto un artículo que conservó mi abuelo, Florencio Gómez Núñez, sobre el recordado cronista Carlos Eduardo Misle "Caremis". Como dato curioso y poco conocido, el gran aficionado taurino fue el único periodista venezolano que le tocó cubrir en España, por casualidad del destino, todo lo acontecido durante el sepelio de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", incluso participó ofrendando una corona de flores en representación de la prensa americana durante el impresionante y multitudinario funeral que despidió para siempre al "Monstruo" cordobés, quien se convirtió en leyenda.

El interesante artículo fue publicado, el 29 de agosto de 1977, en el Diario "El Nacional" de Caracas, Venezuela, por el también recordado José Visconti, periodista, locutor, escritor y profesor universitario venezolano, quien se hizo muy popular en el país debido a su trabajo en televisión como presentador deportivo en RCTV y Meridiano Televisión.

A continuación, su entrevista a "Caremis" para el conocimiento de los amables lectores aficionados a la Fiesta Brava:

"CAREMIS": "MANOLETE" DUEÑO DE SU MUERTE

(Por: José Visconti) 

Muy serio, formal, tanto que llegaron a llamarle "Cara de palo", educado, y seco, como buen cordobés. Esa fue la primera impresión que el cordial Carlos Eduardo Misle "Caremis", cronista taurino en "El Nacional" desde 1946 hasta 1975, se llevó de Manuel Rodríguez Sánchez, el "Manolete", que pasó a la historia como el más grande diestro de su época y a quien una cornada artera en Linares, Andalucía, donde, desde Despeñaperros para abajo está la sal de la Fiesta Brava, le quitó la vida en la plenitud de su brillante carrera. 

Sin embargo, "transcurrido el primer tercio", aquel gran sacerdote de la muleta con la cual era un piache, un brujo, se transformaba por completo. Señalaba "Caremis", quien lo conoció y entrevistó en Venezuela: 

"En la intimidad se revelaba como un buen conversador, pero sin extralimitarse. Preciso, enemigo de rodeos, directo. Tenía fluidez, pero evitaba el desparpajo y así como en la arena sólo daba los pases necesarios, en su diálogo utilizaba palabras escogidas, sopesadas". 

"Caremis", quien, sin exagerar para mí, almacena en su famosa "Corototeca", más de mil años de historia taurina, conoció al inmortal matador en Maiquetía, en 1946, cuando el hombre a quien el Conde de Foxá cantó en versos libres ("...cuantos siglos de historia oh "Manolete", hasta llegar a tu muleta!...") llegó para intervenir en dos corridas en la plaza de toros Maestranza de Maracay. 

No podía actuar en Caracas por una demanda de Mario Ortega, quien sostenía que "Manolete" se había comprometido a torear para la empresa de Horacio Carrasquero en conversaciones con Cástulo Martín y Emilio Cebrián y existía un telegrama en que decía "no tendría inconveniente en hacerlo". Por eso la organización Gago del apoderado de Carlos Arruza y socio de Juan Vicente Ladera, dio las corridas en Maracay, cuyo reglamento, además, era menos exigente. "Manolete", de todos modos actuó más tarde en el Nuevo Circo de Caracas a beneficio de lo que entonces se llamaba "Patronato de Alfabetización", en un festival. 

En el viejo terminal de nuestro litoral central aterrizaron Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", Carlos Arruza y la cuadrilla que un año más tarde vería al andaluz tendido boca abajo, brutalmente corneado por "lslero": Antonio Labrador "Pinturas" y "El Pimpi", banderillero y picador, sempiternos acompañantes del malogrado artista junto con Alfredo David. 

El cronista taurino venezolano "Caremis", recuerda su forma de torear: 

"Manolete" era un torero corto. No tenía gran repertorio. Pero lo hacía todo con una profundidad extraordinaria. Su originalidad era producto de una personalidad sin par. Quizás nunca la gente, borracha por su capote y su muleta le dio importancia a un arma poderosísima, la espada, que es la que le dio el título de matador de toros. Fue justamente su perfección en la suerte suprema la que imprudentemente lo puso entre los pitones de aquel Miura". 

Una vez José Bergamín dijo de Manolo que era "un ciprés, pero poblado de ruiseñores". 

¿Era triste "Manolete"?, le pregunté a "Caremis": 

"Bueno, es la opinión de Bergamín. En verdad, "Manolete", a quien yo recuerdo por su voluntad férrea, no se sonreía con la multitud ni se prodigaba en exquisiteces. Pero no era triste, sino serio. Quizás tuvo un pecado, el de participar en corridas de toros chicos. Pero él se las arreglaba para imponer la gravedad de su estilo. Fue un torero de poco camino aunque un cordobés inmortal. Su carrera como matador duró desde el 2 de julio de 1939 hasta el 28 de agosto de 1947, desde "Mirador" de Clemente Tassara hasta "Islero", de Eduardo Miura, una vida entre dos toros. Yo, caraqueñamente disfruté que "Manolete" y Arruza venían con un hambre taurina, que era casi canina, y al llegar a Caracas, Juan Vicente Ladera y Andrés Gago los llevaron al "Txoco", en la esquina de La Palma. Allí, en la privacidad, conmigo como único testigo ajeno al grupo, mostró su auténtica personalidad. Para torear en Maracay, "Manolete" pasó "mar negra". Por líos judiciales, se la pasó entre la estatua de José Tadeo Monagas, frente al hotel "Majestic", donde se alojó, y la del Libertador, en la plaza Bolívar, donde quedaban los tribunales. Ni siquiera tuvo tiempo de conocer a Caracas y eso que estuvo aquí casi veinte días". 

De izquierda a derecha, en Venezuela: Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", Carlos Arruza, Carlos Eduardo Misle "Caremis", Juan Vicente Ladera, José Flores "Camará", Andrés Gago y un joven Pepe Cabello. Año 1946. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Treinta y tantos días antes de la aciaga fecha en la cual "Manolete" pasó a hacerle compañía a Lagartijo, Frascuelo, Guerrita, Reverte, Bombita, Machaquito, El Gallo, Gallito y Belmonte, en ese cielo "que ve torear a los toreros", "Caremis" volvió a encontrarse con el ídolo, señaló el cronista: 

"Fue en Madrid, en la corrida de la Beneficencia. Salió, no a imponerse a los toreros, sino a imponérsele al público. Ante una gran faena de Pepín Martín Vázquez, "Manolete", quien se "picaba" con frecuencia ante el triunfo ajeno (y por las exigencias de la afición, sin duda exageradas con él), se llevó una cornada que lo mantuvo inactivo durante muchas corridas importantes, entre ellas la Feria de Valencia. Lo volví a ver en San Sebastián, donde toreó con Juanito Belmonte y Luis Miguel Dominguín. En la mañana de la corrida, Bartolo Parra, padre de "Parrita", me llevó a saludar a "Manolete". Estaba apretándose los "machos". Cuando me vio, me saludó con simpatía. "Qué tal, iVenezuela!". Le conté que acababa de oír por radio una entrevista a Luis Miguel Dominguín, quien sería su acompañante en Linares, y a quien le preguntaron con quién le gustaría alternar. Luis Miguel dijo: "conmigo mismo, porque soy el mejor". A lo cual, "Manolete", repuso: "cosas del mocoso". Pero ante "Ias cosas del mocoso" en la plaza, decidió trabarse en una ardorosa competencia, en la cual llegó casi hasta las lágrimas. Después vino Linares, el colofón de esa rivalidad". 

Y también el final de quien fue bisnieto, nieto, hijo, tío, sobrino y primo de toreros. Con nostalgia "Caremis" describe lo que presenció en España: 

"Luego de la tragedia, Córdoba entera se convirtió en un lamento. Me fui a la casa de "Manolete", en la calle Cervantes, frente al parque. Entré al jardín donde, por cierto, había gran cantidad de hermosas damas de rostros agarenos así como hombres recios y derrotados, como sólo derrota a los toreros la muerte. Pasé al salón principal donde tenían a "ManoIete" en un ataúd muy sencillo. Allí estaba, mostrando su placidez de hombre bueno, muy pálido. Parecía una estatua de cera. Tenía al cuello su cadena de oro con todos los santos de su devoción, entre ellos el Cristo de los Faroles. Imagínense la impresión que me llevé al ver allí al mismo hombre que entrevisté en Maiquetía y pude ver torear en Maracay; quien me emocionó profundamente en una tarde de gloria y tragedia en Madrid y al cual le saboreé el pundonor en San Sebastián, tendido para la eternidad y sin su traje de luces. En la mañana del entierro, Álvaro Domecq le quitó la cadena para llevársela a su madre, atribulada en medio de su ceguera por la muerte del único varón, doña Angustias Sánchez de Rodríguez". 

Impresionante multitud consternada acompañando el féretro de su ídolo Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" en 1947. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El cronista taurino venezolano Carlos Eduardo Misle "Caremis", quien se destaca en el centro de la gráfica, colocó una corona de flores durante el sepelio de "Manolete" en representación de la prensa americana. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Recordaba "Caremis" sobre su experiencia vivida: 

"En el entierro se volcó España. El cortejo salió a los 4:00, y llegó a las 9:30 de lo noche. Algo inolvidable, porque había verdadero dolor. Los balcones enlutados. Entramos al cementerio con una gran luna amarilla digna de la descripción del poeta García Lorca. Camará, el apoderado de "Manolete", se transformó en uno de los hombres más tristes que yo he visto. Hoy día nadie se explica cómo fue que aceptó que su pupilo toreara en una plaza de escasa importancia, a finales de temporada e inclusive de su carrera, en una corrida donde un triunfo no repercutiría, con toros de Miura, y con un Miura vestido de torero llamado Luis Miguel Dominguín. En realidad "Manolete" fue el dueño de su muerte, porque él aceptó el riesgo". 

Las cornadas las da el toro, pero las reparte Dios. 

(Artículo publicado en el Diario "El Nacional" de Caracas, Venezuela, el 29 de agosto de 1977).

Dos aficionados de solera que tuvieron la fortuna de conocer personalmente a "Manolete". A la izquierda: Mi abuelo Florencio Gómez Núñez, quien recibió a "Manolete" y Arruza con sus respectivos apoderados en su residencia "La Macarena" en la ciudad de Maracay, donde compartió amena tertulia con ellos. A su derecha: Carlos Eduardo Misle "Caremis", quien conoció a "Manolete" cubriendo sus presentaciones en Venezuela como cronista taurino en mayo de 1946. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Con motivo del 30° aniversario de la trágica muerte de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", fue publicado el artículo que he querido compartir con los lectores por el valioso testimonio del entrañable amigo Carlos Eduardo Misle "Caremis", quien cumplió una significativa labor histórica como cronista taurino gracias a su profunda admiración y fascinación por el fenomenal diestro cordobés.        

Rafael Dupouy Gómez